DE PERIODISTA DE "EL MUNDO" A EMPRESARIO POLÍTICO: LA RED INTERNACIONAL DE JAVIER NEGRE
Detrás de la llamada “batalla cultural” no circulan solamente ideas: existen empresas, financiación, publicidad, audiencias y relaciones con el poder político.
La detención en Bolivia del consultor político Fernando Cerimedo ha colocado bajo los focos una red política y mediática que alcanza directamente a España. En su centro aparece Javier Negre, que pasó de periodista de El Mundo a empresario de una estructura comunicativa con ambiciones internacionales.
Por A.R.SUÁREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El 17 de agosto, la abogada boliviana Nadia Beller fue atacada a tiros en Santa Cruz de la Sierra. Sobrevivió. Un día después, la policía detuvo en el aeropuerto de Viru Viru al "consultor político" argentino Fernando Cerimedo cuando se disponía a viajar a Argentina.
La Fiscalía boliviana sostiene que Cerimedo, ex marido de Beller, habría sido el autor intelectual del ataque y un juez ordenó posteriormente su prisión preventiva durante 180 días. Él niega las acusaciones y su defensa ha cuestionado la versión de la Fiscalía.
Para un lector español, el nombre de Cerimedo puede no decirle mucho o, incluso, nada. Pero detrás del detenido hay una
historia que llega directamente hasta España y tiene como uno de sus principales protagonistas a un personaje mucho más familiar: Javier Negre.
Cerimedo no es simplemente un consultor argentino. Ha trabajado en el entorno de dirigentes de la nueva derecha latinoamericana, entre ellos Javier Milei y Jair Bolsonaro, y más recientemente asesoró al presidente boliviano Rodrigo Paz, aunque sin ocupar formalmente un cargo público. Es también una figura vinculada al desarrollo de La Derecha Diario, un proyecto mediático nacido en Argentina que durante los últimos años se ha extendido por diferentes países.
Y ahí es donde aparece Javier Negre.
DE EL MUNDO A CONSTRUIR SU PROPIO MEDIO
Javier Negre, nacido en Málaga en 1985, trabajó durante aproximadamente una década en el periódico derechista madrileño El Mundo. Para muchos españoles se convirtió después en un personaje habitual de tertulias televisivas y, posteriormente, en una de las figuras más reconocibles del nuevo ecosistema mediático de la derecha española.
Su carrera experimentó un cambio decisivo alrededor de 2020. Durante la pandemia impulsó Estado de Alarma, antecedente de EDATV, un proyecto construido fundamentalmente en internet, redes sociales y plataformas audiovisuales. Ese mismo año terminó su relación laboral con Unidad Editorial, editora de El Mundo. Informaciones publicadas entonces atribuyeron el despido a un conflicto por competencia desleal relacionado con sus actividades empresariales paralelas.
El cambio resulta crucial para comprender lo que sucedió después.
Negre dejó de ser exclusivamente un periodista que trabajaba para una gran empresa de comunicación y pasó progresivamente a controlar sus propios instrumentos para dirigirse al público. Eso significa también un cambio en las relaciones económicas que rodean al periodista: quien posee o controla el medio ya no depende únicamente de un salario, sino que puede convertir directamente una audiencia en publicidad, suscripciones, financiación empresarial, notoriedad y capacidad de interlocución con el poder político.
EDATV creció precisamente sobre ese modelo. Una investigación reciente del periódico El País señala que la empresa de Negre facturó 1,3 millones de euros en 2024 y que entre sus fuentes de financiación han figurado anunciantes privados, empresarios y también recursos públicos. El periodista, pues, se empezó a convertir en un empresario de la comunicación.
UN HISTORIAL QUE COMENZÓ ANTES DE EDATV
Para entender por qué Javier Negre constituye una figura tan controvertida en España hay que retroceder a su etapa en El Mundo.
