DE LA ESPRIELLA: ESTE ES EL HOMBRE QUE QUIERE GOBERNAR COLOMBIA "CON MANO DURA"
¿Qué intereses y qué proyecto político se esconden detrás de su discurso de autoridad?
Abelardo de la Espriella se ha convertido en una de las figuras más controvertidas y relevantes de la política colombiana. Su FULMINANTE ascenso no puede entenderse únicamente por su carisma o por su presencia mediática. Detrás de su candidatura existe una compleja combinación de poder económico, redes de influencia, estrategia comunicativa y descontento social que ayuda a explicar por qué millones de ciudadanos han depositado en él sus expectativas de cambio.
POR VICTORIA MARTÍNEZ, DESDE MEXICO PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
Durante años, Abelardo de la Espriella , el candidato de la
extrema derecha que las encuestas señalaban como favorito en las elecciones que se celebraronel pasado domingo en Colombia, ha sido durante años, una figura muy conocida en los círculos jurídicos, empresariales y mediáticos de ese pais. Sin embargo, en muy poco tiempo record pasó de ser un abogado famoso a convertirse en uno de los protagonistas de la política nacional.
Su irrupción en la carrera presidencial de 2026 no surgió de la nada. Tampoco puede explicarse únicamente por su personalidad provocadora, por su habilidad para ocupar titulares o por su intensa actividad en las redes sociales. Detrás del personaje hay una trayectoria cuidadosamente construida, una red de relaciones consolidada durante décadas y un discurso que conecta con los temores, frustraciones y expectativas de una parte importante de la sociedad colombiana.
La pregunta que muchos colombianos se hacen hoy no es solamente quién puede ganar las elecciones. La pregunta más importante es otra: ¿quién es realmente Abelardo de la Espriella?
EL HOMBRE DETRÁS DEL PERSONAJE
La imagen pública de De la Espriella ha sido diseñada alrededor de la figura de un hombre fuerte, seguro de sí mismo, dispuesto a desafiar las convenciones y a decir lo que otros políticos prefieren callar. Con su discurso pretende transmitir autoridad, determinación y una confianza casi absoluta en sus propias capacidades.
Pero esa imagen de outsider político tiene importantes matices. Su historia personal está ligada desde hace décadas a ambientes donde convergen el poder económico, el mundo jurídico y la política regional. Su formación como abogado y la creación de una de las firmas jurídicas más conocidas del país le permitieron acceder a círculos de influencia reservados para muy pocos colombianos.
A diferencia de otros dirigentes que construyen su carrera desde movimientos sociales, partidos tradicionales o estructuras sindicales, De la Espriella llegó a la política desde el ejercicio profesional del derecho y desde una posición cercana a sectores privilegiados de la sociedad. Esa circunstancia resulta clave para comprender tanto su visión del país como las alianzas que han acompañado su crecimiento político.
![[Img #92631]](https://canarias-semanal.org/upload/images/06_2026/4772_apoyost.jpg)
EL ABOGADO DE LOS CASOS IMPOSIBLES
La notoriedad nacional de De la Espriella no nació en las plazas públicas ni en las campañas electorales. Nació en los tribunales.
Durante años participó en procesos judiciales de enorme repercusión mediática. Defendió a empresarios, dirigentes políticos derechistas y personajes involucrados en algunos de los episodios más polémicos de la vida pública colombiana. Esa actividad le permitió construir una reputación basada en la confrontación permanente y en la capacidad de asumir causas que otros abogados preferían evitar.
Aquellos casos le otorgaron algo más importante que la fama: le permitieron conocer desde dentro el funcionamiento de las élites políticas, económicas y judiciales del país. Mientras millones de colombianos apenas observaban los acontecimientos a través de la televisión, él interactuaba directamente con quienes tomaban decisiones en los principales centros de poder.
Por eso resultará difícil entender su actual proyecto político sin tener en cuenta esa experiencia previa. Su candidatura no surge desde fuera del sistema. Surge desde uno de sus espacios más sensibles: la intersección entre justicia, política y poder económico.
