PRESENTACIÓN DE “EL GRAN REAJUSTE”: UNA INVITACIÓN A CUESTIONAR EL MUNDO… Y A LOS AUTORES
El próximo 4 de noviembre, en el Centro Franchy Roca de Las Palmas de G.C.
Manuel Medina y Cristóbal García Vera presentan su libro “El Gran Reajuste. China, la arrolladora irrupción de a extrema derecha y la drástica reconfiguración del sistema capitalista” el próximo 4 de noviembre, en Las Palmas de Gran Canaria, con una propuesta: convertir el encuentro en un debate donde también se discutan sus propias tesis y conclusiones.
REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
¿Por qué la extrema derecha está adquiriendo una fuerza que parecía impensable hace apenas unas décadas? ¿Qué está suponiendo para el mundo el vertiginoso ascenso de China y su creciente confrontación con Estados Unidos? ¿Existe alguna relación entre estos fenómenos, aparentemente desconectados, y los cambios que están experimentando nuestras condiciones de vida?
Los autores de el libro "El Gran Reajuste" sostienen que detrás de estos acontecimientos existe un proceso de profunda transformación del capitalismo mundial que necesitamos comprender y discutir.
El próximo miércoles 4 de noviembre, a las 19:00 horas, Manuel Medina y Cristóbal García Vera presentarán esta obra en el "Centro Franchy Roca" de Las Palmas de Gran Canaria, ubicado en la calle Barcelona, nº 19, primer piso.
La convocatoria pretende ir más allá de la presentación convencional de un libro. Los autores quieren convertir el encuentro en un espacio abierto a las preguntas, las discrepancias y, especialmente, al cuestionamiento de sus propias interpretaciones. Su propósito es que quienes asistan puedan intervenir directamente y confrontar argumentos sobre una realidad internacional que a menudo se presenta como caótica pero que consideran posible descifrar.
La siguiente entrevista anticipa algunas de las cuestiones que se abordarán en ese encuentro y explica por qué sus autores consideran necesario recuperar una cultura del debate basada en la reflexión racional y el examen crítico de nuestras propias convicciones.
P. Para alguien que todavía no conoce "El Gran Reajuste", ¿qué preguntas podrían despertar su interés por asistir a la presentación?
Manuel Medina: Hay una que nos parece especialmente inquietante: ¿por qué la extrema derecha está experimentando un crecimiento tan extraordinario precisamente en este momento histórico? ¿Qué ha ocurrido para que movimientos que hace apenas unas décadas parecían condenados a la marginalidad estén hoy disputando el poder en numerosos países?
Pero hay otras cuestiones igualmente desconcertantes. ¿Cómo ha conseguido China convertirse, en tan poco tiempo, en una potencia capaz de desafiar la supremacía económica estadounidense? ¿Qué relación tiene ese ascenso con los cambios económicos y políticos que ya se están produciendo? ¿Hasta qué punto todos estos acontecimientos guardan relación entre sí?
Son fenómenos que los medios suelen presentarnos por separado. Nuestro libro invita a preguntarse si esa separación nos está impidiendo comprender lo que realmente sucede.
P. El título mismo de "El Gran Reajuste" sugiere que estamos atravesando una transformación profunda. ¿Qué es exactamente lo que ustedes creen que está cambiando?
Cristóbal García: Esa es precisamente la cuestión que vertebra el libro. Nuestra tesis es que estamos asistiendo a una reorganización de gran alcance del sistema capitalista mundial, cuyas manifestaciones aparecen en terrenos aparentemente tan distintos como la economía, la política, las relaciones internacionales o el propio funcionamiento de los Estados.
Observando los cambios que se han estado produciendo a lo largo de las dos últimas décadas, hemos de localizar e interpretar todos aquellos elementos que nos permitan identificar las conexiones entre esos procesos y, sobre todo, sus causas. ¿Quién impulsa los cambios? ¿Qué intereses intervienen? ¿Quiénes se beneficiarán con ellos y quiénes tendrán que soportar sus consecuencias?
Preferimos desarrollar las respuestas durante la presentación y someterlas in situ a la discusión colectiva.
P. Entre los fenómenos que analizan destaca el auge de la extrema derecha. ¿Qué tiene de particular su actual crecimiento?
