UN DOCUMENTAL SOBRE EL SÁHARA DE TVE SILENCIA LA OCUPACIÓN
Con la presunta connivencia de los responsables de la Corporación Pública
Hace unos días - escribe Luis Portillo Pasqual del Riquelme - recibí un aviso de que La 2 de TVE estaba emitiendo un documental sobre el Sáhara Occidental. Se trataba del programa 'Sin Plan'. Cuando encendí el televisor, el documental en cuestión estaba ya algo avanzado, pero lo que pude ver fue suficiente para indignarme
Por LUIS PORTILLO PASQUAL DEL RIQUELME (*) PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Hace unos días recibí un aviso de que La 2 de TVE estaba emitiendo un documental sobre el Sáhara Occidental. Se trataba del programa 'Sin Plan'. Cuando encendí el televisor, el documental en cuestión estaba ya algo avanzado, pero lo que pude ver fue suficiente para indignarme, al darme cuenta de la manipulación y la propaganda marroquí, y de la manga ancha o presunta connivencia de los responsables de la Corporación Pública RTVE (no es la primera vez, por ejemplo, que TVE muestra un mapa con el Sáhara Occidental anexionado a Marruecos).
Al menos en teoría, se supone que, antes de la proyección de un documental, una serie o similar, en los estudios de TVE ven, visionan, aprueban o desaprueban la emisión de un documental como el de ayer. Si eso es cierto, sabían perfectamente lo que era y lo que difundía ese documental.
Y lo que alcancé a ver del mismo fue la llegada de un motorista a Dajla, la antigua Villa Cisneros, de camino hacia Guerguerat, en la frontera del Sáhara Occidental con Mauritania. Un motorista aparentemente 'aséptico', un chico yupi y despreocupado que, simplemente, sin malicia alguna, se dedica a viajar y recorrer lugares y países que la cámara (el equipo de grabación que le acompaña) va recogiendo para, posteriormente, montar el correspondiente documental según convenga.
En los minutos que vi de ese documental, en ningún momento se decía que el motorista estaba atravesando no ya el Sáhara Occidental, sino, más concretamente, el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos (para ser más claros, debiera escribirse okupación, con "k"). La Asamblea General de la ONU, en su Resolución 34/37 de 1979, calificó directamente de «ocupación» la invasión por Marruecos del territorio saharaui, en aquel momento (1975) Provincia 53 de España.
También se silenciaba que esa ocupación -al igual que el traslado y asentamiento de decenas de miles de colonos marroquíes subvencionados—constituye un delito muy grave, un crimen internacional, una violación flagrante de los Convenios de Ginebra de 1949, "lamentada" literal y expresamente en sendas resoluciones del Consejo de Seguridad (CS) de la ONU (R. 377, de 22 de octubre; R. 379, de 2 de noviembre; R. 380, de 6 de noviembre de 1975), que es lo máximo que dicho CS –dominado por EE.UU y siempre bajo la amenaza del veto de Francia—se permitió en su momento. Penoso y vergonzoso: de aquellos polvos, estos lodos, como, mutatis mutandis, en Palestina, también ocupada.
Viendo ese documental con ojos críticos, se percibía, sobre la marcha, la manipulación de Marruecos en el guión y en el rodaje. A simple vista, para los espectadores despistados o desconocedores del asunto, puede parecer un documental 'desenfadado', de pasatiempo, aséptico, apolítico, benigno, divertido, curioso, espontáneo y no beligerante.
Pero eso no es así, en absoluto. Poniendo un poco de atención, se apreciaba perfectamente la 'participación' de Marruecos en el guión y en el rodaje, en las entrevistas y en lo que se permitìa o no grabar, en las 'reflexiones' y comentarios del motorista, todo aparentemente tan 'espontáneo' y 'natural', tan casual y tan atemporal.
Es decir, se normalizaba la invasión y ocupación marroquí como si nunca hubiera sucedido, sin ni siquiera mencionarla en el documental, como si los marroquíes estuvieran allí desde el origen de los tiempos.
El guión, el texto del documental se ha limpiado cuidadosamente. No se ve ni a un solo saharaui, ni se menciona siquiera esa palabra (como sabemos, lo que no se ve ni se menciona en ese documental fake, no existe). En el diálogo se pronuncia "Dakla", en lugar de "Dajla", que es como la pronuncian los saharauis.
