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EL SAQUEO DEL SÁHARA LLEGA A ESPAÑA: 128 MILLONES EN HARINA DE PESCADO Y UNA OCUPACIÓN MUY RENTABLE

El negocio pesquero que une a Marruecos, España y Canarias

Una investigación internacional ha descubierto las conexiones entre la industria pesquera del Sáhara ocupado y el mercado español. El negocio, que incluye importaciones millonarias y redes empresariales internacionales, devuelve al primer plano la responsabilidad de España y el papel del PSOE en el conflicto saharaui.

POR ADAY QUESADA PARA CANARIAS SEMANAL.ORG.-

 

[Img #94857]   Una investigación internacional ha reconstruido la forma en que los recursos pesqueros extraídos del Sáhara Occidental ocupado terminan incorporándose a cadenas comerciales que abastecen a empresas y consumidores europeos, particularmente españoles. El trabajo, dirigido por el periodista Ian Urbina para The Outlaw Ocean Project, pone al descubierto una actividad económica que conecta la ocupación marroquí con la industria alimentaria internacional, mientras el pueblo saharaui continúa privado de decidir sobre la utilización de sus propias riquezas.

 

   La investigación revela que, desde 2020, España ha importado harina de pescado de Marruecos por más de 128 millones de dólares, unos 109 millones de euros. No toda esa mercancía procede necesariamente del Sáhara Occidental, pero los investigadores han documentado la participación de industrias instaladas en el territorio ocupado dentro de esas cadenas de suministro. El dato adquiere especial importancia por la responsabilidad histórica del Estado español y por la implicación de empresas europeas en un negocio que continúa desarrollándose pese a las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

 

UNA RIQUEZA PESQUERA QUE MARRUECOS EXPLOTA COMO PROPIA

   Las aguas del Sáhara Occidental figuran entre las más productivas del Atlántico nororiental. La corriente de Canarias y el ascenso de aguas profundas cargadas de nutrientes favorecen una extraordinaria abundancia de especies pesqueras. Según cifras oficiales marroquíes recogidas por la investigación, más del 60% de las capturas atribuidas a Marruecos en 2020 procedieron de aguas saharauis. Una proporción que permite comprender el interés económico de Rabat por mantener el control de este territorio.

 

  En 2025 funcionaban allí al menos catorce plantas dedicadas a producir harina de pescado, un ingrediente industrial obtenido mediante la cocción, prensado y transformación de las capturas. Su principal destino no es el consumo humano directo, sino la elaboración de piensos utilizados en piscifactorías y explotaciones ganaderas. De esta manera, una riqueza natural perteneciente a un territorio pendiente de descolonización se incorpora a circuitos internacionales de producción y distribución.

 

  El mecanismo constituye una forma de apropiación económica cuyo funcionamiento no depende exclusivamente de la ocupación militar. Para que los recursos generen beneficios hacen falta barcos, instalaciones industriales, empresas comercializadoras, transportistas, certificados sanitarios y compradores internacionales. El control territorial garantiza el acceso a la materia prima, mientras la cadena empresarial permite convertirla en beneficios económicos. La participación de capitales extranjeros contribuye, además, a integrar esa explotación en las relaciones comerciales ordinarias.

 

LA RUTA DEL PESCADO: DEL TERRITORIO OCUPADO A MERCADONA

  Uno de los hallazgos de la investigación permite seguir una parte de esa cadena hasta los supermercados españoles. Las empresas Protein and Oil Industry y Protein Pelagic, relacionadas con la producción de harina de pescado en el Sáhara Occidental, aparecen entre los proveedores de la compañía griega Irida, fabricante de alimentos para acuicultura.

 

  Irida adquirió en 2023 una participación mayoritaria en Galaxidi Marine Farm, empresa griega dedicada a criar doradas y lubinas que figura entre los suministradores de Mercadona. Por tanto, la conexión documentada vincula la harina producida en el territorio ocupado con un fabricante de piensos y una empresa acuícola que comercializa pescado hacia el mercado español.

 

  Esto no demuestra que todos los ejemplares vendidos por Mercadona hayan sido alimentados con ingredientes saharauis, ni acredita por sí solo que la cadena española conociera esa procedencia. Sin embargo, los investigadores solicitaron explicaciones a diferentes compañías implicadas, incluida Mercadona, sin obtener respuesta. La propia organización internacional de la producción dificulta identificar el origen de las materias primas presentes en el producto final.  A medida que el pescado pasa por sucesivas transformaciones, desaparece de la documentación comercial visible para el consumidor su relación con el territorio donde fue capturado. El resultado es un sistema en el que la producción se encuentra internacionalizada, pero la responsabilidad de verificar su procedencia puede diluirse entre numerosos intermediarios.

