UN CASO DE HANTAVIRUS EN ALICANTE PODRÍA AVALAR LA TESIS DEL CONTAGIO SOCIAL Y LOS "SUPERTRANSMISORES"
La advertencia del microbiólogo argentino Gustavo Palacios, quien estudió un caso de transmisión social en Argentina
Las advertencias lanzadas por el microbiólogo argentino Gustavo Palacios, uno de los principales especialistas mundiales en hantavirus, sobre la posibilidad de contagios en cadena entre personas han cobrado nueva relevancia tras la aparición de un caso sospechoso investigado en Alicante. El experto, que estudió uno de los brotes más graves registrados en la Patagonia argentina, alerta de que determinados entornos cerrados pueden facilitar la transmisión humana del denominado virus de los Andes, detectado en el crucero MV Hondius que fondeará este sábado en un puerto de Tenerife.
Por CARLOS SERNA PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En una entrevista concedida al diario El País, el microbiólogo argentino Gustavo Palacios, investigador del Hospital Monte Sinaí de Nueva York y uno de los principales especialistas mundiales en hantavirus, expuso los resultados de un estudio que cuestiona las interpretaciones tradicionales sostenidas durante años por buena parte de la comunidad científica internacional acerca de la transmisión del hantavirus. La enfermedad que ha provocado un brote en el crucero MH Hondius que fondeará este sábado en el Puerto de Granadilla, de la isla de Tenerife.
Según explica el autor de la investigación publicada en The New England Journal of Medicine, el denominado “virus de los Andes” constituye una excepción dentro del conjunto de los hantavirus conocidos hasta la fecha. Mientras la mayoría de estas variantes solamente se transmiten desde roedores hacia seres humanos, el caso detectado en la Patagonia argentina que el mismo pudo estudiar mostró algo mucho más inquietante: la posibilidad de contagios sostenidos entre personas.
De acuerdo a lo expresado por Palacios, esta hipótesis comenzó a surgir ya en los años noventa, tras varios brotes ocurridos en Argentina que presentaban patrones epidemiológicos difíciles de explicar únicamente mediante el contacto con roedores infectados. Sin embargo, la falta de herramientas tecnológicas y la resistencia de sectores importantes de la virología internacional impidieron que aquellas sospechas fueran plenamente aceptadas.
El especialista sostiene que el brote registrado entre 2018 y 2019 en la Patagonia constituyó una oportunidad decisiva para demostrar científicamente que el virus podía transmitirse de humano a humano. Según afirma el investigador, la reacción inicial de parte de la comunidad científica fue de escepticismo, ya que aceptar esta posibilidad implicaba modificar paradigmas consolidados durante décadas sobre el comportamiento de los hantavirus.
![[Img #91638]](https://canarias-semanal.org/upload/images/05_2026/2974_virusandes2.jpg)
En el transcurso de la entrevista, Palacios recuerda que algunos investigadores llevaban años intentando llamar la atención sobre este fenómeno sin conseguir reconocimiento institucional suficiente. El científico describe incluso esa batalla académica como una lucha “de David contra Goliat”, una expresión que pone de relieve hasta qué punto determinados consensos científicos pueden convertirse también en estructuras rígidas difíciles de cuestionar.
Uno de los aspectos más relevantes del análisis realizado por el equipo de Palacios es la descripción de eventos “supercontagiadores”. Según relata el investigador, durante el brote patagónico varias personas infectadas asistieron a reuniones sociales antes de desarrollar síntomas graves. Un cumpleaños, un funeral y consultas médicas habrían actuado como puntos de expansión del virus, generando cadenas de transmisión que finalmente derivaron en 34 contagios y 11 fallecimientos.
![[Img #91640]](https://canarias-semanal.org/upload/images/05_2026/9926_paradojas.jpg)
De acuerdo con lo señalado por el autor, los estudios epidemiológicos permitieron comprobar que los contagios se producían principalmente entre personas que mantenían contactos cercanos y prolongados. Sin embargo, algunos casos concretos mostraron situaciones menos evidentes, como el de un invitado a una fiesta que aparentemente solo había coincidido brevemente con una persona infectada en el baño del local.
El investigador insiste en que estos hallazgos no deben interpretarse desde el alarmismo, pero sí desde el realismo sanitario. Según explica, el riesgo no puede compararse directamente con enfermedades mucho más transmisibles como el covid-19, ya que el virus de los Andes presenta un límite natural en sus cadenas de contagio. En los brotes estudiados, las transmisiones no superaron las tres generaciones de contagios sucesivos. Aun así, Palacios advierte de que el contexto actual del brote detectado en el crucero MV Hondius presenta características especialmente delicadas. Mientras los episodios estudiados en Argentina ocurrieron en áreas rurales poco densamente pobladas y con abundante vida al aire libre, un barco constituye un entorno cerrado que favorece considerablemente la circulación de agentes infecciosos.