'Casualmente', la única persona con la que se topa el motorista en Dajla es con un marroquí, no con un saharaui. ¡Qué casualidad! Y el guión presenta, escenifica ese encuentro como una auténtica casualidad, cuando lo cierto es que todo ha sido previamente preparado al milímetro para el rodaje. No a cualquiera le autorizan las autoridades marroquíes de ocupación a entrar en territorio saharaui, y menos a rodar documentales. No hace falta remitirse a las numerosas expulsiones de periodistas, diputados, eurodiputados, estudiosos, miembros de ONG...
Por lo demás, el marroquí en cuestión, antiguo amigo del motorista, ha sido convenientemente aleccionado por las autoridades de ocupación para que se exprese "adecuadamente" en su cita con el motorista: Es así como sabemos que los marroquíes viven allí (en "su" país, en "Marruecos", que no es Marruecos, sino el Sáhara Occidental ocupado) cómodamente, disfrutando de la vida; todos los amigos del marroquí son "empresarios"; se quedan allí y no se van (como otros hacen en patera) porque allí "hay dinero, mucho dinero, corre el dinero...". Vamos, que aquello es Jauja, el Reino de Jauja y no el reino de Mohamed. Que pregunten a los cientos de menores que han huido a Ceuta y que no quieren retornar a Marruecos ni en broma.
No se dice ni una palabra sobre la invasión y la colonización marroquí con súbditos transterrados con prebendas y subvenciones, violando impunemente la IV Convención de Ginebra. Ni una palabra del pueblo saharaui, el verdadero propietario –expropiado, desahuciado y expulsado—de sus viviendas y de su propia tierra. (Que lo sepan los que acampan en Sol). Esa es la manipulación, la tergiversación del guión fake. Nada de espontaneidad o de casualidad, como se nos pretende hacer creer. Todo lo contrario, un guión cínicamente goebbeliano, preparado cuidadosamente, por lo que se dice y, sobre todo, por lo que se silencia.
Y después del apañado relato conforme a los cánones marroquíes, el motorista parte de Dajla hacia Guerguerat, en la frontera con Mauritania, como si toda la extensión recorrida y por recorrer fuera Marruecos y no el Sáhara Occidental okupado, un todo continuo marroquí, un Marruecos "sin solución de continuidad".
Ni una palabra tampoco para señalar que fue en Guerguerat donde Marruecos rompió el alto el fuego disparando contra pacíficos manifestantes saharauis desarmados. Un alto el fuego acordado con el Frente POLISARIO y mediado por la ONU en 1991, cuando se creó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Un referéndum de autodeterminación que Marruecos ha impedido sistemáticamente, y a cuya obstrucción –la denegación de un derecho inalienable de los pueblos colonizados—se unieron Trump y Netanyahu, Sánchez y Macron. ¡Ah, la France de la liberté, égalité et fraternité...!
Por cierto, el motorista aparentemente aséptico e ignorante (de lo que le conviene al Marruecos ocupante) solo va a Dajla a hacer kitesurf, como los ricos: buena propaganda de los resorts turísticos marroquíes, al gusto de Trump, Netanyahu y los suyos. Es lo que quieren hacer con las tierras robadas de Palestina, conforme a los designios del Imperio Británico (Declaración Balfour) y el complejo de culpa alemán ("la solución final")..
El motorista tampoco habla del muro marroquí, ni de las cárceles, ni de los presos saharauis de Gdeim Izik. Nada de eso existe, simplemente "desaparece" de la realidad, como hizo Marruecos (y EE.UU, Francia e Israel) con el 'peligroso' revolucionario Mehdi Ben Barka o España con el torturado Mohamed Sidi Brahim Basir ("Basiri"). El colonialismo siempre se comporta igual, por necesidad, su violencia es estructural y abarca todos los ámbitos de la existencia de los colonizados. Lean a Frantz Fanon, a Nelson Mandela, a... Lean, lean.
Sí, puede que los responsables de TVE se disculpen diciendo que compraron "todo el paquete" del documental en cuestión, incluyendo esa parte (y la anterior) del motorista que cruza el Sáhara Occidental ocupado sin decirlo, y diciendo en cambio que ese territorio es Marruecos. Y añadiendo que "TVE no es responsable del contenido" y bla, bla, bla. Yo también me autodisculpo por no haber visto toda la serie, todo el programa o todo el documental fake en su íntegra integridad. Pero lo que vi era más que suficiente.
