LA PARADÓJICA E IRRESISTIBLE ASCENSIÓN DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA, ALIAS "EL TIGRE", A LA PRESIDENCIA COLOMBIANA.
Los clientes paramilitares, los millones y las empresas: el pasado que persigue al nuevo presidente colombiano
Abogado de paramilitares y de personajes condenados por corrupción. Antichavista feroz y, durante años, defensor de uno de los hombres más próximos al actual poder económico venezolano. Empresario que construyó una imagen de magnate mientras varias de sus sociedades acumulaban pérdidas. Propietario, cantante, vendedor de vinos, diseñador de corbatas y, finalmente, presidente. La trayectoria de Abelardo de la Espriella parece construida sobre una sucesión de contradicciones.
POR JORDI RUIZ PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
La trayectoria de Abelardo de la Espriella, el flamante nuevo presidente colombiano, parece construida sobre una
sucesión de contradicciones. Al seguir el rastro de sus clientes, empresas, propiedades y movimientos de dinero, aparece una pregunta que atraviesa toda su biografía: ¿dónde termina el abogado y empieza el hombre de poder?
EL MUCHACHO DE MONTERÍA
Hay biografías políticas que parecen diseñadas después de llegar al poder. La de Abelardo de la Espriella produce la impresión contraria: como si durante décadas hubiera estado preparando, conscientemente o no, el personaje que finalmente ocuparía la Casa de Nariño.
Nació en Bogotá en 1978, pero creció en Montería, Córdoba. Y este detalle importa, y mucho. Córdoba no era simplemente una simple provincia colombiana. Durante algunos de los años más violentos del país fue uno de los territorios donde se cruzaron los intereses de los grandes propietarios, ganaderos, políticos, narcotráfico y las correspondientes partidas paramilitares. En ese paisaje social creció el hombre que décadas después terminaría llegando nada menos que a la Presidencia colombiana.
El relato sobre su infancia encaja perfectamente con la imagen que él ha tratado de cultivar perseverantemente de sí mismo: el niño que alquilaba su consola de videojuegos, vendía productos en el barrio, descubriendo desde muy pronto que casi todo podía convertirse en un suculento negocio. Después estudió Derecho en Bogotá. Según cuenta un reciente reportaje de la BBC londinense consultado para la presente investigación, durante aquella etapa también utilizó sus artes mercantiles para comerciar con ropa, whisky y esmeraldas, muchas esmeraldas.
Todos los que lo conocieron entonces cuentan hoy que lo que parecía estar naciendo no era únicamente un simple abogado. Estaba apareciendo un vendedor. Y, con los años, su producto más rentable terminaría siendo él mismo.
CUANDO APARECIERON LOS PARAMILITARES
Pero el "gran salto" resultó bastante más oscuro. A comienzos de este siglo, De la Espriella entró profesionalmente en el universo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). No se trataba de delincuentes comunes. Las AUC fueron una estructura paramilitar responsable de masacres, descuartizamientos, desplazamientos, asesinatos y otros graves crímenes durante el conflicto colombiano.
Justo cuando el Estado estaba tratando de negociar su desmovilización, numerosos dirigentes paramilitares necesitaron la urgente ayuda de abogados. Y allí, naturalmente, estaba en primera línea Abelardo De la Espriella.
La reconstrucción publicada por BBC Mundo sostiene que llegó a ese ambiente mediante un intermediario de Montería relacionado con Carlos Castaño, uno de los principales jefes de las AUC. El propio reportaje del citado medio británico recoge una explicación particularmente reveladora: aquellos hombres encarcelados reunían dos características excepcionales para cualquier abogado privado: muchísimo dinero y una necesidad desesperada de parapetarse tras una defensa con muchas relaciones.
Eso no convierte, faltaría más, a un abogado en responsable de los delitos de sus clientes. El derecho de defensa existe precisamente para todos, incluidos los acusados de los peores crímenes y genocidios. Pero la cuestión biográfica era otra: fue aquel universo el que ayudó a De la Espriella a impulsar su carrera, su notoriedad y sus ingresos. Y desde entonces los clientes polémicos comenzarían a repetirse.
