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"A ANTONIO MORALES Y EL GOBIERNO DE CANARIAS SE LES ACABÓ EL CUENTO DE LAS RENOVABLES"

Julio Cuenca y Pedro Hernández señalan al presidente del Cabildo y a la federación ecologista Ben Magec:

En un artículo rubricado de forma conjunta por Pedro Hernández Camacho y Julio Cuenca Sanabria, miembros de la plataforma Salva Chira-Soria, realizan una crítica demoledora al modelo energético implantado en Canarias durante la última década, señalando al presidente del Cabildo, Antonio Morales, "como a uno de sus principales arquitectos" y a la Federación ecologista Ben Magec como "cómplices" del mismo.

Por CARLOS SERNA PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

  En un artículo rubricado de forma conjunta por Pedro Hernández Camacho y Julio Cuenca Sanabria bajo el título "Se les acabó el vuento renovable a Morales y al Gobierno de Canarias", los dos autores,  miembros de la plataforma  Salva Chira-Soria, realiza una crítica demoledora al modelo energético implantado en Canarias durante la última década.

 

  El arqueólogo Julio Cuenca —conocido por su papel en el hallazgo de Risco Caído y como ex director de El Museo Canario— y Pedro Hernández —profesor universitario y especialista en conservación del paisaje— analizan el giro que supone la aprobación del Real Decreto-ley 7/2026, interpretándolo como una ruptura política de gran calado.

 

  Según sostienen los autores, la nueva normativa europea desmonta el armazón jurídico que durante años permitió la implantación masiva de renovables en Canarias sin una planificación real.

 

   De acuerdo a lo expresado por Hernández y Cuenca, el artículo 6 bis de la Ley Eléctrica de Canarias fue la pieza clave de ese sistema, al permitir declarar de interés general proyectos energéticos, neutralizando controles territoriales y ambientales bajo la coartada de la "urgencia climática".

 

  Cuenca y Hernández describen este modelo como un "sistema de excepcionalidad convertido en norma".

 

  Bajo ese esquema -afirman- "se facilitó la ocupación acelerada del territorio mediante expropiaciones y sin planificación estratégica".  

 

  "Miles de hectáreas quedaron expuestas a proyectos industriales - denuncian - sin que existiera un debate real sobre los límites del territorio ni sobre el modelo energético final".

 

Crítica directa al presidente del cabildo de Gran Canaria,  Antonio Morales

 

  El núcleo del artículo constituye también una crítica frontal al presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, a quien los autores señalan como "el principal arquitecto político del modelo". 

 

   Hernández y Cuenca sostienen que Morales ha sido "el gran impulsor de un sistema centralizado basado en grandes parques eólicos y fotovoltaicos, subordinando el territorio y los recursos naturales a los intereses del oligopolio energético".

 

   Según afirman, su discurso —presentado como "modernizador y comprometido con el clima"— ha servido para "consolidar una estructura donde la producción energética sigue concentrada y el control económico permanece en manos de grandes operadores".

 

  La crítica es especialmente dura al denunciar la contradicción entre "el relato de democratización energética y una práctica que en realidad refuerza  -dicen- la concentración de poder".

 

El papel del ecologismo institucional

El artículo dirige sus críticas, igualmente,  hacia la Federación Ecologista Ben Magec, a quienes los autores acusan de haber actuado como "apoyo del modelo impulsado desde el Cabildo".

 

   Según Hernández y Cuenca, el "ecologismo institucional" habría renunciado a su función crítica, "subordinándose al discurso de la urgencia climática mientras crecían los conflictos territoriales en distintas islas".

 

El fin del suelo rústico como “reserva energética”

  Otro de los ejes del análisis de los autores es el uso del suelo rústico, que —según afirman— ha sido tratado como "una reserva disponible para proyectos energéticos".

 

  Sin embargo, Hernández y Cuenca plantean que la normativa europea introduce ahora "un cambio de criterio claro: priorizar espacios ya transformados, como cubiertas urbanas o polígonos industriales". Una orientación que  —en su opinión— supone "una enmienda directa al modelo aplicado en Canarias".

 

El intento de mantener el modelo

Pedro Hernández y Julio Cuenca denuncian finalmente que, lejos de asumir este cambio, el Gobierno de Canarias "intenta mantener el esquema anterior mediante mecanismos legislativos que permitan seguir acelerando proyectos".

 

Los autores interpretan esta estrategia como "un intento de eludir las nuevas exigencias europeas en materia de planificación y evaluación ambiental".

 

   No obstante, para Hernández y Cuenca, el modelo impulsado por Antonio Morales desde el Cabildo de Gran Canaria y por el  Gobierno regional "ha entrado en una fase de agotamiento".

 

  La intervención europea no es, en su opinión, un simple ajuste técnico, sino "una desautorización política de fondo" a un sistema que califican de "insostenible".

 

  El artículo concluye con un llamamiento explícito: detener lo que consideran una deriva de ocupación territorial y replantear la transición energética desde criterios de planificación, control democrático y respeto al territorio.

 

 “Renovables sí, pero no así”, sintetizan los autores.

 
 
 
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