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1.807 MILLONES PARA LOS AEROPUERTOS CANARIOS: ¿MODERNIZAR O ALIMENTAR UN MONOCULTIVO SIN FUTURO?

Ampliar los aeropuertos no es una decisión exclusivamente técnica

Canarias invertirá 1.807 millones en sus aeropuertos hasta 2031. Tras la necesaria modernización de las instalaciones aparece una cuestión mucho más profunda: ¿se están mejorando los aeropuertos que Canarias necesita o construyendo la capacidad que necesita un modelo turístico obligado a crecer continuamente?

Por CARLOS SERNA PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

[Img #94545]   Canarias afrontará entre 2027 y 2031 la mayor inversión aeroportuaria de las últimas décadas. El nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) contempla 1.806,9 millones de euros para los ocho aeropuertos del Archipiélago, más de cinco veces los 329 millones correspondientes al quinquenio anterior.

 

   Tenerife Sur recibirá 553,6 millones; Gran Canaria, 336,3; César Manrique-Lanzarote, 327,4; Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, 313,4; Fuerteventura, 143,2; La Palma, 89; La Gomera, 19,2 y El Hierro, 14,8 millones.

 

  Una parte de estas inversiones responde a necesidades indiscutibles. Los aeropuertos canarios soportan una enorme utilización y necesitan renovar instalaciones, mejorar la seguridad, modernizar controles y facilitar unas condiciones adecuadas a trabajadores y pasajeros. En unas islas alejadas del continente, además, el transporte aéreo constituye una infraestructura esencial para la propia población.

 

  Pero el volumen y la naturaleza de las inversiones obligan a plantear otra cuestión. No se trata simplemente de modernizar unas instalaciones existentes. Ampliar terminales, plataformas, zonas de facturación, controles, puertas de embarque o espacios de recogida de equipajes significa también aumentar la capacidad para procesar pasajeros y vuelos.  La nueva capacidad proyectada no puede analizarse separadamente del modelo económico al que sirve.

 

CUANDO LAS INFRAESTRUCTURAS CONSTRUYEN EL MODELO

  Habitualmente, la ampliación de un aeropuertose presenta como una simple respuesta al aumento de la demanda: llegan más pasajeros y, por tanto, necesitamos instalaciones mayores. Pero la relación funciona también en sentido contrario. Una infraestructura capaz de gestionar más pasajeros elimina obstáculos para que aerolíneas, operadores turísticos y empresas puedan incrementar su actividad.

 

  Las infraestructuras no son neutrales. Ayudan a determinar qué actividades económicas pueden expandirse y cuáles encuentran mayores dificultades para hacerlo. Carreteras, puertos, aeropuertos, redes energéticas o sistemas de abastecimiento condicionan durante décadas el tipo de desarrollo de un territorio.

 

  Eso resulta especialmente importante en Canarias, porque su economía se encuentra extraordinariamente especializada en el turismo.

 

  Durante siglos cambiaron los productos sobre los que descansaba la economía insular: azúcar, vino, cochinilla, plátano o tomate. Desde la segunda mitad del siglo XX, el gran "producto de exportación" es diferente: Canarias vende principalmente servicios turísticos. Cambió el “monocultivo”, pero permaneció una característica fundamental: buena parte de la economía se organiza alrededor de una demanda exterior sobre la que la población isleña posee escasa capacidad de decisión.

 

  Hoteles, restauración, comercio, transporte, construcción y numerosas actividades de servicios dependen directa o indirectamente de esa demanda. Y la inversión pública en infraestructuras contribuye a reproducir esa especialización.

 

  Por eso 1.807 millones destinados a los aeropuertos no pueden contemplarse exclusivamente como una operación técnica. Significan también preparar materialmente las condiciones para que pueda continuar creciendo la actividad alrededor de la cual se ha organizado la economía canaria.

 

CRECER MÁS NO SIGNIFICA VIVIR MEJOR

   El problema sería menor si décadas de crecimiento turístico hubieran producido una mejora equivalente de las condiciones de vida de la mayoría de la población.