En febrero de 2016 publicó en el suplemento Crónica un reportaje titulado “Habla la primera mujer a la que torturó el asesino de Cuenca”. La protagonista era una antigua pareja de Sergio Morate, posteriormente condenado por los asesinatos de Marina Okarynska y Laura del Hoyo.
El asunto terminó ante los tribunales.
La sentencia firme 125/2019 estableció que la mujer no había concedido la entrevista presentada como tal, que tampoco había autorizado la publicación de una fotografía obtenida de su Facebook y que no había sido víctima de las torturas que le atribuía el reportaje. El juzgado consideró vulnerados sus derechos a la intimidad, al honor y a la propia imagen y estableció una indemnización de 30.000 euros. Negre y las sociedades de Unidad Editorial fueron declarados responsables solidarios.
Aquel episodio no quedó aislado.
Un dossier de Diario Red recoge seis resoluciones desfavorables entre 2021 y 2024 en procedimientos de rectificación promovidos por Rubén Sánchez, secretario general de FACUA. Recoge asimismo dos sanciones administrativas de la Agencia Española de Protección de Datos contra EDA TV Consulting. Una de ellas fue de 5.000 euros por la difusión de imágenes, sanción que también aparece documentada en la memoria de la propia AEPD correspondiente a 2024.
La Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España determinó además en 2024, según el mismo dossier, que Estado de Alarma TV había infringido el código deontológico de la profesión tras una queja del comité de redacción de El País.
Hay que distinguir todo esto de los procedimientos que todavía permanecen abiertos. Según la documentación recogida, en abril de 2026 la Fiscalía de Madrid formuló acusación contra Negre en un procedimiento relacionado con la difusión de un vídeo protagonizado por Vito Quiles y una mujer con discapacidad intelectual. La causa no había sido resuelta cuando se publicó esa información. También se mencionan otros procedimientos pendientes.
Una acusación fiscal no equivale a una condena. Pero la sucesión de conflictos judiciales, administrativos y deontológicos puede ayudar a comprender por qué Negre genera una controversia que va mucho más allá de sus posiciones políticas.
Lo sorprendente es que esos problemas no impidieron su expansión empresarial. Ocurrió prácticamente lo contrario.
EL ENCUENTRO CON CERIMEDO
En 2024, Negre desembarcó con fuerza en Argentina, donde la victoria electoral de Javier Milei estaba reorganizando también el ecosistema mediático de la derecha.
Allí convergieron las trayectorias de Negre y Fernando Cerimedo.
La Derecha Diario había surgido en Argentina años antes alrededor de un núcleo en el que participaba Cerimedo. En agosto de 2024, Right News Media, la sociedad vinculada a Negre, adquirió el 50% del proyecto. El importe de la operación no se hizo público.
El movimiento transformaba a Negre en algo diferente del director de un medio digital español: lo convertía en copropietario de una plataforma con vocación internacional y estrechamente identificada con las nuevas derechas latinoamericanas.
La expansión continuó. El proyecto abrió nuevas ediciones y extendió su presencia por América. El propio Negre ha reconocido ingresos procedentes de publicidad institucional argentina y de empresarios privados, además de financiación llegada desde varios países latinoamericanos, según informaciones publicadas por Diario Red a partir de declaraciones del empresario a otros medios.
El modelo empezaba así a mostrar su verdadera dimensión: un mismo producto político y comunicativo podía circular por distintos mercados nacionales.
LA DETENCIÓN QUE ROMPIÓ LA SOCIEDAD
Y entonces estalló el caso boliviano.
Cerimedo fue detenido y acusado por la Fiscalía de haber organizado el ataque contra Nadia Beller. El caso adquirió rápidamente dimensiones políticas porque el consultor mantenía relaciones con el entorno del presidente boliviano Rodrigo Paz y anteriormente las había mantenido con dirigentes como Milei y Bolsonaro.
