EL DOBLE PENSAR Y LA NEOLENGUA DE TRUMP
"La neolengua destruye palabras en lugar de crearlas"
El doblepensar es - escribe Germán Gorraiz - un concepto fundamental de la novela 1984 de George Orwell. Describe la capacidad de sostener dos creencias contradictorias en la mente al mismo tiempo y aceptar ambas como verdades por lo que no sería un acto de mentira.
Por GERMÁN GORRAIZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El doblepensar (doublethink) es un concepto fundamental de la novela 1984 de George Orwell. Describe la capacidad de sostener dos creencias contradictorias en la mente al mismo tiempo y aceptar ambas como verdades por lo que no sería un acto de mentira o hipocresía consciente pues quien lo practica olvida deliberadamente la contradicción y cree con total sinceridad en la nueva "realidad".
Es un mecanismo de control mental donde la persona ajusta su memoria y sus pensamientos para que encajen con la verdad oficial del momento, borrando incluso el hecho de haber realizado ese ajuste.
La neolengua
El doblepensar y la neolengua (newspeak) son dos herramientas del régimen de 1984 que se necesitan mutuamente para funcionar pues el doblepensar sería el mecanismo mental, la neolengua sería la herramienta lingüística diseñada para facilitar ese estado mental.
Su relación se basa en tres pilares fundamentales:
Reducción del vocabulario para eliminar el pensamiento crítico
La neolengua destruye palabras en lugar de crearlas. Al eliminar términos como "libertad", "revolución" o "justicia", el cerebro pierde las herramientas lingüísticas para concebir esas ideas. Si no tienes las palabras para describir una contradicción, es mucho más fácil aplicar el doblepensar y aceptar la versión oficial.
Modificación del significado de las palabras
El Gran Hermano altera el diccionario para que una palabra signifique lo opuesto a su sentido original y viene reflejado en el Ministerio de la Verdad, que se dedica a fabricar mentiras y alterar la historia; el Ministerio de la Paz que se encarga de gestionar la guerra eterna y el Ministerio del Amor, que aplica la tortura y el lavado de cerebro.
Para que los ciudadanos puedan entrar a estos edificios sin notar la ironía, la neolengua les proporciona los nombres y el doblepensar les permite creer sinceramente en ellos.
El concepto de negropensar (blackwhite):
Este es un término puramente de la neolengua que exige aplicar el doblepensar. Significa la costumbre de afirmar descaradamente que lo negro es blanco cuando la disciplina del Partido lo exige, pero con la capacidad añadida de creer que lo negro es realmente blanco, olvidando que alguna vez se pensó lo contrario.
El doblepensar y la neolengua en Trump
La exconsejera de Trump, Kellyanne Conway defendió las afirmaciones falsas sobre la asistencia a la inauguración presidencial utilizando el término "hechos alternativos" (Alternative Facts), pero sus críticos señalaron que exigir a la audiencia aceptar una versión visiblemente falsa como una verdad equivalente a la realidad empírica es la esencia misma del doblepensar pues exige sostener dos datos contradictorios (lo que ves frente a lo que te dicen) y elegir creer la versión oficial.
Asimismo, Donald Trump popularizó y redefinió el término "Fake News" (Noticias Falsas), lo que y en el sentido orwelliano, sería uso de la neolengua que invierte los significados. Así, en la retórica de Trump, "Fake News" no suele referirse a información textualmente inventada, sino a reportajes periodísticos rigurosos y verificados que resultan desfavorables para su narrativa y al mismo tiempo, informaciones sin contrastar o teorías de conspiración son promovidas como la "verdadera realidad.
Asimismo, a lo largo de sus campañas y periodos políticos, Trump cambia de postura de manera radical sobre un mismo tema o individuo, requiriendo que sus seguidores adopten la nueva postura borrando la anterior. Así, su relación con figuras políticas como el senador J.D. Vance o el empresario Elon Musk varió de una hostilidad absoluta a una alianza total pero la narrativa se ajusta inmediatamente y el pasado hostil se minimiza o se reescribe, y la lealtad actual pasa a ser la única verdad histórica.
Respecto al asalto al Capitolio del 6 de enero, su discurso ha oscilado simultáneamente entre calificar la jornada como "un día de amor" y culpar a infiltrados de izquierda (Antifa) por la violencia, o describir a los detenidos como "rehenes" y "patriotas" mientras afirma que no hubo insurrección. Sostener que fue un evento pacífico y, a la vez, culpar a sus enemigos de la violencia es un ejemplo práctico de doblepensar colectivo.
La disonancia cognitiva
En la psicología política, el doblepensar se manifiesta a través de la disonancia cognitiva. Así, cuando la base de seguidores de Trump se enfrenta a pruebas documentales, grabaciones de audio o decisiones judiciales que contradicen sus afirmaciones, la mente resuelve la tensión rechazando la evidencia física (calificándola de conspiración del "Deep State" o persecución política) y abrazando la palabra del líder y como el propio Trump afirmó explícitamente en un discurso en julio de 2018: "Lo que están viendo y lo que están leyendo no es lo que está sucediendo".
Por otro lado, los defensores de Trump y analistas de la comunicación populista argumentan que este estilo no es un control mental autoritario, sino una forma de hipérbole voluntaria y un desafío al statu quo. Desde esta perspectiva, Trump utiliza el lenguaje de manera performativa para conectar emocionalmente con un electorado desilusionado con las instituciones tradicionales y sus declaraciones no deben tomarse de forma literal, sino "en serio".
