LA DERECHA ULTRACONSEVADORA TUMBA LAS PENSIONES
PP, VOX Y JUNTS DEJAN A MILLONES DE ESPAÑOLES SIN LA SUBIDA DE SUS PENSIONES
El trío de la derecha ultraconservadora hispano-catalana, integrada por PP, Vox y Junts, unieron fuerzas este martes en el Parlamento de Madrid para frenar la revalorización inmediata de las pensiones. una decisión que afectaría a más de 13 millones de personas. Pero detrás de los argumentos “técnicos” se esconde una batalla ideológica sobre el modelo de sociedad. Este reportaje desmonta el relato de la insostenibilidad y pone rostro al impacto de la decisión.
POR JORDI RUIZ PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
Este martes 27 de enero, el Congreso de los Diputados fue escenario de una decisión que dejó a millones de personas
mayores en vilo: PP, Vox y Junts, junto a la ultraderecha navarra de UPN, tumbaron el decreto que garantizaba la revalorización inmediata de las pensiones.
Ese paquete de medidas también incluía el mantenimiento del ingreso mínimo vital y la suspensión de desahucios a familias vulnerables.
“El problema no es que falte dinero, sino a qué se decide destinar ese dinero”
¿Por qué lo hicieron? ¿Realmente creen que subir las pensiones es insostenible? ¿O hay otros intereses detrás de ese rebuscado discurso?
Para entenderlo, hay que separar la niebla del relato político del impacto concreto que esta decisión tiene en la vida real.
LOS ARGUMENTOS DE JUNTS Y PP: EL DISFRAZ DE LA "RESPONSABILIDAD"
Junts justificó su voto negativo alegando que el decreto del Gobierno mezclaba muchas cosas diferentes en un mismo texto: transporte, pensiones, alquileres, escudo social… A su juicio, se trataba de un “cóctel legislativo” intragable, y pedían votar cada tema por separado.
El PP, por su parte, se abstuvo en lo relativo al transporte, pero también rechazó la parte del decreto relativo a las pensiones y medidas sociales. Su argumento tuvo más carga ideológica: consideran que subir las pensiones de forma inmediata, sin garantizar antes su “sostenibilidad financiera”, es un paso irresponsable.
Alegan, además, que el sistema público está en peligro si se sigue aumentando las pensiones sin reformas estructurales. En su visión, las pensiones públicas están destinadas al colapso si no se frena su “crecimiento desmedido”.
“El Parlamento les está diciendo a los pensionistas que hay otros intereses más urgentes que su dignidad”
Pero cuando uno trata de rascar un poco esa pintura superficial de “sentido común económico”, descubre inevitablemente que el discurso tiene mucho de estrategia política y muy poco de verdad.
¿DE VERDAD LAS PENSIONES SON INSOSTENIBLES?
Quienes sostienen que las pensiones públicas son una bomba a punto de estallar, suelen repetir siempre los mismos argumentos: que hay más personas jubiladas que jóvenes cotizando, que vivimos más años y que el sistema se va a romper. Pero, como han explicado economistas tan poco sospechosos de ningún tipo de radicalismos izquierdistas como son los socialdemócratas Vicenç Navarro y Juan Torres López, que han manifestado que este tipo de afirmaciones no resisten el más mínimo análisis riguroso.
Para empezar, la verdadera amenaza a las pensiones no es el envejecimiento, sino las políticas que han debilitado deliberadamente el sistema, tales la bajada de cotizaciones sociales de las empresas, la precarización del empleo y los recortes aplicados durante años que sí han sido decisiones políticas, no "inevitabilidades demográficas".
Deliberadamente, se oculta, además, que el gasto en pensiones en España -en relación al PIB- está por debajo de la media europea, y que hay margen para aumentarlo.
De hecho, si España dedicara el mismo porcentaje de riqueza que otros países europeos a sus mayores, no habría ninguna alarma. El problema no es que falte dinero, sino a qué cosas se decide destinar ese dinero. En lugar de blindar derechos, se ha procedido a salvar bancos, rescates de autopistas y bajada impuestos a los más ricos.
UNA ECONOMÍA CON DINERO… PARA QUIENES MANDAN
Mientras se alerta del “peligro de las pensiones”, pocos recuerdan que la Seguridad Social ha sido saqueada durante años.
Solo entre 2010 y 2013, más de 66.000 millones del fondo de reserva fueron utilizados para tapar otros agujeros, muchos de ellos relacionados con el llamado rescate bancario. Los fondos de las pensiones han sido, literalmente, utilizadas para pagar los errores de los poderosos, no para mejorar la vida de los mayores. que han invertido sus vidas trabajando duramente.
¿Y ahora? Ahora se vuelve a decir que no hay dinero suficiente, pero se evita hablar de una reforma fiscal progresiva que permita recaudar más de quienes más tienen. No se menciona que España pierde más de 90.000 millones al año en fraude fiscal, ni que grandes empresas pagan tipos efectivos ridículos. Lo que está en juego no es la viabilidad económica, sino la voluntad política.