LA CONSTRUCCIÓN DE UN LÍDER MEDIÁTICO
En una época dominada por las redes sociales, la política se parece cada vez más a una batalla por la atención pública. De la Espriella comprendió esa transformación antes que muchos de sus competidores.
Mientras otros dirigentes mantenían formas tradicionales de comunicación, él construyó una presencia constante basada en declaraciones contundentes, mensajes directos y una estética cuidadosamente diseñada. Poco a poco fue desarrollando una identidad propia que combina un supuesto patriotismo, discurso de autoridad, rechazo a las élites políticas tradicionales y promesas de transformación rápida.
Su estrategia recuerda un fenómeno cada vez más frecuente en distintos países: líderes que presentan soluciones simples para problemas complejos y que convierten la confrontación en una herramienta de movilización política.
La clave de su éxito comunicativo no consiste únicamente en lo que dice, sino en cómo lo dice. Habla con la seguridad de quien transmite certezas en un momento de incertidumbre. Y cuando una sociedad atraviesa períodos de miedo o frustración, esa seguridad puede resultar extraordinariamente atractiva.
LAS REDES DE PODER QUE IMPULSAN SU ASCENSO
Toda figura política necesita apoyos. Ningún proyecto presidencial se construye únicamente con discursos. A medida que su candidatura fue creciendo comenzaron a aparecer preguntas sobre las fuerzas que estan respaldando su ascenso. Empresarios, dirigentes regionales, grupos económicos y sectores políticos han sido señalados como parte del entramado de relaciones que rodea su proyecto.
Este aspecto resulta especialmente importante porque permite observar una diferencia entre la narrativa y la realidad. La narrativa presenta a De la Espriella como un dirigente independiente que desafía a las viejas estructuras. La realidad muestra de manera cristalina a un candidato que mantiene vínculos con sectores que llevan décadas ocupando posiciones relevantes dentro del poder económico y político colombiano.
Eso no significa necesariamente que carezca de autonomía. Significa que su proyecto no puede analizarse como un fenómeno aislado ni como la aventura individual de un hombre carismático. Detrás de toda candidatura presidencial existen intereses, alianzas y expectativas.
EL CLAN CHAR Y EL PODER DEL CARIBE
Entre las relaciones políticas que más atención han despertado aparecen las vinculadas a las élites de Barranquilla y de la región Caribe.
Durante décadas, ciertos grupos económicos y políticos lograron construir una influencia considerable en esa parte del país. Su capacidad para controlar administraciones locales, movilizar recursos y mantener redes de apoyo les permitió convertirse en actores fundamentales dentro de la política nacional.
La cercanía de De la Espriella con algunos de esos sectores ha alimentado un debate que va mucho más allá de una cuestión electoral. La discusión gira en torno a quiénes podrían beneficiarse de una eventual llegada suya a la presidencia y qué modelo de país impulsaría una administración respaldada por esas alianzas.
La importancia de este debate radica en que las elecciones nunca son únicamente una competencia entre individuos. También son una disputa entre proyectos, clases sociales, intereses y visiones de futuro.
LA POLÍTICA DE LA MANO DURA
Si existe una expresión que resume la propuesta política de De la Espriella es la idea de la mano dura.
Su discurso insiste en la necesidad de reforzar la autoridad del Estado, combatir el crimen organizado con mayor contundencia y recuperar la seguridad en territorios donde la presencia institucional es débil o insuficiente.
Estas propuestas encuentran receptividad en amplios sectores de la población. Después de décadas de violencia, narcotráfico, corrupción y conflictos armados, millones de ciudadanos sienten que el país necesita respuestas más firmes.
Sin embargo, la experiencia internacional muestra que las políticas de seguridad producen resultados muy distintos según el contexto en que se aplican. La cuestión fundamental no es solamente cuánto poder debe ejercer el Estado, sino cómo se utiliza ese poder, bajo qué controles y con qué límites.