UNA CARTERA DE CLIENTES EXTRAORDINARIA
Por su despacho pasaron personajes procedentes de mundos sorprendentemente distintos, pero unidos con frecuencia por una característica: necesitaban una defensa poderosamente mediática.
Entre ellos estuvo, por ejemplo, un exministro condenado por su participación en el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán. También estuvo por sus oficinas el fundador de DMG, la gigantesca estructura de captación ilegal de dinero intervenida por el Estado colombiano en 2008.Este último episodio dejó una acusación explosiva.
En 2026, el antiguo responsable de DMG afirmó públicamente que había entregado anticipadamente 5.000 millones de pesos a De la Espriella y que el abogado no se los devolvió después de abandonar su defensa. También sostuvo que le habría solicitado otros 760 millones, supuestamente destinados a “tocar congresistas”. De la Espriella respondió judicialmente, denunciándolo por injuria y calumnia. Por tanto, estamos ante acusaciones de un condenado, no ante hechos judicialmente establecidos contra el hoy presidente.
Pero entonces apareció otro nombre. Y quizá sea el que produce la contradicción más llamativa de toda la oscura biografía de De la Espriella
EL ENIGMA ÁLEX SAAB
Durante años, De la Espriella se fue autoconstruyendo una identidad ideológica profundamente antichavista. Atacó públicamente al Gobierno venezolano y convirtió su rechazo al chavismo en parte fundamental de su perfil ideológico.
Ello, sin embargo, no le impidió que entre 2013 y 2019 ejerciera de abogado de Álex Saab. Pero esta paradoja se vuelve más inquietante cuando se sigue la estela del dinero. Una investigación publicada en 2026, basada en documentos procedentes de un expediente civil de Florida, reveló transferencias superiores a 370.000 dólares procedentes de empresas relacionadas con Saab que beneficiaron a operaciones vinculadas con De la Espriella.
Los documentos describen tres transferencias en 2014: 199.950 dólares, 99.950 y 74.950. Parte del dinero aparece relacionado con la adquisición de un apartamento en Miami mediante una sociedad familiar. Las transferencias procedían de Group Grand Limited y del Consorcio Estructuras Metálicas, sociedades vinculadas al entramado empresarial de Saab.
En cualquier caso, la relación profesional entre ambos era ya muy conocida en Colombia. Lo nuevo era la huella documental del dinero. Y es justo aquí donde surge una de esas preguntas que acompañan inevitablemente a una biografía política: ¿cómo convivieron durante años el abogado relacionado profesionalmente con Saab y el personaje público que construía simultáneamente una identidad ferozmente contraria al régimen con el que Saab hacía negocios?
La contradicción no prueba en sí misma ningún tipo delito. Pero explica por qué esta parte de su pasado continúa despertando enigmáticas preguntas.
EL MAGNATE Y SUS NÚMEROS
Pero existen, no obstante, numerosos otros "misterios" . Por ejemplo, el tamaño real de su fortuna. De la Espriella convirtió el lujo ostensible en parte intrínseca de su personaje. Vinos italianos, automóviles superpotentes, relojes de valor incalculable, restaurantes, ropa, propiedades, temporadas en Miami y Florencia. Su imagen transmite un intenso halo de una prosperidad arrolladora sin ninguna clase de complejos.
Durante la campaña electoral, esa riqueza adquirió además significado político: el candidato rico podía presentarse como independiente porque supuestamente no necesitaba el dinero de los poderes tradicionales.
Sin embargo, cuando una investigación examinó actas, escrituras, balances y registros empresariales, apareció una instantánea fotográfica bastante más complicada. Se localizaron 35 empresas relacionadas con él en Colombia, Panamá y Estados Unidos. Su principal fuente empresarial de rentabilidad era el bufete de abogados. En cambio, algunos negocios utilizados para proyectar su imagen —licores, ropa, libros, productos promocionales— presentaban pérdidas. Sus empresas activas colombianas sumaban un patrimonio aproximado de 19.680 millones de pesos. (5.549.661,60 de euros)
Es una cantidad astronómica de dinero para cualquier ciudadano. Pero es una imagen bastante distinta de la del gigantesco imperio empresarial sugerido por la puesta en escena. Más revelador todavía: su fortaleza patrimonial parecía encontrarse fundamentalmente en los bienes inmuebles. El hombre que parecía vender de todo quizá había construido su verdadera riqueza sobre algo mucho menos espectacular: propiedades y un despacho extraordinariamente rentable.