LA VIDA QUE NO CUENTA EN LOS DESPACHOS
Lo que PP y Junts presentaron como una discusión técnica o de procedimiento fue, en realidad, un golpe muy concreto contra la vida cotidiana de millones de personas.
Rechazar la revalorización inmediata de las pensiones significa que una persona mayor que vive con 800 euros al mes no verá reflejado el incremento que necesita para afrontar el alza de los precios. Significa que quien paga alquiler y medicamentos a duras penas, seguirá con la soga al cuello.
“La batalla por las pensiones públicas no es solo por una paga mensual: es por el tipo de sociedad que deseamos ser”
Los más afectados no son cifras ni gráficos. Son personas mayores que ya trabajaron toda su vida y hoy no pueden encender la calefacción en pleno invierno o comprar carne dos veces a la semana. Son mujeres que cotizaron menos porque criaron a sus hijos y ahora reciben pensiones mínimas. Son abuelas que cuidan a sus nietos mientras desde el Congreso les dice que su bienestar puede esperar.
A todo esto se le suma el daño simbólico: cuando el Parlamento tumba un decreto que protege a los más vulnerables, envía un mensaje claro. Les está diciendo que hay otros intereses más urgentes que su dignidad.
EL FUTURO NO ESTÁ ESCRITO (Y NO ES TÉCNICO, SINO POLÍTICO)
Lo que ha ocurrido en el Congreso no es un accidente. Es la expresión de un conflicto de fondo: ¿queremos una sociedad que garantice derechos universales o una donde cada quien se salve como pueda? ¿Queremos pensiones dignas o planes privados para quien se los pueda pagar?
La derecha ultraconservadora celtibérica —acompañada en esta ocasión por ultraconsevadores catalanistas de Junts— ha tomado partido. Ha preferido bloquear antes que construir, sostener viejos dogmas antes que escuchar el grito de la calle.
Pero la historia nos enseña que los derechos no caen del cielo: se conquistan y se defienden. La batalla por las pensiones públicas no es solo por una paga mensual: es por el modelo de sociedad que queremos ser.
FUENTES CONSULTADAS
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Vicenç Navarro, El ataque frontal a las pensiones públicas,
-
Juan Torres López, ¿Están en peligro las pensiones públicas? (Archivo PDF adjunto)
-
Público, PP y Junts tumban la revalorización de las pensiones
-
El País, PP, Vox y Junts se unen para tumbar la revalorización de las pensiones y el escudo social
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Vicenç Navarro, Las pensiones están pagando el rescate a la banca,
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POR JORDI RUIZ PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
Este martes 27 de enero, el Congreso de los Diputados fue escenario de una decisión que dejó a millones de personas
mayores en vilo: PP, Vox y Junts, junto a la ultraderecha navarra de UPN, tumbaron el decreto que garantizaba la revalorización inmediata de las pensiones.
Ese paquete de medidas también incluía el mantenimiento del ingreso mínimo vital y la suspensión de desahucios a familias vulnerables.
“El problema no es que falte dinero, sino a qué se decide destinar ese dinero”
¿Por qué lo hicieron? ¿Realmente creen que subir las pensiones es insostenible? ¿O hay otros intereses detrás de ese rebuscado discurso?
Para entenderlo, hay que separar la niebla del relato político del impacto concreto que esta decisión tiene en la vida real.
LOS ARGUMENTOS DE JUNTS Y PP: EL DISFRAZ DE LA "RESPONSABILIDAD"
Junts justificó su voto negativo alegando que el decreto del Gobierno mezclaba muchas cosas diferentes en un mismo texto: transporte, pensiones, alquileres, escudo social… A su juicio, se trataba de un “cóctel legislativo” intragable, y pedían votar cada tema por separado.
El PP, por su parte, se abstuvo en lo relativo al transporte, pero también rechazó la parte del decreto relativo a las pensiones y medidas sociales. Su argumento tuvo más carga ideológica: consideran que subir las pensiones de forma inmediata, sin garantizar antes su “sostenibilidad financiera”, es un paso irresponsable.
Alegan, además, que el sistema público está en peligro si se sigue aumentando las pensiones sin reformas estructurales. En su visión, las pensiones públicas están destinadas al colapso si no se frena su “crecimiento desmedido”.
“El Parlamento les está diciendo a los pensionistas que hay otros intereses más urgentes que su dignidad”
Pero cuando uno trata de rascar un poco esa pintura superficial de “sentido común económico”, descubre inevitablemente que el discurso tiene mucho de estrategia política y muy poco de verdad.
¿DE VERDAD LAS PENSIONES SON INSOSTENIBLES?
