DAVOS 2026: MILEI MERCANTILIZA LA GEOPOLÍTICA Y OFRECE TERRITORIO NACIONAL
El puerto de Ushuaia se transforma, de enclave estratégico, en ficha de trueque.¿Qué intereses se esconden detrás del "regalo estratégico" de Milei a Trump?
En una escena que parecería absurda si no fuera real, el presidente argentino Javier Milei ofreció el puerto de Ushuaia al expresidente estadounidense Donald Trump durante el Foro Económico Mundial. Lo hizo como moneda de cambio para integrar una supuesta "junta de paz" sobre Gaza. El hecho, un nuevo episodio en la mercantilización de la soberanía nacional, ha escandalizado a medio mundo
REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG
En un giro que combina espectáculo, geopolítica y subordinación, el presidente argentino Javier Milei ofreció al expresidente estadounidense Donald Trump el uso estratégico del puerto de Ushuaia como moneda de cambio para que Argentina sea aceptada como miembro permanente en la llamada Junta de Paz para Gaza, una instancia recién lanzada durante el Foro Económico Mundial de Davos 2026.
Este hecho, que podría parecer apenas una excentricidad diplomática, expresa en realidad una lógica profundamente estructural: la conversión de la soberanía en mercancía, y del Estado en empresa al servicio de intereses ajenos a su pueblo.
LA ESTRATEGIA TRAS EL GESTO: MÁS QUE UNA FOTO EN DAVOS
Lo que Milei busca no es sólo protagonismo. Su apuesta por alinearse con el bloque atlántico liderado por Estados Unidos —en un contexto mundial de múltiples crisis y conflictos abiertos— responde a una racionalidad típicamente neoliberal: subastar recursos nacionales a cambio de inserción simbólica en los círculos de poder global.
El ofrecimiento del puerto de Ushuaia, el más austral del mundo, tiene una carga simbólica y estratégica enorme: no solo representa un enclave clave para el control del Atlántico Sur, sino que históricamente ha sido un punto de defensa nacional frente a la presencia británica en las Malvinas y otros intereses extracontinentales.
En lugar de proteger ese territorio, Milei lo ha puesto en bandeja como un "aporte logístico" a la causa de la paz… una paz dirigida por quienes llevan décadas sosteniendo guerras, entre ellas la ocupación y bombardeo sistemático del pueblo palestino.
EL PUERTO COMO MERCANCÍA Y LA POLÍTICA COMO SHOW
Desde una mirada crítica, lo ocurrido es un ejemplo claro del fenómeno de lo que suele llamarse “fetichismo de la mercancía”: las relaciones sociales (en este caso, de soberanía, defensa y autodeterminación) se transforman en relaciones entre cosas (territorios negociados como bienes en el mercado geopolítico). Bajo el gobierno de Milei, la Argentina no es una nación con proyecto propio, sino una empresa de liquidación que intercambia activos territoriales por capital simbólico.
Esto recuerda otros momentos históricos en los que regímenes entreguistas han sacrificado recursos nacionales a cambio de legitimación internacional o favores financieros. El caso de la base de Guantánamo en Cuba, cedida a Estados Unidos a principios del siglo XX, sirve como ejemplo de una cesión “temporal” que se convirtió en ocupación permanente.
DE LA DOCTRINA MONROE A LA GAZA MERCANTILIZADA
La paradoja de que Trump, un líder abiertamente anti-palestino durante su mandato, sea ahora cofundador de una “junta de paz” para Gaza, no es menor. Se trata de una clásica operación de “soft power” en clave imperial, donde las potencias que destruyen aparecen como mediadoras.
Lo que está en juego en este tipo de jugadas no es la paz, sino la institucionalización de una arquitectura de dominación, donde los países del Sur global sólo pueden participar si pagan entrada —y si aceptan el tutelaje de las grandes potencias.
En este marco, Argentina se presenta como “socio funcional” de un orden global basado en la privatización de la política exterior y el vaciamiento de toda pretensión de autodeterminación.
LA RESISTENCIA INTERNA Y EL SILENCIO COMPLICIDAD DE LOS MEDIOS HEGEMÓNICOS
Mientras sectores de la oposición denuncian la medida como una entrega sin precedentes, gran parte de los medios argentinos han optado por invisibilizar o relativizar la magnitud del hecho. Esta indiferencia mediática no es casual. Responde a una estructura comunicacional altamente concentrada que reproduce, sin matices, los relatos oficiales de Washington, Tel Aviv o el capital financiero.
Sin embargo, movimientos sociales, sindicatos y organizaciones de defensa de la soberanía ya comienzan a organizarse para resistir esta nueva avanzada. Algunos analistas comparan la decisión con el tratado Roca-Runciman de 1933, cuando Argentina cedió soberanía económica a cambio de exportar carne a Gran Bretaña.
Aquel pacto generó una ola de resistencia que sembró las bases para un ciclo de conciencia nacional. Tal vez esta nueva entrega marque también el inicio de otro ciclo de lucha.
ENTRE LA FARSA Y LA ENTREGA
El gesto de Milei en Davos no es un hecho aislado. Se inscribe en una tendencia global donde el capital privatiza cada vez más aspectos de la vida pública. La geopolítica se transforma en espectáculo y los Estados del Sur son empujados a comportarse como firmas licitadoras ante el poder corporativo global. Pero la historia ha demostrado que estos momentos de máxima entrega también generan reacciones inesperadas. Y que los pueblos, aunque callen un tiempo, no olvidan.
