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RAJOY CONSIGUE LO IMPOSIBLE: HACER QUE MARINE LE PEN PAREZCA UNA BOLCHEVIQUE

¿Nos encontramos ante la mayor paradoja política de los últimos años? ¿O, simplemente, Rajoy ha vuelto a ser Rajoy?

Hay políticos que pasan por la historia dejando discursos memorables. Mariano Rajoy parece empeñado en dejar paradojas históricamente memorables. Su última ocurrencia sobre la selección francesa ha conseguido un prodigio que parecía reservado a la ciencia ficción política: hacer que hasta la extrema derecha franchute saliera a afearle su racismo. ¡Rajoy ha vuelto a ser Rajoy!

 

POR EVARISTO CARAJILLO PARA CANARIAS SEMANAL.ORG

 

   Hay récords deportivos. Récords científicos. Récords de estupidez humana. Y luego está, claro,  Mariano Rajoy, que acaba de inaugurar una categoría completamente nueva: lograr que la extrema derecha francesa salga en tromba a darle lecciones de convivencia. Eso, acéptenlo, no es nada fácil.

 

   Hay que trabajárselo mucho para conseguir que el Partido de Marine Le Pen decida señalarte públicamente como un político que ha cruzado una línea del racismo. Hace falta un talento muy específico, excepcional. Un don casi sobrenatural para convertir una metedura de pata en todo un acontecimiento diplomático.

 

   Mientras media Europa trataba de comprender qué demonios había querido decir Rajoy con sus comentarios sobre la selección francesa, desde París llegaba una noticia que parecía redactada por los guionistas de La vida de Brian: los dirigentes de la ultraderechista Agrupación Nacional calificaban estas declaraciones de "racistas", "vergonzosas" y "lamentables". El mundo acababa de sufrir un cortocircuito histórico.

 

EL HOMBRE QUE LOGRÓ HACER  MODERADA A LA ESTREMA DERECHA FRANCHUTE

  Lo verdaderamente extraordinario no fueron las palabras de Rajoy. Lo extraordinario fue el milagro posterior. Porque, de repente, Marine Le Pen y los suyos parecieron una asociación de defensa de los valores republicanos. Era algo así  como asistir a un debate sobre sobriedad organizado por una destilería clandestina.

 

   Rajoy ha conseguido lo que  a todos nos parecía imposible: desplazar el eje del esperpento hasta un punto donde la extrema derecha francesa ha terminado representando el papel del adulto responsable de la habitación. Ni Valle-Inclán habría escrito una escena semejante.

 

EL ÚLTIMO SUPERVIVIENTE DEL PLASMA

   Rajoy siempre fue un personaje literario atrapado por accidente dentro de la política. Un hombre capaz de responder una pregunta sin que nadie recordara cuál era la pregunta. Un filósofo involuntario que convirtió frases como "un vaso es un vaso" en patrimonio cultural de la confusión universal. Un dirigente que ofrecía ruedas de prensa  escondido detrás de una pantalla de plasma. Ni los faraones se atrevían a hablar "desde el más allá" con tanta naturalidad como lo ha intentado Eme Punto Rajoy.

 

   Muchos pensaron que aquello era insuperable. Error. Rajoy jamas decepciona a quienes esperan un nuevo capítulo del surrealismo nacional.

 

EL PRESIDENTE QUE GOBERNÓ ENTRE SUMARIOS

   Resulta curioso comprobar con qué entusiasmo algunos políticos opinan sobre los problemas de los demás cuando todavía resuenan los ecos de su propio pasado. Porque el Gobierno de Rajoy no será recordado precisamente por haber inaugurado parques naturales o bibliotecas públicas. Será recordado porque la actualidad judicial parecía organizarse siguiendo el calendario del Consejo de Ministros.

 

   La Gürtel, Los papeles de Bárcenas., La caja B del Partido PopularLa financiación irregular acreditada judicialmente., La Operación Kitchen... La moción de censura que puso fin a su mandato.

 

    La verdad es que aquello no era un Gobierno. Era, en realidad,  una suscripción anual a los tribunales. Los periodistas ya no necesitaban agenda política. Les bastaba con consultar el calendario de la Audiencia Nacional.

 

FRANCIA NO SALE DE SU ASOMBRO

    Los franceses llevan siglos viviendo revoluciones,  y soportando emperadores, ocupaciones, guerras, huelgas generales y hasta el Tour de Francia. Presumían de haberlo visto todo. Hasta que apareció Rajoy. Y descubrieron que España exportaba algo mucho más desconcertante que el aceite de oliva o el jamón ibérico: expresidentes capaces de escandalizar incluso a quienes viven políticamente en el barrio de al lado.

    No todos los días la extrema derecha francesa se siente obligada a explicar que una selección nacional pertenece a todos sus ciudadanos, independientemente de su origen o su etnia. Rajoy ha logrado convertir a Le Pen en la defensora accidental de la Francia mestiza. Hay que reconocer que eso tiene un mérito estadístico de mil pares de narices.

 

UNA MÁQUINA DE FABRICAR PARADOJAS

    La verdad es que Rajoy nunca fue un político corriente.  En realidad no era más que  una fábrica portátil de contradicciones. Cada vez que abría la boca, los humoristas suspendían las vacaciones por miedo a perderse algo. Porque competir con Rajoy siempre fue muy complicado y mucho complicado. La realidad escribía los chistes antes que lo hicieran  ellos.

 

   Ahora ha vuelto a suceder. Mientras algunos intentan justificar unas declaraciones que ni sus supuestos aliados internacionales comparten, el expresidente añade otra pieza irrepetible a su colección de imposibles.

 

   Después de conseguir gobernar rodeado por el mayor catálogo de escándalos de corrupción del Régimen de los Borbones , ahora ha conseguido algo todavía más difícil. Que la extrema derecha francesa parezca  una suerte de comité organizador de un congreso sobre tolerancia.

 

EL EFECTO RAJOY

     Existe el efecto mariposa. Existe el efecto invernadero. Y ahora deberíamos incorporar al vocabulario científico el efecto Rajoy. Consiste en decir algo tan extraordinariamente desafortunado que obliga a tus propios referentes ideológicos a salir corriendo para explicar que ellos jamás habrían llegado tan lejos. 

 

  No me digan que no es  un fenómeno único. Irrepetible. Casi patrimonio inmaterial de la humanidad. Porque la política española ha producido personajes pintorescos. Ha producido grandes oradores. Ha producido magníficos gestores y sonoros fracasos. Pero solo ha producido un Mariano Rajoy. Y eso, probablemente, sea suficiente para varias generaciones.

 
 
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  • Maribel Santana

    Maribel Santana | Miércoles, 15 de Julio de 2026 a las 09:44:44 horas

    Marine Lepen es bastangte volchevique ya, almenos habla de no romper con Rusia, de salir de la OTAN y no pagar rearmes. Hay alguien hoy por hoy que de mas??
    Yo, si VOX tuviera este proposito le votaria. Perdonen por ser tan poco progre y no votar a la izquierda perdida del mundo.

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