Lunes, 02 de Noviembre de 2026

Actualizada

Lunes, 02 de Noviembre de 2026 a las 00:56:17 horas

| 1013
Miércoles, 21 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

LA "TRAMPA DE LA GLOBALIZACIÓN": EE. UU. QUIERE DESMONTAR EL SISTEMA QUE AYUDÓ A CONVERTIR A CHINA EN UNA POTENCIA

El miedo a la supremacía industrial china empuja a estados unidos a formar un nuevo bloque económico

Estados Unidos, Japón, India y Australia han acordado reforzar su cooperación para reducir la dependencia de China en minerales estratégicos, semiconductores e infraestructuras tecnológicas. La iniciativa refleja una competencia creciente por el control de las cadenas industriales mundiales. Analizamos los intereses económicos interimperialistas enfrentados y las consecuencias que esta reorganización puede tener para empresas, trabajadores y países productores de materias primas.

REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL,ORG

 

   La reunión celebrada el 31 de octubre en Atlanta por los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Japón, India y Australia confirma una transformación de la rivalidad entre Washington y Pekín. La disputa por la hegemonía internacional se desarrolla también en las minas, las refinerías, las fábricas de semiconductores y las redes de transporte. Bajo el discurso de la seguridad económica, las cuatro potencias del llamado Quad impulsan una estrategia para reducir la capacidad de China de condicionar sectores fundamentales de la producción mundial.

 

UNA ALIANZA QUE MIRA A CHINA SIN NOMBRARLA

    El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reunió en Atlanta a sus homólogos de Japón, India y Australia para reforzar el Diálogo Cuadrilateral de Seguridad, conocido como Quad.

    El encuentro, celebrado al margen de la reunión ministerial del G20, concluyó con una declaración conjunta que sitúa la seguridad económica entre las principales prioridades del grupo.

 

   Los cuatro gobiernos anunciaron iniciativas sobre minerales estratégicos, semiconductores, inteligencia artificial, infraestructuras portuarias y comunicaciones digitales. También expresaron su preocupación por las restricciones a las exportaciones y determinadas prácticas industriales que, según sostienen, distorsionan los mercados internacionales.

[Img #95315]

 

   

   Aunque China no aparece mencionada expresamente como responsable de esas prácticas, la orientación de las medidas resulta difícil de comprender sin considerar la competencia con Pekín. La agencia Reuters relacionó directamente los acuerdos con las restricciones chinas a las exportaciones de minerales estratégicos y con los esfuerzos estadounidenses para construir una coalición de países preocupados por el peso de China en estos mercados.

 

   Pese a todo, Marco Rubio aseguró, no obstante, que el Quad no constituye una alianza contra China. Sin embargo, reconoció que las prácticas denunciadas proceden reiteradamente de un mismo país.  La aparente contradicción refleja una característica de la estrategia estadounidense: intentar limitar determinadas ventajas económicas chinas sin provocar necesariamente una ruptura comercial completa con la segunda economía mundial.

 

  LOS MINERALES CRÍTICOS: UNA NUEVA DISPUTA POR EL PODER INDUSTRIAL

    Uno de los puntos centrales del encuentro fue la reorganización de las cadenas de suministro de minerales críticos. Estos materiales intervienen en la fabricación de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, sistemas electrónicos, equipamiento militar y numerosos componentes industriales. El problema para Estados Unidos y sus aliados reside en que China ha desarrollado una posición especialmente fuerte en distintas fases de su procesamiento y refinado.

 

   Poseer yacimientos minerales no equivale a controlar su utilización industrial. Entre la extracción y la fabricación de un producto terminado existen operaciones de separación, purificación, transformación química y producción de componentes que requieren inversiones, conocimientos técnicos e instalaciones especializadas.

 

   A lo largo de décadas, China desarrolló importantes capacidades en esos eslabones de la cadena industrial. La consecuencia ha sido que otros países pueden disponer de abundantes reservas naturales y, sin embargo, depender de instalaciones chinas para convertir determinadas materias primas en productos aprovechables.

[Img #95316]

 

 

   El Quad pretende modificar esa situación. Los cuatro gobiernos acordaron ampliar la recuperación de minerales contenidos en residuos electrónicos y materiales industriales. Washington anunció una aportación de 10 millones de dólares destinada a promover infraestructuras de recuperación en India y países de la ASEAN.