Según afirma el especialista, precisamente esa diferencia ambiental obliga a extremar la vigilancia epidemiológica. El periodo de incubación del virus puede alcanzar hasta 45 días, lo que complica enormemente las labores de seguimiento y control sanitario, especialmente cuando los pasajeros han viajado posteriormente a distintos países y continentes.
Otro de los elementos destacados por el científico es el comportamiento del índice de transmisión durante el brote argentino. Antes de aplicarse medidas de aislamiento, la capacidad de propagación del virus alcanzó cifras relativamente elevadas. Sin embargo, tras implementarse medidas de control y confinamiento, los contagios descendieron rápidamente, lo que demostraría, según el autor, que las intervenciones tempranas pueden resultar eficaces incluso frente a virus con elevada letalidad.
La entrevista refleja además una preocupación creciente dentro de los organismos internacionales de salud acerca de los efectos que pueden tener los actuales niveles de movilidad global sobre enfermedades consideradas hasta ahora geográficamente limitadas. El caso del crucero evidencia cómo un brote localizado puede convertirse rápidamente en un problema internacional debido a los desplazamientos masivos de pasajeros entre continentes.
Caso sospechoso registrado en Alicante
Por su parte, el Gobierno español informó de un caso sospechoso de hantavirus en Alicante relacionado con el brote detectado en el crucero MV Hondius. Según comunicó el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, la persona afectada habría coincidido en un vuelo con una de las pasajeras fallecidas en Johannesburgo tras contraer el virus durante el viaje. Si llegara a constatarse, este caso vendría a abonar la tesis de que, efectivamente, este brote del virus podría estar presentando el tipo de contagio social inicialmente descartado por las autoridades.
Las autoridades sanitarias señalaron igualmente que otra persona que viajó en el mismo avión permaneció posteriormente una semana en Barcelona antes de regresar a Sudáfrica, aunque no se ha confirmado si desarrolló síntomas compatibles con la enfermedad.
El Ministerio de Sanidad confirmó además que los 14 pasajeros españoles que permanecían en el crucero aceptaron someterse voluntariamente a cuarentena para intentar evitar nuevos contagios. España coordina actualmente con 22 países las operaciones de repatriación de más de un centenar de pasajeros, mientras la Organización Mundial de la Salud mantiene bajo vigilancia el desarrollo del brote.
FUENTES
ðú TV en DIRECTO | El Gobierno informa de un caso sospechoso de hantavirus en Alicante: "Dos de las personas que se sentaron en el entorno de la pasajera que acabó muriendo en Johhanesburgo tenÃÂan como destino España" https://t.co/udocVEzdLk pic.twitter.com/1r1L1JRhwE
â EL PAÃS (@el_pais) May 8, 2026
Por CARLOS SERNA PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
En una entrevista concedida al diario El País, el microbiólogo argentino Gustavo Palacios, investigador del Hospital Monte Sinaí de Nueva York y uno de los principales especialistas mundiales en hantavirus, expuso los resultados de un estudio que cuestiona las interpretaciones tradicionales sostenidas durante años por buena parte de la comunidad científica internacional acerca de la transmisión del hantavirus. La enfermedad que ha provocado un brote en el crucero MH Hondius que fondeará este sábado en el Puerto de Granadilla, de la isla de Tenerife.
Según explica el autor de la investigación publicada en The New England Journal of Medicine, el denominado “virus de los Andes” constituye una excepción dentro del conjunto de los hantavirus conocidos hasta la fecha. Mientras la mayoría de estas variantes solamente se transmiten desde roedores hacia seres humanos, el caso detectado en la Patagonia argentina que el mismo pudo estudiar mostró algo mucho más inquietante: la posibilidad de contagios sostenidos entre personas.
De acuerdo a lo expresado por Palacios, esta hipótesis comenzó a surgir ya en los años noventa, tras varios brotes ocurridos en Argentina que presentaban patrones epidemiológicos difíciles de explicar únicamente mediante el contacto con roedores infectados. Sin embargo, la falta de herramientas tecnológicas y la resistencia de sectores importantes de la virología internacional impidieron que aquellas sospechas fueran plenamente aceptadas.
El especialista sostiene que el brote registrado entre 2018 y 2019 en la Patagonia constituyó una oportunidad decisiva para demostrar científicamente que el virus podía transmitirse de humano a humano. Según afirma el investigador, la reacción inicial de parte de la comunidad científica fue de escepticismo, ya que aceptar esta posibilidad implicaba modificar paradigmas consolidados durante décadas sobre el comportamiento de los hantavirus.
