FALLECIÓ JAMES PETRAS, EL INTELECTUAL INCÓMODO CON EL VALÍA LA PENA DISCREPAR (VÍDEO)
Sociólogo grecoestadounidense, autor del “Informe Petras” y colaborador de Canarias Semanal, dedicó su vida a analizar el poder, el capitalismo y las contradicciones de la izquierda
A los 89 años falleció en Seattle (EEUU) el sociólogo James Petras. Como herencia nos deja una obra extensa y polémica que marcó el debate político en América Latina y España, cuestionando la modernización neoliberal y abriendo incómodas discusiones, incluso para quienes compartían con él una buena parte de sus posiciones. A esta nota necrolo-biográfica, adjuntamos una entrevista que le realizó la Redacción en este mismo digital en el año 2018
POR MANUEL MEDINA (*) PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
La muerte de James Petras llega en un momento en el que muchas de las preguntas que él formuló siguen abiertas. En una época en la que la política parece reducida a consignas breves y titulares fugaces, su figura recuerda otra manera de intervenir en el debate público. Una manera más lenta, más rigurosa y también más incómoda. Petras no buscaba agradar. Buscaba explicar.
Nacido en 1937 en Lynn, Massachusetts, en el seno de una familia grecoestadounidense de clase trabajadora, su biografía estuvo marcada desde el inicio por la experiencia de la inmigración y la desigualdad. Esa vivencia temprana no fue un simple dato biográfico. Se convirtió en el hilo conductor de toda su obra. Se doctoró en la Universidad de California y fue líder estudiantil en Berkeley en los agitados años sesenta estadounidenses, cuando la Universidad era un hervidero de debates sobre guerra, derechos civiles y democracia. Allí aprendió que la investigación académica no estaba separada del mundo real.
Su relación con América Latina fue decisiva. Colaboró con el Gobierno de Salvador Allende en Chile a finales de los sesenta, iniciando esa etapa con la publicación de “Política y Fuerzas Sociales en el Desarrollo Chileno”.
Tras el golpe militar, participó en el Tribunal Russell sobre la represión en América Latina, junto a figuras como Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. Aquella experiencia consolidó su convicción de que el análisis social debía acompañar a los pueblos que sufrían las consecuencias del poder.
Durante décadas fue profesor en universidades estadounidenses, especialmente en Binghamton, donde desarrolló una extensa labor docente. Publicó más de sesenta libros y miles de artículos en medios internacionales. Su producción fue enorme, pero no se trataba de acumular títulos. Se trataba de sostener una línea coherente: examinar cómo el neoliberalismo, el capital transnacional y la política exterior estadounidense reconfiguraban las sociedades contemporáneas .
PETRAS EN ESPAÑA
En España su nombre quedó asociado al llamado “Informe Petras”. A mediados de los noventa realizó una investigación sobre dos generaciones de trabajadores españoles. El estudio, titulado “Padres e hijos, dos generaciones de trabajadores españoles”, cuestionaba el relato triunfalista de la modernización protagonizado por el gobierno socialdemócrata de Felipe González de los años ochenta y noventa. Petras sostuvo en su Informe que las políticas de liberalización y privatización habían generado una fractura generacional profunda, marcada por la precariedad juvenil y la pérdida de estabilidad laboral.
El "Informe Petras", que había sido financiado por el Gobierno de Felipe González, fue rechazado por este e inicialmente silenciado en ámbitos institucionales y terminó publicándose fuera de los circuitos oficiales. Con el tiempo se convirtió en una referencia para amplios sectores de la izquierda crítica. No era en absoluto un panfleto. Era una investigación basada en entrevistas concretas a trabajadores, que mostraba cómo la modernización podía convivir con un retroceso material para quienes llegaban más tarde al mercado laboral. Tres décadas después, ese diagnóstico sigue aun resonando.
PETRAS EN CANARIAS-SEMANAL
Pero Petras no fue solo el autor de un Informe molesto para el PSOE. Fue también un colaborador habitual de distintos medios alternativos. Entre ellos, este digital, Canarias Semanal, donde publicó habitualmente sus artículos.
En una extensa entrevista que la Redacción de este digital le realizó en directo en el año 2018, Petras analizó para los lectores de CS la contraofensiva de la derecha regional y el papel de Estados Unidos tras el ciclo de gobiernos progresistas encabezado por Hugo Chávez. Como nuestros lectores podrán contactar en el video adjunto, respuestas fuero directas. A veces severas. Pero siempre argumentadas.
En aquella conversación abordó con nosotros temas espinosos: la situación en Nicaragua, el encarcelamiento de Lula en Brasil, las limitaciones del modelo rentista venezolano o el papel de Rusia y China en el tablero internacional.
