EE.UU. YA REALIZA EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES EN VENEZUELA CON EL CONSENTIMIENTO DEL GOBIERNO TÍTERE (VÍDEOS)
Mario Silva vincula la operación con una estrategia para "facilitar el control de la mayor reserva de oro de Venezuela"
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que el ejército estadounidense ejecutó extrajudicialmente en territorio venezolano a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como "Niño Guerrero", considerado por Washington como líder del denominado "Tren de Aragua". Según el propio Trump, la operación se llevó a cabo en coordinación con el Gobierno títere de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez.
Por ERNESTO GUTIÉRREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que el ejército estadounidense ejecutó extrajudicialmente en territorio venezolano a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como "Niño Guerrero", considerado por Washington como líder del denominado "Tren de Aragua".
Según el propio Trump, la operación se llevó a cabo en coordinación con el Gobierno títere de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez. Aunque el mandatario norteamericano hizo público el anuncio el pasado viernes 13 de junio, la propia Administración Trump precisó que la operación militar había sido ejecutada varios días antes, a comienzos de la pasada semana.
"Siguiendo mis órdenes, el Mando Sur de Estados Unidos hizo un ataque cinético rápido y letal para ejecutar con éxito al Niño Guerrero, el infame líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta", escribió Trump en su red social.
Esta operación supone un salto cualitativo de enorme gravedad política y jurídica. Por primera vez, el propio Gobierno venezolano encargado por Trump para realizar la "transición" política ideada por Washington, reconoce haber colaborado con una acción militar estadounidense que terminó con una ejecución extrajudicial dentro del territorio nacional del país latinoamericano.
El Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez afirmó a través de un comunicado emitido por su ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, que la muerte de Guerrero se produjo durante una "operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos" desarrollada duante un "enfrentamiento" en el sureste del estado Bolívar. Esta narrativa oficial venezolana sobre un supuesto "enfrentamiento", sin embargo, se contradice no solo con las declaraciones estadounidenses, sino con las imágenes del ataque difundidas posteriormente. Donald Trump no habló de combate ni de resistencia armada. Utilizó expresamente el término "ejecutar", dejando claro que el objetivo de la operación era eliminar físicamente al supuesto líder criminal.
UNA GRAVE VULNERACIÓN DE LA SOBERANÍA Y DE LA LEGALIDAD VENEZOLANA
Más allá de la identidad o de las acusaciones formuladas contra Héctor Guerrero Flores, lo ocurrido deja en evidencia hasta qué punto la elite postchavista que se encuentra formalmente en el poder del país latinoamericano responde plenamente a las órdenes de la Administración Trump.
Venezuela abolió la pena de muerte hace más de siglo y medio y huelga decir que su Constitución vigente no contempla la ejecución extrajudicial como forma de administrar “justicia”. En el supuesto de que el fallecido hubiera cometido los delitos que se le atribuían, correspondía al Estado venezolano detenerlo y ponerlo a disposición de los tribunales competentes de ese país para que fuera juzgado. Por el contrario, el Gobierno encargado por Donald Trump ha permitido que sea una potencia extranjera la que ejecute de facto una pena de muerte en suelo venezolano, en abierta contradicción con las propias leyes del país.
LA OPERACIÓN YANQUI CONTRA UNA ORGANIZACIÓN QUE, SEGÚN EL PROPIO GOBIERNO VENEZOLANO, NO EXISTÍA
La situación adquiere dimensiones todavía más contradictorias si se considera que el llamado Tren de Aragua había sido presentado reiteradamente por destacados dirigentes chavistas como una organización criminal inexistente o completamente desarticulada.
Estados Unidos utilizó la supuesta existencia y expansión internacional del Tren de Aragua para justificar diversas actuaciones contra Venezuela, incluyendo el ataque del pasado 3 de enero y el secuestro de Nicolás Maduro, acusado por Trump de ser el líder de esa organización criminal, así como las operaciones militares contra embarcaciones en el Caribe que fueron denunciadas anteriormente por el propio Gobierno venezolano.
Tal y como el lector podrá comprobar en el primero de los vídeos adjuntos a esta información, el poprio Diosdado Cabello, secretario general del PSUV y miembro del triunvirato que conforma el actual Gobierno títere a las órdenes de Washington, aseguraba categóricamente que "el Tren de Aragua no existe". Según afirmaba Cabello, quienes sostenían lo contrario actuaban "desde la narrativa de la mentira".
Por su parte, Nicolás Maduro, el presidente venezolano secuestrado, encarcelado y enjuiciado por la misma potencia que ahora campa a sus anchas por el territorio venezolano, no sólo se refería al "extinto Tren de Aragua", sino que acusaba directamente al Imperio norteamericano de estar conspirando para reactivar esa organización mediante una operación terrorista ejecutada por mercenarios.
De esta forma, la misma organización criminal cuya existencia era negada desde el gobierno enezolano y que ha sido utilizada de forma propagandística por la administración Trump como parte de su estrategia imperialista de injerencia en América Latina, reaparece ahora como justificación, avalada por el Ejecutivo de Delcy Rodríguez para permitir que las fuerzas estadounidenses bombardeen objetivos dentro del territorio venezolano.
