EL POLISARIO ACUSA A MARRUECOS DE CONVERTIR LA MIGRACIÓN EN UN INSTRUMENTO DE PRESIÓN
¿Por qué el Frente Polisario ve detrás de la crisis fronteriza una estrategia que recuerda al procedimiento empleado durante la ocupación del Sáhara Occidental?
La entrada de decenas de miles de personas en Ceuta ha reabierto una vieja pregunta sobre las relaciones entre España y Marruecos: qué ocurre cuando los movimientos de población se convierten en un arma diplomática. El Frente Polisario cree reconocer un método con profundas raíces históricas y señala directamente hacia 1975, cuando la Marcha Verde precedió a la retirada española y a la entrada marroquí en el Sáhara Occidental.
EQUIPO DE REDACCIÓN DE CS
Lo ocurrido en Ceuta el pasado 30 de julio de 2026 ha vuelto a colocar las relaciones entre España y Marruecos bajo una luz incómoda.
Decenas de miles de personas atravesaron una de las fronteras más vigiladas de Europa en pocas horas. Las cifras iniciales fueron confusas: las informaciones que sirven de punto de partida para este reportaje recogen estimaciones de entre 60.000 y 70.000 personas y 72 fallecidos.
Posteriormente, fuentes oficiales de Ceuta elevaron a 88 los cadáveres recuperados, mientras informaciones más recientes informan de alrededor de 72.000 entradas y al menos 96 muertos.
La pregunta política surgió inmediatamente: ¿cómo pudo producirse semejante entrada en una frontera normalmente sometida a una vigilancia extrema?
Dos semanas después, el contraste resulta todavía más llamativo. Ante nuevas convocatorias difundidas por redes sociales, Marruecos desplegó miles de agentes y detuvo a centenares de personas que intentaban acercarse a Ceuta. Esa capacidad para cerrar ahora el paso alimenta las sospechas sobre lo sucedido el 30 de julio.
El Frente Polisario: “chantaje” utilizando a la propia población
Desde el Frente Polisario, la interpretación es contundente. Su representante ante Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, sostiene que Rabat habría convertido a su propia población en instrumento de presión política.
Según la explicación recogida en fuentes polisarias, miles de personas pudieron atravesar una frontera fuertemente protegida prácticamente sin obstáculos. Un diplomático saharaui asegura además que circularon imágenes de soldados marroquíes transportando personas y recuerda testimonios según los cuales las autoridades permitieron el paso. Para el Polisario, esa secuencia apunta a una operación destinada a presionar a España y, a través de España, a la Unión Europea.
La crisis tampoco se desarrolla en un vacío político. Poco antes de la entrada masiva, el presidente español había visitado Argelia, mientras las relaciones entre Madrid, Rabat y el movimiento saharaui continúan atravesadas por el conflicto del Sáhara Occidental. RTVE ha señalado precisamente la posibilidad de interpretar los acontecimientos no sólo como una crisis migratoria, sino como una forma de coerción política.
El precedente que el Polisario quiere recordar: 1975
Aquí aparece el núcleo histórico de la acusación saharaui. Para el Polisario, el método recuerda, salvando las enormes diferencias entre ambos episodios, una vieja estrategia: utilizar grandes movimientos de población civil para crear una situación política irreversible.
En 1975, España se preparaba para abandonar el Sáhara Occidental. Marruecos reclamaba el territorio, pero el 16 de octubre la Corte Internacional de Justicia concluyó que los materiales estudiados no demostraban la existencia de soberanía territorial marroquí sobre el Sáhara. Sí reconoció vínculos históricos de lealtad entre el sultán y algunas tribus, pero dejó intacto el principio fundamental: la población saharaui debía decidir su futuro mediante la libre expresión de su voluntad. Rabat respondió políticamente con una extraordinaria movilización de masas.
La "Marcha Verde": civiles delante, presión política detrás
El 6 de noviembre de 1975, alrededor de 350.000 marroquíes participaron en la llamada Marcha Verde hacia el Sáhara español. La imagen era poderosa: una multitud de civiles avanzando hacia un territorio todavía administrado por España.
Pero aquella marcha no puede entenderse simplemente como una manifestación popular espontánea. Fue organizada por la monarquía marroquí y constituyó una formidable herramienta de presión sobre un Estado español que atravesaba una crisis histórica: Franco agonizaba y su régimen se derrumbaba pendiente de una sucesión política incierta.
La presión funcionó. El Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 380 y pidió a Marruecos que retirara inmediatamente del territorio a los participantes en la marcha. Sin embargo, pocos días después, el 14 de noviembre, España, Marruecos y Mauritania firmaron la Declaración de Principios de Madrid.
