SALIM LAMRANI: "EN CUBA HAY 100.000 PACIENTES ESPERANDO UNA CIRUGÍA POR CULPA DEL BLOQUEO"
Entrevista al especialista en las relaciones entre Cuba y EE.UU. y profesor de la Universidad de Reunión
La presión de Estados Unidos sobre Cuba atraviesa una etapa de endurecimiento extremo. A las sanciones económicas y financieras se ha sumado un bloqueo energético que persigue asfixiar por completo a la población de la isla y que tiene gravísimas consecuencias. En esta entrevista concedida a la radio Séptimo Piso, el investigador y profesor Salim Lamrani analiza, explica y contextualiza esta situación.
UNA ENTREVISTA DE RADIO SÉPTIMO PISO.-
La presión de Estados Unidos sobre Cuba atraviesa una nueva etapa de endurecimiento. Sanciones económicas, restricciones financieras y limitaciones al abastecimiento energético agravan la situación en la isla y generan fuertes debates a nivel internacional. En diálogo con Séptimo Piso, Salim Lamrani, especialista en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, analizó las consecuencias del bloqueo, las motivaciones de Washington y el escenario político regional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Cómo analiza la situación actual que vive Cuba frente al aumento de las presiones de Estados Unidos?
- Salim Lamrani: Cuba vive momentos extremadamente difíciles, probablemente los más complejos desde 1959, excluyendo la crisis de 1962. Nunca la presión, la agresión y la hostilidad de Estados Unidos contra la isla habían alcanzado un nivel tan intenso. Conviene recordar que Washington impone desde hace más de seis décadas un bloqueo económico que afecta a todas las categorías de la población cubana. Durante su primera administración, Donald Trump endureció significativamente esas sanciones. Entre 2017 y 2021 impuso 243 medidas coercitivas adicionales. Eso significa una nueva sanción cada cinco días durante cuatro años. Las medidas apuntaron directamente a las tres principales fuentes de ingresos de Cuba: el turismo, las remesas y la cooperación médica internacional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Qué ocurrió luego con la administración Biden?
- Salim Lamrani: La administración Biden no modificó absolutamente nada de esa política. Y además mantuvo una decisión extremadamente grave tomada por Trump en enero de 2021: reincorporar a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo. Es una lista unilateral elaborada por el Departamento de Estado y carece totalmente de legitimidad. Basta recordar que Nelson Mandela permaneció en esa lista hasta 2008, incluso después de haber sido presidente de Sudáfrica. La consecuencia para Cuba fue inmediata: más de cien entidades bancarias y financieras internacionales rompieron relaciones con la isla. Eso dificultó enormemente las inversiones extranjeras y agravó todavía más la crisis económica.
- Radio Séptimo Piso: Usted habla de una escalada inédita. ¿Qué significa eso concretamente?
- Salim Lamrani: La nueva administración Trump llevó la hostilidad a niveles inauditos. Particularmente con el bloqueo petrolero aplicado recientemente. Entre diciembre y abril solo ingresó a Cuba un barco petrolero, equivalente a doce días de consumo nacional. Y cuando hablamos de combustible hay que entender las consecuencias concretas sobre la vida cotidiana. El sistema eléctrico cubano depende en un 50% del petróleo. Eso significa hospitales paralizados, operaciones suspendidas, falta de transporte público, dificultades para abastecer de agua potable a la población y problemas gravísimos con la recolección de residuos. Actualmente hay cerca de 100 mil pacientes esperando operaciones quirúrgicas, entre ellos 11 mil niños. Además, en algunas zonas los apagones duran hasta treinta horas. Son medidas unilaterales, inhumanas y completamente contrarias al derecho internacional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Por qué cree que Estados Unidos mantiene esta política contra Cuba después de tantas décadas?
- Salim Lamrani: Cuba representa un símbolo en América Latina. A diferencia de otros países, el principal recurso estratégico de Cuba no son las materias primas. El verdadero recurso de Cuba es el ejemplo político y simbólico que representa. Cuba logró desafiar a la primera potencia mundial en su propio patio trasero y construir una sociedad diferente, con educación gratuita, salud universal, acceso a la cultura y soberanía sobre sus recursos naturales. Eso es lo que Estados Unidos nunca aceptó. Cuba demostró que era posible desarrollar un camino alternativo, incluso siendo una pequeña isla con recursos limitados y sometida a enormes presiones externas.
- Radio Séptimo Piso: ¿Considera que el problema es más ideológico que económico?
- Salim Lamrani: Claramente. Cuba demostró que era posible recuperar el control nacional sobre los recursos naturales y construir un proyecto soberano. Eso era extremadamente peligroso para Washington porque podía servir de ejemplo para el resto de América Latina. El temor histórico de Estados Unidos siempre fue el “efecto ejemplo”.
- Radio Séptimo Piso: Donald Trump dijo recientemente que tiene un compromiso con los cubanos que votaron por él y que quiere impulsar un cambio político en la isla. ¿Cómo interpreta esas declaraciones?
