PRESOS SAHARAUIS: LA TORTURA SILENCIADA POR LA COMPLICIDAD DEL GOBIERNO ESPAÑOL (VÍDEO)
La Liga para la Protección de Prisioneros saharauis (LPPS) denuncia
En las mazmorras marroquíes, el eco de la injusticia resuena con cada latido de los presos políticos saharauis. Encerrados y olvidados por la autodenominada "comunidad internacional", estos hombres y mujeres lanzan un grito desesperado a la comunidad internacional, pidiendo un rescate de las profundidades de la represión y la tortura (...).
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En las mazmorras marroquíes, el eco de la injusticia resuena con cada latido de los presos políticos saharauis. Encerrados y olvidados por la autodenominada "comunidad internacional", estos hombres y mujeres lanzan un grito desesperado a la comunidad internacional, pidiendo un rescate de las profundidades de la represión y la tortura.
Sus voces, debilitadas por el hambre y la desesperación, buscan perforar el muro de indiferencia levantado por mandatarios que, como el presidente español Pedro Sánchez, ejercen como cómplices de la dictadura alauita en su cotidiana vulneración de los derechos humanos de los saharauis.
La Liga para la Protección de Prisioneros saharauis (LPPS) ha documentado, con meticulosidad forense, las condiciones infernales en las que viven estos reclusos.
El informe de 2023 de la LPPS denuncia la negativa sistemática del Estado marroquí a cumplir con sus obligaciones jurídicas e internacionales.
Los presos saharauis son enviados a cárceles a más de mil kilómetros de su tierra natal, el Sáhara Occidental, una medida que la LPPS describe como una forma de venganza contra ellos y sus familias, y una flagrante violación del Derecho Internacional.
Las condiciones en las que sobreviven estos presos son absolutamente terribles. Falta de atención médica, violaciones del derecho a las visitas, maltratos constantes, celdas de aislamiento inhumanas, y una administración penitenciaria que ignora las legítimas quejas de los internos. La vida en prisión para estos saharauis es un lento descenso hacia el olvido, una muerte en vida sancionada por un sistema judicial corrupto y cruel.
Ante esta realidad, los presos han recurrido a la única arma que les queda: la huelga de hambre. En 2023, la LPPS registró 23 huelgas de hambre, algunas de hasta 36 días de duración. Estas protestas desesperadas buscan arrancar promesas de mejoras que rara vez se cumplen. Los presos saharauis están atrapados en un ciclo de esperanza rota y promesas vacías.
La LPPS hace un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que intervenga. Pide que se detenga el traslado de presos políticos saharauis a cárceles marroquíes, una práctica que viola su condición de ciudadanos de un territorio ocupado. La organización insta al Comité Internacional de la Cruz Roja y a otras entidades a asumir su responsabilidad y proteger a estos presos, exigiendo un trato humano y un juicio justo.
Mientras tanto, en Madrid, el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) se manifiesta cada lunes frente al Ministerio de Asuntos Exteriores. Su lucha, que dura ya más de tres años, busca presionar al gobierno español para que intervenga a favor de los presos saharauis. Sin embargo, el gobierno de Sánchez se mantiene inmutable, ignorando los gritos de ayuda de los presos y de sus familias.
La Traición repetida: España y el apoyo a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental
Por su parte, el presidente español, Pedro Sánchez, al respaldar el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental, perpetúa una traición histórica que ha caracterizado la política española hacia el pueblo saharaui.
La decisión de Sánchez, adoptada sin contar siquiera con el respaldo del congreso de los diputados, se inscribe en una serie de acciones que evidencian la complicidad de los sucesivos gobiernos españoles con la ocupación marroquí.
El apoyo de Sánchez al plan marroquí de autonomía ha sido rechazado rotundamente por los propios saharauis, quienes exigen su derecho inalienable a la autodeterminación. y denuncian que propuesta marroquí no es más que un intento de legitimar su control sobre un territorio que ha ocupado ilegalmente desde 1975, tras la retirada española.
Este giro de Pedro Sánchez, sin embargo, no carece de antecedentes. El también "socialista" José Luis Rodríguez Zapatero mostró durante su mandato también una inclinación a favor de los intereses marroquíes, desoyendo los llamados del pueblo saharaui y de la comunidad internacional que abogan por una solución justa y conforme al derecho internacional.
Zapatero, al igual que Sánchez, sacrificó los principios de autodeterminación en el altar de los intereses con Marruecos.
Esta complicidad con la dictadura marroquí, en cualquier caso, se remonta a los tiempos de Felipe González, quien en sus primeros años como líder del PSOE prometió su apoyo incondicional al derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Una vez en el poder, González dio un giro de 180 grados, alineándose con los intereses marroquíes y abandonando a los saharauis a su suerte.
La decisión de Pedro Sánchez de apoyar el plan de autonomía marroquí no solo ignora las aspiraciones legítimas del pueblo saharaui, sino que también refuerza un régimen de ocupación caracterizado por la represión y la violación sistemática de los derechos humanos.
El apoyo español equivale a legitimar la injusticia y perpetuar el sufrimiento de miles de saharauis que viven bajo un régimen opresivo y en condiciones inhumanas en las cárceles marroquíes.
