TERREMOTO POLÍTICO EN EE.UU.: EX JEFE DE LA CIA PIDE INCAPACITAR A TRUMP PARA EL EJERCICIO DEL PODER
Pide el estudio la activación de la 25.ª Enmienda para su incapacitacion legal, “que fue escrita pensando en alguien como Trump”
La política estadounidense ha entrado en una nueva fase de máxima tensión tras la petición pública del exdirector de la CIA John Brennan de estudiar la destitución de Donald Trump por incapacidad. Que una figura central del aparato de seguridad del Estado cuestione así la aptitud del presidente constituye un hecho de enorme gravedad institucional.
REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
La degradación política del régimen estadounidense ha alcanzado un nuevo umbral de excepcionalidad histórica: John Brennan, exdirector de la CIA y una de las figuras más representativas del aparato de seguridad del Estado norteamericano, ha pedido públicamente que se estudie la
destitución de Donald Trump mediante la activación de la 25.ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, el mecanismo reservado para apartar del poder a un presidente incapaz de ejercer sus funciones.
No se trata de una salida de tono de un tertuliano marginal ni de una ocurrencia partidista de campaña. Se trata de un antiguo jefe de la principal Agencia de Inteligencia del planeta afirmando, sin ambages, que el actual presidente de Estados Unidos podría no estar mentalmente capacitado para seguir controlando el mayor aparato militar jamás conocido en la historia.
Y cuando una acusación de ese calibre procede del corazón mismo del establishment imperial estadounidense, conviene entender que la crisis política en Washington está entrando en un terreno desconocido.
“La 25.ª Enmienda fue escrita pensando en alguien como Trump”
Esta misma frase, pronunciada por Brennan en una entrevista en MSNBC y reproducida por medios como The Guardian, Axios, Reuters o The Independent, tiene una potencia devastadora. No solo cuestiona la conducta política de Trump: sugiere directamente que el marco constitucional previsto para neutralizar a un presidente incapacitado encaja perfectamente con el actual ocupante de la Casa Blanca.
Brennan formuló esa afirmación tras las últimas amenazas de Trump contra Irán, en las que el mandatario llegó a insinuar la posibilidad de aniquilar al país si Teherán no aceptaba sus condiciones.
Según el exdirector de la CIA, el comportamiento de Trump refleja una combinación de narcisismo patológico, megalomanía e inestabilidad emocional incompatible con la jefatura del Estado y, sobre todo, con el control del arsenal nuclear estadounidense.
Traducido a términos políticos claros: un sector del propio aparato de seguridad norteamericano considera que el presidente de Estados Unidos representa un peligro para la estabilidad internacional.
Una acusación sin precedentes modernos
Estados Unidos ha conocido presidentes impopulares, incompetentes, corruptos e incluso criminales de guerra. Pero son extraordinariamente raros los casos en que una figura de la relevancia institucional de Brennan pide públicamente evaluar la incapacidad mental del presidente en ejercicio.
La gravedad de la situación no radica únicamente en las palabras pronunciadas, sino en el hecho mismo de que hayan podido pronunciarse. Porque cuando miembros destacados del núcleo duro del poder estadounidense empiezan a plantear abiertamente la posibilidad de incapacitar al jefe del Ejecutivo, ello significa que el nivel de alarma interna ha alcanzado cotas extraordinarias.
El debate ya no es marginal
La petición de Brennan se produce además en un contexto de creciente presión institucional sobre Trump.
Según la Agencia Reuters, decenas de congresistas demócratas han reclamado estudiar ya la activación de la 25.ª Enmienda, mientras figuras como Jamie Raskin han exigido una evaluación cognitiva completa del presidente y la publicación de un informe neuropsicológico independiente.
La cuestión ya no pertenece al terreno de la especulación conspirativa o la agitación mediática: ha penetrado en el debate político formal de Washington. Y eso, en sí mismo, constituye una noticia histórica.
