¿HABRÁ QUE OLVIDARSE DEL SOCIALISMO?
CHINA, EL DECLIVE DE OCCIDENTE Y LA GRAN PREGUNTA DEL SIGLO XXI: ¿QUÉ VIENE - O NO VIENE - DESPUÉS DEL CAPITALISMO?
Durante más de tres décadas se nos aseguró que el capitalismo había vencido definitivamente y que la historia había llegado a su destino final. Sin embargo, las guerras, las crisis económicas, el aumento de las desigualdades y el ascenso de nuevas potencias están cuestionando ese relato. En este análisis, Marcelo Colussi aborda una de las cuestiones más polémicas de nuestro tiempo: si el socialismo pertenece al pasado o si, por el contrario, las transformaciones que sacuden el mundo anuncian el regreso de un debate que nunca llegó a desaparecer.
REDACCIÓN CS
Esa es la pregunta provocadora que atraviesa este artículo de nuestro colaborador Marcelo Colussi, en el artículo suyo que enlazamos desde esta misma página. No obstante, quien espere de él una respuesta simple se encontrará con un recorrido mucho más inquietante.
El texto parte de una constatación contundente: el capitalismo sigue presentándose como el único sistema posible, aunque sus resultados muestran una realidad marcada por desigualdades crecientes, conflictos permanentes, deterioro ambiental y una concentración de riqueza cada vez más extrema.
A partir de ahí, el autor invita al lector a revisar una cuestión que muchos consideran cerrada: ¿fracasaron realmente las ideas de Marx y los proyectos socialistas del siglo XX? Lejos de aceptar los tópicos habituales, el artículo analiza los avances sociales logrados en las experiencias socialistas históricas y plantea una reflexión incómoda para partidarios y detractores: si esos procesos consiguieron mejoras significativas en educación, salud, ciencia y condiciones de vida, ¿por qué terminaron enfrentando tantos problemas internos?
Pero el texto no se queda en el pasado. Su parte más sugestiva se centra en el presente y en el futuro. Colussi examina el ascenso de China, el declive relativo de Estados Unidos y la transformación del orden mundial.
¿Estamos, pues, asistiendo al nacimiento de una nueva época? ¿Podrá China convertirse en una alternativa real al modelo occidental o simplemente representa otra variante del capitalismo? ¿Qué papel juegan Rusia y los BRICS en esta reconfiguración global?
Uno de los aspectos más llamativos es la discusión sobre la lucha de clases en el siglo XXI. El autor sostiene que los conflictos sociales no han desaparecido, pero sí han cambiado de forma. Mientras las grandes potencias compiten por la hegemonía mundial, las mayorías trabajadoras parecen observar desde la distancia una disputa en la que apenas participan. Esta situación lleva a una pregunta central: si el capitalismo muestra signos evidentes de agotamiento, pero las alternativas tradicionales tampoco parecen ofrecer respuestas claras, ¿qué caminos quedan abiertos para transformar la sociedad?
El artículo concluye planteando hipótesis audaces sobre el futuro del planeta, desde posibles acuerdos entre las grandes potencias hasta escenarios geopolíticos completamente nuevos. Más que ofrecer certezas, abre interrogantes que obligan a pensar. Y precisamente ahí reside su principal atractivo: invita al lector a cuestionar muchas de las ideas que hoy se consideran indiscutibles.
Si deseas entender por qué razones el debate sobre el socialismo sigue vivo, por qué China se ha convertido en el gran actor del siglo XXI y qué puede ocurrir con el orden mundial en los próximos años, este artículo merece una lectura completa.
PARA SU LECTURA INTEGRA, PULSE AQUÍ

REDACCIÓN CS
Esa es la pregunta provocadora que atraviesa este artículo de nuestro colaborador Marcelo Colussi, en el artículo suyo que enlazamos desde esta misma página. No obstante, quien espere de él una respuesta simple se encontrará con un recorrido mucho más inquietante.
El texto parte de una constatación contundente: el capitalismo sigue presentándose como el único sistema posible, aunque sus resultados muestran una realidad marcada por desigualdades crecientes, conflictos permanentes, deterioro ambiental y una concentración de riqueza cada vez más extrema.
A partir de ahí, el autor invita al lector a revisar una cuestión que muchos consideran cerrada: ¿fracasaron realmente las ideas de Marx y los proyectos socialistas del siglo XX? Lejos de aceptar los tópicos habituales, el artículo analiza los avances sociales logrados en las experiencias socialistas históricas y plantea una reflexión incómoda para partidarios y detractores: si esos procesos consiguieron mejoras significativas en educación, salud, ciencia y condiciones de vida, ¿por qué terminaron enfrentando tantos problemas internos?
Pero el texto no se queda en el pasado. Su parte más sugestiva se centra en el presente y en el futuro. Colussi examina el ascenso de China, el declive relativo de Estados Unidos y la transformación del orden mundial.
¿Estamos, pues, asistiendo al nacimiento de una nueva época? ¿Podrá China convertirse en una alternativa real al modelo occidental o simplemente representa otra variante del capitalismo? ¿Qué papel juegan Rusia y los BRICS en esta reconfiguración global?
Uno de los aspectos más llamativos es la discusión sobre la lucha de clases en el siglo XXI. El autor sostiene que los conflictos sociales no han desaparecido, pero sí han cambiado de forma. Mientras las grandes potencias compiten por la hegemonía mundial, las mayorías trabajadoras parecen observar desde la distancia una disputa en la que apenas participan. Esta situación lleva a una pregunta central: si el capitalismo muestra signos evidentes de agotamiento, pero las alternativas tradicionales tampoco parecen ofrecer respuestas claras, ¿qué caminos quedan abiertos para transformar la sociedad?
El artículo concluye planteando hipótesis audaces sobre el futuro del planeta, desde posibles acuerdos entre las grandes potencias hasta escenarios geopolíticos completamente nuevos. Más que ofrecer certezas, abre interrogantes que obligan a pensar. Y precisamente ahí reside su principal atractivo: invita al lector a cuestionar muchas de las ideas que hoy se consideran indiscutibles.
Si deseas entender por qué razones el debate sobre el socialismo sigue vivo, por qué China se ha convertido en el gran actor del siglo XXI y qué puede ocurrir con el orden mundial en los próximos años, este artículo merece una lectura completa.
PARA SU LECTURA INTEGRA, PULSE AQUÍ




























Ramiro | Lunes, 22 de Junio de 2026 a las 09:21:09 horas
El capitalismo, como todos los sistemas sociales y productivos que lo precedieron, es temporal. No es eterno ni puede serlo por su propia dinámica y las contradicciones de clase que acumula en su seno.
¿Cómo se superará...? Eso ya se verá... Pero teniendo en cuenta que tanto las sociedades tribales, como el esclavismo y el feudalismo, sus aboliciones estuvieron ligadas a sus mismas contradicciones internas de clase así como a nuevas herramientas o inventos humanos que transformaron esas sociedades, podemos pensar que por ahí vendrán los tiros...
Accede para votar (0) (0) Accede para responder