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Lunes, 23 de Septiembre de 2024

"EL PRECIO OCULTO DE "LA TRANSICIÓN": LA VERDADERA HISTORIA QUE SE ESCONDE TRAS EL MITO"

"La Transición fue una obra de manipulación que enterró la verdad bajo el mito del consenso"

"La Transición española, alabada como un modelo de democratización, oculta en su narrativa oficial un pacto entre élites que perpetuó los privilegios del franquismo. Gregorio Morán expone en este libro los silencios, traiciones y concesiones que definieron ese proceso histórico..Detrás del relato idílico sobre la Transición española se esconde una continuidad pactada con las élites franquistas. En el libro se desvela cuales fueron las verdaderas fuerzas que modelaron el camino hacia una democracia gravemente incompleta".

REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG.-

 

 

      El libro "El precio de la Transición", publicado por la editorial Akal, es una obra fundamental de Gregorio Morán, uno de los periodistas y escritores más mordaces del panorama español. Con sus 536 páginas, este libro se adentra en los entresijos ocultos de la Transición española, desvelando verdades incómodas sobre los pactos, traiciones y continuidades que marcaron el paso de la dictadura a la democracia.

 

       Morán, ex militante del PCE durante la clandestinidad, nació  en Oviedo en 1947. Ha dedicado gran parte de su carrera a desentrañar la historia política y cultural de España. Con una trayectoria que incluye títulos como "Adolfo Suárez: historia de una ambición""Los españoles que dejaron de serlo", y "Miseria y grandeza del Partido Comunista de España", ha demostrado ser un cronista ferozmente crítico. Su enfoque no solo pone en tela de juicio a los protagonistas del franquismo y la Transición, sino también a los que, desde la oposición, ayudaron a consolidar esta democracia incompleta en la que hoy habitamos.

 

      Con un estilo incisivo y polémico, Morán desvela en el libro que hoy en Canarias Semanal sometemos a interrogatorio  la otra cara de la historia, esa que rara vez aparece en los relatos oficiales. La obra "El precio de la Transición" continúa siendo una referencia indispensable para quienes deseen comprender el coste real de la Transición, no sólo en términos políticos, sino también en la continuidad de las élites económicas y el silencio impuesto sobre los crímenes del franquismo.

 

 

 CANARIAS SEMANAL: ¿Cómo describe el autor la narrativa oficial de la Transición española?

 

   El libro de Gregorio Morán comienza sometiendo a una disección desmitificadora y sin contemplaciones de lo que él llama la "narrativa angélica" de la llamada "Transición   pacífica española a la democracia".

 

    Según Morán, la versión oficial presenta el proceso como un milagro democrático, liderado por políticos abnegados, un rey visionario y una ciudadanía responsable, con una transición pacífica y modélica. Sin embargo, esta interpretación, según el autor, es una distorsión fabricada para legitimar el sistema que surgió tras la dictadura. La Transición, argumenta, no fue ni limpia ni ejemplar como nos la han contado, y estuvo llena de concesiones al viejo régimen franquistasilencios cómplices y pactos con las élites económicas.

 

CS: ¿Qué papel jugaron las élites económicas durante la Transición, según describe Morán?

 

     Morán señala que las élites económicas fueron fundamentales para garantizar que la Transición se mantuviera dentro de ciertos límites, preservando sus intereses. El autor subraya que durante la dictadura y la Transición, los negocios florecieron entre antiguos franquistas y oportunistas de la nueva democracia. Estas élites, representadas en personajes como Xabier de Irala y Ángel Mullor, supieron adaptarse al cambio político sin perder un ápice el control económico. El autor menciona que la Transición fue una auténtica "mina" para quienes sabían estar en el lugar y el momento adecuados, demostrando que los negocios estaban por encima de ideologías y que la corrupción se convirtió en una constante.

 

 CS: ¿Cómo enjuicia el libro la figura del monarca Juan Carlos I en el curso de aquel proceso político?