A la investigación por tentativa de feminicidio se añadieron posteriormente otras. Este 26 de agosto, El País informó de que la Fiscalía boliviana había abierto una tercera investigación contra Cerimedo por supuestos vínculos con el narcotráfico; también está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito. De nuevo, se trata de investigaciones y acusaciones, no de hechos establecidos por sentencia.
La reacción de La Derecha Diario fue intentar marcar distancias con quien había sido una de las figuras centrales de su historia.
Negre sostiene ahora que llevaba meses negociando la salida de Cerimedo del accionariado. Sin embargo, las fechas han generado controversia. Distintas informaciones publicadas después de la detención cuestionan cuándo se formalizó exactamente la transferencia de la participación de Cerimedo. Lo que sí resulta claro es que Negre ha terminado controlando el proyecto mientras este intenta desvincular su imagen pública del consultor detenido.
El episodio revela hasta qué punto las trayectorias de ambos habían terminado entrelazadas.
LA “BATALLA CULTURAL” NECESITA CAPITAL
La importancia del fenómeno, sin embargo, no puede reducirse a las biografías de Negre y Cerimedo. Los nuevos medios de derecha suelen describir su actividad mediante la expresión “batalla cultural”. Presentan el conflicto político como un combate de ideas contra la izquierda, el feminismo, la inmigración, las políticas sociales, los impuestos o aquello que denominan “wokismo”.
Pero ninguna batalla de ideas ocurre solamente en el terreno de las ideas. Para que un mensaje alcance a millones de personas hacen falta empresas, trabajadores, estudios, cámaras, servidores, publicidad, capital, contactos políticos y plataformas tecnológicas. Hace falta, sobre todo, controlar los instrumentos que permiten producir y distribuir información.
Las redes sociales han abaratado extraordinariamente esa infraestructura. Ya no es imprescindible poseer una imprenta, una cadena de televisión o una extensa red de distribución. Una organización relativamente pequeña puede producir contenidos en Madrid, Buenos Aires o Miami y conseguir que circulen instantáneamente por todo el mundo hispanohablante.
En eso reside una de las claves del éxito del modelo. La audiencia posee simultáneamente valor político y valor económico. Millones de seguidores pueden generar publicidad e ingresos, pero también capacidad para imponer temas de conversación, favorecer determinadas candidaturas, desacreditar adversarios y proporcionar acceso a dirigentes políticos.
La ideología se convierte así en mercancía y, al mismo tiempo, la mercancía sirve para construir influencia política. Por eso mismo resulta insuficiente preguntar únicamente qué dice La Derecha Diario. Hay que preguntar también quién posee el medio, cómo obtiene sus recursos, qué empresarios lo sostienen, qué publicidad institucional recibe, con qué dirigentes mantiene relaciones y qué intereses encuentran un altavoz en sus contenidos.
NEGRE YA NO ES SOLAMENTE UN FENÓMENO ESPAÑOL
Visto desde España, quizá esa sea la principal enseñanza del caso Cerimedo. Durante años Javier Negre pudo parecer fundamentalmente un producto de la polarización mediática española: un antiguo periodista de El Mundo, convertido después en tertuliano, y finalmente en propietario de un medio digital caracterizado por la confrontación política.
Esa imagen se ha quedado pequeña. Negre forma hoy parte de un proceso mucho más amplio en el que comunicación, empresa y política se integran dentro de estructuras capaces de atravesar fronteras. El mismo mensaje puede adaptarse a Madrid, Buenos Aires, Washington o cualquier otra capital porque existen conflictos diferentes, pero también intereses sociales comunes que pueden reconocerse en un discurso semejante.
La historia comenzó para este artículo con una mujer tiroteada en Santa Cruz de la Sierra y con la detención de Fernando Cerimedo. Pero termina a miles de kilómetros, en España.
Porque lo verdaderamente relevante para el lector español no es únicamente qué sucederá judicialmente con Cerimedo. Es comprender cómo Javier Negre pasó de trabajar para un periódico a construir sus propios medios y, posteriormente, a integrarlos en una red internacional.