Manuel Medina. Que nos obligan a autoformularnos interrogantes que, a nuestro juicio, hoy no están siendo suficientemente atendidas. Se suele explicar el éxito de estas organizaciones recurriendo solamente al carisma de determinados dirigentes, al descontento electoral o a su habilidad para utilizar los medios de comunicación.
Pero, ¿por qué están consiguiendo atraer incluso a sectores populares que históricamente habían apoyado a organizaciones de izquierda?
Y hay otra pregunta especialmente interesante: ¿por qué este auge se produce justamente cuando, a diferencia de lo que sucedió durante el ascenso del fascismo histórico, no existe un movimiento revolucionario internacional que amenace seriamente la continuidad del sistema capitalista?
Creemos que merece la pena investigar estas cuestiones antes de dar por buenas explicaciones que quizá resultan demasiado cómodas.
CHINA, ESTADOS UNIDOS Y LOS CAMBIOS QUE YA ESTÁ EXPERIMENTANDO EL MUNDO
P. El ascenso de China ocupa un lugar destacado en El Gran Reajuste. ¿Por qué consideran que resulta tan importante para comprender lo que sucede actualmente?
Cristóbal García: Porque su extraordinario desarrollo está alterando profundamente las relaciones económicas y políticas mundiales. Ya está influyendo en las decisiones de las grandes empresas, las estrategias de inversión, las políticas comerciales de otros Estados y en el establecimiento de nuevas alianzas internacionales.
La feroz competencia establecida entre China y Estados Unidos está detrás de decisiones que afectan a la organización de la producción mundial, las políticas proteccionistas, las relaciones diplomáticas y las estrategias militares. Y todo eso tiene consecuencias que llegan mucho más allá de las fronteras de ambas potencias.
Por eso nos interesa comprender qué está representando realmente ese ascenso, qué transformaciones está provocando y cómo se relaciona con otros acontecimientos aparentemente independientes. Es uno de los asuntos centrales del libro.
P. Para algunos, China representa una esperanza frente a la hegemonía estadounidense; para otros, una nueva amenaza. ¿Cuál es su posición?
Manuel Medina: Tenemos una interpretación definida, que desarrollamos en el libro, pero preferimos no anticiparla aquí. Nos interesa especialmente que esa cuestión pueda discutirse durante la presentación.
Creemos que hay preguntas previas que conviene responder. ¿Qué sabemos realmente sobre la organización económica y las relaciones sociales existentes en China? ¿Qué significa que una potencia dispute a otra su posición dominante? ¿Podemos deducir el carácter de una sociedad simplemente a partir de su enfrentamiento con Estados Unidos?
Son cuestiones sobre las que existen posiciones muy encontradas. Precisamente por eso queremos abordarlas con argumentos, evitando que nuestras simpatías o antipatías sustituyan al examen de los hechos.
P. ¿Y qué relación tiene toda esa reorganización internacional con las dificultades cotidianas de los trabajadores?
Cristóbal García: Mucha más de las que habitualmente percibimos. Lo que ocurre con los salarios, el empleo, la vivienda o los servicios públicos no puede explicarse al margen de las relaciones económicas y de poder que caracterizan nuestras sociedades.
Millones de personas comprueban que, aunque trabajan tanto o más que antes, sus posibilidades de mantener unas condiciones de vida dignas se reducen.
Nuestro propósito es contribuir a comprender cómo se relacionan esos problemas cotidianos con procesos económicos y políticos más amplios. Porque una interpretación de los grandes acontecimientos internacionales que no nos ayude a entender mejor nuestra propia realidad tendría una utilidad bastante limitada.
P. ¿También analizan el papel que está desempeñando la izquierda tradicional en estos cambios?
Manuel Medina: Naturalmente. Nos parece imposible comprender el ascenso de la extrema derecha sin preguntarnos qué ha sucedido con las organizaciones políticas y sindicales que durante décadas representaron a amplios sectores de la clase trabajadora.
¿Cómo se explica el retroceso de buena parte de aquella izquierda? ¿Por qué millones de personas han perdido la confianza en organizaciones que antes consideraban instrumentos para defender sus intereses?
El libro realiza todo un recorrido histórico para intentar responder a estas preguntas. Y algunas de nuestras interpretaciones probablemente resultarán incómodas incluso para personas con las que compartimos aspiraciones de transformación social.