 

   Morán es justamente muy crítico con la figura del rey Juan Carlos I. Mientras que la narrativa oficial lo presenta como el artífice de la democracia española, el autor argumenta que el monarca desempeñó un papel más complejo y cuestionable. Según Morán, Juan Carlos actuó más como un superviviente que como un visionario. Su principal preocupación era consolidar su posición como jefe de Estado, lo que lo llevó a hacer concesiones permanentes a las élites franquistas. Además, el rey aprovechó su privilegiado status para obtener beneficios económicos personales, convirtiéndose en lo que Morán denomina el "primer operador fraudulento del país". La corrupción que él encarnaba, según el autor, fue imitada por muchos otros actores políticos y económicos.

 

 

 CS: ¿Cómo se describe la alianza entre los antiguos franquistas y los nuevos demócratas?

 

      El libro destaca que la Transición fue, en gran parte, el resultado de una alianza entre los antiguos franquistas y los nuevos demócratasMorán subraya que figuras clave del Régimen franquista lograron mantenerse en el poder adaptándose a los nuevos tiempos. La élite política franquista, lejos de ser purgada, desempeñó un papel crucial en la construcción del nuevo sistema. Personajes como Adolfo Suárez, exministro del Movimiento Nacional, se presentaron como los impulsores de la democracia, aunque muchos de ellos seguían conectados con el antiguo régimen. La Transición, entonces, no ni de lejos una ruptura con el franquismo, sino una transformación controlada por las mismas fuerzas que habían sostenido la dictadura.

 

CS: ¿Qué relación establece Morán entre la Transición y la corrupción en España?

 

       Morán argumenta que la corrupción que caracteriza la política española actual tiene sus raíces en la Transición. El autor subraya que uno de los legados más oscuros de ese proceso fue la institucionalización de la corrupción. La frase atribuida al ministro socialista Carlos Solchaga,  "España es el país donde uno puede hacerse rico en menos tiempo", refleja cómo la Transición abrió la puerta a la búsqueda desenfrenada de beneficios económicos por parte de las élites políticas y económicas. Según Morán, la alianza entre los sectores franquistas y los nuevos actores democráticos permitió que la corrupción floreciera y se mantuviera impune, perpetuando un sistema en el que la política se entrelazó con los intereses económicos más mezquinos.

 

CS: ¿Por qué Moran considera que la sociedad fue marginada del proceso de la Transición?

 

     Morán critica duramente a lo largo del libro el hecho de que la sociedad española fue, en gran medida, marginada del proceso de la Transición. Para él, la Transición fue un proceso de cambio político controlado desde las élites, tanto franquistas como de la nueva oposición. Aunque la narrativa oficial presenta a la ciudadanía como una protagonista activa, el autor argumenta que el pueblo fue más bien un espectador pasivo, sometido a decisiones que se tomaron a puerta cerrada. Según Morán, se creó una ilusión de participación democrática, cuando en realidad el verdadero poder seguía en manos de las mismas élites que controlaban el país durante el franquismo.

 

CS: ¿Cuál es la evaluación que hace Gregorio Morán sobre la Constitución de 1978?

 

     El autor tiene una postura muy severamente crítica respecto a la Constitución del 78. Si bien se la considera un símbolo del éxito de la TransiciónMorán la ve como un documento que no supuso una ruptura real con el pasado franquista. Según él, la Constitución fue el resultado de un compromiso entre las fuerzas del antiguo régimen y la oposición democrática, un compromiso que permitió que los intereses de las élites franquistas se mantuvieran intactos. La Constitución consolidó una monarquía parlamentaria que, en muchos aspectos, fue más una continuación del franquismo que un nuevo comienzo para España.

 

CS: ¿Qué papel asigna el autor a los medios de comunicación durante la Transición?

 

    El autor del libro estima que los medios de comunicación jugaron un papel crucial en la construcción de la narrativa oficial de la Transición. Según Moran, los medios se convirtieron en cómplices de la manipulación del proceso, ayudando a crear una imagen idealizada del cambio político. Los medios se encargaron de silenciar las voces críticas y de promover una versión de la Transición que ocultaba las tensiones y los conflictos que realmente ocurrieron. La prensa y la televisión, en lugar de cuestionar lo que sucedía, servía de plataforma para legitimar el nuevo sistema y promover la idea de que la democracia española había surgido de manera pacífica y consensuada.