- Salim Lamrani: Creo que Trump debe comprender algo elemental: Cuba es un país independiente y soberano. El destino de Cuba depende exclusivamente de la voluntad del pueblo cubano. Ningún presidente estadounidense tiene legitimidad para decidir el futuro político de la isla. Y además, ningún cubano digno de ese nombre debería pedir sanciones contra su propio pueblo. Nadie puede reclamar el estrangulamiento económico de su propia gente.
- Radio Séptimo Piso: Washington suele justificar las sanciones en nombre de los derechos humanos. ¿Qué piensa sobre ese argumento?
- Salim Lamrani: Si realmente a Estados Unidos le importaran los derechos humanos en Cuba, levantaría inmediatamente las sanciones económicas. El principal obstáculo para el bienestar del pueblo cubano son precisamente esas medidas coercitivas. Hay que comprender el impacto concreto del bloqueo. Un solo año de sanciones equivale a 22 años de producción médica cubana. El costo económico es gigantesco. Además, las últimas medidas provocaron una caída de casi el 60% del turismo, más del 40% de las remesas y más del 20% de la cooperación médica internacional. Todo eso afecta directamente a la población.
- Radio Séptimo Piso: Usted mencionó también presiones contra las misiones médicas cubanas. ¿Qué está ocurriendo?
- Salim Lamrani: La presión estadounidense es enorme. Por ejemplo, el embajador de Estados Unidos en Cuba viajó a Calabria, en Italia, para pedirle a las autoridades regionales que cancelaran el acuerdo con médicos cubanos. Estamos hablando de unos 300 profesionales que trabajan allí y que son fundamentales para el sistema sanitario local.
Imaginen el nivel de agresividad diplomática que implica que un embajador estadounidense viaje a otro país para exigir el fin de una cooperación médica.
- Radio Séptimo Piso: ¿Qué debería hacer la comunidad internacional frente a esta situación?
- Salim Lamrani: Hace falta valentía política. Rusia ya mostró un camino enviando petróleo a Cuba. Otros países productores también deberían hacerlo. Brasil, Colombia o China tienen capacidad suficiente para ayudar a la isla y desafiar la lógica de la ley del más fuerte. El pueblo cubano ha sido históricamente solidario con América Latina, África y Asia. Creo que ahora le corresponde al mundo devolver parte de esa solidaridad.
- Radio Séptimo Piso: ¿Cómo imagina el futuro cercano de Cuba?
- Salim Lamrani: El pueblo cubano no pide intervenir en la política interna de Estados Unidos. Lo único que exige es poder decidir soberanamente su propio destino.
Cuba quiere simplemente tener el derecho de elegir cómo organizar su sociedad y “de qué color pintar su propia casa”, sin interferencias externas.
UNA ENTREVISTA DE RADIO SÉPTIMO PISO.-
La presión de Estados Unidos sobre Cuba atraviesa una nueva etapa de endurecimiento. Sanciones económicas, restricciones financieras y limitaciones al abastecimiento energético agravan la situación en la isla y generan fuertes debates a nivel internacional. En diálogo con Séptimo Piso, Salim Lamrani, especialista en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, analizó las consecuencias del bloqueo, las motivaciones de Washington y el escenario político regional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Cómo analiza la situación actual que vive Cuba frente al aumento de las presiones de Estados Unidos?
- Salim Lamrani: Cuba vive momentos extremadamente difíciles, probablemente los más complejos desde 1959, excluyendo la crisis de 1962. Nunca la presión, la agresión y la hostilidad de Estados Unidos contra la isla habían alcanzado un nivel tan intenso. Conviene recordar que Washington impone desde hace más de seis décadas un bloqueo económico que afecta a todas las categorías de la población cubana. Durante su primera administración, Donald Trump endureció significativamente esas sanciones. Entre 2017 y 2021 impuso 243 medidas coercitivas adicionales. Eso significa una nueva sanción cada cinco días durante cuatro años. Las medidas apuntaron directamente a las tres principales fuentes de ingresos de Cuba: el turismo, las remesas y la cooperación médica internacional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Qué ocurrió luego con la administración Biden?
- Salim Lamrani: La administración Biden no modificó absolutamente nada de esa política. Y además mantuvo una decisión extremadamente grave tomada por Trump en enero de 2021: reincorporar a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo. Es una lista unilateral elaborada por el Departamento de Estado y carece totalmente de legitimidad. Basta recordar que Nelson Mandela permaneció en esa lista hasta 2008, incluso después de haber sido presidente de Sudáfrica. La consecuencia para Cuba fue inmediata: más de cien entidades bancarias y financieras internacionales rompieron relaciones con la isla. Eso dificultó enormemente las inversiones extranjeras y agravó todavía más la crisis económica.
- Radio Séptimo Piso: Usted habla de una escalada inédita. ¿Qué significa eso concretamente?
