LA SITUACIÓN MUNDIAL RESITÚA A CUBA EN EL CENTRO DE LA NUEVA DISPUTA GLOBAL
¿Hasta dónde llegará la cooperación energética entre Moscú y La Habana?
Las recientes declaraciones del Kremlin y las nuevas medidas estadounidenses ponen de manifiesto que Cuba vuelve a ocupar un lugar estratégico en la disputa geopolítica internacional. Energía, soberanía y poder global se entrelazan en un escenario cada vez más tenso.
REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG
En un contexto internacional gravemente marcado por tensiones crecientes entre grandes potencias, Cuba ha vuelto a ser situada en el centro de una disputa geopolítica que trasciende lo bilateral.
Las recientes declaraciones de portavoces del Kremlin y las medidas adoptadas por Estados Unidos muestran que la isla continúa siendo un escenario estratégico dentro del tablero mundial.
Según el portal cubano Cubaperiodistas, en un artículo titulado “Info-oligarquía y dominio mundial”, se expresa que la Conferencia de Seguridad de Múnich fue concebida históricamente como un espacio para que “el Imperio Occidental y su OTAN barajaran cómo prolongar su dominio del mundo”.
El artículo citado sostiene que tras la caída de la URSS, el bloque anglosajón reforzó su expansión militar hacia el Este europeo, impidiendo una integración euroasiática que pudiera cuestionar su hegemonía global.
“La isla vuelve a situarse en el centro de una disputa que trasciende lo bilateral”
Este marco ayuda a entender por qué la relación entre Rusia y Cuba adquiere hoy una dimensión que va más allá de la cooperación diplomática.
En esa línea, la agencia rusa TASS informó el pasado 18 de febrero que “Moscú no está abordando el problema de Cuba con Estados Unidos”, según declaraciones del portavoz presidencial Dmitri Peskov .
Peskov afirmó claramente que Rusia desarrolla sus relaciones bilaterales con Cuba “de todas las maneras posibles”, subrayando que se trata de vínculos soberanos que no dependen de negociaciones con Washington. Esta postura refuerza la idea de que Moscú busca consolidar alianzas propias frente a la presión occidental.
Del mismo modo, el portal Sputnik Mundo destacó que el presidente Vladímir Putin subrayó lo que él llamó el “vector positivo del desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y Cuba”.
En un encuentro con el canciller cubano Bruno Rodríguez, el mandatario ruso enfatizó el carácter constructivo y creciente de la cooperación entre ambos países, lo que indica una voluntad política de profundizar la alianza en distintos ámbitos.
La dimensión energética es clave en esta relación. El medio Monthly Review (MR Online), citando a Radio Habana Cuba, informó que Rusia prepara el envío de petróleo a la isla “pese al bloqueo de EE.UU.”.
El artículo explica que el Kremlin mantiene conversaciones para concretar suministros de petróleo y productos derivados, en un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico estadounidense. Esta cooperación energética no solo tiene impacto económico, sino también simbólico: muestra que existen alternativas frente a las sanciones unilaterales.
Por su parte, Prensa Latina recogió declaraciones de Putin afirmando que Rusia “siempre ha estado al lado de Cuba en defensa de su soberanía e independencia”. El mandatario ruso recordó las décadas de relaciones especiales entre ambos países y destacó el derecho de Cuba a “vivir según sus propias reglas”.
Este énfasis en la soberanía revela que el conflicto no se limita a cuestiones comerciales, sino que gira en torno a modelos de desarrollo y autonomía política.
En contraste, el artículo del digital Jacobin, titulado “Trump utiliza el petróleo de México para asfixiar a Cuba” (15.02.26) sostiene que la política estadounidense está buscando intensificar la presión económica sobre la isla. Según este medio, la Administración Trump estaría utilizando el control energético regional como herramienta para endurecer el aislamiento cubano. La publicación enmarca esta estrategia dentro de una política más amplia de intervencionismo en América Latina.
Así, el escenario actual muestra dos dinámicas opuestas: por un lado, el fortalecimiento de la cooperación ruso-cubana; por otro, el endurecimiento de las medidas estadounidenses. Cuba aparece nuevamente como un punto de fricción entre proyectos geopolíticos contrapuestos.
En definitiva, las informaciones de Cubaperiodistas, TASS, Sputnik Mundo, MR Online, Prensa Latina y Jacobin coinciden en señalar que la isla ocupa un lugar estratégico en el nuevo equilibrio mundial.
La disputa no es únicamente económica, sino también política y simbólica: se trata del derecho de un país a definir sus alianzas y su modelo de desarrollo en un contexto de tensiones globales crecientes.
FUENTES CONSULTADAS
Cubaperiodistas: “Info-oligarquía y dominio mundial”, 18.02.2026
TASS: “Moscú no aborda el tema de Cuba con Washington”, 18.02.2026
Sputnik Mundo: “Putin destaca el vector positivo del desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y Cuba”, 18.02.2026
MR Online / Radio Habana Cuba: “Rusia prepara envío de petróleo a Cuba pese al bloqueo de EE.UU.”