 

 

CS: ¿De qué manera aborda el libro el papel de los partidos políticos, especialmente el PSOE y el Partido Comunista?

 

    El libro dirige una acerba crítica a los principales partidos políticos, en particular el PSOE y el Partido Comunista. Morán señala que estos partidos, que se presentaban como fuerzas de cambio, terminaron aceptando íntegramente el juego de las élites. El Partido Comunista, bajo el liderazgo de Santiago Carrillo, hizo enormes concesionesabandonando gran parte de su programa revolucionario en aras de lograr un lugar en el nuevo sistema.

 

    El PSOE, por su parte, se adaptó rápidamente a las nuevas reglas del juego, y bajo el gobierno de Felipe González, se convirtió en el partido que gestionó el poder de manera similar a los franquistas, especialmente en lo que respecta a la corrupción y la concentración de poder.

 

    CS: Gregorio Morán en su libro es particularmente duro con Santiago Carrillo que, por otra parte, había sido Secretario general del Partido mientras el estuvo militando en el PCE. En  él refiere a las "historias triunfales" narradas por Santiago Carrillo,   aludiendo a la tendencia del líder comunista a contar sus éxitos en la política española, sobre todo en relación con su papel en la Transición

 

    Si, en efecto, según Moran, una de las "historias triunfales" que Carrillo repetía con frecuencia era su papel como figura clave en el consenso político que permitió la pacífica transición a la democracia. Carrillo se presentaba a sí mismo como uno de los grandes artífices del acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas, desde el Partido Comunista hasta la derecha franquista. En estos relatos, él y el PCE fueron actores indispensables en la creación de una España democrática, capaces de moderarse y colaborar con sus antiguos enemigos para el "bien común".

 

     Morán, sin embargo, entiende que esta narrativa de Carrillo era deliberadamente exagerada. Si bien Carrillo jugó un rol importante en "moderar" al PCE y en los pactos de la Transición, su influencia real fue limitada, y el costo de esas concesiones fue demasiado alto, particularmente para la base del partido y los movimientos sociales más radicales.

   Carrillo, en su afán por "salvar" la Transiciónterminó minimizando las demandas de transformación social que eran fundamentales para su partido​.

 

      Carrillo también solía destacar su reconocimiento internacional como uno de los "grandes líderes" de la izquierda europea y antifranquista. Sus años en el exilio y su papel en la organización de la resistencia comunista durante la dictadura de Franco le dieron cierto prestigio en el extranjero, y él narraba estos logros como parte de su propio legado político. Esta narrativa intentaba conectar su lucha histórica con el éxito de la Transición, sugiriendo que su experiencia y liderazgo fueron decisivos para evitar una guerra civil o una ruptura violenta en España.

 

       Sin embargo, Morán rechaza este enfoque como una sobrevaloración del papel de Carrillo, señalando que, si bien tuvo un rol importante en el exterior, su poder y capacidad para influir en los acontecimientos dentro de España se había debilitado significativamente en los momentos en los que ya se estaba produciendo la Transición. Para Morán, Carrillo construyó un relato que lo presentaba como una especie de salvador de la democracia española, algo que distaba mucho de la realidad, ya que su partido fue marginado y su popularidad colapsó.

 

CS:  El libro acusa ,además, a Carrillo de jactarse de haber sido el que promovió  la reconciliación nacional a través de la aceptación de la Monarquía y los símbolos del nuevo Estado, lo cual, según el propio Carrillo habia evitado  una fractura social y política en España.

 

    Morán señala que esta versión es una reinterpretación interesada de los hechos. Si bien es cierto que Carrillo adoptó una estrategia moderada para hacer del PCE un partido aceptable dentro del nuevo orden, su acercamiento a las élites del régimen y su aceptación de la monarquía fueron vistas por no pocos como una traición a los ideales republicanos y comunistas. A ojos de Morán, Carrillo exageró su papel de "pacificador" para justificar las concesiones hechas, a pesar de que el PCE terminó siendo marginalizado políticamente​.