LAS EMPRESAS QUE NO CONVERTÍAN TODO EN ORO
La contradicción se hizo especialmente visible con su negocio de bebidas. En junio de 2026, una investigación señaló que la empresa dedicada a sus licores acumulaba pérdidas cercanas a 4.000 millones de pesos. Su expansión estadounidense también había quedado muy lejos de las expectativas: había proyectado ventas por cuatro millones de dólares y solo habría alcanzado alrededor del 7% de esa cifra.
La imagen del rey Midas empezó a resquebrajarse. Y alrededor de algunas sociedades aparecieron, además, empresarios y familias con historias judiciales controvertidas. La investigación empresarial localizó, entre otros, vínculos societarios con personas o familiares relacionados con antiguas investigaciones sobre paramilitarismo, corrupción o bienes procedentes del narcotráfico.
Una vez más conviene distinguir cuidadosamente que compartir una sociedad con alguien investigado o condenado no convierte automáticamente al resto de accionistas en responsables de sus actos. Pero una biografía política también se construye observando los círculos donde una persona desarrolla sus negocios. Y en el caso de De la Espriella esos círculos producen una curiosa sensación de reiteración ad infinitum.
LA CAMPAÑA Y OTRA PUERTA ENTREABIERTA
Incluso durante la carrera presidencial aparecieron nuevos interrogantes económicos. Su movimiento declaró 1.542 millones de pesos en gastos para la recogida de firmas, financiados por el propio candidato. Una parte importante fue destinada a publicidad política y otra al transporte aéreo.
Pero poco antes de las elecciones surgió un episodio todavía más extraño: según una información publicada en junio, 1.299 millones de pesos de gastos de campaña fueron destinados a una empresa de transporte y logística que había permanecido liquidada durante más de tres años y había sido reactivada pocos meses antes. La sociedad facturó servicios de logística, viajes, alimentación, eventos y transporte.
Son precisamente estas pequeñas puertas entreabiertas las que convierten una biografía convencional en una historia política mucho más difícil de descifrar.
EL HOMBRE QUE SE CONVIRTIÓ EN MARCA
Quizá la clave final esté aquí. De la Espriella no construyó solamente empresas. Construyó también un personaje, algo que suele repetirse en las biografías de los grandes personajes de la historia colombiana: “El Tigre”.
Cantó clásicos italianos y A mi manera. Vendió vino, ron, ropa y productos, todos ellos con su imagen. Convirtió el despacho jurídico en un gran escenario mediático. Después convirtió esa notoriedad mediática en capital político.
Es una transformación muy propia de nuestra época: primero se vende una marca, después una identidad y finalmente una solución política. El muchacho que alquilaba videojuegos a sus amiguitos, terminó comercializando algo infinitamente más valioso: una narración apoteósica sobre sí mismo.
La del hombre hecho a sí mismo. El millonario que no necesita a nadie. El abogado capaz de enfrentarse a cualquier enemigo. El conservador que promete orden. El “outsider” que llega para combatir a las élites... ¿No les recuerda a nadie?
Pero en este punto de su historia aparece la paradoja definitiva. Porque su ascenso profesional estuvo relacionado precisamente con algunos de los sectores más poderosos y conflictivos de la historia reciente colombiana; su riqueza se desarrolló alrededor de clientes extraordinariamente adinerados; sus negocios lo conectaron con empresarios y propietarios; y su actividad profesional cruzó mundos que iban desde el paramilitarismo colombiano hasta el último entramado económico venezolano.
Ni que decir tiene que nada de eso demuestra una responsabilidad penal. Pero sí plantea una pregunta política mucho más interesante.
