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TRUMP PLANTEA PERMANECER EN IRÁN PARA «QUEDARSE CON EL PETRÓLEO»

El presidente estadounidense compara explicitamente un eventual control del crudo iraní con el esquema construido en Venezuela

Trump ha planteado que Estados Unidos podría permanecer en Irán después de la guerra para «quedarse con el petróleo», comparando expresamente esa posibilidad con Venezuela. La frase adquiere especial significado porque Washington acaba de obtener allí derechos directos sobre una quinta parte de las reservas nacionales y acceso preferente a su producción.

 

REDACCIÓN CANARIAS SEMANAL.ORG.-

 

    Donald Trump no es capaz de parar una jornada en sus provocaciones. Hace apenas unas horas, este  mismo domingo introdujo un elemento nuevo y extraordinariamente revelador en el debate sobre el desenlace de la guerra contra Irán.

 

   Durante su visita a Irlanda, donde suscitó airadas protestas  por parte de la población, el presidente estadounidense afirmó que Washington podría terminar retirándose del país, «unless we decide to stay and keep the oil like Venezuela»: es decir, salvo que decida permanecer allí y quedarse con el petróleo siguiendo el modelo aplicado en Venezuela.

 

    Trump no anunció una decisión formal ni presentó un plan de ocupación de los yacimientos iraníes, por lo que sería incorrecto presentar sus palabras como una política ya aprobada.

 

   Pero tampoco se trata de una frase sin contexto: se produce  después de que Estados Unidos haya construido en Venezuela un mecanismo que le concede participación directa, acceso preferente a la producción y capacidad de intervención sobre una parte gigantesca de las reservas del país.

 

    La declaración se produce además cuando el petróleo se encuentra en el centro material de la guerra. El conflicto iniciado hace seis meses con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán ha reducido drásticamente los flujos energéticos del Golfo, el Brent ha vuelto a superar ampliamente los 100 dólares y más de diez millones de barriles diarios de producción regional permanecían fuera del mercado en agosto.

 

    La Agencia Internacional de la Energía calcula que desde febrero se han consumido 507 millones de barriles de inventarios mundiales y que la oferta global caerá este año en unos 5,7 millones de barriles diarios. No es, por tanto, casual que Trump vincule simultáneamente el final de la guerra, una futura caída del precio de la gasolina y la posibilidad de controlar directamente petróleo iraní.

 

 

  NO ES TODAVÍA UN PLAN, PERO TAMPOCO ES UNA FRASE INOCUA

     Trump volvió a asegurar en Irlanda que espera que la guerra termine este año, posiblemente después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre, y afirmó que el precio de la gasolina «caería como una piedra» una vez terminado el conflicto. Aseguró también que Irán está llamando constantemente para negociar, algo que Teherán ha negado anteriormente, y sostuvo que sólo aceptará lo que calificó como un acuerdo favorable. Fue dentro de ese razonamiento donde introdujo una posibilidad diferente: que Estados Unidos no abandone completamente Irán y mantenga una presencia vinculada al control del crudo.

 

   Conviene distinguir dos niveles. La declaración no demuestra que el objetivo originario o único de la guerra haya sido apropiarse del petróleo iraní. Una explicación semejante reduciría un conflicto en el que intervienen el programa nuclear, la posición regional de Irán, Israel, las alianzas militares estadounidenses, el estrecho de Ormuz, las sanciones y el equilibrio de fuerzas en Oriente Próximo a una sola causa. Lo que sí demuestra es algo distinto: una vez desencadenada la guerra, la apropiación o control de recursos energéticos ha entrado explícitamente en el catálogo de posibles resultados contemplados por el presidente de Estados Unidos. Y Trump ha señalado él mismo el precedente que considera aplicable.