El poder de estos nuevos empresarios de la comunicación no procede solamente de lo que dicen. Procede de poseer los altavoces desde los que pueden decirlo.
Por A.R.SUÁREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El 17 de agosto, la abogada boliviana Nadia Beller fue atacada a tiros en Santa Cruz de la Sierra. Sobrevivió. Un día después, la policía detuvo en el aeropuerto de Viru Viru al "consultor político" argentino Fernando Cerimedo cuando se disponía a viajar a Argentina.
La Fiscalía boliviana sostiene que Cerimedo, ex marido de Beller, habría sido el autor intelectual del ataque y un juez ordenó posteriormente su prisión preventiva durante 180 días. Él niega las acusaciones y su defensa ha cuestionado la versión de la Fiscalía.
Para un lector español, el nombre de Cerimedo puede no decirle mucho o, incluso, nada. Pero detrás del detenido hay una
historia que llega directamente hasta España y tiene como uno de sus principales protagonistas a un personaje mucho más familiar: Javier Negre.
Cerimedo no es simplemente un consultor argentino. Ha trabajado en el entorno de dirigentes de la nueva derecha latinoamericana, entre ellos Javier Milei y Jair Bolsonaro, y más recientemente asesoró al presidente boliviano Rodrigo Paz, aunque sin ocupar formalmente un cargo público. Es también una figura vinculada al desarrollo de La Derecha Diario, un proyecto mediático nacido en Argentina que durante los últimos años se ha extendido por diferentes países.
Y ahí es donde aparece Javier Negre.
DE EL MUNDO A CONSTRUIR SU PROPIO MEDIO
Javier Negre, nacido en Málaga en 1985, trabajó durante aproximadamente una década en el periódico derechista madrileño El Mundo. Para muchos españoles se convirtió después en un personaje habitual de tertulias televisivas y, posteriormente, en una de las figuras más reconocibles del nuevo ecosistema mediático de la derecha española.
Su carrera experimentó un cambio decisivo alrededor de 2020. Durante la pandemia impulsó Estado de Alarma, antecedente de EDATV, un proyecto construido fundamentalmente en internet, redes sociales y plataformas audiovisuales. Ese mismo año terminó su relación laboral con Unidad Editorial, editora de El Mundo. Informaciones publicadas entonces atribuyeron el despido a un conflicto por competencia desleal relacionado con sus actividades empresariales paralelas.
El cambio resulta crucial para comprender lo que sucedió después.
Negre dejó de ser exclusivamente un periodista que trabajaba para una gran empresa de comunicación y pasó progresivamente a controlar sus propios instrumentos para dirigirse al público. Eso significa también un cambio en las relaciones económicas que rodean al periodista: quien posee o controla el medio ya no depende únicamente de un salario, sino que puede convertir directamente una audiencia en publicidad, suscripciones, financiación empresarial, notoriedad y capacidad de interlocución con el poder político.
EDATV creció precisamente sobre ese modelo. Una investigación reciente del periódico El País señala que la empresa de Negre facturó 1,3 millones de euros en 2024 y que entre sus fuentes de financiación han figurado anunciantes privados, empresarios y también recursos públicos. El periodista, pues, se empezó a convertir en un empresario de la comunicación.
UN HISTORIAL QUE COMENZÓ ANTES DE EDATV
Para entender por qué Javier Negre constituye una figura tan controvertida en España hay que retroceder a su etapa en El Mundo.
En febrero de 2016 publicó en el suplemento Crónica un reportaje titulado “Habla la primera mujer a la que torturó el asesino de Cuenca”. La protagonista era una antigua pareja de Sergio Morate, posteriormente condenado por los asesinatos de Marina Okarynska y Laura del Hoyo.
El asunto terminó ante los tribunales.