Prensa Latina: “Rusia siempre junto Cuba en defensa de su soberanía”
Jacobin: “Trump utiliza el petróleo de México para asfixiar a Cuba”,
REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG
En un contexto internacional gravemente marcado por tensiones crecientes entre grandes potencias, Cuba ha vuelto a ser situada en el centro de una disputa geopolítica que trasciende lo bilateral.
Las recientes declaraciones de portavoces del Kremlin y las medidas adoptadas por Estados Unidos muestran que la isla continúa siendo un escenario estratégico dentro del tablero mundial.
Según el portal cubano Cubaperiodistas, en un artículo titulado “Info-oligarquía y dominio mundial”, se expresa que la Conferencia de Seguridad de Múnich fue concebida históricamente como un espacio para que “el Imperio Occidental y su OTAN barajaran cómo prolongar su dominio del mundo”.
El artículo citado sostiene que tras la caída de la URSS, el bloque anglosajón reforzó su expansión militar hacia el Este europeo, impidiendo una integración euroasiática que pudiera cuestionar su hegemonía global.
“La isla vuelve a situarse en el centro de una disputa que trasciende lo bilateral”
Este marco ayuda a entender por qué la relación entre Rusia y Cuba adquiere hoy una dimensión que va más allá de la cooperación diplomática.
En esa línea, la agencia rusa TASS informó el pasado 18 de febrero que “Moscú no está abordando el problema de Cuba con Estados Unidos”, según declaraciones del portavoz presidencial Dmitri Peskov .
Peskov afirmó claramente que Rusia desarrolla sus relaciones bilaterales con Cuba “de todas las maneras posibles”, subrayando que se trata de vínculos soberanos que no dependen de negociaciones con Washington. Esta postura refuerza la idea de que Moscú busca consolidar alianzas propias frente a la presión occidental.
Del mismo modo, el portal Sputnik Mundo destacó que el presidente Vladímir Putin subrayó lo que él llamó el “vector positivo del desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y Cuba”.
En un encuentro con el canciller cubano Bruno Rodríguez, el mandatario ruso enfatizó el carácter constructivo y creciente de la cooperación entre ambos países, lo que indica una voluntad política de profundizar la alianza en distintos ámbitos.
La dimensión energética es clave en esta relación. El medio Monthly Review (MR Online), citando a Radio Habana Cuba, informó que Rusia prepara el envío de petróleo a la isla “pese al bloqueo de EE.UU.”.
El artículo explica que el Kremlin mantiene conversaciones para concretar suministros de petróleo y productos derivados, en un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico estadounidense. Esta cooperación energética no solo tiene impacto económico, sino también simbólico: muestra que existen alternativas frente a las sanciones unilaterales.
Por su parte, Prensa Latina recogió declaraciones de Putin afirmando que Rusia “siempre ha estado al lado de Cuba en defensa de su soberanía e independencia”. El mandatario ruso recordó las décadas de relaciones especiales entre ambos países y destacó el derecho de Cuba a “vivir según sus propias reglas”.
Este énfasis en la soberanía revela que el conflicto no se limita a cuestiones comerciales, sino que gira en torno a modelos de desarrollo y autonomía política.
En contraste, el artículo del digital Jacobin, titulado “Trump utiliza el petróleo de México para asfixiar a Cuba” (15.02.26) sostiene que la política estadounidense está buscando intensificar la presión económica sobre la isla. Según este medio, la Administración Trump estaría utilizando el control energético regional como herramienta para endurecer el aislamiento cubano. La publicación enmarca esta estrategia dentro de una política más amplia de intervencionismo en América Latina.
Así, el escenario actual muestra dos dinámicas opuestas: por un lado, el fortalecimiento de la cooperación ruso-cubana; por otro, el endurecimiento de las medidas estadounidenses. Cuba aparece nuevamente como un punto de fricción entre proyectos geopolíticos contrapuestos.
En definitiva, las informaciones de Cubaperiodistas, TASS, Sputnik Mundo, MR Online, Prensa Latina y Jacobin coinciden en señalar que la isla ocupa un lugar estratégico en el nuevo equilibrio mundial.
La disputa no es únicamente económica, sino también política y simbólica: se trata del derecho de un país a definir sus alianzas y su modelo de desarrollo en un contexto de tensiones globales crecientes.
FUENTES CONSULTADAS
Cubaperiodistas: “Info-oligarquía y dominio mundial”, 18.02.2026
TASS: “Moscú no aborda el tema de Cuba con Washington”, 18.02.2026
Sputnik Mundo: “Putin destaca el vector positivo del desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y Cuba”, 18.02.2026
MR Online / Radio Habana Cuba: “Rusia prepara envío de petróleo a Cuba pese al bloqueo de EE.UU.”
Prensa Latina: “Rusia siempre junto Cuba en defensa de su soberanía”
Jacobin: “Trump utiliza el petróleo de México para asfixiar a Cuba”,


























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