 

     La importancia económica de ese objetivo potencial difícilmente puede exagerarse. La Administración de Información Energética estadounidense sitúa a Irán entre los países con mayores recursos de hidrocarburos del planeta: los datos disponibles lo colocan como tercer poseedor mundial de reservas probadas de petróleo y segundo de gas natural. A finales de 2023 concentraba aproximadamente el 12% de las reservas petroleras mundiales y el 24% de las existentes en Oriente Próximo. La propia EIA estimaba que, si desaparecieran las restricciones que pesan sobre su sector, la capacidad iraní de producción de crudo podría alcanzar unos 3,8 millones de barriles diarios.

 

 

VENEZUELA: EL PRECEDENTE QUE TRUMP CITA

     El acuerdo venezolano anunciado a finales de agosto permite entender con bastante precisión qué significa para Trump la comparación. El Gobierno estadounidense ha obtenido derechos vinculados a North American Blue Energy Partners, empresa que controlará 17 proyectos petroleros venezolanos relacionados con aproximadamente 64.000 millones de barriles de reservas probadas, alrededor de una quinta parte de las reservas nacionales según las cifras manejadas en el acuerdo.

 

   El esquema prevé que el Gobierno estadounidense posea derechos equivalentes a una participación del 35% en la compañía y acceso preferente al 20% de su producción al coste, mientras el Departamento de Estado dispone del derecho de tanteo sobre el 80% restante. Washington contará además con capacidad de veto sobre el consejo de administración y ha exigido que la mayoría de sus integrantes sean ciudadanos estadounidenses.

 

   La estructura es todavía más llamativa cuando se examina cómo se ha construido. Reuters describe un sistema de tres capas:

-un acuerdo entre Washington y Caracas que garantiza acceso estadounidense a los campos;

-contratos de producción en Venezuela en asociación con PDVSA;

-y una operación societaria en Estados Unidos mediante la cual el Pentágono obtiene su participación utilizando instrumentos financieros que requieren un desembolso inicial reducido.

 

      La producción de los campos podría alcanzar con nuevas inversiones hasta 1,5 millones de barriles diarios. El pacto incluye contratos de larguísima duración y ha suscitado dudas jurídicas por su estructura, falta de competencia abierta y mecanismos de aprobación.

 

     Trump ha añadido que ese petróleo se utilizará para rellenar la Reserva Estratégica estadounidense, actualmente muy mermada, y ha descrito el crudo venezolano como un beneficio para Estados Unidos.

 

    La reserva almacenaba alrededor de 290 millones de barriles a finales de agosto, uno de sus niveles más bajos en más de cuatro décadas. Washington está utilizando, por tanto, el acuerdo no solo para facilitar negocios a compañías privadas, sino también como instrumento directo de seguridad energética estatal.

 

    El movimiento venezolano tampoco termina en el petróleo. La Administración estadounidense está buscando ampliar el acceso al oro y a otros minerales venezolanos y desplazar posiciones adquiridas anteriormente por empresas chinas y rusas.

 

    Algunos de los campos incluidos en el acuerdo petrolero estaban operados por compañías vinculadas a China y Rusia, de manera que la transformación de las relaciones de propiedad sirve simultáneamente a objetivos económicos y geopolíticos: asegurar recursos y reducir la presencia de capitales rivales.

  

FUENTES CONSULTADAS

-Reuters, «Trump says US could stay in Iran and keep oil, like Venezuela deal», 13 de septiembre de 2026.

-Reuters, información sobre la estructura del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, 31 de agosto de 2026.

-Reuters, aprobación venezolana del acuerdo sobre 17 campos petroleros y una quinta parte de las reservas nacionales, 1 de septiembre de 2026.

-Reuters, plan estadounidense para utilizar petróleo venezolano en la Reserva Estratégica, 30 de agosto de 2026.

-U.S. Energy Information Administration, análisis del sector energético iraní y reservas de hidrocarburos.

-Agencia Internacional de la Energía, «Oil Market Report — September 2026», 11 de septiembre de 2026.

-Naciones Unidas, Carta de las Naciones Unidas y principio de soberanía permanente sobre los recursos naturales.

-Comité Internacional de la Cruz Roja, Reglamento de La Haya de 1907, artículos 28, 42 y 55 sobre ocupación, pillaje y administración de bienes públicos.

 
 
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