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CUBA "REBLOQUEADA": LA ISLA SE QUEDA SIN COMBUSTIBLE Y ENTRA EN UNA CRISIS ECONÓMICA SIN PRECEDENTES

Trump aplica una "operacion de asfixia total" sobre la Isla: sin petróleo venezolano y con los aviones en tierra

Cuba atraviesa una de sus peores crisis energéticas. Las autoridades cubanas han advertido que los aeropuertos del país no pueden garantizar combustible para los aviones, una señal extrema del colapso energético que está viviendo la isla. La situación se agrava tras el fin del suministro petrolero desde Venezuela, que sin darlo a conocer públicamente y siguiendo las instrucciones de la Administración americana ha dejado de enviar combustible a la Isla Con apagones, transporte paralizado y vuelos cancelados, solo México ha confirmado que continuará enviando combustible a Cuba, mientras el país enfrenta un escenario de asfixia económica y social sin precedentes.

M. RELTI PARA CANARIAS SEMANAL.ORG

     

     La escena se está repitiendo cada mañana en los aeropuertos cubanos. Aviones en pista, pasajeros esperando, personal que mira relojes sin respuestas claras. No es una tormenta ni una falla técnica. Es algo más básico y más grave: falta combustible. En un país obligado a acostumbrarse al cerco y a la escasez, que un avión no pueda repostar ya no es solo un problema logístico. Es una señal de alarma que se ve desde lejos.

 

    Durante años, los aeropuertos funcionaron como una especie de frontera estable con el exterior. Aun en medio de la crisis , los vuelos seguían entrando y saliendo. Hoy esa normalidad se ha roto. Y cuando se rompe ahí, el mensaje es claro: la crisis ha llegado a un punto estructural.

 

El aviso oficial: cuando el Estado reconoce el límite

     Las autoridades de aviación civil cubanas emitieron un aviso poco habitual. Informaron a aerolíneas y pilotos que no habría combustible de aviación disponible en nueve aeropuertos del país, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. La advertencia no hablaba de retrasos puntuales ni de ajustes temporales. Decía, de forma directa, que el país no podía garantizar el repostaje de aviones durante semanas.

 

   Este tipo de comunicación oficial no es frecuente en Cuba. Implica admitir que ahora el problema no se puede resolver con una mera improvisación. El impacto ha sido inmediato. Aerolíneas suspendieron vuelos. Otras buscaron alternativas, como llegar con combustible adicional o hacer escalas técnicas en terceros países antes de aterrizar en la isla. Para el turismo, una de las pocas fuentes de divisas que aún han seguido funcionando, el golpe ha sido directo y profundo.

 

 

Una economía atada al combustible

    El combustible es el eje silencioso de la vida económica cubana, como la de cualquier otro país. Sin él, no hay transporte, no hay industria, no hay servicios.

 

    La escasez de queroseno para aviones es solo una parte del problema. Detrás vienen los apagones prolongados, la paralización del transporte público, la reducción de horarios bancarios y la suspensión de eventos culturales y deportivos.

 

   En La Habana, los autobuses están desapareciendo  durante horas. En las provincias, los cortes eléctricos se extienden hasta diez horas diarias. La vida cotidiana se está reorganizando en función de la energía disponible. Todo se hace más lento, más frágil, más incierto.

 

 

Venezuela se somete y deja un vacío crítico

    Durante las dos últimas décadas, Cuba dependió en gran medida del petróleo venezolano. Lo intercambiaba por servicios sanitarios, científicos, educacionales y asesoramiento. 

 

   Aunque ese suministro fue siempre irregular, fue también constante. Sin embargo, con el último y abrupto cambio político en Venezuela,  y por mandato expreso de  los Estados Unidos, ese flujo comenzó a reducirse hasta prácticamente desaparecer en el curso de las últimas semanas.

 

   La Administración Trump dejó bien clara su estrategia. Una orden ejecutiva de Washington no solo ordenó expresa y públicamente al gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, que no suministrara más combustible a Cuba, sino que además amenazó con imponer sanciones y aranceles a cualquier país que se atreviera a vender o transportar petróleo a la Isla.

 

   El objetivo es evidente: cortar las fuentes externas de energía de la isla y acelerar así su asfixia económica. Venezuela dejó inmediatamente de enviar crudo. No hubo grandes anuncios. Los barcos simplemente dejaron de llegar. Y chitón porque las autoridades venezolanas no se han atrevido a informar siquiera de los motivos  de su participación  en este nuevo "rebloqueo".

 

 

México, la única excepción en un mapa vacío

    En este escenario, México aparece como una excepción llamativa. A pesar de las advertencias y del clima de presión internacional, el gobierno mexicano ha manifestado que continuará suministrando combustible a Cuba. No se trata de un volumen suficiente para sustituir lo que antes enviaba Venezuela, pero sí de un gesto político y económico relevante.

    En un mapa regional donde casi todos se han retirado, México mantiene una puerta entreabierta. Para Cuba, ese respaldo no resuelve la crisis pero la amortigua. Para Estados Unidos, es una señal incómoda de que no todos están dispuestos a alinearse completamente.

 

El fantasma del "Período Especial"

     Para muchos cubanos, la situación actual evoca recuerdos dolorosos. Los apagones, la escasez de transporte y la falta de productos básicos les remiten al Período Especial de los años noventa, cuando el colapso de la Unión Soviética dejó a la isla sin apoyo externo.

 

    La diferencia es que hoy el contexto es mucho más duro. Cuba no cuenta con un aliado estratégico capaz de sostenerla a largo plazo. El mundo es más interdependiente, pero también más implacable. Las sanciones no son abstractas. Se traducen en aviones que no despegan, hospitales que ahorran energía y ciudades que se apagan al anochecer.

 

Una advertencia que va más allá de la aviación

    El aviso a las aerolíneas no es solo una nota técnica. Es una radiografía del momento que vive el país. Cuando ni siquiera el tráfico aéreo puede sostenerse con normalidad, queda claro que el margen de maniobra va a ser mínimo.

 

    Cuba entra en una fase de resistencia pura, dependiendo de apoyos escasos y de una población acostumbrada a tener que adaptarse a circunstancias no previstas como esta. México mantiene una línea de suministro. Todo lo demás parece cerrarse. Y mientras tanto, en las pistas de los aeropuertos, los aviones esperan combustible como símbolo silencioso de una isla que lucha por no quedarse completamente a oscuras.

 
 
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  • Andrés Fontdevila

    Andrés Fontdevila | Martes, 10 de Febrero de 2026 a las 14:38:37 horas

    ¿y que hace Rusia y China, además de hacer lo mismo que los estados Unidos?

    Accede para responder

  • Pedro

    Pedro | Martes, 10 de Febrero de 2026 a las 11:09:12 horas

    Cuba necesita urgentemente algún apoyo real y no simples declaraciones diplomáticas de condena al bloqueo. Los rusos, por ejemplo, que se dejen de hablar y que envíen petróleo a la isla.

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