La sentencia firme 125/2019 estableció que la mujer no había concedido la entrevista presentada como tal, que tampoco había autorizado la publicación de una fotografía obtenida de su Facebook y que no había sido víctima de las torturas que le atribuía el reportaje. El juzgado consideró vulnerados sus derechos a la intimidad, al honor y a la propia imagen y estableció una indemnización de 30.000 euros. Negre y las sociedades de Unidad Editorial fueron declarados responsables solidarios.
Aquel episodio no quedó aislado.
Un dossier de Diario Red recoge seis resoluciones desfavorables entre 2021 y 2024 en procedimientos de rectificación promovidos por Rubén Sánchez, secretario general de FACUA. Recoge asimismo dos sanciones administrativas de la Agencia Española de Protección de Datos contra EDA TV Consulting. Una de ellas fue de 5.000 euros por la difusión de imágenes, sanción que también aparece documentada en la memoria de la propia AEPD correspondiente a 2024.
La Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España determinó además en 2024, según el mismo dossier, que Estado de Alarma TV había infringido el código deontológico de la profesión tras una queja del comité de redacción de El País.
Hay que distinguir todo esto de los procedimientos que todavía permanecen abiertos. Según la documentación recogida, en abril de 2026 la Fiscalía de Madrid formuló acusación contra Negre en un procedimiento relacionado con la difusión de un vídeo protagonizado por Vito Quiles y una mujer con discapacidad intelectual. La causa no había sido resuelta cuando se publicó esa información. También se mencionan otros procedimientos pendientes.
Una acusación fiscal no equivale a una condena. Pero la sucesión de conflictos judiciales, administrativos y deontológicos puede ayudar a comprender por qué Negre genera una controversia que va mucho más allá de sus posiciones políticas.
Lo sorprendente es que esos problemas no impidieron su expansión empresarial. Ocurrió prácticamente lo contrario.
EL ENCUENTRO CON CERIMEDO
En 2024, Negre desembarcó con fuerza en Argentina, donde la victoria electoral de Javier Milei estaba reorganizando también el ecosistema mediático de la derecha.
Allí convergieron las trayectorias de Negre y Fernando Cerimedo.
La Derecha Diario había surgido en Argentina años antes alrededor de un núcleo en el que participaba Cerimedo. En agosto de 2024, Right News Media, la sociedad vinculada a Negre, adquirió el 50% del proyecto. El importe de la operación no se hizo público.
El movimiento transformaba a Negre en algo diferente del director de un medio digital español: lo convertía en copropietario de una plataforma con vocación internacional y estrechamente identificada con las nuevas derechas latinoamericanas.
La expansión continuó. El proyecto abrió nuevas ediciones y extendió su presencia por América. El propio Negre ha reconocido ingresos procedentes de publicidad institucional argentina y de empresarios privados, además de financiación llegada desde varios países latinoamericanos, según informaciones publicadas por Diario Red a partir de declaraciones del empresario a otros medios.
El modelo empezaba así a mostrar su verdadera dimensión: un mismo producto político y comunicativo podía circular por distintos mercados nacionales.
LA DETENCIÓN QUE ROMPIÓ LA SOCIEDAD
Y entonces estalló el caso boliviano.
Cerimedo fue detenido y acusado por la Fiscalía de haber organizado el ataque contra Nadia Beller. El caso adquirió rápidamente dimensiones políticas porque el consultor mantenía relaciones con el entorno del presidente boliviano Rodrigo Paz y anteriormente las había mantenido con dirigentes como Milei y Bolsonaro.
A la investigación por tentativa de feminicidio se añadieron posteriormente otras. Este 26 de agosto, El País informó de que la Fiscalía boliviana había abierto una tercera investigación contra Cerimedo por supuestos vínculos con el narcotráfico; también está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito. De nuevo, se trata de investigaciones y acusaciones, no de hechos establecidos por sentencia.