LAS DURA DENUNCIA DE MARIO SILVA
Uno de los pronunciamientos más contundentes contra esta operación militar norteamericana en Venezuela ha sido la del conocido comunicador chavista Mario Silva, quien denunció la extrema gravedad de lo sucedido.
Según manifestó Silva, el operativo supone "una violación de la Constitución venezolana, de la soberanía nacional y de la independencia del país".
Silva denunció que Venezuela ha pasado a convertirse en "un Estado tutelado por Estados Unidos" y advirtió que las autoridades venezolanas podrían estar convirtiéndose en "cómplices de crímenes de lesa humanidad".
El conductor de La hojilla cuestionó que se hubiera permitido la "actuación de drones estadounidenses dentro del territorio nacional" cuando Venezuela dispone de instituciones policiales, militares y de inteligencia capaces de efectuar operaciones de captura y poner a los sospechosos de cometer delitos a disposición de la justicia.
Asimismo, señaló que resulta "especialmente llamativo que el asunto del Tren de Aragua resurja precisamente cuando había dejado de formar parte central de las acusaciones dirigidas contra Nicolás Maduro y Cilia Flores".
A su juicio, el Gobierno venezolano ha terminado convirtiéndose en "cómplice de los mismos procedimientos extrajudiciales que anteriormente denunciaba cuando eran ejecutados por Estados Unidos en el mar Caribe".
Mario Silva destacó, además, que el Gobierno de Delcy Rodríguez había permitido que Estados Unidos ejerciera fuerza letal dentro del país, ejecutando "una operación criminal que se convierte en una pena de muerte", a pesar de que "según nuestra Constitución, en nuestro territorio la pena de muerte no existe".
Silva alertó, igualmente, sobre el peligroso precedente que podría establecerse a partir de ahora. Según advirtió, si Estados Unidos puede decidir unilateralmente quién debe ser eliminado en territorio venezolano, "cualquier organización política, colectivo revolucionario o sector crítico podría convertirse mañana en objetivo de operaciones similares bajo cualquier tipo de acusación".
"Podría tomarse la decisión de bombardear a un colectivo o a una organización revolucionaria para luego endilgarles que son narcotraficantes", afirmó, denunciando que "impunemente los Estados Unidos bombardean, matan e inventan el cargo o la acusación que, dicho sea de paso, se convierte en una pena de muerte".
Finalmente, Silva sostuvo que detrás de estos acontecimientos podría existir una estrategia orientada a consolidar el control estadounidense sobre los recursos estratégicos venezolanos.
"El tema de fondo -afirmó - es la limpieza del terreno para la toma de la mayor reserva de oro del mundo por parte de los Estados Unidos".
LA INTERVENCIÓN DE MARIO SILVA:
Por ERNESTO GUTIÉRREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que el ejército estadounidense ejecutó extrajudicialmente en territorio venezolano a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como "Niño Guerrero", considerado por Washington como líder del denominado "Tren de Aragua".
Según el propio Trump, la operación se llevó a cabo en coordinación con el Gobierno títere de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez. Aunque el mandatario norteamericano hizo público el anuncio el pasado viernes 13 de junio, la propia Administración Trump precisó que la operación militar había sido ejecutada varios días antes, a comienzos de la pasada semana.
"Siguiendo mis órdenes, el Mando Sur de Estados Unidos hizo un ataque cinético rápido y letal para ejecutar con éxito al Niño Guerrero, el infame líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta", escribió Trump en su red social.
Esta operación supone un salto cualitativo de enorme gravedad política y jurídica. Por primera vez, el propio Gobierno venezolano encargado por Trump para realizar la "transición" política ideada por Washington, reconoce haber colaborado con una acción militar estadounidense que terminó con una ejecución extrajudicial dentro del territorio nacional del país latinoamericano.
El Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez afirmó a través de un comunicado emitido por su ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, que la muerte de Guerrero se produjo durante una "operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos" desarrollada duante un "enfrentamiento" en el sureste del estado Bolívar. Esta narrativa oficial venezolana sobre un supuesto "enfrentamiento", sin embargo, se contradice no solo con las declaraciones estadounidenses, sino con las imágenes del ataque difundidas posteriormente. Donald Trump no habló de combate ni de resistencia armada. Utilizó expresamente el término "ejecutar", dejando claro que el objetivo de la operación era eliminar físicamente al supuesto líder criminal.
UNA GRAVE VULNERACIÓN DE LA SOBERANÍA Y DE LA LEGALIDAD VENEZOLANA
Más allá de la identidad o de las acusaciones formuladas contra Héctor Guerrero Flores, lo ocurrido deja en evidencia hasta qué punto la elite postchavista que se encuentra formalmente en el poder del país latinoamericano responde plenamente a las órdenes de la Administración Trump.