Petras procuraba no idealizar procesos. Señalaba contradicciones. Recordaba, por ejemplo, que no se podía construir el socialismo sobre economías dependientes de la renta extractiva. Esa mirada crítica le valió admiración y también fuertes discrepancias.
UN SOCIÓLOGO NADA COMPLACIENTE Y CON EL QUE NO SIEMPRE COINCIDIMOS
Porque Petras no fue un intelectual complaciente, ni siquiera con quienes compartían buena parte de sus diagnósticos. Aunque coincidíamos con él en muchos aspectos, no siempre fue así.
Un ejemplo claro de ello fue su posición respecto a la política griega en los años de la crisis. Petras, un griego cuya familia se afincó en Estados Unidos, formuló duras críticas al Partido Comunista de Grecia por negarse a establecer una alianza electoral con Syriza. Consideraba que esa negativa debilitaba la posibilidad de frenar las políticas de austeridad impuestas por la Unión Europea. En ese punto, nuestras posiciones no fueron coincidentes. Para algunos, aquella crítica simplificaba un debate complejo sobre estrategia y coherencia ideológica. Para él, era una cuestión de eficacia política ante una coyuntura histórica excepcional.
Esa capacidad de disentir sin romper el diálogo forma también parte de su legado. Petras entendía la crítica como una herramienta de clarificación. No como un gesto de superioridad moral. Su estilo podía ser tajante. Pero detrás había un método. Primero describir la estructura de poder. Luego analizar sus efectos concretos. Finalmente, situar el debate político en ese marco material.
SU MUERTE
Su muerte, anunciada por su familia tras producirse el pasado 17 de enero de 2026 en Seattle, cierra una trayectoria que atravesó medio siglo de transformaciones globales. Desde las luchas estudiantiles de los sesenta hasta las crisis financieras del siglo XXI, Petras mantuvo una misma preocupación: quién es el que paga el precio de las decisiones económicas y políticas.
En tiempos de análisis superficiales, su obra invita a detenerse. A escuchar las voces de quienes rara vez aparecen en los discursos oficiales. A desconfiar de los indicadores macroeconómicos cuando no se traducen en vidas más seguras y dignas.
No fue un pensador neutral. Tampoco pretendió serlo. Fue un intelectual comprometido con una idea sencilla y exigente a la vez: que la modernización, el progreso o el crecimiento solo tienen sentido si mejoran la vida concreta de las personas.
Esa pregunta, formulada hace décadas, sigue pendiente de respuesta. Y quizá por eso su ausencia pesa más de lo que parece a primera vista.
(*) Manuel Medina es profesor de Historia y colaborador de Canarias Semanal.org
ENTREVISTA DE CANARIAS SEMANAL A JAMES PETRAS
POR MANUEL MEDINA (*) PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
La muerte de James Petras llega en un momento en el que muchas de las preguntas que él formuló siguen abiertas. En una época en la que la política parece reducida a consignas breves y titulares fugaces, su figura recuerda otra manera de intervenir en el debate público. Una manera más lenta, más rigurosa y también más incómoda. Petras no buscaba agradar. Buscaba explicar.
Nacido en 1937 en Lynn, Massachusetts, en el seno de una familia grecoestadounidense de clase trabajadora, su biografía estuvo marcada desde el inicio por la experiencia de la inmigración y la desigualdad. Esa vivencia temprana no fue un simple dato biográfico. Se convirtió en el hilo conductor de toda su obra. Se doctoró en la Universidad de California y fue líder estudiantil en Berkeley en los agitados años sesenta estadounidenses, cuando la Universidad era un hervidero de debates sobre guerra, derechos civiles y democracia. Allí aprendió que la investigación académica no estaba separada del mundo real.
Su relación con América Latina fue decisiva. Colaboró con el Gobierno de Salvador Allende en Chile a finales de los sesenta, iniciando esa etapa con la publicación de “Política y Fuerzas Sociales en el Desarrollo Chileno”.
Tras el golpe militar, participó en el Tribunal Russell sobre la represión en América Latina, junto a figuras como Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. Aquella experiencia consolidó su convicción de que el análisis social debía acompañar a los pueblos que sufrían las consecuencias del poder.
Durante décadas fue profesor en universidades estadounidenses, especialmente en Binghamton, donde desarrolló una extensa labor docente. Publicó más de sesenta libros y miles de artículos en medios internacionales. Su producción fue enorme, pero no se trataba de acumular títulos. Se trataba de sostener una línea coherente: examinar cómo el neoliberalismo, el capital transnacional y la política exterior estadounidense reconfiguraban las sociedades contemporáneas .