P. ¿Hace falta tener formación en economía, historia o política para comprender el libro y participar en el debate?
Cristóbal García Vera: En absoluto. Una de nuestras principales preocupaciones ha sido conseguir que cualquier persona interesada pudiera seguir los razonamientos sin necesidad de poseer conocimientos especializados.
A veces los asuntos se presentan con una complejidad innecesaria, bien porque existe interés en que no resulten comprensibles, bien porque determinados autores confunden la profundidad con la oscuridad del lenguaje.
Hemos tratado ser claros y didácticos. Corresponde a los lectores juzgar si hemos conseguido ese objetivo. Tampoco es necesario haber leído el libro para acudir a la presentación. Las experiencias, preguntas y discrepancias de los asistentes podrán enriquecer enormemente la conversación colectiva.
UN ENCUENTRO PARA PREGUNTAR, DISCREPAR Y CUESTIONAR A LOS AUTORES
P. Insisten ustedes en que la presentación del 4 de noviembre no será un acto convencional. ¿Qué quieren que suceda exactamente?
Manuel Medina: Queremos que el público participe y, sobre todo, que pueda cuestionarnos directamente. Nos gustaría que alguien señalara una contradicción en nuestros razonamientos, nos pidiera justificar una afirmación o planteara hechos que, a su juicio, desmienten nuestras conclusiones.
No pretendemos limitarnos a explicar de qué trata el libro y responder después unas cuantas preguntas protocolarias. Queremos propiciar una discusión en la que los asistentes se sientan con plena libertad para discrepar, incluso radicalmente, de los planteamientos que formulamos.
Haber escrito el libro nos obliga a defender sus tesis con argumentos, pero no nos concede ninguna autoridad especial sobre quienes acudan. Cuanto más exigentes sean las preguntas, más interesante podrá resultar el encuentro.
P. En definitiva, lo que ustedes están proponiendo es fomentar el pensamiento crítico. Pero se habla tanto de esto que a veces parece haber perdido su significado. ¿Cómo distinguir el verdadero pensamiento crítico de la simple costumbre de llevar la contraria?
Cristóbal García Vera: Pensar críticamente exige examinar las razones por las que aceptamos una afirmación. Supone preguntarnos de dónde procede una información, si puede comprobarse y qué relación existe entre los datos y las conclusiones.
También implica estar dispuestos a revisar nuestras propias opiniones y nuestras tesis cuando los hechos las contradicen.
Y debemos aprender también a rechazar los llamados argumentos de autoridad. Ninguna afirmación debería aceptarse simplemente porque la sostenga un dirigente político, un intelectual prestigioso o alguien con quien simpatizamos ideológicamente.
P. ¿Por qué consideran que esa manera de pensar es especialmente importante para quienes desean transformar la sociedad?
Manuel Medina. Porque cualquier proyecto de transformación necesita conocer las condiciones reales en las que pretende intervenir.
Si confundimos nuestros deseos con los hechos o depositamos nuestras esperanzas en proyectos que no están fundamentados racionalmente, en las típicas promesas de políticos, hábiles a la hora de apelar a los sentimientos y de dar gato por liebre, estamos condenados a repetir fracasos que tienen consecuencias sociales terribles. La situación en la que nos encontramos actualmente también tiene mucho que ver con esto, que desarrollamos en algunos de los capítulos de "El Gran Reajuste!.
Por eso creemos que la capacidad de cuestionar nuestras propias ideas, aunque pueda resultar incómoda, constituye una necesidad para quienes pretendemos comprender la realidad con el propósito de transformarla.
P. ¿Con qué impresión les gustaría que salieran los asistentes del Centro Franchy Roca el próximo 4 de noviembre?
R. Con preguntas más precisas, nuevos elementos para comprender lo que está sucediendo y ganas de seguir examinando sus propias interpretaciones.
Pero también con la experiencia de haber participado en un debate donde discrepar no se considere una falta de lealtad y donde nadie, empezando por nosotros mismos, quede dispensado de justificar sus afirmaciones.
Queremos encontrarnos con quienes comparten nuestras inquietudes, pero también, y muy especialmente, con quienes tengan objeciones que desean contrastar con las tesis de El Gran Reajuste.