FUENTE CONSULTADA
La Jornada. “Milei ofrece a Trump el puerto de Ushuaia a cambio de membresía en junta de paz de Gaza”. 25 de enero de 2026. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/25/mundo/milei-ofrece-a-trump-el-puerto-de-ushuaia-a-cambio-de-membresia-en-junta-de-paz-de-gaza
REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG
En un giro que combina espectáculo, geopolítica y subordinación, el presidente argentino Javier Milei ofreció al expresidente estadounidense Donald Trump el uso estratégico del puerto de Ushuaia como moneda de cambio para que Argentina sea aceptada como miembro permanente en la llamada Junta de Paz para Gaza, una instancia recién lanzada durante el Foro Económico Mundial de Davos 2026.
Este hecho, que podría parecer apenas una excentricidad diplomática, expresa en realidad una lógica profundamente estructural: la conversión de la soberanía en mercancía, y del Estado en empresa al servicio de intereses ajenos a su pueblo.
LA ESTRATEGIA TRAS EL GESTO: MÁS QUE UNA FOTO EN DAVOS
Lo que Milei busca no es sólo protagonismo. Su apuesta por alinearse con el bloque atlántico liderado por Estados Unidos —en un contexto mundial de múltiples crisis y conflictos abiertos— responde a una racionalidad típicamente neoliberal: subastar recursos nacionales a cambio de inserción simbólica en los círculos de poder global.
El ofrecimiento del puerto de Ushuaia, el más austral del mundo, tiene una carga simbólica y estratégica enorme: no solo representa un enclave clave para el control del Atlántico Sur, sino que históricamente ha sido un punto de defensa nacional frente a la presencia británica en las Malvinas y otros intereses extracontinentales.
En lugar de proteger ese territorio, Milei lo ha puesto en bandeja como un "aporte logístico" a la causa de la paz… una paz dirigida por quienes llevan décadas sosteniendo guerras, entre ellas la ocupación y bombardeo sistemático del pueblo palestino.
EL PUERTO COMO MERCANCÍA Y LA POLÍTICA COMO SHOW
Desde una mirada crítica, lo ocurrido es un ejemplo claro del fenómeno de lo que suele llamarse “fetichismo de la mercancía”: las relaciones sociales (en este caso, de soberanía, defensa y autodeterminación) se transforman en relaciones entre cosas (territorios negociados como bienes en el mercado geopolítico). Bajo el gobierno de Milei, la Argentina no es una nación con proyecto propio, sino una empresa de liquidación que intercambia activos territoriales por capital simbólico.
Esto recuerda otros momentos históricos en los que regímenes entreguistas han sacrificado recursos nacionales a cambio de legitimación internacional o favores financieros. El caso de la base de Guantánamo en Cuba, cedida a Estados Unidos a principios del siglo XX, sirve como ejemplo de una cesión “temporal” que se convirtió en ocupación permanente.
DE LA DOCTRINA MONROE A LA GAZA MERCANTILIZADA
La paradoja de que Trump, un líder abiertamente anti-palestino durante su mandato, sea ahora cofundador de una “junta de paz” para Gaza, no es menor. Se trata de una clásica operación de “soft power” en clave imperial, donde las potencias que destruyen aparecen como mediadoras.
Lo que está en juego en este tipo de jugadas no es la paz, sino la institucionalización de una arquitectura de dominación, donde los países del Sur global sólo pueden participar si pagan entrada —y si aceptan el tutelaje de las grandes potencias.
En este marco, Argentina se presenta como “socio funcional” de un orden global basado en la privatización de la política exterior y el vaciamiento de toda pretensión de autodeterminación.
LA RESISTENCIA INTERNA Y EL SILENCIO COMPLICIDAD DE LOS MEDIOS HEGEMÓNICOS
Mientras sectores de la oposición denuncian la medida como una entrega sin precedentes, gran parte de los medios argentinos han optado por invisibilizar o relativizar la magnitud del hecho. Esta indiferencia mediática no es casual. Responde a una estructura comunicacional altamente concentrada que reproduce, sin matices, los relatos oficiales de Washington, Tel Aviv o el capital financiero.
Sin embargo, movimientos sociales, sindicatos y organizaciones de defensa de la soberanía ya comienzan a organizarse para resistir esta nueva avanzada. Algunos analistas comparan la decisión con el tratado Roca-Runciman de 1933, cuando Argentina cedió soberanía económica a cambio de exportar carne a Gran Bretaña.
Aquel pacto generó una ola de resistencia que sembró las bases para un ciclo de conciencia nacional. Tal vez esta nueva entrega marque también el inicio de otro ciclo de lucha.
ENTRE LA FARSA Y LA ENTREGA
El gesto de Milei en Davos no es un hecho aislado. Se inscribe en una tendencia global donde el capital privatiza cada vez más aspectos de la vida pública. La geopolítica se transforma en espectáculo y los Estados del Sur son empujados a comportarse como firmas licitadoras ante el poder corporativo global. Pero la historia ha demostrado que estos momentos de máxima entrega también generan reacciones inesperadas. Y que los pueblos, aunque callen un tiempo, no olvidan.
FUENTE CONSULTADA
La Jornada. “Milei ofrece a Trump el puerto de Ushuaia a cambio de membresía en junta de paz de Gaza”. 25 de enero de 2026. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/01/25/mundo/milei-ofrece-a-trump-el-puerto-de-ushuaia-a-cambio-de-membresia-en-junta-de-paz-de-gaza



























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