 

  Pero los propios indicadores sociales muestran una contradicción difícil de ocultar. Canarias ha batido récords turísticos y de gasto de los visitantes mientras mantiene elevados niveles de pobreza, bajos salarios, dificultades crecientes de acceso a la vivienda y una distribución profundamente desigual de la riqueza.

 

  No existe ninguna contradicción misteriosa entre ambos fenómenos. El crecimiento económico indica cuánto aumenta la producción o el gasto, pero no explica quién se apropia de la riqueza generada.

 

  Una buena parte del dinero del turismo queda en aerolíneas, operadores, plataformas de reservas, bancos y otros intermediarios. Las empresas necesitan además importar alimentos, combustibles, vehículos, maquinaria o tecnología. Otra parte del excedente termina convertida en beneficios, dividendos y rentas de los propietarios del capital.

 

  Mientras tanto, una gran parte de la población participa en esta economía fundamentalmente mediante su salario.  De ahí que aumentar continuamente el número de visitantes no resuelva los problemas estructurales del Archipiélago. Puede aumentar el PIB y la facturación empresarial mientras continúan creciendo simultáneamente la presión sobre el territorio, la vivienda, el agua, la energía, las carreteras y los servicios públicos.

 

UNA HUIDA HACIA DELANTE

  La cuestión de fondo es que el turismo necesita crecer continuamente para mantener las expectativas de rentabilidad de las inversiones realizadas a su alrededor. Nuevos hoteles, viviendas vacacionales, centros comerciales, servicios turísticos y operaciones inmobiliarias requieren más clientes. Y más clientes requieren vuelos, carreteras, energía, agua y capacidad aeroportuaria.

 

  Se genera así un círculo que se alimenta a sí mismo. La inversión se justifica porque aumenta la demanda y, posteriormente, el incremento de capacidad permite que esa demanda pueda seguir aumentando. Cada nueva ampliación aparece entonces como necesaria para solucionar los problemas producidos por el crecimiento anterior.

 

  Pero Canarias dispone de un territorio limitado y de recursos igualmente limitados. Resulta imposible trasladar indefinidamente al futuro las contradicciones producidas por una expansión que necesita consumir cantidades crecientes de suelo, energía, agua e infraestructuras.

 

  Por eso la verdadera discusión no consiste en elegir entre aeropuertos deteriorados o aeropuertos modernos. Canarias necesita instalaciones seguras, eficientes y adecuadas para su población.

 

  La pregunta es para qué volumen de actividad se dimensionan esas infraestructuras y qué proyecto económico ayudan a consolidar.

 

¿INFRAESTRUCTURAS PARA QUÉ CANARIAS?

  Durante décadas se ha repetido que Canarias “vive del turismo”. La afirmación contiene una realidad evidente: cientos de miles de trabajadores dependen directa o indirectamente de esta actividad. Pero convertir esa dependencia en argumento para profundizarla indefinidamente conduce a un callejón sin salida.

 

  Una economía dependiente no se vuelve menos dependiente aumentando aquello de lo que depende.

 

  Los 1.807 millones destinados a los aeropuertos podrían mejorar sustancialmente unas instalaciones imprescindibles. Pero cuando una parte de esas inversiones se dedica a incrementar la capacidad futura, resulta legítimo preguntarse qué modelo económico se está financiando y quién se beneficiará principalmente de su expansión.

 

  El debate, por tanto, no debería limitarse a cuánto dinero recibe cada isla ni a cuántos pasajeros podrán atravesar sus terminales.

 

  Debería comenzar por una pregunta mucho más sencilla: si después de décadas batiendo récords de visitantes buena parte de la sociedad canaria continúa padeciendo precariedad, desigualdad y dificultades crecientes para acceder a una vivienda, ¿tiene sentido dedicar enormes recursos a preparar las Islas para que el mismo modelo pueda seguir creciendo?

  

   Porque quizás el problema de Canarias ya no sea cómo recibir más turistas, sino cómo dejar de necesitar cada vez más turistas para mantener en funcionamiento su economía.

 
 
 
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