PABLO HASEL: “PREFIERO SALIR MÁS TARDE DE LA CÁRCEL A NO PODER MIRARME EN EL ESPEJO”
El rapero y preso político explica su situación en una entrevista concedida a Vilaweb.cat
Cinco años después de su ingreso en prisión, el rapero Pablo Hasel reflexiona sobre su situación y explica por qué se niega a aceptar las condiciones que le permitirían acceder antes al tercer grado penitenciario.
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En una entrevista realizada por correo postal por la periodista Clara Ardèvol Mallol para el medio digital Vilaweb.cat, el rapero Pablo Hasel analiza los cinco años que lleva encarcelado y la etapa final de su condena. La conversación, desarrollada íntegramente por escrito debido a las limitaciones del régimen penitenciario, recoge las reflexiones del artista sobre su situación como preso político, las condiciones de la prisión y, sobre todo, su decisión de no aceptar las condiciones que se le exigen para acceder al tercer grado penitenciario.
Hasel, condenado inicialmente por letras de canciones y mensajes publicados en redes sociales, afronta ahora el último tramo de una condena que se amplió por la acumulación de diferentes causas judiciales. Tras cinco años de encarcelamiento, todavía le queda aproximadamente un año y un mes de prisión.
“No claudicaré para obtener el tercer grado penintenciario"
Plenamente reafirmado en sus convicciones políticas, aclara el porqué de su negativa aceptar las condiciones que se le exigen para acceder a beneficios penitenciarios.
Según explica el rapero, el sistema penitenciario exige a los presos políticos demostrar una especie de “arrepentimiento o compromiso de no volver a defender las mismas posiciones” para poder acceder a estos beneficios.
“Aceptar esas condiciones -afirma- significaría legitimar la represión que denuncia y renegar de las razones que lo llevaron a prisión. Prefiero salir mucho más tarde de la prisión, pero con la cabeza muy alta, sin haberles dado lo que quieren”.
“Renuncio al arrepentimiento y a la colaboración que me exigen para acceder. Sería traicionar la causa colectiva y traicionarme a mí mismo, a mi conciencia. De nada me serviría salir antes si luego no pudiera mirarme en el espejo”.
Por ese motivo insiste en que prefiere cumplir la condena completa antes que aceptar lo que considera una forma de claudicación política.
En este mismo sentido, Hasel sostiene que los presos políticos no deberían obtener la libertad a través de arrepentimientos individuales, sino mediante la presión social y la lucha colectiva.
“Los presos políticos tenemos que ser liberados por la lucha solidaria, por la amnistía total”, sostiene.
Balance de las protestas por su encarcelamiento
La entrevista aborda también la reacción social que se produjo tras su encarcelamiento en 2021, cuando se registraron protestas en diversas ciudades.
Hasel considera que aquellas movilizaciones fueron importantes, pero que no tuvieron la continuidad necesaria para lograr cambios políticos.
“Creo que si las protestas se hubieran prolongado más días y con más potencia, se habría conseguido la derogación de algún delito de expresión y mi liberación”.
El artista critica, asimismo, lo que considera a una falta de compromiso por parte de algunos sectores políticos y culturales, a los que acusa de haber prometido reformas que finalmente no se llevaron a cabo.
La escritura como forma de resistencia
A pesar de las limitaciones de la prisión, y de la prohibición de hacer música a la que lo han sometido, Hasel continúa escribiendo. Próximamente publicará su segundo poemario en catalán, titulado “Prova de vida”, que prevé que vea la luz alrededor de Sant Jordi.
El rapero explica que el título refleja la necesidad de demostrar que sigue activo y consciente a pesar del encarcelamiento. Según explica, el libro incluirá numerosos poemas sobre la prisión y la resistencia, aunque también abordará otras temáticas.
Para Hasel, la escritura se ha convertido en una herramienta fundamental para mantenerse activo intelectualmente y para transmitir ideas hacia el exterior.
“Es un gran desahogo y una manera de hacer trabajar la mente”, explica.
En el tramo final de la entrevista, Hasel reflexiona sobre el tiempo que todavía le queda en prisión.
Explica que intenta aprovecharlo escribiendo y manteniendo la mente activa, si bien reconoce que le genera cierta inquietud la adaptación a la vida fuera de la cárcel tras tantos años encerrado.