![[Img #91638]](https://canarias-semanal.org/upload/images/05_2026/2974_virusandes2.jpg)
En el transcurso de la entrevista, Palacios recuerda que algunos investigadores llevaban años intentando llamar la atención sobre este fenómeno sin conseguir reconocimiento institucional suficiente. El científico describe incluso esa batalla académica como una lucha “de David contra Goliat”, una expresión que pone de relieve hasta qué punto determinados consensos científicos pueden convertirse también en estructuras rígidas difíciles de cuestionar.
Uno de los aspectos más relevantes del análisis realizado por el equipo de Palacios es la descripción de eventos “supercontagiadores”. Según relata el investigador, durante el brote patagónico varias personas infectadas asistieron a reuniones sociales antes de desarrollar síntomas graves. Un cumpleaños, un funeral y consultas médicas habrían actuado como puntos de expansión del virus, generando cadenas de transmisión que finalmente derivaron en 34 contagios y 11 fallecimientos.
![[Img #91640]](https://canarias-semanal.org/upload/images/05_2026/9926_paradojas.jpg)
De acuerdo con lo señalado por el autor, los estudios epidemiológicos permitieron comprobar que los contagios se producían principalmente entre personas que mantenían contactos cercanos y prolongados. Sin embargo, algunos casos concretos mostraron situaciones menos evidentes, como el de un invitado a una fiesta que aparentemente solo había coincidido brevemente con una persona infectada en el baño del local.
El investigador insiste en que estos hallazgos no deben interpretarse desde el alarmismo, pero sí desde el realismo sanitario. Según explica, el riesgo no puede compararse directamente con enfermedades mucho más transmisibles como el covid-19, ya que el virus de los Andes presenta un límite natural en sus cadenas de contagio. En los brotes estudiados, las transmisiones no superaron las tres generaciones de contagios sucesivos. Aun así, Palacios advierte de que el contexto actual del brote detectado en el crucero MV Hondius presenta características especialmente delicadas. Mientras los episodios estudiados en Argentina ocurrieron en áreas rurales poco densamente pobladas y con abundante vida al aire libre, un barco constituye un entorno cerrado que favorece considerablemente la circulación de agentes infecciosos.
Según afirma el especialista, precisamente esa diferencia ambiental obliga a extremar la vigilancia epidemiológica. El periodo de incubación del virus puede alcanzar hasta 45 días, lo que complica enormemente las labores de seguimiento y control sanitario, especialmente cuando los pasajeros han viajado posteriormente a distintos países y continentes.
Otro de los elementos destacados por el científico es el comportamiento del índice de transmisión durante el brote argentino. Antes de aplicarse medidas de aislamiento, la capacidad de propagación del virus alcanzó cifras relativamente elevadas. Sin embargo, tras implementarse medidas de control y confinamiento, los contagios descendieron rápidamente, lo que demostraría, según el autor, que las intervenciones tempranas pueden resultar eficaces incluso frente a virus con elevada letalidad.
La entrevista refleja además una preocupación creciente dentro de los organismos internacionales de salud acerca de los efectos que pueden tener los actuales niveles de movilidad global sobre enfermedades consideradas hasta ahora geográficamente limitadas. El caso del crucero evidencia cómo un brote localizado puede convertirse rápidamente en un problema internacional debido a los desplazamientos masivos de pasajeros entre continentes.
Caso sospechoso registrado en Alicante
Por su parte, el Gobierno español informó de un caso sospechoso de hantavirus en Alicante relacionado con el brote detectado en el crucero MV Hondius. Según comunicó el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, la persona afectada habría coincidido en un vuelo con una de las pasajeras fallecidas en Johannesburgo tras contraer el virus durante el viaje. Si llegara a constatarse, este caso vendría a abonar la tesis de que, efectivamente, este brote del virus podría estar presentando el tipo de contagio social inicialmente descartado por las autoridades.
Las autoridades sanitarias señalaron igualmente que otra persona que viajó en el mismo avión permaneció posteriormente una semana en Barcelona antes de regresar a Sudáfrica, aunque no se ha confirmado si desarrolló síntomas compatibles con la enfermedad.
El Ministerio de Sanidad confirmó además que los 14 pasajeros españoles que permanecían en el crucero aceptaron someterse voluntariamente a cuarentena para intentar evitar nuevos contagios. España coordina actualmente con 22 países las operaciones de repatriación de más de un centenar de pasajeros, mientras la Organización Mundial de la Salud mantiene bajo vigilancia el desarrollo del brote.
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ðú TV en DIRECTO | El Gobierno informa de un caso sospechoso de hantavirus en Alicante: "Dos de las personas que se sentaron en el entorno de la pasajera que acabó muriendo en Johhanesburgo tenÃÂan como destino España" https://t.co/udocVEzdLk pic.twitter.com/1r1L1JRhwE
â EL PAÃS (@el_pais) May 8, 2026
































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