El sistema que creó a Trump ya no sabe cómo contenerlo
La paradoja de fondo resulta casi grotesca. Trump no es una anomalía externa al sistema estadounidense. Es producto de él. Es la expresión hipertrofiada y brutalizada de una cultura política construida durante décadas sobre el culto al poder, el espectáculo mediático, el nacionalismo agresivo, la plutocracia y la degradación deliberada del debate público.
Pero una parte de ese mismo sistema parece empezar a descubrir ahora que la criatura que ayudó a producir se ha vuelto más imprevisible de lo tolerable incluso para sus propios arquitectos.
El problema para las élites norteamericanas no es que Trump sea inmoral, agresivo o autoritario. Estados Unidos ha respaldado durante décadas a dirigentes con esos mismos rasgos dentro y fuera de sus fronteras. El problema es otro: que Trump se ha convertido en un factor de inestabilidad tan caótico, tan impulsivo y tan impredecible que amenaza con desbordar los propios mecanismos tradicionales de control del poder imperial.
Una destitución improbable, pero un síntoma devastador
Es cierto que la activación efectiva de la 25.ª Enmienda sigue siendo altamente improbable. Requeriría la participación del vicepresidente JD Vance y de la mayoría del gabinete presidencial, algo políticamente casi inconcebible en el actual equilibrio de fuerzas.
Pero eso no altera lo esencial. Lo verdaderamente trascendente no es que Trump vaya a ser destituido mañana. Lo verdaderamente trascendente es que una parte del aparato estatal estadounidense considera ya legítimo discutir públicamente si el presidente debe ser apartado por incapacidad.
Eso supone una erosión monumental de la autoridad institucional de la presidencia norteamericana y una evidencia brutal del grado de fractura alcanzado por el sistema político de la principal potencia occidental.
Un imperio dirigido por un presidente cuya aptitud ya se discute abiertamente
La imagen internacional de Estados Unidos sale devastada de este episodio. La principal potencia militar del planeta, la nación que mantiene centenares de bases en todo el mundo, controla alianzas militares globales y posee miles de cabezas nucleares, contempla cómo uno de sus exmáximos responsables de inteligencia pide estudiar si su presidente está mentalmente capacitado para seguir en el cargo.
No es una anécdota. No es una polémica menor. Es una señal de alarma histórica. Y constituye, al mismo tiempo, un retrato demoledor de la decadencia política de una superpotencia que ya ni siquiera consigue preservar la apariencia de estabilidad institucional sobre la que durante décadas sostuvo su hegemonía global.
Porque cuando hasta el propio aparato de seguridad del imperio empieza a cuestionar públicamente la cordura de su comandante en jefe, la conclusión es difícil de eludir: Estados Unidos no atraviesa simplemente una crisis política. Está atravesando realmente una gravísima crisis de régimen.
FUENTES DE LA NOTICIA
The Guardian .“Ex-CIA director calls for Trump removal under 25th Amendment”
Cobertura de las declaraciones de Brennan en MSNBC y su petición de estudiar la 25.ª Enmienda.
The Independent “John Brennan says 25th Amendment was made for someone like Trump”
Desarrollo ampliado de sus declaraciones y análisis político de su alcance.
Axios “Why Trump’s critics are invoking the 25th Amendment again”
Explica el contexto político e institucional del debate.
Reuters “Why are people talking about the 25th Amendment again?”
Recoge la presión de legisladores demócratas y el debate sobre la capacidad presidencial.
Axios “Raskin demands cognitive test in 25th Amendment push”
Información sobre la exigencia de evaluación cognitiva de Trump
REDACCIÓN CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
La degradación política del régimen estadounidense ha alcanzado un nuevo umbral de excepcionalidad histórica: John Brennan, exdirector de la CIA y una de las figuras más representativas del aparato de seguridad del Estado norteamericano, ha pedido públicamente que se estudie la
destitución de Donald Trump mediante la activación de la 25.ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, el mecanismo reservado para apartar del poder a un presidente incapaz de ejercer sus funciones.
