92 PRESOS ANTIFASCISTAS REALIZAN HUELGA DE HAMBRE EN LAS CÁRCELES DE UCRANIA
Los huelguistas denuncian torturas y duras condiciones de reclusión en las cárceles ucranianas.
Noventa y dos presos antifascistas iniciaron este 5 de agosto una huelga de hambre para denunciar presuntas torturas y duras condiciones de reclusión en Ucrania. Organizaciones de varios países han expresado su apoyo a una protesta que reclama atención internacional.
Por A. RAMÍREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Un grupo de 92 presos identificados como antifascistas realizó este 5 de agosto una huelga de hambre colectiva de un día en distintas cárceles de Ucrania. La protesta pretende denunciar las condiciones en las que permanecen recluidos y las torturas y malos tratos que, según las organizaciones convocantes, están sufriendo dentro de los centros penitenciarios.
La movilización ha recibido el respaldo de organizaciones comunistas, sindicales y antiimperialistas del Estado español, Italia, Francia y Estados Unidos. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes expresan su solidaridad con los participantes y destacan que a la protesta se sumarán también presos políticos recluidos en países como Turquía y Grecia.
DENUNCIAS DE REPRESIÓN Y MALOS TRATOS
Las organizaciones sostienen que la huelga constituye una respuesta a la represión ejercida contra quienes se han opuesto a las políticas del Gobierno ucraniano o a la participación en la guerra. El comunicado denuncia la existencia de torturas, intimidaciones y duras condiciones de encarcelamiento, aunque no identifica las prisiones en las que se desarrolla la protesta ni proporciona los nombres de los 92 participantes.
El documento calcula que más de 50.000 personas consideradas presas políticas antifascistas se encontrarían encarceladas en Ucrania. Asimismo, afirma que alrededor de 150.000 estarían siendo procesadas por deserción, elusión del servicio militar obligatorio o negativa a participar en el conflicto. Estas cifras proceden de las organizaciones convocantes y el comunicado no explica el método utilizado para obtenerlas, por lo que no ha sido posible verificarlas de manera independiente.
Las entidades firmantes también aseguran que otras 300.000 personas habrían recibido citaciones de la Policía o del Servicio de Seguridad de Ucrania, conocido por sus siglas SBU. De acuerdo con su denuncia, las medidas de presión incluirían amenazas, visitas de agentes a los domicilios, interrogatorios presentados como «conversaciones preventivas» e intimidaciones atribuidas a grupos nacionalistas armados.
Entre los casos que mayor repercusión internacional han alcanzado se encuentra el de los hermanos Mijaíl y Aleksandr Kononóvich, dirigentes de la Unión de la Juventud Comunista Leninista de Ucrania. Ambos fueron detenidos en Kiev en marzo de 2022 y permanecieron varios meses encarcelados antes de ser trasladados a arresto domiciliario, mientras continuaba el proceso abierto contra ellos. Los hermanos han denunciado torturas, amenazas de muerte e intimidaciones, y su situación ha dado lugar a sucesivas campañas de solidaridad impulsadas por organizaciones comunistas y progresistas de distintos países.
UNA PROTESTA CON RESPALDO INTERNACIONAL
El comunicado conjunto de apoyo a los presos ucranianos relaciona esta situación con el endurecimiento de las políticas represivas en Europa en el contexto de la guerra y del proceso de rearme impulsado por la Unión Europea y la OTAN. Las organizaciones consideran que la militarización no afecta únicamente a las relaciones internacionales, sino que también favorece restricciones contra los movimientos que se oponen a la guerra y contra quienes rechazan incorporarse a los ejércitos.
Las entidades españolas que respaldan la huelga establecen, además, una relación entre esta denuncia y los procedimientos judiciales o penitenciarios que afectan a activistas y militantes políticos dentro del Estado. Entre ellos mencionan expresamente al rapero Pablo Hasél, cuyo encarcelamiento consideran una de las expresiones más graves de la persecución de la disidencia política.
La convocatoria presenta la huelga de este 5 de agosto como un primer paso en la coordinación internacional de presos y organizaciones antifascistas y antiimperialistas. Sus promotores reclaman atención sobre la situación de las personas encarceladas en Ucrania y sostienen que la defensa de sus derechos debe formar parte de la solidaridad internacional contra la represión política.
ORGANIZACIONES FIRMANTES
En el Estado español suscriben el comunicado Centro Social Octubre, Coordinación de Núcleos Comunistas, Movimientos Antiimperialistas de Madrid, Plataforma de Madrid contra la OTAN y las Bases, Plataforma Comunista de Ciudad Real, Partido Comunista de los Pueblos de España, Red Roja (m-c), Sindicato Andaluz de Trabajadores, SODEPAU (País Valencià) y Unión Proletaria.