Si alguien sale diciendo «hay una idea que necesito revisar», consideraremos que el encuentro habrá merecido la pena. Pero si quienes llegamos a esa conclusión somos nosotros mismos, habrá sido todavía más productivo.
REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
¿Por qué la extrema derecha está adquiriendo una fuerza que parecía impensable hace apenas unas décadas? ¿Qué está suponiendo para el mundo el vertiginoso ascenso de China y su creciente confrontación con Estados Unidos? ¿Existe alguna relación entre estos fenómenos, aparentemente desconectados, y los cambios que están experimentando nuestras condiciones de vida?
Los autores de el libro "El Gran Reajuste" sostienen que detrás de estos acontecimientos existe un proceso de profunda transformación del capitalismo mundial que necesitamos comprender y discutir.
El próximo miércoles 4 de noviembre, a las 19:00 horas, Manuel Medina y Cristóbal García Vera presentarán esta obra en el "Centro Franchy Roca" de Las Palmas de Gran Canaria, ubicado en la calle Barcelona, nº 19, primer piso.
La convocatoria pretende ir más allá de la presentación convencional de un libro. Los autores quieren convertir el encuentro en un espacio abierto a las preguntas, las discrepancias y, especialmente, al cuestionamiento de sus propias interpretaciones. Su propósito es que quienes asistan puedan intervenir directamente y confrontar argumentos sobre una realidad internacional que a menudo se presenta como caótica pero que consideran posible descifrar.
La siguiente entrevista anticipa algunas de las cuestiones que se abordarán en ese encuentro y explica por qué sus autores consideran necesario recuperar una cultura del debate basada en la reflexión racional y el examen crítico de nuestras propias convicciones.
P. Para alguien que todavía no conoce "El Gran Reajuste", ¿qué preguntas podrían despertar su interés por asistir a la presentación?
Manuel Medina: Hay una que nos parece especialmente inquietante: ¿por qué la extrema derecha está experimentando un crecimiento tan extraordinario precisamente en este momento histórico? ¿Qué ha ocurrido para que movimientos que hace apenas unas décadas parecían condenados a la marginalidad estén hoy disputando el poder en numerosos países?
Pero hay otras cuestiones igualmente desconcertantes. ¿Cómo ha conseguido China convertirse, en tan poco tiempo, en una potencia capaz de desafiar la supremacía económica estadounidense? ¿Qué relación tiene ese ascenso con los cambios económicos y políticos que ya se están produciendo? ¿Hasta qué punto todos estos acontecimientos guardan relación entre sí?
Son fenómenos que los medios suelen presentarnos por separado. Nuestro libro invita a preguntarse si esa separación nos está impidiendo comprender lo que realmente sucede.
P. El título mismo de "El Gran Reajuste" sugiere que estamos atravesando una transformación profunda. ¿Qué es exactamente lo que ustedes creen que está cambiando?
Cristóbal García: Esa es precisamente la cuestión que vertebra el libro. Nuestra tesis es que estamos asistiendo a una reorganización de gran alcance del sistema capitalista mundial, cuyas manifestaciones aparecen en terrenos aparentemente tan distintos como la economía, la política, las relaciones internacionales o el propio funcionamiento de los Estados.
Observando los cambios que se han estado produciendo a lo largo de las dos últimas décadas, hemos de localizar e interpretar todos aquellos elementos que nos permitan identificar las conexiones entre esos procesos y, sobre todo, sus causas. ¿Quién impulsa los cambios? ¿Qué intereses intervienen? ¿Quiénes se beneficiarán con ellos y quiénes tendrán que soportar sus consecuencias?
Preferimos desarrollar las respuestas durante la presentación y someterlas in situ a la discusión colectiva.
P. Entre los fenómenos que analizan destaca el auge de la extrema derecha. ¿Qué tiene de particular su actual crecimiento?
Manuel Medina. Que nos obligan a autoformularnos interrogantes que, a nuestro juicio, hoy no están siendo suficientemente atendidas. Se suele explicar el éxito de estas organizaciones recurriendo solamente al carisma de determinados dirigentes, al descontento electoral o a su habilidad para utilizar los medios de comunicación.