 

LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS Y CANARIAS EN LA EXPLOTACIÓN DEL SÁHARA

   La participación empresarial española no comenzó con la actual expansión de la harina de pescado. Investigaciones anteriores, recogidas también por Canarias-semanal, identificaron compañías pesqueras vinculadas a actividades comerciales relacionadas con el territorio ocupado, entre ellas Discefa, Profand, Salgado Congelados, Fesba Seafood y Gilmar Mariscos. Su presencia en estas investigaciones no implica que todas participen en la cadena concreta reconstruida por Ian Urbina, pero muestra la amplitud de las relaciones económicas establecidas alrededor de los recursos saharauis.

 

   Canarias desempeña igualmente un papel específico, derivado de su proximidad geográfica y de sus conexiones portuarias y comerciales con la costa africana. Un reportaje publicado por Canarias-semanal en febrero de 2026 identificó a YECASA (Yesos Canarios) en actividades de importación y almacenamiento de arena saharaui en el puerto de Arinaga; a Arabella Enterprise Corporation (Gramelcan) en el transporte marítimo de estos materiales, y a CEISA (Cementos Especiales de las Islas) entre las empresas vinculadas a su aprovechamiento.

 

  El mismo trabajo señaló la intervención de operadores logísticos como Boluda Corporación Marítima y Hamilton y Cía, así como las conexiones aéreas de Binter Canarias con ciudades del territorio ocupado. Conviene precisar que estas referencias corresponden a distintas actividades económicas y logísticas, no a pruebas de participación directa de esas compañías en la producción de harina de pescado.

 

  Existe, además, un antecedente específicamente pesquero: Western Sahara Resource Watch documentó en 2018 exportaciones de pescado congelado desde El Aaiún hacia Las Palmas de Gran Canaria, utilizando vuelos comerciales de Royal Air Maroc. La organización identificó entre las instalaciones exportadoras a Dipromer II, situada en Dajla. Aquella investigación demostró que Canarias también funcionaba como punto de entrada de productos pesqueros procedentes del territorio ocupado.

 

ESPAÑA Y EL PSOE: MEDIO SIGLO DE RESPONSABILIDADES POLÍTICAS

  La implicación económica española adquiere otra dimensión cuando se examinan los antecedentes históricos. En noviembre de 1975, mientras agonizaba el franquismo, España firmó con Marruecos y Mauritania los llamados Acuerdos de Madrid, que facilitaron el reparto y la ocupación de su antigua colonia. Sin embargo, aquellos acuerdos no transfirieron legalmente la soberanía del territorio.

 

  Así lo estableció expresamente en 2002 Hans Corell, asesor jurídico de Naciones Unidas, quien recordó que España no podía transferir unilateralmente su condición de potencia administradora. El Sáhara Occidental continuó siendo un territorio pendiente de descolonización, pese al abandono español y a la posterior consolidación de la ocupación marroquí.

 

  Canarias-semanal ha reconstruido reiteradamente el papel de la monarquía española, los gobiernos del final del franquismo y los intereses estadounidenses en aquel proceso. El investigador Domingo Garí, profesor de la Universidad de La Laguna, ha relacionado también las decisiones de 1975 con las preocupaciones geoestratégicas españolas sobre Canarias y la influencia que podía alcanzar un movimiento de liberación nacional en el entorno del Archipiélago.

 

  La responsabilidad posterior del PSOE resulta particularmente significativa por la distancia entre sus compromisos históricos con el pueblo saharaui y las posiciones adoptadas desde el Gobierno. Felipe González, que prometió apoyo a la causa saharaui antes de alcanzar la presidencia, terminó encabezando durante años un Ejecutivo que no materializó aquella promesa. Posteriormente, José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió en un defensor público de las posiciones marroquíes sobre la resolución del conflicto.

 

   El cambio más explícito llegó en marzo de 2022, cuando Pedro Sánchez remitió una carta al rey Mohamed VI respaldando el plan de autonomía marroquí como la propuesta más seria, creíble y realista para resolver el conflicto. A diferencia de la celebración de un referéndum de autodeterminación con distintas opciones, esa propuesta sitúa el futuro del territorio bajo soberanía marroquí.

 

  La explicación oficial del Gobierno español relacionó este giro con la necesidad de reconstruir las relaciones bilaterales con Rabat. Pero la política exterior también debe examinarse atendiendo a los intereses económicos y estratégicos implicados: intercambios comerciales, cooperación migratoria, seguridad, inversiones y acceso a mercados. El caso saharaui muestra cómo estas prioridades pueden entrar en contradicción con el derecho de autodeterminación que España afirma defender en otros escenarios.

