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Martes, 02 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:

"EL NIÑO": EL FENÓMENO CLIMÁTICO QUE EMPUJA AL PLANETA HACIA RÉCORDS DE CALOR

La atmósfera en alerta: "El Niño" puede agravar la crisis climática mundial

La Organización Meteorológica Mundial advierte de que la llegada de un nuevo episodio de El Niño es ya altamente probable. En un planeta recalentado por décadas de emisiones contaminantes, este fenómeno natural amenaza con intensificar sequías, inundaciones, incendios y olas de calor a escala global

 

 

REDACCIÓN CS

 

    Determinadas noticias que parecen repetirse cada pocos años y que, sin embargo, nunca significan exactamente lo mismo.

 

  El anuncio de la inminente llegada de un nuevo episodio de El Niño pertenece a esa categoría. Sobre el papel, se trata de un fenómeno natural conocido desde hace siglos. Pero en el contexto actual adquiere una dimensión diferente. No llega a un planeta estable, sino a un mundo que ya se encuentra inmerso en un acelerado proceso de calentamiento global.

 

    La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido de que existe un 80% de probabilidades de que El Niño se instaure entre junio y agosto de 2026, una cifra que aumenta hasta el 90% si se analiza la posibilidad de que continúe activo hasta noviembre. El organismo internacional ha pedido a gobiernos, instituciones y ciudadanos que se preparen para un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos asociados a este episodio climático.

 

   La advertencia no es menor. El último episodio importante, desarrollado entre 2023 y 2024, estuvo asociado a temperaturas globales récord, sequías históricas en varias regiones del planeta y un incremento significativo de fenómenos extremos.

 

QUÉ ES EXACTAMENTE EL NIÑO

    Aunque suele aparecer en los titulares cada cierto tiempo, muchas personas desconocen realmente qué es El Niño. Se trata de una alteración natural del sistema climático del Pacífico tropical. Durante su desarrollo, las aguas superficiales del océano se calientan de forma anómala en amplias zonas ecuatoriales. Ese calentamiento modifica la circulación atmosférica y termina afectando al clima de regiones situadas a miles de kilómetros.

 

    Lo que ocurre en una parte del océano Pacífico puede traducirse en inundaciones en Sudamérica, incendios forestales en Australia, sequías en África o alteraciones agrícolas en Asia. Por eso los científicos consideran que El Niño es uno de los grandes reguladores naturales del clima planetario.

 

     Normalmente, aparece cada dos a siete años y suele prolongarse entre nueve y doce meses. Sin embargo, cada episodio presenta características distintas y sus efectos nunca son exactamente iguales.

 

MÁS LEÑA SOBRE UN INCENDIO YA ENCENDIDO

   La imagen utilizada por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, resulta especialmente gráfica. Según explicó, la llegada de El Niño supone "echar más leña al fuego de un mundo que se calienta".

 

   La expresión resume perfectamente la preocupación de la comunidad científica. El problema no es únicamente El Niño. El verdadero problema es que este fenómeno natural coincide con un planeta cuya temperatura media ha aumentado de forma constante durante décadas debido a las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes principalmente de la quema de carbón, petróleo y gas.

 

   Según los informes más recientes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la temperatura media global ya supera aproximadamente en 1,2 grados centígrados los niveles preindustriales. Aunque pueda parecer una cifra pequeña, sus consecuencias son enormes: olas de calor más intensas, tormentas más violentas, deshielo acelerado y alteraciones en los ecosistemas.

 

  En este contexto, El Niño actúa como un amplificador. No crea el problema principal, pero aumenta su intensidad.

 

EL RIESGO DE NUEVOS RÉCORDS DE TEMPERATURA

     Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la posibilidad de que los próximos meses vuelvan a situar las temperaturas globales en niveles históricos.

 

    La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, ha recordado que el episodio de 2023-2024 fue uno de los cinco más intensos jamás observados y contribuyó decisivamente a que se registraran temperaturas sin precedentes en todo el planeta. Ahora, algunos especialistas consideran que 2026 podría competir por convertirse en uno de los años más cálidos desde que existen registros instrumentales.

 

    La explicación es relativamente sencilla. Cuando las aguas del Pacífico liberan más calor a la atmósfera, la temperatura media global suele aumentar. Si a ello se suma el calentamiento acumulado por las emisiones humanas, el resultado puede ser un salto térmico particularmente significativo.

 

IMPACTOS EN CADENA

   Uno de los conceptos más utilizados por los expertos para describir El Niño es el de "impactos en cadena". No se trata de un fenómeno aislado, sino de una reacción en cascada que afecta simultáneamente a numerosos sistemas naturales y económicos.

 

   La OMM advierte de que pueden intensificarse las sequías, aumentar las lluvias torrenciales, agravarse las olas de calor y multiplicarse los incendios forestales.

 

   En Sudamérica podrían registrarse precipitaciones excepcionalmente intensas en determinadas zonas de Ecuador y Perú. Algunas regiones del este de África también podrían experimentar lluvias superiores a la media. Mientras tanto, Australia, Indonesia y diversas áreas de África podrían enfrentarse a una disminución relevante de las precipitaciones y a un mayor riesgo de incendios forestales.

 

   Las consecuencias no afectan únicamente al medio ambiente. También repercuten sobre la agricultura, el abastecimiento de agua, la producción energética, la salud pública y los precios de los alimentos.

 

   La historia reciente ofrece ejemplos claros. El episodio de 1997-1998, considerado uno de los más intensos del siglo XX, provocó pérdidas económicas estimadas en decenas de miles de millones de dólares y afectó a millones de personas en varios continentes.

 

LA VERDADERA LECCIÓN

   La noticia sobre la llegada de El Niño encierra una enseñanza importante. Los científicos subrayan que no existen evidencias concluyentes de que el cambio climático esté aumentando la frecuencia de estos episodios. Sin embargo, sí existe un amplio consenso en que el calentamiento global amplifica sus consecuencias.

 

   Es decir, El Niño sigue siendo un fenómeno natural. Lo que ha cambiado es el escenario en el que actúa. Hoy encuentra océanos más cálidos, atmósferas con mayor contenido de humedad y sistemas climáticos más cargados de energía. Por eso sus efectos pueden resultar más destructivos.

 

   La llegada de este nuevo episodio es, en realidad, un recordatorio de la vulnerabilidad de nuestras sociedades frente a un clima cada vez más inestable. Mientras la ciencia insiste en la necesidad de reducir las emisiones y acelerar la transición energética, la naturaleza vuelve a recordar que los límites físicos del planeta no desaparecen por ignorarlos.

FUENTES

  • Artículo: “La inminente llegada de ‘El Niño’ echará más leña al fuego de un mundo que se calienta”, Manuel Planelles, El País, 2 de junio de 2026.
  • Organización Meteorológica Mundial (OMM), actualización climática sobre El Niño citada en el artículo.
  • Declaraciones de António Guterres, secretario general de la ONU, recogidas en el artículo.
  • Informes del IPCC sobre calentamiento global y fenómenos climáticos extremos.

 

 

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