Pero, ¿por qué están consiguiendo atraer incluso a sectores populares que históricamente habían apoyado a organizaciones de izquierda?
Y hay otra pregunta especialmente interesante: ¿por qué este auge se produce justamente cuando, a diferencia de lo que sucedió durante el ascenso del fascismo histórico, no existe un movimiento revolucionario internacional que amenace seriamente la continuidad del sistema capitalista?
Creemos que merece la pena investigar estas cuestiones antes de dar por buenas explicaciones que quizá resultan demasiado cómodas.
CHINA, ESTADOS UNIDOS Y LOS CAMBIOS QUE YA ESTÁ EXPERIMENTANDO EL MUNDO
P. El ascenso de China ocupa un lugar destacado en El Gran Reajuste. ¿Por qué consideran que resulta tan importante para comprender lo que sucede actualmente?
Cristóbal García: Porque su extraordinario desarrollo está alterando profundamente las relaciones económicas y políticas mundiales. Ya está influyendo en las decisiones de las grandes empresas, las estrategias de inversión, las políticas comerciales de otros Estados y en el establecimiento de nuevas alianzas internacionales.
La feroz competencia establecida entre China y Estados Unidos está detrás de decisiones que afectan a la organización de la producción mundial, las políticas proteccionistas, las relaciones diplomáticas y las estrategias militares. Y todo eso tiene consecuencias que llegan mucho más allá de las fronteras de ambas potencias.
Por eso nos interesa comprender qué está representando realmente ese ascenso, qué transformaciones está provocando y cómo se relaciona con otros acontecimientos aparentemente independientes. Es uno de los asuntos centrales del libro.
P. Para algunos, China representa una esperanza frente a la hegemonía estadounidense; para otros, una nueva amenaza. ¿Cuál es su posición?
Manuel Medina: Tenemos una interpretación definida, que desarrollamos en el libro, pero preferimos no anticiparla aquí. Nos interesa especialmente que esa cuestión pueda discutirse durante la presentación.
Creemos que hay preguntas previas que conviene responder. ¿Qué sabemos realmente sobre la organización económica y las relaciones sociales existentes en China? ¿Qué significa que una potencia dispute a otra su posición dominante? ¿Podemos deducir el carácter de una sociedad simplemente a partir de su enfrentamiento con Estados Unidos?
Son cuestiones sobre las que existen posiciones muy encontradas. Precisamente por eso queremos abordarlas con argumentos, evitando que nuestras simpatías o antipatías sustituyan al examen de los hechos.
P. ¿Y qué relación tiene toda esa reorganización internacional con las dificultades cotidianas de los trabajadores?
Cristóbal García: Mucha más de las que habitualmente percibimos. Lo que ocurre con los salarios, el empleo, la vivienda o los servicios públicos no puede explicarse al margen de las relaciones económicas y de poder que caracterizan nuestras sociedades.
Millones de personas comprueban que, aunque trabajan tanto o más que antes, sus posibilidades de mantener unas condiciones de vida dignas se reducen.
Nuestro propósito es contribuir a comprender cómo se relacionan esos problemas cotidianos con procesos económicos y políticos más amplios. Porque una interpretación de los grandes acontecimientos internacionales que no nos ayude a entender mejor nuestra propia realidad tendría una utilidad bastante limitada.
P. ¿También analizan el papel que está desempeñando la izquierda tradicional en estos cambios?
Manuel Medina: Naturalmente. Nos parece imposible comprender el ascenso de la extrema derecha sin preguntarnos qué ha sucedido con las organizaciones políticas y sindicales que durante décadas representaron a amplios sectores de la clase trabajadora.
¿Cómo se explica el retroceso de buena parte de aquella izquierda? ¿Por qué millones de personas han perdido la confianza en organizaciones que antes consideraban instrumentos para defender sus intereses?
El libro realiza todo un recorrido histórico para intentar responder a estas preguntas. Y algunas de nuestras interpretaciones probablemente resultarán incómodas incluso para personas con las que compartimos aspiraciones de transformación social.
P. ¿Hace falta tener formación en economía, historia o política para comprender el libro y participar en el debate?
Cristóbal García Vera: En absoluto. Una de nuestras principales preocupaciones ha sido conseguir que cualquier persona interesada pudiera seguir los razonamientos sin necesidad de poseer conocimientos especializados.