Venezuela abolió la pena de muerte hace más de siglo y medio y huelga decir que su Constitución vigente no contempla la ejecución extrajudicial como forma de administrar “justicia”. En el supuesto de que el fallecido hubiera cometido los delitos que se le atribuían, correspondía al Estado venezolano detenerlo y ponerlo a disposición de los tribunales competentes de ese país para que fuera juzgado. Por el contrario, el Gobierno encargado por Donald Trump ha permitido que sea una potencia extranjera la que ejecute de facto una pena de muerte en suelo venezolano, en abierta contradicción con las propias leyes del país.
LA OPERACIÓN YANQUI CONTRA UNA ORGANIZACIÓN QUE, SEGÚN EL PROPIO GOBIERNO VENEZOLANO, NO EXISTÍA
La situación adquiere dimensiones todavía más contradictorias si se considera que el llamado Tren de Aragua había sido presentado reiteradamente por destacados dirigentes chavistas como una organización criminal inexistente o completamente desarticulada.
Estados Unidos utilizó la supuesta existencia y expansión internacional del Tren de Aragua para justificar diversas actuaciones contra Venezuela, incluyendo el ataque del pasado 3 de enero y el secuestro de Nicolás Maduro, acusado por Trump de ser el líder de esa organización criminal, así como las operaciones militares contra embarcaciones en el Caribe que fueron denunciadas anteriormente por el propio Gobierno venezolano.
Tal y como el lector podrá comprobar en el primero de los vídeos adjuntos a esta información, el poprio Diosdado Cabello, secretario general del PSUV y miembro del triunvirato que conforma el actual Gobierno títere a las órdenes de Washington, aseguraba categóricamente que "el Tren de Aragua no existe". Según afirmaba Cabello, quienes sostenían lo contrario actuaban "desde la narrativa de la mentira".
Por su parte, Nicolás Maduro, el presidente venezolano secuestrado, encarcelado y enjuiciado por la misma potencia que ahora campa a sus anchas por el territorio venezolano, no sólo se refería al "extinto Tren de Aragua", sino que acusaba directamente al Imperio norteamericano de estar conspirando para reactivar esa organización mediante una operación terrorista ejecutada por mercenarios.
De esta forma, la misma organización criminal cuya existencia era negada desde el gobierno enezolano y que ha sido utilizada de forma propagandística por la administración Trump como parte de su estrategia imperialista de injerencia en América Latina, reaparece ahora como justificación, avalada por el Ejecutivo de Delcy Rodríguez para permitir que las fuerzas estadounidenses bombardeen objetivos dentro del territorio venezolano.
LAS DURA DENUNCIA DE MARIO SILVA
Uno de los pronunciamientos más contundentes contra esta operación militar norteamericana en Venezuela ha sido la del conocido comunicador chavista Mario Silva, quien denunció la extrema gravedad de lo sucedido.
Según manifestó Silva, el operativo supone "una violación de la Constitución venezolana, de la soberanía nacional y de la independencia del país".
Silva denunció que Venezuela ha pasado a convertirse en "un Estado tutelado por Estados Unidos" y advirtió que las autoridades venezolanas podrían estar convirtiéndose en "cómplices de crímenes de lesa humanidad".
El conductor de La hojilla cuestionó que se hubiera permitido la "actuación de drones estadounidenses dentro del territorio nacional" cuando Venezuela dispone de instituciones policiales, militares y de inteligencia capaces de efectuar operaciones de captura y poner a los sospechosos de cometer delitos a disposición de la justicia.
Asimismo, señaló que resulta "especialmente llamativo que el asunto del Tren de Aragua resurja precisamente cuando había dejado de formar parte central de las acusaciones dirigidas contra Nicolás Maduro y Cilia Flores".
A su juicio, el Gobierno venezolano ha terminado convirtiéndose en "cómplice de los mismos procedimientos extrajudiciales que anteriormente denunciaba cuando eran ejecutados por Estados Unidos en el mar Caribe".
Mario Silva destacó, además, que el Gobierno de Delcy Rodríguez había permitido que Estados Unidos ejerciera fuerza letal dentro del país, ejecutando "una operación criminal que se convierte en una pena de muerte", a pesar de que "según nuestra Constitución, en nuestro territorio la pena de muerte no existe".
Silva alertó, igualmente, sobre el peligroso precedente que podría establecerse a partir de ahora. Según advirtió, si Estados Unidos puede decidir unilateralmente quién debe ser eliminado en territorio venezolano, "cualquier organización política, colectivo revolucionario o sector crítico podría convertirse mañana en objetivo de operaciones similares bajo cualquier tipo de acusación".
"Podría tomarse la decisión de bombardear a un colectivo o a una organización revolucionaria para luego endilgarles que son narcotraficantes", afirmó, denunciando que "impunemente los Estados Unidos bombardean, matan e inventan el cargo o la acusación que, dicho sea de paso, se convierte en una pena de muerte".
Finalmente, Silva sostuvo que detrás de estos acontecimientos podría existir una estrategia orientada a consolidar el control estadounidense sobre los recursos estratégicos venezolanos.
"El tema de fondo -afirmó - es la limpieza del terreno para la toma de la mayor reserva de oro del mundo por parte de los Estados Unidos".
LA INTERVENCIÓN DE MARIO SILVA:



























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