Lunes, 09 de Febrero de 2026

Actualizada

Lunes, 09 de Febrero de 2026 a las 14:53:26 horas

| 657
Lunes, 09 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura:

IRÁN: "SI EE.UU. NOS ATACA, BOMBARDEAREMOS TODAS SUS BASES EN LA ZONA"

¿Es la amenaza iraní una señal defensiva o el preludio de una nueva escalada regional?

Las declaraciones de Teherán sobre una posible respuesta militar han reabierto el debate sobre el verdadero alcance de las negociaciones con Washington y el futuro inmediato de la estabilidad regional.

 

REDACCIÓN CS

   En un artículo publicado por RT en la sección de Noticias del mundo, con el título “Irán advierte que atacará bases estadounidenses si es atacado”, se recogen las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en un contexto de máxima tensión geopolítica entre Washington y Teherán.

 

   Según se afirma  desde la plataforma comunicacional rusa, estas declaraciones no pueden entenderse como un simple intercambio retórico, sino como la expresión de una situación estratégica profundamente deteriorada tras los ataques del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes .

 

    De acuerdo con lo expresado por RT, la advertencia iraní se formula de manera explícita:

 

   "si Estados Unidos ataca Irán, la respuesta no se produciría en territorio estadounidense, sino contra las bases militares que Washington mantiene desplegadas en Oriente Medio. Esta precisión no es menor.

 

     Según RT, Teherán trata de delimitar el marco del posible enfrentamiento, señalando tanto sus capacidades como sus límites, al tiempo que responsabiliza directamente a la red de bases estadounidenses en la región de constituir una amenaza permanente para su seguridad nacional.

 

    El artículo subraya que estas advertencias se producen en paralelo a la reanudación de conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán en Omán. Según RT, este encuentro representa el primer intento serio de desbloquear un estancamiento diplomático que se arrastra desde los ataques a las instalaciones nucleares iraníes, ataques que Washington justificó como una medida preventiva para impedir que Teherán desarrollara armas nucleares.

 

    De acuerdo con lo expresado en el texto, Irán niega de manera reiterada esa intención y sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

 

    Desde esta redacción  se considera s especialmente relevante el énfasis que  ha puesto la plataforma comunicacional citada acerca  de la “profunda desconfianza” que domina actualmente las relaciones bilaterales entre ambos paises.

 

   Según ha afirmado el propio Araghchi, citado en el artículo, esta desconfianza es el resultado directo de las acciones militares del año pasado y condiciona cualquier avance diplomático. El texto deja claro que, aunque Irán califica las conversaciones de Omán como un “buen punto de partida”, no existe, por el momento, ningún resultado concreto que permita hablar de una distensión real.

 

    De acuerdo con lo expresado por el autor, la posición iraní se articula en torno a varias líneas rojas innegociables. Por un lado, Teherán defiende el enriquecimiento de uranio como un derecho soberano y afirma que continuará desarrollándolo según sus propias necesidades.

 

    Por otro, rechaza de plano cualquier negociación sobre su programa de misiles, que define como estrictamente defensivo. Según el autor, esta combinación de firmeza y apertura limitada al diálogo revela una estrategia orientada a resistir la presión sin cerrar completamente la vía diplomática.

 

  El artículo en cuestion también pone el acento en la actitud de la administración estadounidense. Según RT, el presidente Donald Trump, aunque elogió públicamente las conversaciones de Omán, mantuvo un tono de amenaza al advertir de “consecuencias muy graves” en caso de no alcanzarse un acuerdo.

 

    De manera significativa, apenas concluidas las conversaciones, el Departamento de Estado anunció nuevas sanciones contra Irán, dirigidas a entidades, individuos y buques vinculados al comercio de petróleo y productos petroquímicos. Según el texto, este movimiento refuerza la percepción iraní de que el diálogo va acompañado de una presión constante.

 

    Desde una perspectiva editorial, resulta difícil no coincidir con la lectura implícita de la noticia: la diplomacia y la coerción avanzan de manera simultánea, generando un escenario inestable en el que cada gesto de acercamiento se ve contrarrestado por una nueva medida punitiva.

 

    De acuerdo con lo expresado en el artículo, Estados Unidos mantiene una extensa presencia militar en países como Catar, Baréin, Kuwait o los Emiratos Árabes Unidos, además de despliegues en Irak y Siria. Según afirma el autor, esta red de bases es percibida por Teherán como un cerco estratégico que justifica su discurso defensivo.

 

    Las advertencias de Irán, pues,  no parecen ser un exabrupto aislado, sino el reflejo de una confrontación estructural que combina negociación, amenazas y sanciones. Según RT, mientras no se aborde el núcleo del conflicto desde una lógica distinta a la imposición, la región seguirá moviéndose peligrosamente entre la diplomacia frágil y la escalada militar latente.

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.170

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.