A veces los asuntos se presentan con una complejidad innecesaria, bien porque existe interés en que no resulten comprensibles, bien porque determinados autores confunden la profundidad con la oscuridad del lenguaje.
Hemos tratado ser claros y didácticos. Corresponde a los lectores juzgar si hemos conseguido ese objetivo. Tampoco es necesario haber leído el libro para acudir a la presentación. Las experiencias, preguntas y discrepancias de los asistentes podrán enriquecer enormemente la conversación colectiva.
UN ENCUENTRO PARA PREGUNTAR, DISCREPAR Y CUESTIONAR A LOS AUTORES
P. Insisten ustedes en que la presentación del 4 de noviembre no será un acto convencional. ¿Qué quieren que suceda exactamente?
Manuel Medina: Queremos que el público participe y, sobre todo, que pueda cuestionarnos directamente. Nos gustaría que alguien señalara una contradicción en nuestros razonamientos, nos pidiera justificar una afirmación o planteara hechos que, a su juicio, desmienten nuestras conclusiones.
No pretendemos limitarnos a explicar de qué trata el libro y responder después unas cuantas preguntas protocolarias. Queremos propiciar una discusión en la que los asistentes se sientan con plena libertad para discrepar, incluso radicalmente, de los planteamientos que formulamos.
Haber escrito el libro nos obliga a defender sus tesis con argumentos, pero no nos concede ninguna autoridad especial sobre quienes acudan. Cuanto más exigentes sean las preguntas, más interesante podrá resultar el encuentro.
P. En definitiva, lo que ustedes están proponiendo es fomentar el pensamiento crítico. Pero se habla tanto de esto que a veces parece haber perdido su significado. ¿Cómo distinguir el verdadero pensamiento crítico de la simple costumbre de llevar la contraria?
Cristóbal García Vera: Pensar críticamente exige examinar las razones por las que aceptamos una afirmación. Supone preguntarnos de dónde procede una información, si puede comprobarse y qué relación existe entre los datos y las conclusiones.
También implica estar dispuestos a revisar nuestras propias opiniones y nuestras tesis cuando los hechos las contradicen.
Y debemos aprender también a rechazar los llamados argumentos de autoridad. Ninguna afirmación debería aceptarse simplemente porque la sostenga un dirigente político, un intelectual prestigioso o alguien con quien simpatizamos ideológicamente.
P. ¿Por qué consideran que esa manera de pensar es especialmente importante para quienes desean transformar la sociedad?
Manuel Medina. Porque cualquier proyecto de transformación necesita conocer las condiciones reales en las que pretende intervenir.
Si confundimos nuestros deseos con los hechos o depositamos nuestras esperanzas en proyectos que no están fundamentados racionalmente, en las típicas promesas de políticos, hábiles a la hora de apelar a los sentimientos y de dar gato por liebre, estamos condenados a repetir fracasos que tienen consecuencias sociales terribles. La situación en la que nos encontramos actualmente también tiene mucho que ver con esto, que desarrollamos en algunos de los capítulos de "El Gran Reajuste!.
Por eso creemos que la capacidad de cuestionar nuestras propias ideas, aunque pueda resultar incómoda, constituye una necesidad para quienes pretendemos comprender la realidad con el propósito de transformarla.
P. ¿Con qué impresión les gustaría que salieran los asistentes del Centro Franchy Roca el próximo 4 de noviembre?
R. Con preguntas más precisas, nuevos elementos para comprender lo que está sucediendo y ganas de seguir examinando sus propias interpretaciones.
Pero también con la experiencia de haber participado en un debate donde discrepar no se considere una falta de lealtad y donde nadie, empezando por nosotros mismos, quede dispensado de justificar sus afirmaciones.
Queremos encontrarnos con quienes comparten nuestras inquietudes, pero también, y muy especialmente, con quienes tengan objeciones que desean contrastar con las tesis de El Gran Reajuste.
Si alguien sale diciendo «hay una idea que necesito revisar», consideraremos que el encuentro habrá merecido la pena. Pero si quienes llegamos a esa conclusión somos nosotros mismos, habrá sido todavía más productivo.



































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