España acordó poner fin a su presencia antes del 28 de febrero de 1976 y establecer durante la transición una administración temporal con participación marroquí y mauritana. El referéndum de autodeterminación que debía permitir a los saharauis decidir su futuro nunca llegó a celebrarse.
De la "Marcha Verde" a Ceuta
Eso es precisamente lo que el Polisario pretende colocar ahora sobre la mesa. Su argumento no consiste en afirmar que Ceuta y el Sáhara sean situaciones idénticas, sino en señalar una continuidad en el método político: generar presión desde abajo mediante movimientos humanos masivos para obtener concesiones arriba.
La comparación resulta especialmente incómoda para Europa porque Marruecos ocupa desde hace años una posición fundamental en el control de las rutas migratorias hacia territorio comunitario. La crisis muestra hasta qué punto convertir a un tercer país en guardián de las fronteras europeas puede transformarse también en una poderosa herramienta diplomática.
La historia de 1975 ayuda así a comprender por qué el Polisario observa Ceuta con especial preocupación. Entonces, una enorme movilización civil contribuyó a alterar sobre el terreno el proceso de descolonización del Sáhara. Medio siglo después, el movimiento saharaui denuncia que las personas migrantes vuelven a convertirse en piezas de una partida geopolítica.
Y detrás de las grandes palabras —fronteras, soberanía, seguridad, intereses estratégicos— quedan nuevamente las personas. Las decenas de muertos de Ceuta recuerdan quién suele pagar el precio cuando los seres humanos dejan de ser tratados como sujetos y empiezan a ser utilizados como instrumentos de presión entre Estados.
Fuentes de la información
- La voz del Polisario sobre lo ocurrido en Ceuta,
-Corte Internacional de Justicia, Western Sahara, Advisory Opinion, 16 de octubre de 1975. Consultar la opinión de la Corte Internacional de Justicia
-Naciones Unidas, Resolución 380 (1975) del Consejo de Seguridad. Consultar la Resolución 380
-Naciones Unidas, documentación histórica sobre la descolonización del Sáhara Occidental y los Acuerdos de Madrid. Documentación de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental
-Naciones Unidas, Declaración de Principios sobre el Sáhara Occidental, Madrid, 14 de noviembre de 1975. Consultar el registro del Acuerdo de Madrid
EFE, información sobre las víctimas de la entrada masiva en Ceuta, 3 de agosto de 2026. Consultar información de EFE
-RTVE, análisis sobre la crisis migratoria y la posible coerción política en Ceuta, 31 de julio de 2026. Consultar el análisis de RTVE
-Reuters, informaciones de agosto de 2026 sobre la crisis de Ceuta, la respuesta marroquí y las relaciones hispano-marroquíes.
EQUIPO DE REDACCIÓN DE CS
Lo ocurrido en Ceuta el pasado 30 de julio de 2026 ha vuelto a colocar las relaciones entre España y Marruecos bajo una luz incómoda.
Decenas de miles de personas atravesaron una de las fronteras más vigiladas de Europa en pocas horas. Las cifras iniciales fueron confusas: las informaciones que sirven de punto de partida para este reportaje recogen estimaciones de entre 60.000 y 70.000 personas y 72 fallecidos.
Posteriormente, fuentes oficiales de Ceuta elevaron a 88 los cadáveres recuperados, mientras informaciones más recientes informan de alrededor de 72.000 entradas y al menos 96 muertos.
La pregunta política surgió inmediatamente: ¿cómo pudo producirse semejante entrada en una frontera normalmente sometida a una vigilancia extrema?
Dos semanas después, el contraste resulta todavía más llamativo. Ante nuevas convocatorias difundidas por redes sociales, Marruecos desplegó miles de agentes y detuvo a centenares de personas que intentaban acercarse a Ceuta. Esa capacidad para cerrar ahora el paso alimenta las sospechas sobre lo sucedido el 30 de julio.
El Frente Polisario: “chantaje” utilizando a la propia población
Desde el Frente Polisario, la interpretación es contundente. Su representante ante Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, sostiene que Rabat habría convertido a su propia población en instrumento de presión política.
Según la explicación recogida en fuentes polisarias, miles de personas pudieron atravesar una frontera fuertemente protegida prácticamente sin obstáculos. Un diplomático saharaui asegura además que circularon imágenes de soldados marroquíes transportando personas y recuerda testimonios según los cuales las autoridades permitieron el paso. Para el Polisario, esa secuencia apunta a una operación destinada a presionar a España y, a través de España, a la Unión Europea.