Quienes sostienen que las pensiones públicas son una bomba a punto de estallar, suelen repetir siempre los mismos argumentos: que hay más personas jubiladas que jóvenes cotizando, que vivimos más años y que el sistema se va a romper. Pero, como han explicado economistas tan poco sospechosos de ningún tipo de radicalismos izquierdistas como son los socialdemócratas Vicenç Navarro y Juan Torres López, que han manifestado que este tipo de afirmaciones no resisten el más mínimo análisis riguroso.
Para empezar, la verdadera amenaza a las pensiones no es el envejecimiento, sino las políticas que han debilitado deliberadamente el sistema, tales la bajada de cotizaciones sociales de las empresas, la precarización del empleo y los recortes aplicados durante años que sí han sido decisiones políticas, no "inevitabilidades demográficas".
Deliberadamente, se oculta, además, que el gasto en pensiones en España -en relación al PIB- está por debajo de la media europea, y que hay margen para aumentarlo.
De hecho, si España dedicara el mismo porcentaje de riqueza que otros países europeos a sus mayores, no habría ninguna alarma. El problema no es que falte dinero, sino a qué cosas se decide destinar ese dinero. En lugar de blindar derechos, se ha procedido a salvar bancos, rescates de autopistas y bajada impuestos a los más ricos.
UNA ECONOMÍA CON DINERO… PARA QUIENES MANDAN
Mientras se alerta del “peligro de las pensiones”, pocos recuerdan que la Seguridad Social ha sido saqueada durante años.
Solo entre 2010 y 2013, más de 66.000 millones del fondo de reserva fueron utilizados para tapar otros agujeros, muchos de ellos relacionados con el llamado rescate bancario. Los fondos de las pensiones han sido, literalmente, utilizadas para pagar los errores de los poderosos, no para mejorar la vida de los mayores. que han invertido sus vidas trabajando duramente.
¿Y ahora? Ahora se vuelve a decir que no hay dinero suficiente, pero se evita hablar de una reforma fiscal progresiva que permita recaudar más de quienes más tienen. No se menciona que España pierde más de 90.000 millones al año en fraude fiscal, ni que grandes empresas pagan tipos efectivos ridículos. Lo que está en juego no es la viabilidad económica, sino la voluntad política.
LA VIDA QUE NO CUENTA EN LOS DESPACHOS
Lo que PP y Junts presentaron como una discusión técnica o de procedimiento fue, en realidad, un golpe muy concreto contra la vida cotidiana de millones de personas.
Rechazar la revalorización inmediata de las pensiones significa que una persona mayor que vive con 800 euros al mes no verá reflejado el incremento que necesita para afrontar el alza de los precios. Significa que quien paga alquiler y medicamentos a duras penas, seguirá con la soga al cuello.
“La batalla por las pensiones públicas no es solo por una paga mensual: es por el tipo de sociedad que deseamos ser”
Los más afectados no son cifras ni gráficos. Son personas mayores que ya trabajaron toda su vida y hoy no pueden encender la calefacción en pleno invierno o comprar carne dos veces a la semana. Son mujeres que cotizaron menos porque criaron a sus hijos y ahora reciben pensiones mínimas. Son abuelas que cuidan a sus nietos mientras desde el Congreso les dice que su bienestar puede esperar.
A todo esto se le suma el daño simbólico: cuando el Parlamento tumba un decreto que protege a los más vulnerables, envía un mensaje claro. Les está diciendo que hay otros intereses más urgentes que su dignidad.
EL FUTURO NO ESTÁ ESCRITO (Y NO ES TÉCNICO, SINO POLÍTICO)
Lo que ha ocurrido en el Congreso no es un accidente. Es la expresión de un conflicto de fondo: ¿queremos una sociedad que garantice derechos universales o una donde cada quien se salve como pueda? ¿Queremos pensiones dignas o planes privados para quien se los pueda pagar?
La derecha ultraconservadora celtibérica —acompañada en esta ocasión por ultraconsevadores catalanistas de Junts— ha tomado partido. Ha preferido bloquear antes que construir, sostener viejos dogmas antes que escuchar el grito de la calle.
Pero la historia nos enseña que los derechos no caen del cielo: se conquistan y se defienden. La batalla por las pensiones públicas no es solo por una paga mensual: es por el modelo de sociedad que queremos ser.
FUENTES CONSULTADAS
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Vicenç Navarro, El ataque frontal a las pensiones públicas,
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Juan Torres López, ¿Están en peligro las pensiones públicas? (Archivo PDF adjunto)
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Público, PP y Junts tumban la revalorización de las pensiones
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El País, PP, Vox y Junts se unen para tumbar la revalorización de las pensiones y el escudo social
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Vicenç Navarro, Las pensiones están pagando el rescate a la banca,
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Otilio Volkete | Miércoles, 28 de Enero de 2026 a las 01:24:47 horas
Fueron unas movilizaciones muy potentes y apartidistas... si no llega a ser por aquello estaríamos ahora pidiendo bocadillos por la calle para seguir tirando.
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