La reacción de La Derecha Diario fue intentar marcar distancias con quien había sido una de las figuras centrales de su historia.
Negre sostiene ahora que llevaba meses negociando la salida de Cerimedo del accionariado. Sin embargo, las fechas han generado controversia. Distintas informaciones publicadas después de la detención cuestionan cuándo se formalizó exactamente la transferencia de la participación de Cerimedo. Lo que sí resulta claro es que Negre ha terminado controlando el proyecto mientras este intenta desvincular su imagen pública del consultor detenido.
El episodio revela hasta qué punto las trayectorias de ambos habían terminado entrelazadas.
LA “BATALLA CULTURAL” NECESITA CAPITAL
La importancia del fenómeno, sin embargo, no puede reducirse a las biografías de Negre y Cerimedo. Los nuevos medios de derecha suelen describir su actividad mediante la expresión “batalla cultural”. Presentan el conflicto político como un combate de ideas contra la izquierda, el feminismo, la inmigración, las políticas sociales, los impuestos o aquello que denominan “wokismo”.
Pero ninguna batalla de ideas ocurre solamente en el terreno de las ideas. Para que un mensaje alcance a millones de personas hacen falta empresas, trabajadores, estudios, cámaras, servidores, publicidad, capital, contactos políticos y plataformas tecnológicas. Hace falta, sobre todo, controlar los instrumentos que permiten producir y distribuir información.
Las redes sociales han abaratado extraordinariamente esa infraestructura. Ya no es imprescindible poseer una imprenta, una cadena de televisión o una extensa red de distribución. Una organización relativamente pequeña puede producir contenidos en Madrid, Buenos Aires o Miami y conseguir que circulen instantáneamente por todo el mundo hispanohablante.
En eso reside una de las claves del éxito del modelo. La audiencia posee simultáneamente valor político y valor económico. Millones de seguidores pueden generar publicidad e ingresos, pero también capacidad para imponer temas de conversación, favorecer determinadas candidaturas, desacreditar adversarios y proporcionar acceso a dirigentes políticos.
La ideología se convierte así en mercancía y, al mismo tiempo, la mercancía sirve para construir influencia política. Por eso mismo resulta insuficiente preguntar únicamente qué dice La Derecha Diario. Hay que preguntar también quién posee el medio, cómo obtiene sus recursos, qué empresarios lo sostienen, qué publicidad institucional recibe, con qué dirigentes mantiene relaciones y qué intereses encuentran un altavoz en sus contenidos.
NEGRE YA NO ES SOLAMENTE UN FENÓMENO ESPAÑOL
Visto desde España, quizá esa sea la principal enseñanza del caso Cerimedo. Durante años Javier Negre pudo parecer fundamentalmente un producto de la polarización mediática española: un antiguo periodista de El Mundo, convertido después en tertuliano, y finalmente en propietario de un medio digital caracterizado por la confrontación política.
Esa imagen se ha quedado pequeña. Negre forma hoy parte de un proceso mucho más amplio en el que comunicación, empresa y política se integran dentro de estructuras capaces de atravesar fronteras. El mismo mensaje puede adaptarse a Madrid, Buenos Aires, Washington o cualquier otra capital porque existen conflictos diferentes, pero también intereses sociales comunes que pueden reconocerse en un discurso semejante.
La historia comenzó para este artículo con una mujer tiroteada en Santa Cruz de la Sierra y con la detención de Fernando Cerimedo. Pero termina a miles de kilómetros, en España.
Porque lo verdaderamente relevante para el lector español no es únicamente qué sucederá judicialmente con Cerimedo. Es comprender cómo Javier Negre pasó de trabajar para un periódico a construir sus propios medios y, posteriormente, a integrarlos en una red internacional.
El poder de estos nuevos empresarios de la comunicación no procede solamente de lo que dicen. Procede de poseer los altavoces desde los que pueden decirlo.




























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