- Salim Lamrani: La nueva administración Trump llevó la hostilidad a niveles inauditos. Particularmente con el bloqueo petrolero aplicado recientemente. Entre diciembre y abril solo ingresó a Cuba un barco petrolero, equivalente a doce días de consumo nacional. Y cuando hablamos de combustible hay que entender las consecuencias concretas sobre la vida cotidiana. El sistema eléctrico cubano depende en un 50% del petróleo. Eso significa hospitales paralizados, operaciones suspendidas, falta de transporte público, dificultades para abastecer de agua potable a la población y problemas gravísimos con la recolección de residuos. Actualmente hay cerca de 100 mil pacientes esperando operaciones quirúrgicas, entre ellos 11 mil niños. Además, en algunas zonas los apagones duran hasta treinta horas. Son medidas unilaterales, inhumanas y completamente contrarias al derecho internacional.
- Radio Séptimo Piso: ¿Por qué cree que Estados Unidos mantiene esta política contra Cuba después de tantas décadas?
- Salim Lamrani: Cuba representa un símbolo en América Latina. A diferencia de otros países, el principal recurso estratégico de Cuba no son las materias primas. El verdadero recurso de Cuba es el ejemplo político y simbólico que representa. Cuba logró desafiar a la primera potencia mundial en su propio patio trasero y construir una sociedad diferente, con educación gratuita, salud universal, acceso a la cultura y soberanía sobre sus recursos naturales. Eso es lo que Estados Unidos nunca aceptó. Cuba demostró que era posible desarrollar un camino alternativo, incluso siendo una pequeña isla con recursos limitados y sometida a enormes presiones externas.
- Radio Séptimo Piso: ¿Considera que el problema es más ideológico que económico?
- Salim Lamrani: Claramente. Cuba demostró que era posible recuperar el control nacional sobre los recursos naturales y construir un proyecto soberano. Eso era extremadamente peligroso para Washington porque podía servir de ejemplo para el resto de América Latina. El temor histórico de Estados Unidos siempre fue el “efecto ejemplo”.
- Radio Séptimo Piso: Donald Trump dijo recientemente que tiene un compromiso con los cubanos que votaron por él y que quiere impulsar un cambio político en la isla. ¿Cómo interpreta esas declaraciones?
- Salim Lamrani: Creo que Trump debe comprender algo elemental: Cuba es un país independiente y soberano. El destino de Cuba depende exclusivamente de la voluntad del pueblo cubano. Ningún presidente estadounidense tiene legitimidad para decidir el futuro político de la isla. Y además, ningún cubano digno de ese nombre debería pedir sanciones contra su propio pueblo. Nadie puede reclamar el estrangulamiento económico de su propia gente.
- Radio Séptimo Piso: Washington suele justificar las sanciones en nombre de los derechos humanos. ¿Qué piensa sobre ese argumento?
- Salim Lamrani: Si realmente a Estados Unidos le importaran los derechos humanos en Cuba, levantaría inmediatamente las sanciones económicas. El principal obstáculo para el bienestar del pueblo cubano son precisamente esas medidas coercitivas. Hay que comprender el impacto concreto del bloqueo. Un solo año de sanciones equivale a 22 años de producción médica cubana. El costo económico es gigantesco. Además, las últimas medidas provocaron una caída de casi el 60% del turismo, más del 40% de las remesas y más del 20% de la cooperación médica internacional. Todo eso afecta directamente a la población.
- Radio Séptimo Piso: Usted mencionó también presiones contra las misiones médicas cubanas. ¿Qué está ocurriendo?
- Salim Lamrani: La presión estadounidense es enorme. Por ejemplo, el embajador de Estados Unidos en Cuba viajó a Calabria, en Italia, para pedirle a las autoridades regionales que cancelaran el acuerdo con médicos cubanos. Estamos hablando de unos 300 profesionales que trabajan allí y que son fundamentales para el sistema sanitario local.
Imaginen el nivel de agresividad diplomática que implica que un embajador estadounidense viaje a otro país para exigir el fin de una cooperación médica.
- Radio Séptimo Piso: ¿Qué debería hacer la comunidad internacional frente a esta situación?
- Salim Lamrani: Hace falta valentía política. Rusia ya mostró un camino enviando petróleo a Cuba. Otros países productores también deberían hacerlo. Brasil, Colombia o China tienen capacidad suficiente para ayudar a la isla y desafiar la lógica de la ley del más fuerte. El pueblo cubano ha sido históricamente solidario con América Latina, África y Asia. Creo que ahora le corresponde al mundo devolver parte de esa solidaridad.
- Radio Séptimo Piso: ¿Cómo imagina el futuro cercano de Cuba?
- Salim Lamrani: El pueblo cubano no pide intervenir en la política interna de Estados Unidos. Lo único que exige es poder decidir soberanamente su propio destino.
Cuba quiere simplemente tener el derecho de elegir cómo organizar su sociedad y “de qué color pintar su propia casa”, sin interferencias externas.

































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