RESIDUOS, ENERGÍA Y PROTESTAS: LAS CLAVES DEL CONFLICTO POR UNA PLANTA DE BIOGÁS EN GRAN CANARIA
La Plataforma Stop Planta de Biogás en La Atalaya reclama respuestas, transparencia y garantías ante los posibles efectos de la planta
La Plataforma Stop Planta de Biogás en La Atalaya denuncia que la tramitación del proyecto continúa pese a la denegación municipal de la licencia de obras y reclama respuestas a los recursos y solicitudes de información presentados. El colectivo exige garantías sobre los posibles efectos ambientales, urbanísticos y vecinales de la instalación.
Por ERNESTO GUTIÉRREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
La planta de biogás proyectada en La Atalaya, en el municipio grancanario de Santa María de Guía, pretende transformar residuos agrícolas y ganaderos en gas para generar energía y producir compost. La impulsa Conagrican, del Grupo Félix Santiago Melián, que presenta la instalación como una iniciativa de economía circular y autoconsumo. Frente a ese planteamiento, los vecinos organizados cuestionan su ubicación y las posibles molestias para los barrios próximos.
Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la Plataforma Stop Planta de Biogás en La Atalaya anuncia dos semanas de movilizaciones y una reunión con responsables autonómicos. Denuncia que continúan concediéndose autorizaciones pese a la denegación municipal de la licencia de obras y reclama respuestas a sus recursos y solicitudes de información.
QUÉ DEFIENDE LA PROMOTORA Y QUÉ OBJETAN LOS VECINOS
Según la información publicada sobre el proyecto, la planta está dimensionada para tratar unas 19.370 toneladas anuales de residuos orgánicos. El proceso produce biogás, que se utiliza en un motor para generar electricidad y calor. La promotora sostiene que la electricidad abastecería su desaladora de Roque Prieto, que proporciona agua para sus explotaciones agrícolas. Cadena SER
Grupo FSM defiende que la instalación está dimensionada para gestionar los restos de su actividad agrícola. La Plataforma replica que necesitaría también estiércol procedente de otros puntos de Gran Canaria y que, por tanto, su funcionamiento implicaría transporte de residuos hacia La Atalaya.
La disputa no se limita a la utilidad del biogás. Los críticos ponen el foco en dónde se pretende producir y quién soportaría sus efectos. En declaraciones recogidas por Radio Las Palmas, el portavoz Cosme Vega advirtió sobre los olores, el tráfico pesado y la proximidad a viviendas, un colegio y una residencia de mayores. El colectivo reclama otra ubicación. Estas objeciones expresan riesgos denunciados por los vecinos, no daños ya producidos por una planta en funcionamiento.
LAS ADMINISTRACIONES NO MANTIENEN UNA POSICIÓN ÚNICA
En mayo de 2025, el Ayuntamiento de Guía explicó que el proyecto contaba con un informe ambiental favorable y que había sido sometido a evaluación simplificada por plantearse como una instalación de autoconsumo agrícola. También anunció medidas de vigilancia sobre el tránsito de camiones y recorridos alternativos.
Sin embargo, en febrero de 2026, el Consistorio denegó la licencia de obras tras analizar los informes técnicos y jurídicos. Según la explicación municipal, el proyecto incumplía condiciones de la normativa del suelo. El expediente también recogía cuestiones sobre dispersión de olores y posibles afecciones al velatorio y al cementerio de La Atalaya.
La tramitación autonómica continuó: el Boletín Oficial de Canarias del 15 de septiembre de 2026 publicó una autorización de la Dirección General de Energía para una instalación híbrida de cogeneración y eólica de 499 kilovatios. Este permiso corresponde a la parte energética y no sustituye por sí mismo la licencia urbanística denegada.
El Ayuntamiento de Gáldar ha recurrido esa autorización. Su objeción central es que el informe ambiental data de marzo de 2025, mientras el proyecto completo de la instalación híbrida se presentó en agosto. El Consistorio reclama acreditar que lo autorizado coincide con lo evaluado y examinar conjuntamente los efectos del biogás, el compostaje, la cogeneración y la instalación eólica. Ha solicitado también la suspensión de la ejecución mientras se resuelve el recurso.
En su nuevo comunicado, la Plataforma afirma que más de 6.000 firmas respaldan el rechazo. Denuncia que han pasado más de cuatro meses desde su solicitud de revisión de oficio y que sigue pendiente documentación sobre la autorización como actividad potencialmente contaminadora de la atmósfera. Por ello, asegura haber acudido al Comisionado de Transparencia.
Sus representantes tienen previsto reunirse el lunes 5 de octubre, a las 10:30 horas, con los directores generales de Energía y Calidad Ambiental, en el Edificio de Usos Múltiples II de Las Palmas.