Si se está con la legalidad internacional y con el derecho de los pueblos colonizados a liberarse del yugo de la colonización (Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas), no estaría de más que en RTVE ideasen, motu proprio, unas adecuadas emisiones de contrapropaganda frente a la propaganda goebbeliano-alauita.
Los archivos de RTVE sobre el Sáhara Occidental y la Provincia 53 son excelentes. De manera que tal vez podrían hacer un esfuerzo y promover la formación del pueblo español en la materia poniendo a disposición de oyentes y televidentes el abundante material que posee la Corporación Pública en sus archivos, propiciando debates y programas, en lugar de seguir dando coba a los nuevos colonialistas irredentos del Sur.
Ahora que se acerca el 14 de noviembre (no solo el 29-N es importante), RTVE tiene una buena oportunidad para acometer esa tarea. El 14-N de 1975, con el dictador Francisco Franco moribundo, se firmaron los infames e ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid, en buena medida origen de toda la tragedia que lleva padeciendo el pueblo saharaui desde hace 50 años, un desahucio ya de medio siglo.
Asimismo, los días 13 y 14 de noviembre la capital española albergará la 50ª Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO). Una oportunidad inmejorable para llevar a cabo la labor formativa e informativa de RTVE. Este encuentro internacional, coordinado a nivel nacional por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara Occidental (CEAS-Sáhara), reunirá a delegaciones, activistas y defensores de los derechos humanos de todo el mundo. Y en esas mismas fechas se celebrará también la manifestación estatal que todos los años recorre las calles de Madrid reclamando la libertad y la autodeterminación del pueblo saharaui.
Necesitamos que RTVE dé ejemplo, abra sus archivos y facilite el conocimiento y la formación de los españoles en lo que concierne a la noble causa saharaui. Nos sobra propaganda más o menos sutil del ocupante marroquí, como el relato del motorista del documental fake al que se refieren estas líneas.
(*) LUIS PORTILLO PASQUAL DEL RIQUELME es doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y exprofesor de Estructura Económica Internacional en la Universidad Autónoma de Madrid. Investigador y articulista, ha dedicado buena parte de su trayectoria a la defensa de los derechos del pueblo saharaui y a la denuncia de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. Es miembro del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental (CESO) y autor del libro *En defensa de la causa saharaui. Testimonios de denuncia, resistencia y solidaridad* (Círculo Rojo, 2024).
Por LUIS PORTILLO PASQUAL DEL RIQUELME (*) PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Hace unos días recibí un aviso de que La 2 de TVE estaba emitiendo un documental sobre el Sáhara Occidental. Se trataba del programa 'Sin Plan'. Cuando encendí el televisor, el documental en cuestión estaba ya algo avanzado, pero lo que pude ver fue suficiente para indignarme, al darme cuenta de la manipulación y la propaganda marroquí, y de la manga ancha o presunta connivencia de los responsables de la Corporación Pública RTVE (no es la primera vez, por ejemplo, que TVE muestra un mapa con el Sáhara Occidental anexionado a Marruecos).
Al menos en teoría, se supone que, antes de la proyección de un documental, una serie o similar, en los estudios de TVE ven, visionan, aprueban o desaprueban la emisión de un documental como el de ayer. Si eso es cierto, sabían perfectamente lo que era y lo que difundía ese documental.
Y lo que alcancé a ver del mismo fue la llegada de un motorista a Dajla, la antigua Villa Cisneros, de camino hacia Guerguerat, en la frontera del Sáhara Occidental con Mauritania. Un motorista aparentemente 'aséptico', un chico yupi y despreocupado que, simplemente, sin malicia alguna, se dedica a viajar y recorrer lugares y países que la cámara (el equipo de grabación que le acompaña) va recogiendo para, posteriormente, montar el correspondiente documental según convenga.
En los minutos que vi de ese documental, en ningún momento se decía que el motorista estaba atravesando no ya el Sáhara Occidental, sino, más concretamente, el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos (para ser más claros, debiera escribirse okupación, con "k"). La Asamblea General de la ONU, en su Resolución 34/37 de 1979, calificó directamente de «ocupación» la invasión por Marruecos del territorio saharaui, en aquel momento (1975) Provincia 53 de España.