¿Es realmente un outsider alguien cuya carrera ha transcurrido durante décadas por algunos de los pasillos donde se encuentran dinero, justicia, propiedad y poder? El misterio de Abelardo de la Espriella quizá no consista, entonces, en descubrir un secreto escondido. Quizá consista en comprender una contradicción que siempre estuvo a la vista.
El abogado de hombres poderosos convertido en enemigo de los poderosos. El defensor de Saab convertido en adversario del chavismo. El empresario de sociedades deficitarias convertido en símbolo del éxito empresarial. El hombre nacido dentro de los grandes conflictos de la Colombia contemporánea, presentado, finalmente, como quien viniera desde fuera para resolverlos.
Y ahora, a estas alturas de un torrido mes de agosto del 2026, “El Tigre” ya no necesita vender únicamente su propia historia. La incógnita que queda abierta es infinitamente mayor: qué parte de aquella historia personal entrará ahora con él en la Casa de Nariño.
FUENTES CONSULTADAS
-BBC News Mundo, Cómo hizo su fortuna De la Espriella y los cuestionados negocios del nuevo presidente de Colombia, 22 de junio de 2026, actualizado el 7 de agosto de 2026. Documento PDF aportado, especialmente págs. 2-8.
-La Silla Vacía, investigación sobre el universo empresarial de De la Espriella: 35 sociedades, balances, propiedades, socios y estructura patrimonial. Investigación empresarial completa
-La Silla Vacía, investigación biográfica y empresarial sobre la construcción de su marca política, sus relaciones profesionales, patrimonio inmobiliario y sociedades deficitarias. Investigación sobre su trayectoria y marca política
-Cambio, documentación sobre las transferencias procedentes de empresas vinculadas a Álex Saab. Investigación sobre los giros de Saab
-EL PAÍS, reconstrucción documental de las transferencias relacionadas con Saab y de su recorrido bancario internacional. El dinero de Saab y De la Espriella
-Caracol Radio, declaraciones y acusaciones del fundador de DMG contra De la Espriella. Entrevista sobre el caso DMG
-La Silla Vacía, información sobre los gastos declarados para la recogida de firmas de la campaña presidencial. Financiación de la recogida de firmas
-La Silla Vacía, información sobre los 1.299 millones de pesos pagados durante la campaña a una sociedad reactivada meses antes. Investigación sobre gastos de campaña
-La Silla Vacía, seguimiento económico del negocio de licores y de sus pérdidas acumuladas. Investigaciones sobre Dominio De la Espriella
POR JORDI RUIZ PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
La trayectoria de Abelardo de la Espriella, el flamante nuevo presidente colombiano, parece construida sobre una
sucesión de contradicciones. Al seguir el rastro de sus clientes, empresas, propiedades y movimientos de dinero, aparece una pregunta que atraviesa toda su biografía: ¿dónde termina el abogado y empieza el hombre de poder?
EL MUCHACHO DE MONTERÍA
Hay biografías políticas que parecen diseñadas después de llegar al poder. La de Abelardo de la Espriella produce la impresión contraria: como si durante décadas hubiera estado preparando, conscientemente o no, el personaje que finalmente ocuparía la Casa de Nariño.
Nació en Bogotá en 1978, pero creció en Montería, Córdoba. Y este detalle importa, y mucho. Córdoba no era simplemente una simple provincia colombiana. Durante algunos de los años más violentos del país fue uno de los territorios donde se cruzaron los intereses de los grandes propietarios, ganaderos, políticos, narcotráfico y las correspondientes partidas paramilitares. En ese paisaje social creció el hombre que décadas después terminaría llegando nada menos que a la Presidencia colombiana.
El relato sobre su infancia encaja perfectamente con la imagen que él ha tratado de cultivar perseverantemente de sí mismo: el niño que alquilaba su consola de videojuegos, vendía productos en el barrio, descubriendo desde muy pronto que casi todo podía convertirse en un suculento negocio. Después estudió Derecho en Bogotá. Según cuenta un reciente reportaje de la BBC londinense consultado para la presente investigación, durante aquella etapa también utilizó sus artes mercantiles para comerciar con ropa, whisky y esmeraldas, muchas esmeraldas.
