Viernes, 12 de Junio de 2026

Actualizada

Viernes, 12 de Junio de 2026 a las 02:55:27 horas

| 15
Jueves, 11 de Junio de 2026 Tiempo de lectura:

MILITANTES DEL PCE DENUNCIAN "MANIPULACIÓN" DE SU CONGRESO DESDE LA DIRECCIÓN DE ENRIQUE SANTIAGO

"La dirección pretende neutralizar a los sectores críticos"

En un texto remitido para su difusión por Benito Cifuentes, ex militante del PCE de Madrid, bajo el título "Militantes del PCE denuncian la manipulación del XXII Congreso por la dirección de Enrique Santiago", se expone una severa crítica a la actuación de la actual dirección del Partido Comunista de España en vísperas del XXII Congreso previsto para diciembre de este año.

Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

     En un texto remitido para su difusión por Benito Cifuentes, ex militante del PCE de Madrid, bajo el título "Militantes del PCE denuncian la manipulación del XXII Congreso por la dirección de Enrique Santiago", se expone una severa crítica a la actuación de la actual dirección del Partido Comunista de España en vísperas del XXII Congreso previsto para diciembre de este año.

 

   Según apunta el autor, la denuncia recogería los planteamientos de militantes que continúan formando parte del PCE y que habrían decidido "preservar su identidad por temor a sufrir represalias" derivadas de su posicionamiento crítico.

 

    Según afirma el autor, en lugar de favorecer un periodo de debate político abierto y de confrontación de ideas propio de cualquier proceso congresual, la dirección encabezada por Enrique Santiago estaría recurriendo a mecanismos disciplinarios y estatutarios para neutralizar a los sectores críticos y condicionar el desarrollo del Congreso.

 

   Uno de los elementos centrales de la denuncia gira en torno a una resolución del Secretariado del PCE fechada el 8 de junio de 2026. Según recoge este documento, la dirección estatal interpreta que el uso del lema "Hay Partido" en unos carnés distribuidos por la organización madrileña constituiría un indicio de la existencia de una corriente organizada al margen de los procedimientos previstos en los estatutos del partido. El texto oficial considera que dichos carnés no representan documentación oficial del PCE y advierte a la militancia de que participar en esa iniciativa podría implicar la integración en una estructura considerada antiestatutaria, mencionando posibles consecuencias disciplinarias.

 

   Sin embargo, la denuncia difundida por Cifuentes sostiene que esta interpretación carece de pruebas objetivas y responde más bien a una estrategia orientada a desacreditar a quienes mantienen posiciones discrepantes respecto a la dirección actual. Según el autor, el hecho de que una organización territorial tan relevante como la de Madrid haya sido señalada públicamente ante toda la militancia constituye una muestra del deterioro de la convivencia interna y del endurecimiento de las relaciones políticas dentro del PCE.

 

   Especial relevancia adquiere en este contexto la respuesta emitida por el Secretariado Regional del PCE en Madrid.  La dirección madrileña rechaza de forma categórica las acusaciones de fraccionalismo formuladas desde la dirección estatal. Según se expone en esa resolución, los carnés distribuidos tendrían un carácter meramente simbólico y complementario a los documentos oficiales emitidos por el Comité Central. Asimismo, la organización madrileña sostiene que el lema "Hay Partido" viene utilizándose desde hace años en diversos ámbitos territoriales del PCE y niega que exista relación alguna entre esta iniciativa y la constitución de corrientes organizadas prohibidas por los estatutos.

 

  Según afirman los responsables madrileños, la finalidad de las entregas de carnés habría sido fortalecer la participación de la militancia, favorecer espacios de encuentro y reforzar los vínculos internos del partido. Desde esta perspectiva, la comunicación enviada por el Secretariado estatal a toda la afiliación española habría contribuido, según sostienen, a generar alarma innecesaria y a incrementar artificialmente la tensión interna en un momento especialmente sensible para la organización.

 

  Pero la controversia parece ir mucho más allá de una simple discrepancia sobre la utilización de determinados símbolos o materiales organizativos. Tal y como señala Benito Cifuentes en su denuncia, detrás de este conflicto subyace un debate político mucho más profundo acerca del rumbo estratégico que debe adoptar el PCE en los próximos años.

 

   En este sentido, adquiere especial relevancia el documento titulado "Hay Partido", suscrito por diversos miembros del Comité Central y responsables territoriales del PCE. El texto constituye una reflexión crítica sobre la evolución política reciente de la organización y plantea la necesidad de abrir un proceso de discusión sincero sobre el papel que debe desempeñar el Partido Comunista en el actual escenario político y social.

 

   Entre las cuestiones planteadas en este documento figuran las críticas a la subordinación política respecto al PSOE, la preocupación por la pérdida de influencia propia del PCE dentro de sucesivos espacios electorales compartidos y la necesidad de recuperar una identidad política diferenciada. Sus firmantes defienden "la revitalización del debate interno, la recuperación del protagonismo de la militancia y la construcción de un proyecto comunista con mayor autonomía estratégica".

 

   Según interpreta el autor de la denuncia, precisamente la existencia de este debate de fondo explicaría la dureza con la que determinados sectores de la dirección estatal habrían reaccionado ante iniciativas que consideran vinculadas a posiciones críticas. Desde esta óptica, las advertencias disciplinarias y la utilización de mecanismos estatutarios no responderían únicamente a cuestiones organizativas, sino que formarían parte de una pugna política relacionada con el futuro liderazgo y la orientación del partido tras el XXII Congreso.

 

   De acuerdo con lo expresado por Benito Cifuentes, el riesgo principal reside en que el próximo Congreso, en lugar de convertirse en un espacio de reconstrucción política y de debate plural, termine desarrollándose bajo un clima de desconfianza y confrontación interna. El autor sostiene que la criminalización de determinadas expresiones de entusiasmo militante o de posicionamientos críticos podría contribuir a profundizar la fractura existente dentro de la organización.

 

   Más allá de las interpretaciones enfrentadas sobre los hechos concretos, lo cierto es que la documentación aportada refleja la existencia de una discusión significativa sobre la situación actual del PCE y sobre el modelo organizativo y político que debería prevalecer en el futuro inmediato. La dirección estatal defiende la necesidad de preservar el cumplimiento de los estatutos y evitar la aparición de dinámicas fraccionales. Los sectores críticos, por su parte, consideran que determinadas actuaciones podrían estar limitando el debate político legítimo en un momento decisivo para la organización.

 

   A pocos meses de la celebración del XXII Congreso, las tensiones descritas en esta denuncia ponen de manifiesto que el Partido Comunista de España afronta una etapa de especial trascendencia. Del modo en que se gestione este proceso dependerá no sólo la resolución de las discrepancias actuales, sino también la capacidad de la organización para articular espacios de debate interno compatibles con la cohesión necesaria para afrontar los desafíos políticos del presente. 

 
 
Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.202

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.