Esa será probablemente una de las grandes discusiones de la Colombia que viene.
¿POR QUÉ TANTOS COLOMBIANOS LO APOYAN?
Sería un error explicar el crecimiento de De la Espriella únicamente por sus habilidades personales.
Su ascenso refleja fundamentalmente el malestar acumulado de amplios sectores sociales. Muchos ciudadanos perciben que los problemas de inseguridad persisten, que las oportunidades económicas siguen siendo insuficientes y que las promesas de cambio formuladas por distintos gobiernos no han producido los resultados esperados.
Cuando una parte importante de la población pierde confianza en las instituciones tradicionales, aparecen figuras que prometen actuar con rapidez y sin concesiones. Esa dinámica se ha repetido en numerosos países durante los últimos años.
De la Espriella se ha convertido en el vehículo político de una demanda de orden, autoridad y cambio que existe en una parte significativa de la sociedad colombiana.
¿QUIÉN ES REALMENTE ABELARDO DE LA ESPRIELLA?
La respuesta no cabe en una consigna electoral ni en una caricatura política. Abelardo de la Espriella es, al mismo tiempo, un abogado exitoso, una figura mediática, un representante de sectores tradicionales del poder económico y un dirigente capaz de conectar con el descontento de millones de ciudadanos. Su fuerza política nace precisamente de esa combinación.
Presentarlo únicamente como un outsider sería ignorar sus conexiones con importantes redes de influencia. Reducirlo a un simple representante de las élites sería desconocer la capacidad que ha demostrado para interpretar inquietudes reales presentes en la sociedad colombiana.
Su candidatura expresa una tensión profunda que atraviesa hoy al país: la búsqueda de seguridad y estabilidad en un contexto marcado por la incertidumbre, la polarización y el cansancio frente a los resultados obtenidos por las fuerzas políticas tradicionales.
Por eso la pregunta sobre quién es realmente Abelardo de la Espriella termina conduciendo a otra cuestión aún más importante: qué tipo de Colombia está haciendo posible el ascenso de un dirigente como él y qué dirección podría tomar el país si finalmenteen las elecciones de este domingo llega a alcanzar el gobierno.
VIDEO: Entrevista a Abelardo de la Espriella;
POR VICTORIA MARTÍNEZ, DESDE MEXICO PARA CANARIAS SEMANAL.ORG
Durante años, Abelardo de la Espriella , el candidato de la
extrema derecha que las encuestas señalaban como favorito en las elecciones que se celebraronel pasado domingo en Colombia, ha sido durante años, una figura muy conocida en los círculos jurídicos, empresariales y mediáticos de ese pais. Sin embargo, en muy poco tiempo record pasó de ser un abogado famoso a convertirse en uno de los protagonistas de la política nacional.
Su irrupción en la carrera presidencial de 2026 no surgió de la nada. Tampoco puede explicarse únicamente por su personalidad provocadora, por su habilidad para ocupar titulares o por su intensa actividad en las redes sociales. Detrás del personaje hay una trayectoria cuidadosamente construida, una red de relaciones consolidada durante décadas y un discurso que conecta con los temores, frustraciones y expectativas de una parte importante de la sociedad colombiana.
La pregunta que muchos colombianos se hacen hoy no es solamente quién puede ganar las elecciones. La pregunta más importante es otra: ¿quién es realmente Abelardo de la Espriella?
EL HOMBRE DETRÁS DEL PERSONAJE
La imagen pública de De la Espriella ha sido diseñada alrededor de la figura de un hombre fuerte, seguro de sí mismo, dispuesto a desafiar las convenciones y a decir lo que otros políticos prefieren callar. Con su discurso pretende transmitir autoridad, determinación y una confianza casi absoluta en sus propias capacidades.