Todos los que lo conocieron entonces cuentan hoy que lo que parecía estar naciendo no era únicamente un simple abogado. Estaba apareciendo un vendedor. Y, con los años, su producto más rentable terminaría siendo él mismo.
CUANDO APARECIERON LOS PARAMILITARES
Pero el "gran salto" resultó bastante más oscuro. A comienzos de este siglo, De la Espriella entró profesionalmente en el universo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). No se trataba de delincuentes comunes. Las AUC fueron una estructura paramilitar responsable de masacres, descuartizamientos, desplazamientos, asesinatos y otros graves crímenes durante el conflicto colombiano.
Justo cuando el Estado estaba tratando de negociar su desmovilización, numerosos dirigentes paramilitares necesitaron la urgente ayuda de abogados. Y allí, naturalmente, estaba en primera línea Abelardo De la Espriella.
La reconstrucción publicada por BBC Mundo sostiene que llegó a ese ambiente mediante un intermediario de Montería relacionado con Carlos Castaño, uno de los principales jefes de las AUC. El propio reportaje del citado medio británico recoge una explicación particularmente reveladora: aquellos hombres encarcelados reunían dos características excepcionales para cualquier abogado privado: muchísimo dinero y una necesidad desesperada de parapetarse tras una defensa con muchas relaciones.
Eso no convierte, faltaría más, a un abogado en responsable de los delitos de sus clientes. El derecho de defensa existe precisamente para todos, incluidos los acusados de los peores crímenes y genocidios. Pero la cuestión biográfica era otra: fue aquel universo el que ayudó a De la Espriella a impulsar su carrera, su notoriedad y sus ingresos. Y desde entonces los clientes polémicos comenzarían a repetirse.
UNA CARTERA DE CLIENTES EXTRAORDINARIA
Por su despacho pasaron personajes procedentes de mundos sorprendentemente distintos, pero unidos con frecuencia por una característica: necesitaban una defensa poderosamente mediática.
Entre ellos estuvo, por ejemplo, un exministro condenado por su participación en el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán. También estuvo por sus oficinas el fundador de DMG, la gigantesca estructura de captación ilegal de dinero intervenida por el Estado colombiano en 2008.Este último episodio dejó una acusación explosiva.
En 2026, el antiguo responsable de DMG afirmó públicamente que había entregado anticipadamente 5.000 millones de pesos a De la Espriella y que el abogado no se los devolvió después de abandonar su defensa. También sostuvo que le habría solicitado otros 760 millones, supuestamente destinados a “tocar congresistas”. De la Espriella respondió judicialmente, denunciándolo por injuria y calumnia. Por tanto, estamos ante acusaciones de un condenado, no ante hechos judicialmente establecidos contra el hoy presidente.
Pero entonces apareció otro nombre. Y quizá sea el que produce la contradicción más llamativa de toda la oscura biografía de De la Espriella
EL ENIGMA ÁLEX SAAB
Durante años, De la Espriella se fue autoconstruyendo una identidad ideológica profundamente antichavista. Atacó públicamente al Gobierno venezolano y convirtió su rechazo al chavismo en parte fundamental de su perfil ideológico.
Ello, sin embargo, no le impidió que entre 2013 y 2019 ejerciera de abogado de Álex Saab. Pero esta paradoja se vuelve más inquietante cuando se sigue la estela del dinero. Una investigación publicada en 2026, basada en documentos procedentes de un expediente civil de Florida, reveló transferencias superiores a 370.000 dólares procedentes de empresas relacionadas con Saab que beneficiaron a operaciones vinculadas con De la Espriella.
Los documentos describen tres transferencias en 2014: 199.950 dólares, 99.950 y 74.950. Parte del dinero aparece relacionado con la adquisición de un apartamento en Miami mediante una sociedad familiar. Las transferencias procedían de Group Grand Limited y del Consorcio Estructuras Metálicas, sociedades vinculadas al entramado empresarial de Saab.
En cualquier caso, la relación profesional entre ambos era ya muy conocida en Colombia. Lo nuevo era la huella documental del dinero. Y es justo aquí donde surge una de esas preguntas que acompañan inevitablemente a una biografía política: ¿cómo convivieron durante años el abogado relacionado profesionalmente con Saab y el personaje público que construía simultáneamente una identidad ferozmente contraria al régimen con el que Saab hacía negocios?