En el ámbito internacional lo respaldan ASSE Antiimperialista, de Italia; Union pour la Reconstruction Communiste, de Francia, y Workers World, de Estados Unidos
Por A. RAMÍREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Un grupo de 92 presos identificados como antifascistas realizó este 5 de agosto una huelga de hambre colectiva de un día en distintas cárceles de Ucrania. La protesta pretende denunciar las condiciones en las que permanecen recluidos y las torturas y malos tratos que, según las organizaciones convocantes, están sufriendo dentro de los centros penitenciarios.
La movilización ha recibido el respaldo de organizaciones comunistas, sindicales y antiimperialistas del Estado español, Italia, Francia y Estados Unidos. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes expresan su solidaridad con los participantes y destacan que a la protesta se sumarán también presos políticos recluidos en países como Turquía y Grecia.
DENUNCIAS DE REPRESIÓN Y MALOS TRATOS
Las organizaciones sostienen que la huelga constituye una respuesta a la represión ejercida contra quienes se han opuesto a las políticas del Gobierno ucraniano o a la participación en la guerra. El comunicado denuncia la existencia de torturas, intimidaciones y duras condiciones de encarcelamiento, aunque no identifica las prisiones en las que se desarrolla la protesta ni proporciona los nombres de los 92 participantes.
El documento calcula que más de 50.000 personas consideradas presas políticas antifascistas se encontrarían encarceladas en Ucrania. Asimismo, afirma que alrededor de 150.000 estarían siendo procesadas por deserción, elusión del servicio militar obligatorio o negativa a participar en el conflicto. Estas cifras proceden de las organizaciones convocantes y el comunicado no explica el método utilizado para obtenerlas, por lo que no ha sido posible verificarlas de manera independiente.
Las entidades firmantes también aseguran que otras 300.000 personas habrían recibido citaciones de la Policía o del Servicio de Seguridad de Ucrania, conocido por sus siglas SBU. De acuerdo con su denuncia, las medidas de presión incluirían amenazas, visitas de agentes a los domicilios, interrogatorios presentados como «conversaciones preventivas» e intimidaciones atribuidas a grupos nacionalistas armados.
Entre los casos que mayor repercusión internacional han alcanzado se encuentra el de los hermanos Mijaíl y Aleksandr Kononóvich, dirigentes de la Unión de la Juventud Comunista Leninista de Ucrania. Ambos fueron detenidos en Kiev en marzo de 2022 y permanecieron varios meses encarcelados antes de ser trasladados a arresto domiciliario, mientras continuaba el proceso abierto contra ellos. Los hermanos han denunciado torturas, amenazas de muerte e intimidaciones, y su situación ha dado lugar a sucesivas campañas de solidaridad impulsadas por organizaciones comunistas y progresistas de distintos países.
UNA PROTESTA CON RESPALDO INTERNACIONAL
El comunicado conjunto de apoyo a los presos ucranianos relaciona esta situación con el endurecimiento de las políticas represivas en Europa en el contexto de la guerra y del proceso de rearme impulsado por la Unión Europea y la OTAN. Las organizaciones consideran que la militarización no afecta únicamente a las relaciones internacionales, sino que también favorece restricciones contra los movimientos que se oponen a la guerra y contra quienes rechazan incorporarse a los ejércitos.
Las entidades españolas que respaldan la huelga establecen, además, una relación entre esta denuncia y los procedimientos judiciales o penitenciarios que afectan a activistas y militantes políticos dentro del Estado. Entre ellos mencionan expresamente al rapero Pablo Hasél, cuyo encarcelamiento consideran una de las expresiones más graves de la persecución de la disidencia política.
La convocatoria presenta la huelga de este 5 de agosto como un primer paso en la coordinación internacional de presos y organizaciones antifascistas y antiimperialistas. Sus promotores reclaman atención sobre la situación de las personas encarceladas en Ucrania y sostienen que la defensa de sus derechos debe formar parte de la solidaridad internacional contra la represión política.
ORGANIZACIONES FIRMANTES
En el Estado español suscriben el comunicado Centro Social Octubre, Coordinación de Núcleos Comunistas, Movimientos Antiimperialistas de Madrid, Plataforma de Madrid contra la OTAN y las Bases, Plataforma Comunista de Ciudad Real, Partido Comunista de los Pueblos de España, Red Roja (m-c), Sindicato Andaluz de Trabajadores, SODEPAU (País Valencià) y Unión Proletaria.
En el ámbito internacional lo respaldan ASSE Antiimperialista, de Italia; Union pour la Reconstruction Communiste, de Francia, y Workers World, de Estados Unidos




























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