VÍDEO RELACIONADO:
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En las mazmorras marroquíes, el eco de la injusticia resuena con cada latido de los presos políticos saharauis. Encerrados y olvidados por la autodenominada "comunidad internacional", estos hombres y mujeres lanzan un grito desesperado a la comunidad internacional, pidiendo un rescate de las profundidades de la represión y la tortura.
Sus voces, debilitadas por el hambre y la desesperación, buscan perforar el muro de indiferencia levantado por mandatarios que, como el presidente español Pedro Sánchez, ejercen como cómplices de la dictadura alauita en su cotidiana vulneración de los derechos humanos de los saharauis.
La Liga para la Protección de Prisioneros saharauis (LPPS) ha documentado, con meticulosidad forense, las condiciones infernales en las que viven estos reclusos.
El informe de 2023 de la LPPS denuncia la negativa sistemática del Estado marroquí a cumplir con sus obligaciones jurídicas e internacionales.
Los presos saharauis son enviados a cárceles a más de mil kilómetros de su tierra natal, el Sáhara Occidental, una medida que la LPPS describe como una forma de venganza contra ellos y sus familias, y una flagrante violación del Derecho Internacional.
Las condiciones en las que sobreviven estos presos son absolutamente terribles. Falta de atención médica, violaciones del derecho a las visitas, maltratos constantes, celdas de aislamiento inhumanas, y una administración penitenciaria que ignora las legítimas quejas de los internos. La vida en prisión para estos saharauis es un lento descenso hacia el olvido, una muerte en vida sancionada por un sistema judicial corrupto y cruel.
Ante esta realidad, los presos han recurrido a la única arma que les queda: la huelga de hambre. En 2023, la LPPS registró 23 huelgas de hambre, algunas de hasta 36 días de duración. Estas protestas desesperadas buscan arrancar promesas de mejoras que rara vez se cumplen. Los presos saharauis están atrapados en un ciclo de esperanza rota y promesas vacías.
La LPPS hace un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que intervenga. Pide que se detenga el traslado de presos políticos saharauis a cárceles marroquíes, una práctica que viola su condición de ciudadanos de un territorio ocupado. La organización insta al Comité Internacional de la Cruz Roja y a otras entidades a asumir su responsabilidad y proteger a estos presos, exigiendo un trato humano y un juicio justo.
Mientras tanto, en Madrid, el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) se manifiesta cada lunes frente al Ministerio de Asuntos Exteriores. Su lucha, que dura ya más de tres años, busca presionar al gobierno español para que intervenga a favor de los presos saharauis. Sin embargo, el gobierno de Sánchez se mantiene inmutable, ignorando los gritos de ayuda de los presos y de sus familias.
La Traición repetida: España y el apoyo a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental
Por su parte, el presidente español, Pedro Sánchez, al respaldar el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental, perpetúa una traición histórica que ha caracterizado la política española hacia el pueblo saharaui.
La decisión de Sánchez, adoptada sin contar siquiera con el respaldo del congreso de los diputados, se inscribe en una serie de acciones que evidencian la complicidad de los sucesivos gobiernos españoles con la ocupación marroquí.
El apoyo de Sánchez al plan marroquí de autonomía ha sido rechazado rotundamente por los propios saharauis, quienes exigen su derecho inalienable a la autodeterminación. y denuncian que propuesta marroquí no es más que un intento de legitimar su control sobre un territorio que ha ocupado ilegalmente desde 1975, tras la retirada española.
Este giro de Pedro Sánchez, sin embargo, no carece de antecedentes. El también "socialista" José Luis Rodríguez Zapatero mostró durante su mandato también una inclinación a favor de los intereses marroquíes, desoyendo los llamados del pueblo saharaui y de la comunidad internacional que abogan por una solución justa y conforme al derecho internacional.
Zapatero, al igual que Sánchez, sacrificó los principios de autodeterminación en el altar de los intereses con Marruecos.
Esta complicidad con la dictadura marroquí, en cualquier caso, se remonta a los tiempos de Felipe González, quien en sus primeros años como líder del PSOE prometió su apoyo incondicional al derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Una vez en el poder, González dio un giro de 180 grados, alineándose con los intereses marroquíes y abandonando a los saharauis a su suerte.
La decisión de Pedro Sánchez de apoyar el plan de autonomía marroquí no solo ignora las aspiraciones legítimas del pueblo saharaui, sino que también refuerza un régimen de ocupación caracterizado por la represión y la violación sistemática de los derechos humanos.
El apoyo español equivale a legitimar la injusticia y perpetuar el sufrimiento de miles de saharauis que viven bajo un régimen opresivo y en condiciones inhumanas en las cárceles marroquíes.
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Chorche | Domingo, 09 de Junio de 2024 a las 20:58:47 horas
Todo son intereses. El mundo se mueve por intereses y más los gobiernos de la órbita capitalista, los que sirven al capital, como así han hecho siempre los gobiernos que yo he conocido de este país.
Y luego la gente, salvo una minoría, va a lo suyo, así los ha "educado" el sistema, además de desinformados y manipulados han perdido, si alguna vez la tuvieron, la compasión, los valores y la solidaridad con las víctimas de injusticias.
Todo el mundo anda conectado no se a qué con el móvil, tan absortos que te tienes que apartar para que no te colisiones frontalmente.
Las injusticias aumentan en el mundo porque la gente está ocupada en banalidades en lugar de hacerles frente.
Si yo viviera en Madrid acompañaría los lunes frente al Ministerio de Exteriores a lxs manifestantes.
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