 

LA JUSTICIA EUROPEA FRENTE A LA POLÍTICA DE HECHOS CONSUMADOS

   El 4 de octubre de 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó la anulación de acuerdos comerciales y pesqueros entre Bruselas y Marruecos, en la medida en que afectaban al Sáhara Occidental sin cumplir las exigencias relativas al consentimiento de su pueblo. La justicia europea reiteró que el Sáhara Occidental es un territorio distinto de Marruecos y que el control ejercido por Rabat no le otorga soberanía sobre sus recursos.

 

  El tribunal también estableció obligaciones de identificación del origen de determinados productos. Sin embargo, Western Sahara Resource Watch ha denunciado que certificados comerciales utilizados por empresas pesqueras continúan identificando instalaciones situadas en El Aaiún o Dajla como si pertenecieran a Marruecos. Estas denuncias no constituyen condenas individuales contra todas las empresas, pero plantean importantes interrogantes sobre los controles comerciales europeos.

 

  La contradicción resulta evidente: mientras las instituciones judiciales europeas reconocen que Marruecos carece de soberanía sobre el territorio, las relaciones comerciales continúan facilitando la incorporación de sus recursos a los mercados internacionales. La investigación sobre la harina de pescado muestra precisamente cómo puede reproducirse esa situación mediante operaciones aparentemente ordinarias.

 

LA RENTABILIDAD ECONÓMICA DE LA OCUPACIÓN

   La explotación pesquera es uno de los recursos que permite comprender por qué el Sáhara Occidental constituye mucho más que una disputa territorial. Sus aguas, yacimientos de fosfatos y posición estratégica representan oportunidades económicas para quienes controlan su extracción y comercialización. La ocupación crea las condiciones políticas para ese aprovechamiento, mientras las relaciones empresariales internacionales contribuyen a sostenerlo económicamente.

 

  En noviembre de 2020, manifestantes saharauis bloquearon el paso de Güergüerat, interrumpiendo la circulación de unos doscientos camiones marroquíes y mauritanos. Entre las mercancías transportadas figuraba harina de pescado. La posterior intervención militar marroquí y la ruptura del alto el fuego por el Frente Polisario mostraron que aquellas carreteras no eran simples vías de transporte, sino infraestructuras estratégicas para mantener la circulación comercial.

 

  La investigación de The Outlaw Ocean Project permite contemplar ahora ese conflicto desde su dimensión material. Mientras empresas y distribuidores obtienen ingresos mediante recursos extraídos del territorio ocupado, numerosos saharauis siguen viviendo en campamentos de refugiados en Argelia, lejos de unas riquezas sobre cuya utilización no pueden decidir libremente.

 

  En este entramado, España ocupa una posición singular. Fue la potencia colonial que abandonó el territorio, mantiene importantes intereses económicos con Marruecos y constituye uno de los destinos comerciales de los productos investigados. La responsabilidad política no puede separarse, por tanto, del funcionamiento concreto de las relaciones comerciales.

 

   El dato de los 128 millones de dólares en importaciones españolas de harina de pescado desde Marruecos resume la dimensión económica del problema, aunque no permita atribuir toda esa cantidad a recursos saharauis. Detrás de esas operaciones permanece una cuestión que ninguna certificación empresarial puede resolver: quién tiene derecho a disponer de la riqueza del Sáhara Occidental y por qué, medio siglo después de la retirada española, su pueblo continúa sin ejercer plenamente ese derecho.

 

 

FUENTES Y DOCUMENTACIÓN

Investigación periodística internacional

The Outlaw Ocean Project — Marruecos y la pesca en aguas del Sáhara Occidental

elDiario.es — El papel de España en el saqueo del Sáhara Occidental y la carrera por la harina de pescado

The Outlaw Ocean Project — Conexiones comerciales de las piscifactorías griegas

El Sáhara ocupado como botín del capitalismo global: la red internacional del saqueo

España y la UE en el punto de mira por el expolio del Sáhara Occidental

Marruecos ofrece a España participar en el expolio del Sáhara

El «No a la guerra» del PSOE y el giro de Sánchez sobre el Sáhara

Domingo Garí y el papel de Canarias en la entrega del Sáhara

Documentación jurídica y especializada

Tribunal de Justicia de la Unión Europea — Sentencia del 4 de octubre de 2024

Naciones Unidas — Informe jurídico de Hans Corell sobre el Sáhara Occidental

Western Sahara Resource Watch — Exportación de pescado saharaui hacia Canarias

Western Sahara Resource Watch — Certificaciones y actividades en el territorio ocupado

 

 
 
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