El colectivo informará a los medios al finalizar y mantendrá las protestas. La reunión deberá abordar una cuestión que atraviesa todo el conflicto: cómo compatibilizar el aprovechamiento de residuos con las garantías urbanísticas, ambientales y de calidad de vida que reclaman los vecinos.
Por ERNESTO GUTIÉRREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
La planta de biogás proyectada en La Atalaya, en el municipio grancanario de Santa María de Guía, pretende transformar residuos agrícolas y ganaderos en gas para generar energía y producir compost. La impulsa Conagrican, del Grupo Félix Santiago Melián, que presenta la instalación como una iniciativa de economía circular y autoconsumo. Frente a ese planteamiento, los vecinos organizados cuestionan su ubicación y las posibles molestias para los barrios próximos.
Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la Plataforma Stop Planta de Biogás en La Atalaya anuncia dos semanas de movilizaciones y una reunión con responsables autonómicos. Denuncia que continúan concediéndose autorizaciones pese a la denegación municipal de la licencia de obras y reclama respuestas a sus recursos y solicitudes de información.
QUÉ DEFIENDE LA PROMOTORA Y QUÉ OBJETAN LOS VECINOS
Según la información publicada sobre el proyecto, la planta está dimensionada para tratar unas 19.370 toneladas anuales de residuos orgánicos. El proceso produce biogás, que se utiliza en un motor para generar electricidad y calor. La promotora sostiene que la electricidad abastecería su desaladora de Roque Prieto, que proporciona agua para sus explotaciones agrícolas. Cadena SER
Grupo FSM defiende que la instalación está dimensionada para gestionar los restos de su actividad agrícola. La Plataforma replica que necesitaría también estiércol procedente de otros puntos de Gran Canaria y que, por tanto, su funcionamiento implicaría transporte de residuos hacia La Atalaya.
La disputa no se limita a la utilidad del biogás. Los críticos ponen el foco en dónde se pretende producir y quién soportaría sus efectos. En declaraciones recogidas por Radio Las Palmas, el portavoz Cosme Vega advirtió sobre los olores, el tráfico pesado y la proximidad a viviendas, un colegio y una residencia de mayores. El colectivo reclama otra ubicación. Estas objeciones expresan riesgos denunciados por los vecinos, no daños ya producidos por una planta en funcionamiento.
LAS ADMINISTRACIONES NO MANTIENEN UNA POSICIÓN ÚNICA
En mayo de 2025, el Ayuntamiento de Guía explicó que el proyecto contaba con un informe ambiental favorable y que había sido sometido a evaluación simplificada por plantearse como una instalación de autoconsumo agrícola. También anunció medidas de vigilancia sobre el tránsito de camiones y recorridos alternativos.
Sin embargo, en febrero de 2026, el Consistorio denegó la licencia de obras tras analizar los informes técnicos y jurídicos. Según la explicación municipal, el proyecto incumplía condiciones de la normativa del suelo. El expediente también recogía cuestiones sobre dispersión de olores y posibles afecciones al velatorio y al cementerio de La Atalaya.
La tramitación autonómica continuó: el Boletín Oficial de Canarias del 15 de septiembre de 2026 publicó una autorización de la Dirección General de Energía para una instalación híbrida de cogeneración y eólica de 499 kilovatios. Este permiso corresponde a la parte energética y no sustituye por sí mismo la licencia urbanística denegada.
El Ayuntamiento de Gáldar ha recurrido esa autorización. Su objeción central es que el informe ambiental data de marzo de 2025, mientras el proyecto completo de la instalación híbrida se presentó en agosto. El Consistorio reclama acreditar que lo autorizado coincide con lo evaluado y examinar conjuntamente los efectos del biogás, el compostaje, la cogeneración y la instalación eólica. Ha solicitado también la suspensión de la ejecución mientras se resuelve el recurso.
En su nuevo comunicado, la Plataforma afirma que más de 6.000 firmas respaldan el rechazo. Denuncia que han pasado más de cuatro meses desde su solicitud de revisión de oficio y que sigue pendiente documentación sobre la autorización como actividad potencialmente contaminadora de la atmósfera. Por ello, asegura haber acudido al Comisionado de Transparencia.
Sus representantes tienen previsto reunirse el lunes 5 de octubre, a las 10:30 horas, con los directores generales de Energía y Calidad Ambiental, en el Edificio de Usos Múltiples II de Las Palmas.
El colectivo informará a los medios al finalizar y mantendrá las protestas. La reunión deberá abordar una cuestión que atraviesa todo el conflicto: cómo compatibilizar el aprovechamiento de residuos con las garantías urbanísticas, ambientales y de calidad de vida que reclaman los vecinos.















































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