Pero esa imagen de outsider político tiene importantes matices. Su historia personal está ligada desde hace décadas a ambientes donde convergen el poder económico, el mundo jurídico y la política regional. Su formación como abogado y la creación de una de las firmas jurídicas más conocidas del país le permitieron acceder a círculos de influencia reservados para muy pocos colombianos.
A diferencia de otros dirigentes que construyen su carrera desde movimientos sociales, partidos tradicionales o estructuras sindicales, De la Espriella llegó a la política desde el ejercicio profesional del derecho y desde una posición cercana a sectores privilegiados de la sociedad. Esa circunstancia resulta clave para comprender tanto su visión del país como las alianzas que han acompañado su crecimiento político.
EL ABOGADO DE LOS CASOS IMPOSIBLES
La notoriedad nacional de De la Espriella no nació en las plazas públicas ni en las campañas electorales. Nació en los tribunales.
Durante años participó en procesos judiciales de enorme repercusión mediática. Defendió a empresarios, dirigentes políticos derechistas y personajes involucrados en algunos de los episodios más polémicos de la vida pública colombiana. Esa actividad le permitió construir una reputación basada en la confrontación permanente y en la capacidad de asumir causas que otros abogados preferían evitar.
Aquellos casos le otorgaron algo más importante que la fama: le permitieron conocer desde dentro el funcionamiento de las élites políticas, económicas y judiciales del país. Mientras millones de colombianos apenas observaban los acontecimientos a través de la televisión, él interactuaba directamente con quienes tomaban decisiones en los principales centros de poder.
Por eso resultará difícil entender su actual proyecto político sin tener en cuenta esa experiencia previa. Su candidatura no surge desde fuera del sistema. Surge desde uno de sus espacios más sensibles: la intersección entre justicia, política y poder económico.
LA CONSTRUCCIÓN DE UN LÍDER MEDIÁTICO
En una época dominada por las redes sociales, la política se parece cada vez más a una batalla por la atención pública. De la Espriella comprendió esa transformación antes que muchos de sus competidores.
Mientras otros dirigentes mantenían formas tradicionales de comunicación, él construyó una presencia constante basada en declaraciones contundentes, mensajes directos y una estética cuidadosamente diseñada. Poco a poco fue desarrollando una identidad propia que combina un supuesto patriotismo, discurso de autoridad, rechazo a las élites políticas tradicionales y promesas de transformación rápida.
Su estrategia recuerda un fenómeno cada vez más frecuente en distintos países: líderes que presentan soluciones simples para problemas complejos y que convierten la confrontación en una herramienta de movilización política.
La clave de su éxito comunicativo no consiste únicamente en lo que dice, sino en cómo lo dice. Habla con la seguridad de quien transmite certezas en un momento de incertidumbre. Y cuando una sociedad atraviesa períodos de miedo o frustración, esa seguridad puede resultar extraordinariamente atractiva.
LAS REDES DE PODER QUE IMPULSAN SU ASCENSO
Toda figura política necesita apoyos. Ningún proyecto presidencial se construye únicamente con discursos. A medida que su candidatura fue creciendo comenzaron a aparecer preguntas sobre las fuerzas que estan respaldando su ascenso. Empresarios, dirigentes regionales, grupos económicos y sectores políticos han sido señalados como parte del entramado de relaciones que rodea su proyecto.
Este aspecto resulta especialmente importante porque permite observar una diferencia entre la narrativa y la realidad. La narrativa presenta a De la Espriella como un dirigente independiente que desafía a las viejas estructuras. La realidad muestra de manera cristalina a un candidato que mantiene vínculos con sectores que llevan décadas ocupando posiciones relevantes dentro del poder económico y político colombiano.
Eso no significa necesariamente que carezca de autonomía. Significa que su proyecto no puede analizarse como un fenómeno aislado ni como la aventura individual de un hombre carismático. Detrás de toda candidatura presidencial existen intereses, alianzas y expectativas.
EL CLAN CHAR Y EL PODER DEL CARIBE
Entre las relaciones políticas que más atención han despertado aparecen las vinculadas a las élites de Barranquilla y de la región Caribe.