 

 

   La iniciativa busca crear circuitos alternativos de abastecimiento, aunque su alcance inmediato es limitado. El reciclaje puede recuperar materiales valiosos, pero necesita redes de recogida, instalaciones de procesamiento y capacidades de refinado que todavía deben desarrollarse.

     La cuestión de fondo es quién controlará los procesos industriales que permiten transformar los recursos naturales en mercancías estratégicas.

 

   SEMICONDUCTORES E INTELIGENCIA ARTIFICIAL: EL OTRO GRAN FRENTE

    La competencia tecnológica constituye el segundo eje de los acuerdos. Los semiconductores intervienen en prácticamente todos los sectores avanzados de la economía contemporánea. Su fabricación depende de cadenas productivas internacionales extremadamente especializadas, en las que participan empresas de distintos países.

 

     Los gobiernos del Quad anunciaron que identificarán posibles puntos de interrupción en el suministro de chips avanzados y equipos necesarios para la inteligencia artificial.  Además, comprometieron más de 85 millones de dólares en asistencia técnica y financiera para facilitar el acceso a tecnologías de inteligencia artificial consideradas fiables por los cuatro gobiernos. 

   

    La importancia de estas decisiones excede el mercado informático. La inteligencia artificial interviene progresivamente en procesos industriales, investigación científica, sistemas logísticos y aplicaciones militares. Controlar su infraestructura permite influir sobre las capacidades productivas de otros países.

 

    Desde esta perspectiva, las restricciones estadounidenses a determinadas tecnologías y los esfuerzos del Quad para crear cadenas alternativas forman parte de una misma competencia por el desarrollo tecnológico. Existe, además, una contradicción económica evidente.

 

     Las potencias occidentales defendieron durante décadas la internacionalización de la producción y la libertad de circulación de capitales. Ahora bien, sin embargo, promueven la reorganización de parte de esas mismas cadenas productivas cuando consideran que su funcionamiento beneficia excesivamente a un competidor estratégico.

 

EL INDO-PACÍFICO COMO ESPACIO DE COMPETENCIA GLOBAL

   La declaración de Atlanta también concede especial importancia a los puertos, las comunicaciones submarinas y la seguridad marítima. El Quad trabaja con el Gobierno de Fiyi en la modernización de instalaciones portuarias en Suva, Lautoka y Rokobili. Asimismo, impulsa el desarrollo de conexiones digitales y cables submarinos considerados seguros.

 

  Los cuatro países también acordaron ampliar sus mecanismos de colaboración marítima, mediante intercambios de información y ejercicios conjuntos previstos para 2027.

    Estas actuaciones deben interpretarse teniendo en cuenta la importancia económica de las rutas oceánicas. Una proporción considerable del comercio internacional circula por vías marítimas que conectan los centros industriales asiáticos con los mercados del resto del planeta. Quien dispone de capacidades portuarias, sistemas logísticos, conexiones digitales y presencia naval posee instrumentos para proteger sus intercambios comerciales y proyectar influencia política. Por ello, la inversión en infraestructuras puede servir simultáneamente a objetivos económicos y estratégicos.
 

   La declaración incluyó también referencias a la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y Bab el-Mandeb, espacios fundamentales para el transporte energético y comercial.

 

    Aunque estas preocupaciones no se limitan a China, muestran que el Quad pretende intervenir en una red de intereses que supera ampliamente el ámbito de Asia oriental.

 

LA CONTRADICCIÓN ENTRE GLOBALIZACIÓN Y SEGURIDAD ECONÓMICA

    Las iniciativas anunciadas permiten observar cambios en el discurso económico de Washington. Durante el periodo de expansión de la globalización neoliberal, las grandes empresas multinacionales organizaron sus cadenas productivas buscando menores costes laborales, ventajas fiscales, infraestructuras eficientes y acceso a nuevos mercados.

 

    China se integró en ese proceso y consiguió aprovecharlo para desarrollar una poderosa base manufacturera. Su crecimiento no respondió exclusivamente a la llegada de inversiones extranjeras. También intervino una política industrial sostenida, con planificación estatal, transferencia tecnológica, inversiones en infraestructuras y formación de capacidades productivas propias.

