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MINNEAPOLIS EN ESTADO DE SITIO: "¡ESTO ES LA GUERRA!", ASEGURAN SUS HABITANTES

¿Qué se esconde detrás del “combate a la inmigración” en Minneapolis?

Minneapolis, símbolo de protesta y diversidad, vive hoy uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. Redadas masivas, asesinatos, impunidad y miedo se cruzan con una ciudadanía que resiste en las calles. ¿Qué está pasando en el corazón de Estados Unidos?

REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL ORG

 

    Algo se quiebra en el corazón de Estados Unidos. En la ciudad de Minneapolis, conocida hasta hace poco por ser un polo cultural y progresista del Medio Oeste, se ha instalado el miedo, la rabia... y la ocupación.

 

    Bajo el pretexto de restaurar el “orden” y combatir la inmigración “ilegal”, el gobierno de Trump ha desplegado miles de agentes del ICE —la temida policía migratoria— en lo que ya muchos describen como una invasión federal sin precedentes. Pero lo que se vive allí va más allá de una cuestión migratoria: lo que ocurre en Minneapolis es una advertencia. Una advertencia que señala hasta dónde está dispuesto a llegar el poder cuando siente amenazada su autoridad y su modelo económico.

 

UNA OPERACIÓN QUE PARECE UNA GUERRA

     Desde los primeros días de enero de 2026, alrededor de 3.000 agentes federales han tomado las calles de Minneapolis. Esta cifra no es una exageración. La propia agencia reconoció que se trata de la “mayor operación migratoria jamás realizada” en la historia del país. A simple vista, los vehículos blindados, los drones, los helicópteros y los uniformes camuflados hacen pensar más en una guerra que en una intervención civil.

 

    El objetivo declarado: capturar y deportar a inmigrantes sin papeles. El efecto real: militarizar la vida cotidiana de barrios enteros, sembrar el miedo entre familias, criminalizar la protesta y agudizar el racismo sistémico. En menos de dos semanas, se reportaron redadas masivas, ataques con gases lacrimógenos, arrestos arbitrarios y hasta el asesinato de civiles, como es el caso de la escritora y poetisa Renee Good, una mujer de 37 años, ciudadana estadounidense y madre de tres hijos, abatida por un agente del ICE mientras intentaba escapar.

 

EL ROSTRO DEL NUEVO AUTORITARISMO

    La administración Trump ha defendido a capa y espada estas acciones. El vicepresidente J. D. Vance afirmó sin titubeos que los agentes tienen “inmunidad absoluta” para actuar. La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha ido más lejos: ha acusado a los manifestantes de ser responsables de la violencia, al tiempo que ha promovido una política de “mano dura” con tintes casi paramilitares.

 

    Estas declaraciones no son inocentes. Cuando el poder concede impunidad a sus fuerzas represivas, lo que está haciendo es legitimar el autoritarismo. Minneapolis se ha convertido así en un laboratorio político: un experimento para ver hasta dónde puede llegar el Estado cuando desata a sus perros guardianes sin restricciones ni control civil.

 

VIOLENCIA SELECTIVA Y RACISMO SISTÉMICO

    Pero, ¿por qué Minneapolis? ¿Por qué ahora?

 

    La respuesta es doble. Por un lado, Minneapolis ha sido un símbolo de protesta desde el asesinato de George Floyd en 2020. Allí surgieron las movilizaciones más multitudinarias contra la brutalidad policial, y también allí se han organizado   redes comunitarias de resistencia. Por otro lado, Minneapolis y su área metropolitana concentran una de las poblaciones migrantes más importantes del norte del país, especialmente latinoamericana y somalí.

 

    El despliegue del ICE en Minneapolis no solo busca aplastar la disidencia: también busca aterrorizar a quienes representan una amenaza simbólica para el orden racial y económico vigente. Las redadas no son aleatorias: son selectivas, apuntan a los barrios de mayoría morena, a quienes tienen “acento”, a quienes no encajan en el molde del “buen ciudadano” blanco y obediente.

 

UN PUEBLO QUE RESISTE

     A pesar del miedo, hay resistencia. Cada noche, decenas de personas se congregan frente al edificio federal Bishop Henry Whipple, epicentro del operativo. No van solo a protestar: llevan comida, organizan guardias, cuidan a los niños, informan por redes sociales. Genesis Kark, una joven local de 26 años, lo dice sin rodeos: “No queremos al ICE en nuestra ciudad y seguiremos haciéndoles saber”.

 

    Además, jueces federales han comenzado a bloquear algunas acciones de ICE, como la detención de manifestantes sin orden judicial o el uso de granadas aturdidoras contra vehículos familiares . Sin embargo, el aparato represivo sigue funcionando, alimentado por un presupuesto récord de más de 100.000 millones de dólares, y blindado políticamente desde Washington.

 

¿AUTORITARISMO EN CLAVE NEOLIBERAL?

     Lo que ocurre en Minneapolis no puede entenderse solo como un exceso policial. Detrás hay una lógica más profunda: un modelo político que combina neoliberalismo extremo con autoritarismo creciente. La doctrina es clara: en tiempos de crisis económica, hay que disciplinar a los cuerpos, vigilar las calles y eliminar cualquier amenaza que cuestione el orden. Y si esa amenaza viene de los márgenes —migrantes, pobres, jóvenes organizados—, entonces se la combate con armas y con leyes de excepción como la Ley de Insurrección, que Trump ya ha amenazado con aplicar.

 

    Desde una mirada crítica, lo que se impone no es solo el control del espacio urbano, sino también el control de la fuerza de trabajo. A través del miedo, se busca moldear una clase trabajadora dócil, dividida por el racismo, vigilada por el Estado y atrapada entre la pobreza y la represión.

 

      Minneapolis no es un caso aislado. Es un espejo donde se refleja una tendencia mundial: la deriva autoritaria de las democracias capitalistas ante su propia crisis de legitimidad. Lo que se juega allí es el futuro de muchas ciudades y de millones de vidas.

 

    La pregunta no es si el poder puede hacer esto. La pregunta que corresponde  es: ¿hasta cuándo vamos a permitirlo?, se preguntan no pocos ciudadanos.

 

 

 FUENTES CONSULTADAS PARA LA ELABORACIÓN DE ESTE ARTÍCULO

Associated Press (AP News)

  • Reporta protestas multitudinarias y contraprotestas contra un activista de derecha mientras la movilización en Minneapolis continúa por la operación federal.

• ABC7 / Noticias locales de Minnesota

  • Minnesota y las ciudades gemelas (Minneapolis y St. Paul) demandan al gobierno federal por la operación de ICE tras la muerte de una mujer, impulsando acciones legales para detener el despliegue.

• CBS News (WCCO)

  • El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, describe el flujo de agentes federales como una “fuerza de ocupación” que ha invadido la ciudad, subrayando la tensión política y social local.

• AP News (otro reporte)

  • Amplía los hechos señalando que el Pentágono ha puesto 1.500 soldados en alerta ante el posible despliegue en Minneapolis, algo que autoridades locales consideran una escalada grave.

• The Washington Post y New York Times

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