La contradicción no prueba en sí misma ningún tipo delito. Pero explica por qué esta parte de su pasado continúa despertando enigmáticas preguntas.
EL MAGNATE Y SUS NÚMEROS
Pero existen, no obstante, numerosos otros "misterios" . Por ejemplo, el tamaño real de su fortuna. De la Espriella convirtió el lujo ostensible en parte intrínseca de su personaje. Vinos italianos, automóviles superpotentes, relojes de valor incalculable, restaurantes, ropa, propiedades, temporadas en Miami y Florencia. Su imagen transmite un intenso halo de una prosperidad arrolladora sin ninguna clase de complejos.
Durante la campaña electoral, esa riqueza adquirió además significado político: el candidato rico podía presentarse como independiente porque supuestamente no necesitaba el dinero de los poderes tradicionales.
Sin embargo, cuando una investigación examinó actas, escrituras, balances y registros empresariales, apareció una instantánea fotográfica bastante más complicada. Se localizaron 35 empresas relacionadas con él en Colombia, Panamá y Estados Unidos. Su principal fuente empresarial de rentabilidad era el bufete de abogados. En cambio, algunos negocios utilizados para proyectar su imagen —licores, ropa, libros, productos promocionales— presentaban pérdidas. Sus empresas activas colombianas sumaban un patrimonio aproximado de 19.680 millones de pesos. (5.549.661,60 de euros)
Es una cantidad astronómica de dinero para cualquier ciudadano. Pero es una imagen bastante distinta de la del gigantesco imperio empresarial sugerido por la puesta en escena. Más revelador todavía: su fortaleza patrimonial parecía encontrarse fundamentalmente en los bienes inmuebles. El hombre que parecía vender de todo quizá había construido su verdadera riqueza sobre algo mucho menos espectacular: propiedades y un despacho extraordinariamente rentable.
LAS EMPRESAS QUE NO CONVERTÍAN TODO EN ORO
La contradicción se hizo especialmente visible con su negocio de bebidas. En junio de 2026, una investigación señaló que la empresa dedicada a sus licores acumulaba pérdidas cercanas a 4.000 millones de pesos. Su expansión estadounidense también había quedado muy lejos de las expectativas: había proyectado ventas por cuatro millones de dólares y solo habría alcanzado alrededor del 7% de esa cifra.
La imagen del rey Midas empezó a resquebrajarse. Y alrededor de algunas sociedades aparecieron, además, empresarios y familias con historias judiciales controvertidas. La investigación empresarial localizó, entre otros, vínculos societarios con personas o familiares relacionados con antiguas investigaciones sobre paramilitarismo, corrupción o bienes procedentes del narcotráfico.
Una vez más conviene distinguir cuidadosamente que compartir una sociedad con alguien investigado o condenado no convierte automáticamente al resto de accionistas en responsables de sus actos. Pero una biografía política también se construye observando los círculos donde una persona desarrolla sus negocios. Y en el caso de De la Espriella esos círculos producen una curiosa sensación de reiteración ad infinitum.
LA CAMPAÑA Y OTRA PUERTA ENTREABIERTA
Incluso durante la carrera presidencial aparecieron nuevos interrogantes económicos. Su movimiento declaró 1.542 millones de pesos en gastos para la recogida de firmas, financiados por el propio candidato. Una parte importante fue destinada a publicidad política y otra al transporte aéreo.
Pero poco antes de las elecciones surgió un episodio todavía más extraño: según una información publicada en junio, 1.299 millones de pesos de gastos de campaña fueron destinados a una empresa de transporte y logística que había permanecido liquidada durante más de tres años y había sido reactivada pocos meses antes. La sociedad facturó servicios de logística, viajes, alimentación, eventos y transporte.
Son precisamente estas pequeñas puertas entreabiertas las que convierten una biografía convencional en una historia política mucho más difícil de descifrar.
