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Jueves, 16 de Julio de 2026 Tiempo de lectura:

LA CRÍTICA DE MARIO SILVA AL "REFORMISMO" SOCIALDEMÓCRATA DE LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA

“Dejando intacto el capitalismo, los gobiernos “progresistas” abrieron el camino a la nueva ofensiva imperialista”

En su último artículo, publicado en La Hojilla, el comunicador y militante Mario Silva trasciende la crítica a la situación venezolana, para conectarla con el fracaso del reformismo socialdemócrata en América Latina. Una reflexión necesaria, y obviada con demasiada frecuencia, sobre los límites de los llamados gobiernos “progresistas” surgidos al calor del propio proceso bolivariano de Venezuela.

    

Por CRISTÓBAL GARCÍA VERA PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

    En un artículo titulado «Somos ejemplo o vergüenza», publicado en La Hojilla, el comunicador popular y militante Mario Silva realizaba el pasado jueves una extensa e interesante reflexión sobre la situación política de Venezuela y el conjunto de la América Latina.  Silva, que se ha destacado en los últimos meses por su valiente denuncia de la entrega de su país a los Estados Unidos por parte del Gobierno "encargado" de los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello, efectúa en esta ocasión un análisis que conecta lo sucedido en la república bolivariana con la deriva política de todo el continente americano. 

 

 

LA CRÍTICA AL REFORMISMO SOCIALDEMÓCRATA DE LOS "PROGRESISMOS" LATINOAMERICANOS

   La crítica esencial de Mario Silva se dirige a los gobiernos progresistas surgidos en Latinoamérica durante las primeras décadas del siglo XXI. A lo largo de su texto, el comunicador venezolano destaca las limitaciones esenciales de todos estos procesos que despertaron enormes expectativas de transformación. Procesos en los que sus respectivos líderes aprovecharon el impulso generado por la Revolución Bolivariana y el liderazgo de Hugo Chávez para acceder al gobierno, pero que en ningún caso rompieron con el sistema capitalista.

 

   En lugar de transformar las relaciones económicas existentes-recuerda Silva-  mantuvieron intacto el poder de las burguesías nacionales y continuaron negociando con los grandes grupos económicos y sus interlocutores gringos. 

 

    Esa decisión estratégica  -reconoce Mario Silva -  abrió el camino para la recuperación de la iniciativa por parte del imperialismo estadounidense y de las élites económicas tradicionales.

 

 "Algunos de ellos -añade el presentador de La Hojilla -  como en los casos de Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Uruguay ya tenían un plomo en el ala. Aprovechaban a los movimientos sociales para ser apoyados en el juego de las elecciones burguesas y luego, de manera repetida, los apartaban para seguir entregando sus países al capital nacional y extranjero.

 

     En este sentido, Silva señala que el grave error de la izquierda latinoamericana ha sido el de continuar creyendo en el mito de la "democracia liberal" y obviando que "la experiencia de los últimos cien años demuestra que prácticamente todos los intentos de transformación nacional y popular terminaron siendo derrotados mediante golpes de Estado, traiciones internas o procesos de desgaste político". La única excepción sería la de Cuba que, con el liderazgo de Fidel Castro, sí rompió radicalmente con el sistema capitalista, convirtiéndose en una verdadera revolución.

 

   Silva señala que, por el contrario, muchos de los dirigentes "progresistas" latinoamericanos llegaron a creer que bastaba con conquistar el gobierno mediante elecciones para garantizar la soberanía nacional, cuando mantener intactas las estructuras económicas y el poder de las clases dominantes los condenaba a ser finalmente derrotados.

 

  Continuando con esta crítica, Silva explica que este "reformismo" progresista  sustituyó la lucha de clases por una política permanente de conciliación entre sectores con intereses opuestos, permitiendo  que el capitalismo continuara reproduciendo sus mecanismos de dominación incluso dentro de gobiernos que se definían como "revolucionarios".