(*) Germán Gorraiz López- Analista.
Por GERMÁN GORRAIZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El doblepensar (doublethink) es un concepto fundamental de la novela 1984 de George Orwell. Describe la capacidad de sostener dos creencias contradictorias en la mente al mismo tiempo y aceptar ambas como verdades por lo que no sería un acto de mentira o hipocresía consciente pues quien lo practica olvida deliberadamente la contradicción y cree con total sinceridad en la nueva "realidad".
Es un mecanismo de control mental donde la persona ajusta su memoria y sus pensamientos para que encajen con la verdad oficial del momento, borrando incluso el hecho de haber realizado ese ajuste.
La neolengua
El doblepensar y la neolengua (newspeak) son dos herramientas del régimen de 1984 que se necesitan mutuamente para funcionar pues el doblepensar sería el mecanismo mental, la neolengua sería la herramienta lingüística diseñada para facilitar ese estado mental.
Su relación se basa en tres pilares fundamentales:
Reducción del vocabulario para eliminar el pensamiento crítico
La neolengua destruye palabras en lugar de crearlas. Al eliminar términos como "libertad", "revolución" o "justicia", el cerebro pierde las herramientas lingüísticas para concebir esas ideas. Si no tienes las palabras para describir una contradicción, es mucho más fácil aplicar el doblepensar y aceptar la versión oficial.
Modificación del significado de las palabras
El Gran Hermano altera el diccionario para que una palabra signifique lo opuesto a su sentido original y viene reflejado en el Ministerio de la Verdad, que se dedica a fabricar mentiras y alterar la historia; el Ministerio de la Paz que se encarga de gestionar la guerra eterna y el Ministerio del Amor, que aplica la tortura y el lavado de cerebro.
Para que los ciudadanos puedan entrar a estos edificios sin notar la ironía, la neolengua les proporciona los nombres y el doblepensar les permite creer sinceramente en ellos.
El concepto de negropensar (blackwhite):
Este es un término puramente de la neolengua que exige aplicar el doblepensar. Significa la costumbre de afirmar descaradamente que lo negro es blanco cuando la disciplina del Partido lo exige, pero con la capacidad añadida de creer que lo negro es realmente blanco, olvidando que alguna vez se pensó lo contrario.
El doblepensar y la neolengua en Trump
La exconsejera de Trump, Kellyanne Conway defendió las afirmaciones falsas sobre la asistencia a la inauguración presidencial utilizando el término "hechos alternativos" (Alternative Facts), pero sus críticos señalaron que exigir a la audiencia aceptar una versión visiblemente falsa como una verdad equivalente a la realidad empírica es la esencia misma del doblepensar pues exige sostener dos datos contradictorios (lo que ves frente a lo que te dicen) y elegir creer la versión oficial.
Asimismo, Donald Trump popularizó y redefinió el término "Fake News" (Noticias Falsas), lo que y en el sentido orwelliano, sería uso de la neolengua que invierte los significados. Así, en la retórica de Trump, "Fake News" no suele referirse a información textualmente inventada, sino a reportajes periodísticos rigurosos y verificados que resultan desfavorables para su narrativa y al mismo tiempo, informaciones sin contrastar o teorías de conspiración son promovidas como la "verdadera realidad.
Asimismo, a lo largo de sus campañas y periodos políticos, Trump cambia de postura de manera radical sobre un mismo tema o individuo, requiriendo que sus seguidores adopten la nueva postura borrando la anterior. Así, su relación con figuras políticas como el senador J.D. Vance o el empresario Elon Musk varió de una hostilidad absoluta a una alianza total pero la narrativa se ajusta inmediatamente y el pasado hostil se minimiza o se reescribe, y la lealtad actual pasa a ser la única verdad histórica.
Respecto al asalto al Capitolio del 6 de enero, su discurso ha oscilado simultáneamente entre calificar la jornada como "un día de amor" y culpar a infiltrados de izquierda (Antifa) por la violencia, o describir a los detenidos como "rehenes" y "patriotas" mientras afirma que no hubo insurrección. Sostener que fue un evento pacífico y, a la vez, culpar a sus enemigos de la violencia es un ejemplo práctico de doblepensar colectivo.
La disonancia cognitiva
En la psicología política, el doblepensar se manifiesta a través de la disonancia cognitiva. Así, cuando la base de seguidores de Trump se enfrenta a pruebas documentales, grabaciones de audio o decisiones judiciales que contradicen sus afirmaciones, la mente resuelve la tensión rechazando la evidencia física (calificándola de conspiración del "Deep State" o persecución política) y abrazando la palabra del líder y como el propio Trump afirmó explícitamente en un discurso en julio de 2018: "Lo que están viendo y lo que están leyendo no es lo que está sucediendo".
Por otro lado, los defensores de Trump y analistas de la comunicación populista argumentan que este estilo no es un control mental autoritario, sino una forma de hipérbole voluntaria y un desafío al statu quo. Desde esta perspectiva, Trump utiliza el lenguaje de manera performativa para conectar emocionalmente con un electorado desilusionado con las instituciones tradicionales y sus declaraciones no deben tomarse de forma literal, sino "en serio".
(*) Germán Gorraiz López- Analista.














































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