EL HOMBRE QUE SE CONVIRTIÓ EN MARCA
Quizá la clave final esté aquí. De la Espriella no construyó solamente empresas. Construyó también un personaje, algo que suele repetirse en las biografías de los grandes personajes de la historia colombiana: “El Tigre”.
Cantó clásicos italianos y A mi manera. Vendió vino, ron, ropa y productos, todos ellos con su imagen. Convirtió el despacho jurídico en un gran escenario mediático. Después convirtió esa notoriedad mediática en capital político.
Es una transformación muy propia de nuestra época: primero se vende una marca, después una identidad y finalmente una solución política. El muchacho que alquilaba videojuegos a sus amiguitos, terminó comercializando algo infinitamente más valioso: una narración apoteósica sobre sí mismo.
La del hombre hecho a sí mismo. El millonario que no necesita a nadie. El abogado capaz de enfrentarse a cualquier enemigo. El conservador que promete orden. El “outsider” que llega para combatir a las élites... ¿No les recuerda a nadie?
Pero en este punto de su historia aparece la paradoja definitiva. Porque su ascenso profesional estuvo relacionado precisamente con algunos de los sectores más poderosos y conflictivos de la historia reciente colombiana; su riqueza se desarrolló alrededor de clientes extraordinariamente adinerados; sus negocios lo conectaron con empresarios y propietarios; y su actividad profesional cruzó mundos que iban desde el paramilitarismo colombiano hasta el último entramado económico venezolano.
Ni que decir tiene que nada de eso demuestra una responsabilidad penal. Pero sí plantea una pregunta política mucho más interesante.
¿Es realmente un outsider alguien cuya carrera ha transcurrido durante décadas por algunos de los pasillos donde se encuentran dinero, justicia, propiedad y poder? El misterio de Abelardo de la Espriella quizá no consista, entonces, en descubrir un secreto escondido. Quizá consista en comprender una contradicción que siempre estuvo a la vista.
El abogado de hombres poderosos convertido en enemigo de los poderosos. El defensor de Saab convertido en adversario del chavismo. El empresario de sociedades deficitarias convertido en símbolo del éxito empresarial. El hombre nacido dentro de los grandes conflictos de la Colombia contemporánea, presentado, finalmente, como quien viniera desde fuera para resolverlos.
Y ahora, a estas alturas de un torrido mes de agosto del 2026, “El Tigre” ya no necesita vender únicamente su propia historia. La incógnita que queda abierta es infinitamente mayor: qué parte de aquella historia personal entrará ahora con él en la Casa de Nariño.
FUENTES CONSULTADAS
-BBC News Mundo, Cómo hizo su fortuna De la Espriella y los cuestionados negocios del nuevo presidente de Colombia, 22 de junio de 2026, actualizado el 7 de agosto de 2026. Documento PDF aportado, especialmente págs. 2-8.
-La Silla Vacía, investigación sobre el universo empresarial de De la Espriella: 35 sociedades, balances, propiedades, socios y estructura patrimonial. Investigación empresarial completa
-La Silla Vacía, investigación biográfica y empresarial sobre la construcción de su marca política, sus relaciones profesionales, patrimonio inmobiliario y sociedades deficitarias. Investigación sobre su trayectoria y marca política
-Cambio, documentación sobre las transferencias procedentes de empresas vinculadas a Álex Saab. Investigación sobre los giros de Saab
-EL PAÍS, reconstrucción documental de las transferencias relacionadas con Saab y de su recorrido bancario internacional. El dinero de Saab y De la Espriella
-Caracol Radio, declaraciones y acusaciones del fundador de DMG contra De la Espriella. Entrevista sobre el caso DMG
-La Silla Vacía, información sobre los gastos declarados para la recogida de firmas de la campaña presidencial. Financiación de la recogida de firmas
-La Silla Vacía, información sobre los 1.299 millones de pesos pagados durante la campaña a una sociedad reactivada meses antes. Investigación sobre gastos de campaña
-La Silla Vacía, seguimiento económico del negocio de licores y de sus pérdidas acumuladas. Investigaciones sobre Dominio De la Espriella



























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