La crisis tampoco se desarrolla en un vacío político. Poco antes de la entrada masiva, el presidente español había visitado Argelia, mientras las relaciones entre Madrid, Rabat y el movimiento saharaui continúan atravesadas por el conflicto del Sáhara Occidental. RTVE ha señalado precisamente la posibilidad de interpretar los acontecimientos no sólo como una crisis migratoria, sino como una forma de coerción política.
El precedente que el Polisario quiere recordar: 1975
Aquí aparece el núcleo histórico de la acusación saharaui. Para el Polisario, el método recuerda, salvando las enormes diferencias entre ambos episodios, una vieja estrategia: utilizar grandes movimientos de población civil para crear una situación política irreversible.
En 1975, España se preparaba para abandonar el Sáhara Occidental. Marruecos reclamaba el territorio, pero el 16 de octubre la Corte Internacional de Justicia concluyó que los materiales estudiados no demostraban la existencia de soberanía territorial marroquí sobre el Sáhara. Sí reconoció vínculos históricos de lealtad entre el sultán y algunas tribus, pero dejó intacto el principio fundamental: la población saharaui debía decidir su futuro mediante la libre expresión de su voluntad. Rabat respondió políticamente con una extraordinaria movilización de masas.
La "Marcha Verde": civiles delante, presión política detrás
El 6 de noviembre de 1975, alrededor de 350.000 marroquíes participaron en la llamada Marcha Verde hacia el Sáhara español. La imagen era poderosa: una multitud de civiles avanzando hacia un territorio todavía administrado por España.
Pero aquella marcha no puede entenderse simplemente como una manifestación popular espontánea. Fue organizada por la monarquía marroquí y constituyó una formidable herramienta de presión sobre un Estado español que atravesaba una crisis histórica: Franco agonizaba y su régimen se derrumbaba pendiente de una sucesión política incierta.
La presión funcionó. El Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 380 y pidió a Marruecos que retirara inmediatamente del territorio a los participantes en la marcha. Sin embargo, pocos días después, el 14 de noviembre, España, Marruecos y Mauritania firmaron la Declaración de Principios de Madrid.
España acordó poner fin a su presencia antes del 28 de febrero de 1976 y establecer durante la transición una administración temporal con participación marroquí y mauritana. El referéndum de autodeterminación que debía permitir a los saharauis decidir su futuro nunca llegó a celebrarse.
De la "Marcha Verde" a Ceuta
Eso es precisamente lo que el Polisario pretende colocar ahora sobre la mesa. Su argumento no consiste en afirmar que Ceuta y el Sáhara sean situaciones idénticas, sino en señalar una continuidad en el método político: generar presión desde abajo mediante movimientos humanos masivos para obtener concesiones arriba.
La comparación resulta especialmente incómoda para Europa porque Marruecos ocupa desde hace años una posición fundamental en el control de las rutas migratorias hacia territorio comunitario. La crisis muestra hasta qué punto convertir a un tercer país en guardián de las fronteras europeas puede transformarse también en una poderosa herramienta diplomática.
La historia de 1975 ayuda así a comprender por qué el Polisario observa Ceuta con especial preocupación. Entonces, una enorme movilización civil contribuyó a alterar sobre el terreno el proceso de descolonización del Sáhara. Medio siglo después, el movimiento saharaui denuncia que las personas migrantes vuelven a convertirse en piezas de una partida geopolítica.
Y detrás de las grandes palabras —fronteras, soberanía, seguridad, intereses estratégicos— quedan nuevamente las personas. Las decenas de muertos de Ceuta recuerdan quién suele pagar el precio cuando los seres humanos dejan de ser tratados como sujetos y empiezan a ser utilizados como instrumentos de presión entre Estados.
Fuentes de la información
- La voz del Polisario sobre lo ocurrido en Ceuta,
-Corte Internacional de Justicia, Western Sahara, Advisory Opinion, 16 de octubre de 1975. Consultar la opinión de la Corte Internacional de Justicia
-Naciones Unidas, Resolución 380 (1975) del Consejo de Seguridad. Consultar la Resolución 380
-Naciones Unidas, documentación histórica sobre la descolonización del Sáhara Occidental y los Acuerdos de Madrid. Documentación de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental
-Naciones Unidas, Declaración de Principios sobre el Sáhara Occidental, Madrid, 14 de noviembre de 1975. Consultar el registro del Acuerdo de Madrid
EFE, información sobre las víctimas de la entrada masiva en Ceuta, 3 de agosto de 2026. Consultar información de EFE
-RTVE, análisis sobre la crisis migratoria y la posible coerción política en Ceuta, 31 de julio de 2026. Consultar el análisis de RTVE
-Reuters, informaciones de agosto de 2026 sobre la crisis de Ceuta, la respuesta marroquí y las relaciones hispano-marroquíes.


























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