 

  Según apunta Silva, de esta forma el reformismo se convirtió en un obstáculo insalvable para cualquier transformación profunda, porque esta corriente política socialdemócrata acepta las reglas del sistema que promete superar. 

 

  Una estrategia - añade el comunicador - que terminó beneficiando precisamente a las clases dominantes, que conservaron su capacidad para influir en la economía, los medios de comunicación, las instituciones del Estado y los procesos políticos.

 

  Aunque algunos gobiernos impulsaron importantes políticas sociales o ampliaron derechos, Silva recuerda que continuaron negociando con los grandes grupos empresariales nacionales e internacionales.  De esta forma, las burguesías conservaron suficiente fuerza para reorganizarse políticamente y recuperar progresivamente el control de los distintos países.

 

 Silva señala, asimismo, que esta dinámica también favoreció el nacimiento de nuevas élites económicas vinculadas al poder político. Nuevas burguesías que, asumiendo de forma oportunista los discursos nacionalistas o "revolucionarios",  reprodujeron prácticas de corrupción y se enriquecieron gracias a su proximidad con los gobiernos "progresistas" y a su acceso a  los recursos y presupuestos estatales. 

 

  En consecuencia -afirma Silva - el deterioro posterior de esos gobiernos no fue casual, sino el resultado lógico de haber dejado intactas las estructuras del capitalismo y todas las contradicciones, desigualdades e injusticias que estas generan.


 

 LA OFENSIVA IMPERIALISTA Y LA ENTREGA DE VENEZUELA A LOS INTERESES GRINGOS

  En este contexto, Mario Silva interpreta los cambios políticos registrados recientemente en distintos países latinoamericanos como parte de una nueva estrategia de Estados Unidos para recuperar plenamente su influencia sobre la región, una vez derrotadas todas esta experiencias del nuevo reformismo "progresista" latinoamericano. 

 

  En ese contexto menciona los casos de Argentina, Ecuador, Bolivia y Chile, al tiempo que considera insuficiente la capacidad de actuación de gobiernos como el de México frente al peso del poder económico.

 

   Estamos -advierte Silva - ante una nueva etapa que orientada a reinstalar políticas neoliberales similares a las aplicadas durante las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo. 

 

Silva reconoce, igualmente, la especial gravedad del caso venezolano. 

 

  “El caso nuestro  -apunta-  es peor, porque teniendo el pulmón popular suficiente como para responderle al imperialismo en el terreno cívico militar, aquellos que se pronunciaban abiertamente antiimperialistas, antifascistas y socialistas, desaparecieron del escenario en menos de seis meses”.

 

  “La claudicación fue vergonzosa y total. Han tratado de imponer la censura, ya no con descalificaciones que cada vez son más rechazadas por el pueblo, sino con el borrado sistemático de cualquier opinión que contraríe la entrega vertiginosa de nuestra soberanía e independencia a los EEUU y al sionismo genocida que fue invitado a venir a tomar control de nuestros aparatos de inteligencia”.

 

   El comunicador considera, asimismo, que "la entrega de Venezuela a los intereses gringos no es solo de recursos minerales y energéticos", sino que "se tienen previstas también  las privatizaciones de los servicios públicos y esta vez EEUU va a atacar la médula de las organizaciones revolucionarias que se opongan a la violación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela". 

 

"Si nos quieren llamar subversivos háganlo - afirma  Silva - pero para entender que sólo el pueblo tiene la posibilidad de desplazarlos del poder para construir una revolución, debemos precisar un hecho concreto: No hay ninguna estrategia que pueda justificar la entrega ominosa al imperialismo norteamericano".

 

"El chavismo - concluye el comunicador y militante venezolano no es una consigna, se hace cuerpo en las masas, en las comunas, en las organizaciones revolucionarias, en los colectivos, en el antiimperialismo, en cada uno de los barrios que hoy ven con estupor que están entregando nuestra soberanía e independencia". 

 

 

 

 

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