 

    Finalmente, Carrillo también contaba la historia de su lealtad a la democracia y al proceso democrático durante la Transición, destacando cómo él y el PCE habían renunciado a cualquier intento de revolución, en favor de un proceso pacífico y negociado. En estos relatos, Carrillo aparece como un defensor absoluto de la estabilidad democrática, enfrentándose tanto a los nostálgicos del franquismo como a los sectores más radicales de la izquierda.

 

   En resumen, las "historias triunfales" de Santiago Carrillo estaban basadas en la idea de que su liderazgo fue fundamental para el éxito de la Transición, pero Gregorio Morán ve estas narraciones como relatos exagerados y distorsionados, que enmascaraban las graves concesiones que hizo el PCE y la marginalización política que sufrió Carrillo en los años siguientes.

 

CS: ¿Cómo caracteriza Morán la actitud de la izquierda política durante la Transición?

    Morán es especialmente duro con el Partido Comunista, que pasó de ser una fuerza revolucionaria, a uno de los pilares del consenso. La izquierda, según el autor, aceptó un papel secundario en el proceso, contentándose con participar en la nueva democracia a cambio de renunciar a muchas de sus reivindicaciones históricas. La oposición al franquismo había sido intensa, pero en la Transición, los líderes de la izquierda priorizaron la estabilidad política sobre el cambio social profundo.

 

CS: ¿Qué análisis ofrece sobre el impacto de la Transición en las comunidades autónomas, especialmente Cataluña y el País Vasco?

 

     El autor subraya que la Transición dejó muchas tensiones sin resolver en las comunidades autónomas, especialmente en Cataluña y el País Vasco. Si bien se otorgó una cierta autonomía a estos territorios, Morán indica que este proceso fue más una estrategia para desactivar movimientos independentistas que un verdadero reconocimiento de sus derechos históricos. En el caso del País Vasco, la violencia de ETA continuó siendo una cuestión crítica, mientras que en Cataluña, las aspiraciones nacionales se mantuvieron latentes. Morán sugiere que la Transición no abordó adecuadamente las demandas de estas regiones, lo que generó conflictos que persisten hasta la actualidad.

 

CS: ¿Por qué se titula el libro "El precio de la Transición"? ¿Qué significa ese "precio"?

 

     El "precio" al que se refiere el título es, en esencia, el costo social, político y moral que pagó España para lograr un régimen democrático que luego no ha resultado serlo tanto. Morán argumenta que la Transición no fue un proceso de liberación, sino de concesiones y compromisos que permitieron a las élites franquistas mantener el control. La sociedad española pagó el precio de aceptar un sistema que, aunque aparentemente democrático, conservó muchas de las estructuras del poder franquista. El precio también se manifiesta en la corrupción que impregnó el sistema político y la incapacidad de la democracia para transformar profundamente la realidad social y económica del país.

 

   CS: ¿Cómo se analizan las consecuencias económicas de la Transición, particularmente durante los gobiernos de Felipe González?

 

       Morán describe los gobiernos de Felipe González como una época en la que se consolidaron muchos de los problemas económicos surgidos durante la Transición. El auge de la corrupción y la creciente desigualdad social son, según el autor, síntomas de un sistema que llegó a desvincularse del todo de los intereses franquistas. El "milagro" económico que algunos asocian con la era socialista en realidad escondía un aumento de las brechas económicas y una política de privatizaciones que benefició principalmente a las élites económicas.

 

   CS: ¿Qué lecciones contemporáneas sugiere el libro sobre la democracia española actual en relación con los errores de la Transición?

 

      Morán concluye que la sui generis democracia española contemporánea sigue arrastrando muchos de los errores y problemas originados en la Transición. La corrupción, la falta de transparencia y la perpetuación de las élites en el poder son herencias directas de ese proceso. Además, señala que la ausencia de una verdadera pedagogía democrática ha dificultado que las nuevas generaciones comprendan plenamente lo que ocurrió durante la Transición y el volumen de los compromisos que se pactaron.

  

    Para el autor de este libro, sin una revisión crítica de la Transición, es difícil que la democracia española pueda superar sus graves deficiencias estructurales.

 

 
 
 
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  • Chorche

    Chorche | Jueves, 03 de Octubre de 2024 a las 22:20:49 horas

    La Constitución española: el traje del régimen de 1939 planchado en 1978.

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