Durante décadas, ciertos grupos económicos y políticos lograron construir una influencia considerable en esa parte del país. Su capacidad para controlar administraciones locales, movilizar recursos y mantener redes de apoyo les permitió convertirse en actores fundamentales dentro de la política nacional.
La cercanía de De la Espriella con algunos de esos sectores ha alimentado un debate que va mucho más allá de una cuestión electoral. La discusión gira en torno a quiénes podrían beneficiarse de una eventual llegada suya a la presidencia y qué modelo de país impulsaría una administración respaldada por esas alianzas.
La importancia de este debate radica en que las elecciones nunca son únicamente una competencia entre individuos. También son una disputa entre proyectos, clases sociales, intereses y visiones de futuro.
LA POLÍTICA DE LA MANO DURA
Si existe una expresión que resume la propuesta política de De la Espriella es la idea de la mano dura.
Su discurso insiste en la necesidad de reforzar la autoridad del Estado, combatir el crimen organizado con mayor contundencia y recuperar la seguridad en territorios donde la presencia institucional es débil o insuficiente.
Estas propuestas encuentran receptividad en amplios sectores de la población. Después de décadas de violencia, narcotráfico, corrupción y conflictos armados, millones de ciudadanos sienten que el país necesita respuestas más firmes.
Sin embargo, la experiencia internacional muestra que las políticas de seguridad producen resultados muy distintos según el contexto en que se aplican. La cuestión fundamental no es solamente cuánto poder debe ejercer el Estado, sino cómo se utiliza ese poder, bajo qué controles y con qué límites.
Esa será probablemente una de las grandes discusiones de la Colombia que viene.
¿POR QUÉ TANTOS COLOMBIANOS LO APOYAN?
Sería un error explicar el crecimiento de De la Espriella únicamente por sus habilidades personales.
Su ascenso refleja fundamentalmente el malestar acumulado de amplios sectores sociales. Muchos ciudadanos perciben que los problemas de inseguridad persisten, que las oportunidades económicas siguen siendo insuficientes y que las promesas de cambio formuladas por distintos gobiernos no han producido los resultados esperados.
Cuando una parte importante de la población pierde confianza en las instituciones tradicionales, aparecen figuras que prometen actuar con rapidez y sin concesiones. Esa dinámica se ha repetido en numerosos países durante los últimos años.
De la Espriella se ha convertido en el vehículo político de una demanda de orden, autoridad y cambio que existe en una parte significativa de la sociedad colombiana.
¿QUIÉN ES REALMENTE ABELARDO DE LA ESPRIELLA?
La respuesta no cabe en una consigna electoral ni en una caricatura política. Abelardo de la Espriella es, al mismo tiempo, un abogado exitoso, una figura mediática, un representante de sectores tradicionales del poder económico y un dirigente capaz de conectar con el descontento de millones de ciudadanos. Su fuerza política nace precisamente de esa combinación.
Presentarlo únicamente como un outsider sería ignorar sus conexiones con importantes redes de influencia. Reducirlo a un simple representante de las élites sería desconocer la capacidad que ha demostrado para interpretar inquietudes reales presentes en la sociedad colombiana.
Su candidatura expresa una tensión profunda que atraviesa hoy al país: la búsqueda de seguridad y estabilidad en un contexto marcado por la incertidumbre, la polarización y el cansancio frente a los resultados obtenidos por las fuerzas políticas tradicionales.
Por eso la pregunta sobre quién es realmente Abelardo de la Espriella termina conduciendo a otra cuestión aún más importante: qué tipo de Colombia está haciendo posible el ascenso de un dirigente como él y qué dirección podría tomar el país si finalmenteen las elecciones de este domingo llega a alcanzar el gobierno.
VIDEO: Entrevista a Abelardo de la Espriella;




























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