PETRAS EN ESPAÑA
En España su nombre quedó asociado al llamado “Informe Petras”. A mediados de los noventa realizó una investigación sobre dos generaciones de trabajadores españoles. El estudio, titulado “Padres e hijos, dos generaciones de trabajadores españoles”, cuestionaba el relato triunfalista de la modernización protagonizado por el gobierno socialdemócrata de Felipe González de los años ochenta y noventa. Petras sostuvo en su Informe que las políticas de liberalización y privatización habían generado una fractura generacional profunda, marcada por la precariedad juvenil y la pérdida de estabilidad laboral.
El "Informe Petras", que había sido financiado por el Gobierno de Felipe González, fue rechazado por este e inicialmente silenciado en ámbitos institucionales y terminó publicándose fuera de los circuitos oficiales. Con el tiempo se convirtió en una referencia para amplios sectores de la izquierda crítica. No era en absoluto un panfleto. Era una investigación basada en entrevistas concretas a trabajadores, que mostraba cómo la modernización podía convivir con un retroceso material para quienes llegaban más tarde al mercado laboral. Tres décadas después, ese diagnóstico sigue aun resonando.
PETRAS EN CANARIAS-SEMANAL
Pero Petras no fue solo el autor de un Informe molesto para el PSOE. Fue también un colaborador habitual de distintos medios alternativos. Entre ellos, este digital, Canarias Semanal, donde publicó habitualmente sus artículos.
En una extensa entrevista que la Redacción de este digital le realizó en directo en el año 2018, Petras analizó para los lectores de CS la contraofensiva de la derecha regional y el papel de Estados Unidos tras el ciclo de gobiernos progresistas encabezado por Hugo Chávez. Como nuestros lectores podrán contactar en el video adjunto, respuestas fuero directas. A veces severas. Pero siempre argumentadas.
En aquella conversación abordó con nosotros temas espinosos: la situación en Nicaragua, el encarcelamiento de Lula en Brasil, las limitaciones del modelo rentista venezolano o el papel de Rusia y China en el tablero internacional.
Petras procuraba no idealizar procesos. Señalaba contradicciones. Recordaba, por ejemplo, que no se podía construir el socialismo sobre economías dependientes de la renta extractiva. Esa mirada crítica le valió admiración y también fuertes discrepancias.
UN SOCIÓLOGO NADA COMPLACIENTE Y CON EL QUE NO SIEMPRE COINCIDIMOS
Porque Petras no fue un intelectual complaciente, ni siquiera con quienes compartían buena parte de sus diagnósticos. Aunque coincidíamos con él en muchos aspectos, no siempre fue así.
Un ejemplo claro de ello fue su posición respecto a la política griega en los años de la crisis. Petras, un griego cuya familia se afincó en Estados Unidos, formuló duras críticas al Partido Comunista de Grecia por negarse a establecer una alianza electoral con Syriza. Consideraba que esa negativa debilitaba la posibilidad de frenar las políticas de austeridad impuestas por la Unión Europea. En ese punto, nuestras posiciones no fueron coincidentes. Para algunos, aquella crítica simplificaba un debate complejo sobre estrategia y coherencia ideológica. Para él, era una cuestión de eficacia política ante una coyuntura histórica excepcional.
Esa capacidad de disentir sin romper el diálogo forma también parte de su legado. Petras entendía la crítica como una herramienta de clarificación. No como un gesto de superioridad moral. Su estilo podía ser tajante. Pero detrás había un método. Primero describir la estructura de poder. Luego analizar sus efectos concretos. Finalmente, situar el debate político en ese marco material.
SU MUERTE
Su muerte, anunciada por su familia tras producirse el pasado 17 de enero de 2026 en Seattle, cierra una trayectoria que atravesó medio siglo de transformaciones globales. Desde las luchas estudiantiles de los sesenta hasta las crisis financieras del siglo XXI, Petras mantuvo una misma preocupación: quién es el que paga el precio de las decisiones económicas y políticas.
En tiempos de análisis superficiales, su obra invita a detenerse. A escuchar las voces de quienes rara vez aparecen en los discursos oficiales. A desconfiar de los indicadores macroeconómicos cuando no se traducen en vidas más seguras y dignas.
No fue un pensador neutral. Tampoco pretendió serlo. Fue un intelectual comprometido con una idea sencilla y exigente a la vez: que la modernización, el progreso o el crecimiento solo tienen sentido si mejoran la vida concreta de las personas.
Esa pregunta, formulada hace décadas, sigue pendiente de respuesta. Y quizá por eso su ausencia pesa más de lo que parece a primera vista.
(*) Manuel Medina es profesor de Historia y colaborador de Canarias Semanal.org
ENTREVISTA DE CANARIAS SEMANAL A JAMES PETRAS

























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