 

   Con el tiempo, el país dejó de ocupar únicamente una posición subordinada dentro de numerosas cadenas internacionales y comenzó a competir en sectores de mayor complejidad tecnológica. Ese desplazamiento modificó las relaciones económicas mundiales.

 

   Ahora, cuando algunas de las ventajas construidas mediante la internacionalización de la producción benefician a China, Estados Unidos promueve medidas para reducir determinadas dependencias y recuperar capacidad de intervención industrial. El resultado es una tendencia hacia la fragmentación de la economía mundial en circuitos de suministro organizados también según criterios de seguridad y alineamiento geopolítico. Esto puede generar nuevas inversiones, pero también duplicar instalaciones, encarecer procesos productivos y aumentar las tensiones comerciales.

 

UNA ALIANZA CON INTERESES DIFERENTES

  El Quad tampoco constituye un bloque completamente homogéneo. Estados Unidos busca preservar su predominio tecnológico y estratégico. Japón tiene especial interés en asegurar el abastecimiento de materias primas para su industria. Australia dispone de importantes recursos minerales y mantiene relaciones económicas relevantes con China.  India, por su parte, pretende ampliar sus capacidades industriales y tecnológicas, pero conserva una política exterior marcada por la búsqueda de autonomía estratégica. 

 

   Estas diferencias pueden condicionar la aplicación de los acuerdos. El propio desarrollo reciente del Quad demuestra que la cooperación estratégica no elimina los conflictos comerciales entre sus participantes.

 

¿PUEDE ESTADOS UNIDOS REVERTIR LA VENTAJA CHINA?

     La pregunta que dejan los acuerdos de Atlanta es hasta dónde puede llegar esta reorganización industrial. Los gobiernos del Quad disponen de recursos financieros, importantes centros de investigación, empresas tecnológicas y capacidades productivas considerables. Pero reconstruir cadenas industriales completas exige mucho más que decisiones diplomáticas. Requiere inversiones prolongadas, trabajadores especializados, acceso estable a energía, tecnologías de procesamiento y mercados capaces de absorber la producción.

 

   Además, China continúa participando intensamente en el comercio mundial. Sustituir rápidamente todas sus capacidades industriales resultaría extraordinariamente costoso y, en numerosos sectores, difícilmente viable. La propia declaración del Quad revela que buena parte de sus proyectos todavía se encuentra en fases de cooperación, identificación de vulnerabilidades o promoción de inversiones.

 

    Por ahora, los acuerdos anuncian una dirección estratégica, pero no prueban que los cuatro países hayan conseguido reducir sustancialmente sus dependencias.

 

    Lo ocurrido en Atlanta permite, sin embargo, identificar una tendencia de alcance histórico: la competencia interimperialista entre las grandes potencias vuelve a situar el control de la producción industrial en el centro de la política internacional. Durante décadas, Washington defendió una organización económica mundial en la que las empresas podían distribuir internacionalmente sus actividades productivas. Ahora descubre que esa misma estructura ha contribuido a fortalecer a su principal competidor.

 

     La respuesta estadounidense consiste en intentar reorganizar una parte de la producción mundial alrededor de alianzas políticas y económicas propias. La eficacia de esa estrategia dependerá de su capacidad para construir alternativas industriales reales. Y también de la respuesta de China, que dispone de importantes instrumentos económicos y tecnológicos para defender las posiciones conquistadas.

 

   La reunión de Atlanta constituye, en definitiva, otro episodio de una disputa interimperialista que determinará quién controlará los recursos, las tecnologías y las infraestructuras fundamentales de la economía internacional durante las próximas décadas.

 

FUENTES CONSULTADAS

  • Departamento de Estado de EE. UU. (31/10/2026): Declaración conjunta del Quad. Texto íntegro.

  • Ministerio de Exteriores de Japón (31/10/2026): Acuerdos de la reunión ministerial. Fuente oficial.

  • Reuters (31/10/2026): Estrategia del Quad frente a la dependencia económica de China. Artículo.

  • The Wire (01/11/2026): Seguridad económica y marítima en el Indo-Pacífico. Artículo.

  • The Korea Herald (01/11/2026): Minerales estratégicos y cadenas de suministro. Artículo.

 

 
 
Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.176

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.