Lunes, 01 de Junio de 2026

Actualizada

Lunes, 01 de Junio de 2026 a las 08:56:39 horas

| 64
Lunes, 01 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:

LOS PERROS DEL GOBIERNO DE CANARIAS

 "Para entender el presente de un pueblo es necesario preguntarse quién escribió su historia"

"Los mercenarios de Castilla que participaron en la conquista de Canarias trajeron jaurías de perros para perseguir y capturar  a la población guanche que se resistía a la ocupación. No es casualidad - afirma Maxerko Tamarant - que siglos después esos mismos perros aparezcan reflejados en el "trapo" que ha izado por bandera la burguesía criolla (...).

Por MAXERKO TAMARANT / OPINIÓN.-
 

 

  Los mercenarios de Castilla que participaron en la conquista de Canarias trajeron jaurías de perros para perseguir y capturar  a la población guanche que se resistía a la ocupación. Aquellos perros eran un arma de guerra utilizada para sembrar el miedo y facilitar la conquista.

 

   Por eso es una falsedad  hablar de la supuesta existencia de un "perro de presa canario". Porque a estos animales los trajeron hombres como Juan Rejón, Alonso de Lugo y Pedro de Vera para  someter a la población guanche, que ofreció una fuerte resistencia en gran parte del Archipiélago. A los conquistadores les resultaba muy difícil enfrentarse a los antiguos canarios en las cumbres y en muchas zonas de las Islas debido al conocimiento que estos tenían del terreno. Por eso los utilizaron como instrumento de guerra.

 

   Si los guanches hubieran tenido perros de guerra, lo lógico es que los hubieran utilizado para defenderse. Sin embargo, las crónicas recogen numerosos episodios donde los conquistadores emplearon perros contra la población indígena, mientras apenas existen referencias al uso de perros por parte de los guanches. No formaban parte de la sociedad indígena tal y como hoy se nos quiere hacer creer.

 

   Más tarde, muchos de aquellos perros fueron enviados a América. Según diversas referencias históricas, más de un millar acabaron participando en expediciones organizadas por Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, entre ellas la conocida búsqueda del llamado País de la Canela.
 

   Esta discusión sobre los perros no trata solamente de animales. Trata de la historia que nos han contado, de los símbolos que se nos han impuesto y de la necesidad de revisar críticamente determinados relatos sobre el pasado de Canarias.

 

   Porque para entender el presente de un pueblo  es necesario preguntarse quién escribió su historia, qué intereses defendía y por qué determinadas versiones se repiten una y otra vez mientras otras quedan relegadas al olvido.  Por eso tampoco es una casualidad que siglos después esos mismos perros aparezcan reflejados en el "trapo" que ha izado por bandera la burguesía criolla. Muy "democráticamente" y a espaldas del pueblo le endosaron dos perros para dejar claro quiénes son. Perros que siguen representando un arma que se utilizó para exterminar a nuestros antepasados. 

 

  Hoy ya no hacen falta esas jaurías. Con el paso de los siglos aparecieron otros mecanismos de control para mantener el dominio sobre nuestro pueblo. Tres castas han hecho esta labor, destruyendo Canarias y su historia.

 

   La casta empresarial o terrateniente, que nunca ayudó al pueblo canario a salir del atraso. No impulsó fábricas, no creó industrias y tampoco se preocupó por elevar el nivel cultural de la población. Lo que sí hizo fue enriquecerse gracias al trabajo de miles de hombres y mujeres que trabajaron de sol a sol en fincas, estanques y pozos, mientras ellos acumulaban tierras, dinero y poder. Generación tras generación, la riqueza producida en Canarias quedó  en manos de unos pocos, mientras el pueblo trabajador sigue luchando por sobrevivir.

 

  La casta política, formada por auténticos esbirros coloniales, dedicada al saqueo y a llenarse los bolsillos con las comisiones de los millones que llegaron de Madrid y de Bruselas para la agricultura canaria y que repartieron entre los pobrecitos terratenientes,  a las medianías, a los pastores y a los pequeños agricultores no les ha llegado de pa' tabaco. Esa es la realidad 

 

  La casta intelectual, cuya función ha sido meterle el catecismo con el majamojo a la infancia, garantizar el fracaso escolar, ocultar y tergiversar la historia de Canarias y vivir acomodados.  Extremadamente grave, cuando un alto porcentaje del profesorado, funcionarios, médicos, etc., procedían de familias humildes del campo canario. Son personas cuyos padres y abuelos conocieron la pobreza y el trabajo duro, pero que una vez alcanzaron una posición de privilegio dejaron de defender a su gente. Pasaron a formar parte de la red depredadora colonial, ignorando por completo de dónde venían, ignorando por completo que aquellos que esclavizaron sus padres, estaban destruyendo nuestro sector agrario, destruyendo nuestras parcelas que fueron labradas con sudor y sangre, a pico y pala. Profesorado y funcionarios que se han convertido en extranjeros en su propia tierra. Así de crudo.

 

   Estas castas no solo han dominado la economía y en la política. También han influido en la forma en que se cuenta la historia de Canarias y en los símbolos que representan a nuestro pueblo.   Y pese a todo, miles de trabajadores canarios, trabajadores pisoteados durante décadas, le siguen votando a Coalición Canaria o a la derecha pepera. ¡La llevamos clara!

 
Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.54

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.