También se silenciaba que esa ocupación -al igual que el traslado y asentamiento de decenas de miles de colonos marroquíes subvencionados—constituye un delito muy grave, un crimen internacional, una violación flagrante de los Convenios de Ginebra de 1949, "lamentada" literal y expresamente en sendas resoluciones del Consejo de Seguridad (CS) de la ONU (R. 377, de 22 de octubre; R. 379, de 2 de noviembre; R. 380, de 6 de noviembre de 1975), que es lo máximo que dicho CS –dominado por EE.UU y siempre bajo la amenaza del veto de Francia—se permitió en su momento. Penoso y vergonzoso: de aquellos polvos, estos lodos, como, mutatis mutandis, en Palestina, también ocupada.
Viendo ese documental con ojos críticos, se percibía, sobre la marcha, la manipulación de Marruecos en el guión y en el rodaje. A simple vista, para los espectadores despistados o desconocedores del asunto, puede parecer un documental 'desenfadado', de pasatiempo, aséptico, apolítico, benigno, divertido, curioso, espontáneo y no beligerante.
Pero eso no es así, en absoluto. Poniendo un poco de atención, se apreciaba perfectamente la 'participación' de Marruecos en el guión y en el rodaje, en las entrevistas y en lo que se permitìa o no grabar, en las 'reflexiones' y comentarios del motorista, todo aparentemente tan 'espontáneo' y 'natural', tan casual y tan atemporal.
Es decir, se normalizaba la invasión y ocupación marroquí como si nunca hubiera sucedido, sin ni siquiera mencionarla en el documental, como si los marroquíes estuvieran allí desde el origen de los tiempos.
El guión, el texto del documental se ha limpiado cuidadosamente. No se ve ni a un solo saharaui, ni se menciona siquiera esa palabra (como sabemos, lo que no se ve ni se menciona en ese documental fake, no existe). En el diálogo se pronuncia "Dakla", en lugar de "Dajla", que es como la pronuncian los saharauis.
'Casualmente', la única persona con la que se topa el motorista en Dajla es con un marroquí, no con un saharaui. ¡Qué casualidad! Y el guión presenta, escenifica ese encuentro como una auténtica casualidad, cuando lo cierto es que todo ha sido previamente preparado al milímetro para el rodaje. No a cualquiera le autorizan las autoridades marroquíes de ocupación a entrar en territorio saharaui, y menos a rodar documentales. No hace falta remitirse a las numerosas expulsiones de periodistas, diputados, eurodiputados, estudiosos, miembros de ONG...
Por lo demás, el marroquí en cuestión, antiguo amigo del motorista, ha sido convenientemente aleccionado por las autoridades de ocupación para que se exprese "adecuadamente" en su cita con el motorista: Es así como sabemos que los marroquíes viven allí (en "su" país, en "Marruecos", que no es Marruecos, sino el Sáhara Occidental ocupado) cómodamente, disfrutando de la vida; todos los amigos del marroquí son "empresarios"; se quedan allí y no se van (como otros hacen en patera) porque allí "hay dinero, mucho dinero, corre el dinero...". Vamos, que aquello es Jauja, el Reino de Jauja y no el reino de Mohamed. Que pregunten a los cientos de menores que han huido a Ceuta y que no quieren retornar a Marruecos ni en broma.
No se dice ni una palabra sobre la invasión y la colonización marroquí con súbditos transterrados con prebendas y subvenciones, violando impunemente la IV Convención de Ginebra. Ni una palabra del pueblo saharaui, el verdadero propietario –expropiado, desahuciado y expulsado—de sus viviendas y de su propia tierra. (Que lo sepan los que acampan en Sol). Esa es la manipulación, la tergiversación del guión fake. Nada de espontaneidad o de casualidad, como se nos pretende hacer creer. Todo lo contrario, un guión cínicamente goebbeliano, preparado cuidadosamente, por lo que se dice y, sobre todo, por lo que se silencia.
Y después del apañado relato conforme a los cánones marroquíes, el motorista parte de Dajla hacia Guerguerat, en la frontera con Mauritania, como si toda la extensión recorrida y por recorrer fuera Marruecos y no el Sáhara Occidental okupado, un todo continuo marroquí, un Marruecos "sin solución de continuidad".