Sin embargo, concluye, “tengo muchas ganas de estar con la gente a quien quiero y de continuar aportando cosas en otra trinchera”.
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En una entrevista realizada por correo postal por la periodista Clara Ardèvol Mallol para el medio digital Vilaweb.cat, el rapero Pablo Hasel analiza los cinco años que lleva encarcelado y la etapa final de su condena. La conversación, desarrollada íntegramente por escrito debido a las limitaciones del régimen penitenciario, recoge las reflexiones del artista sobre su situación como preso político, las condiciones de la prisión y, sobre todo, su decisión de no aceptar las condiciones que se le exigen para acceder al tercer grado penitenciario.
Hasel, condenado inicialmente por letras de canciones y mensajes publicados en redes sociales, afronta ahora el último tramo de una condena que se amplió por la acumulación de diferentes causas judiciales. Tras cinco años de encarcelamiento, todavía le queda aproximadamente un año y un mes de prisión.
“No claudicaré para obtener el tercer grado penintenciario"
Plenamente reafirmado en sus convicciones políticas, aclara el porqué de su negativa aceptar las condiciones que se le exigen para acceder a beneficios penitenciarios.
Según explica el rapero, el sistema penitenciario exige a los presos políticos demostrar una especie de “arrepentimiento o compromiso de no volver a defender las mismas posiciones” para poder acceder a estos beneficios.
“Aceptar esas condiciones -afirma- significaría legitimar la represión que denuncia y renegar de las razones que lo llevaron a prisión. Prefiero salir mucho más tarde de la prisión, pero con la cabeza muy alta, sin haberles dado lo que quieren”.
“Renuncio al arrepentimiento y a la colaboración que me exigen para acceder. Sería traicionar la causa colectiva y traicionarme a mí mismo, a mi conciencia. De nada me serviría salir antes si luego no pudiera mirarme en el espejo”.
Por ese motivo insiste en que prefiere cumplir la condena completa antes que aceptar lo que considera una forma de claudicación política.
En este mismo sentido, Hasel sostiene que los presos políticos no deberían obtener la libertad a través de arrepentimientos individuales, sino mediante la presión social y la lucha colectiva.
“Los presos políticos tenemos que ser liberados por la lucha solidaria, por la amnistía total”, sostiene.
Balance de las protestas por su encarcelamiento
La entrevista aborda también la reacción social que se produjo tras su encarcelamiento en 2021, cuando se registraron protestas en diversas ciudades.
Hasel considera que aquellas movilizaciones fueron importantes, pero que no tuvieron la continuidad necesaria para lograr cambios políticos.
“Creo que si las protestas se hubieran prolongado más días y con más potencia, se habría conseguido la derogación de algún delito de expresión y mi liberación”.
El artista critica, asimismo, lo que considera a una falta de compromiso por parte de algunos sectores políticos y culturales, a los que acusa de haber prometido reformas que finalmente no se llevaron a cabo.
La escritura como forma de resistencia
A pesar de las limitaciones de la prisión, y de la prohibición de hacer música a la que lo han sometido, Hasel continúa escribiendo. Próximamente publicará su segundo poemario en catalán, titulado “Prova de vida”, que prevé que vea la luz alrededor de Sant Jordi.
El rapero explica que el título refleja la necesidad de demostrar que sigue activo y consciente a pesar del encarcelamiento. Según explica, el libro incluirá numerosos poemas sobre la prisión y la resistencia, aunque también abordará otras temáticas.
Para Hasel, la escritura se ha convertido en una herramienta fundamental para mantenerse activo intelectualmente y para transmitir ideas hacia el exterior.
“Es un gran desahogo y una manera de hacer trabajar la mente”, explica.
En el tramo final de la entrevista, Hasel reflexiona sobre el tiempo que todavía le queda en prisión.
Explica que intenta aprovecharlo escribiendo y manteniendo la mente activa, si bien reconoce que le genera cierta inquietud la adaptación a la vida fuera de la cárcel tras tantos años encerrado.
Sin embargo, concluye, “tengo muchas ganas de estar con la gente a quien quiero y de continuar aportando cosas en otra trinchera”.



























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