Ni una palabra tampoco para señalar que fue en Guerguerat donde Marruecos rompió el alto el fuego disparando contra pacíficos manifestantes saharauis desarmados. Un alto el fuego acordado con el Frente POLISARIO y mediado por la ONU en 1991, cuando se creó la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Un referéndum de autodeterminación que Marruecos ha impedido sistemáticamente, y a cuya obstrucción –la denegación de un derecho inalienable de los pueblos colonizados—se unieron Trump y Netanyahu, Sánchez y Macron. ¡Ah, la France de la liberté, égalité et fraternité...!
Por cierto, el motorista aparentemente aséptico e ignorante (de lo que le conviene al Marruecos ocupante) solo va a Dajla a hacer kitesurf, como los ricos: buena propaganda de los resorts turísticos marroquíes, al gusto de Trump, Netanyahu y los suyos. Es lo que quieren hacer con las tierras robadas de Palestina, conforme a los designios del Imperio Británico (Declaración Balfour) y el complejo de culpa alemán ("la solución final")..
El motorista tampoco habla del muro marroquí, ni de las cárceles, ni de los presos saharauis de Gdeim Izik. Nada de eso existe, simplemente "desaparece" de la realidad, como hizo Marruecos (y EE.UU, Francia e Israel) con el 'peligroso' revolucionario Mehdi Ben Barka o España con el torturado Mohamed Sidi Brahim Basir ("Basiri"). El colonialismo siempre se comporta igual, por necesidad, su violencia es estructural y abarca todos los ámbitos de la existencia de los colonizados. Lean a Frantz Fanon, a Nelson Mandela, a... Lean, lean.
Sí, puede que los responsables de TVE se disculpen diciendo que compraron "todo el paquete" del documental en cuestión, incluyendo esa parte (y la anterior) del motorista que cruza el Sáhara Occidental ocupado sin decirlo, y diciendo en cambio que ese territorio es Marruecos. Y añadiendo que "TVE no es responsable del contenido" y bla, bla, bla. Yo también me autodisculpo por no haber visto toda la serie, todo el programa o todo el documental fake en su íntegra integridad. Pero lo que vi era más que suficiente.
Si se está con la legalidad internacional y con el derecho de los pueblos colonizados a liberarse del yugo de la colonización (Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas), no estaría de más que en RTVE ideasen, motu proprio, unas adecuadas emisiones de contrapropaganda frente a la propaganda goebbeliano-alauita.
Los archivos de RTVE sobre el Sáhara Occidental y la Provincia 53 son excelentes. De manera que tal vez podrían hacer un esfuerzo y promover la formación del pueblo español en la materia poniendo a disposición de oyentes y televidentes el abundante material que posee la Corporación Pública en sus archivos, propiciando debates y programas, en lugar de seguir dando coba a los nuevos colonialistas irredentos del Sur.
Ahora que se acerca el 14 de noviembre (no solo el 29-N es importante), RTVE tiene una buena oportunidad para acometer esa tarea. El 14-N de 1975, con el dictador Francisco Franco moribundo, se firmaron los infames e ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid, en buena medida origen de toda la tragedia que lleva padeciendo el pueblo saharaui desde hace 50 años, un desahucio ya de medio siglo.
Asimismo, los días 13 y 14 de noviembre la capital española albergará la 50ª Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO). Una oportunidad inmejorable para llevar a cabo la labor formativa e informativa de RTVE. Este encuentro internacional, coordinado a nivel nacional por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara Occidental (CEAS-Sáhara), reunirá a delegaciones, activistas y defensores de los derechos humanos de todo el mundo. Y en esas mismas fechas se celebrará también la manifestación estatal que todos los años recorre las calles de Madrid reclamando la libertad y la autodeterminación del pueblo saharaui.
Necesitamos que RTVE dé ejemplo, abra sus archivos y facilite el conocimiento y la formación de los españoles en lo que concierne a la noble causa saharaui. Nos sobra propaganda más o menos sutil del ocupante marroquí, como el relato del motorista del documental fake al que se refieren estas líneas.
(*) LUIS PORTILLO PASQUAL DEL RIQUELME es doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y exprofesor de Estructura Económica Internacional en la Universidad Autónoma de Madrid. Investigador y articulista, ha dedicado buena parte de su trayectoria a la defensa de los derechos del pueblo saharaui y a la denuncia de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. Es miembro del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental (CESO) y autor del libro *En defensa de la causa saharaui. Testimonios de denuncia, resistencia y solidaridad* (Círculo Rojo, 2024).










































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