No se trata de una salida de tono de un tertuliano marginal ni de una ocurrencia partidista de campaña. Se trata de un antiguo jefe de la principal Agencia de Inteligencia del planeta afirmando, sin ambages, que el actual presidente de Estados Unidos podría no estar mentalmente capacitado para seguir controlando el mayor aparato militar jamás conocido en la historia.
Y cuando una acusación de ese calibre procede del corazón mismo del establishment imperial estadounidense, conviene entender que la crisis política en Washington está entrando en un terreno desconocido.
“La 25.ª Enmienda fue escrita pensando en alguien como Trump”
Esta misma frase, pronunciada por Brennan en una entrevista en MSNBC y reproducida por medios como The Guardian, Axios, Reuters o The Independent, tiene una potencia devastadora. No solo cuestiona la conducta política de Trump: sugiere directamente que el marco constitucional previsto para neutralizar a un presidente incapacitado encaja perfectamente con el actual ocupante de la Casa Blanca.
Brennan formuló esa afirmación tras las últimas amenazas de Trump contra Irán, en las que el mandatario llegó a insinuar la posibilidad de aniquilar al país si Teherán no aceptaba sus condiciones.
Según el exdirector de la CIA, el comportamiento de Trump refleja una combinación de narcisismo patológico, megalomanía e inestabilidad emocional incompatible con la jefatura del Estado y, sobre todo, con el control del arsenal nuclear estadounidense.
Traducido a términos políticos claros: un sector del propio aparato de seguridad norteamericano considera que el presidente de Estados Unidos representa un peligro para la estabilidad internacional.
Una acusación sin precedentes modernos
Estados Unidos ha conocido presidentes impopulares, incompetentes, corruptos e incluso criminales de guerra. Pero son extraordinariamente raros los casos en que una figura de la relevancia institucional de Brennan pide públicamente evaluar la incapacidad mental del presidente en ejercicio.
La gravedad de la situación no radica únicamente en las palabras pronunciadas, sino en el hecho mismo de que hayan podido pronunciarse. Porque cuando miembros destacados del núcleo duro del poder estadounidense empiezan a plantear abiertamente la posibilidad de incapacitar al jefe del Ejecutivo, ello significa que el nivel de alarma interna ha alcanzado cotas extraordinarias.
El debate ya no es marginal
La petición de Brennan se produce además en un contexto de creciente presión institucional sobre Trump.
Según la Agencia Reuters, decenas de congresistas demócratas han reclamado estudiar ya la activación de la 25.ª Enmienda, mientras figuras como Jamie Raskin han exigido una evaluación cognitiva completa del presidente y la publicación de un informe neuropsicológico independiente.
La cuestión ya no pertenece al terreno de la especulación conspirativa o la agitación mediática: ha penetrado en el debate político formal de Washington. Y eso, en sí mismo, constituye una noticia histórica.
El sistema que creó a Trump ya no sabe cómo contenerlo
La paradoja de fondo resulta casi grotesca. Trump no es una anomalía externa al sistema estadounidense. Es producto de él. Es la expresión hipertrofiada y brutalizada de una cultura política construida durante décadas sobre el culto al poder, el espectáculo mediático, el nacionalismo agresivo, la plutocracia y la degradación deliberada del debate público.
Pero una parte de ese mismo sistema parece empezar a descubrir ahora que la criatura que ayudó a producir se ha vuelto más imprevisible de lo tolerable incluso para sus propios arquitectos.
El problema para las élites norteamericanas no es que Trump sea inmoral, agresivo o autoritario. Estados Unidos ha respaldado durante décadas a dirigentes con esos mismos rasgos dentro y fuera de sus fronteras. El problema es otro: que Trump se ha convertido en un factor de inestabilidad tan caótico, tan impulsivo y tan impredecible que amenaza con desbordar los propios mecanismos tradicionales de control del poder imperial.
Una destitución improbable, pero un síntoma devastador
Es cierto que la activación efectiva de la 25.ª Enmienda sigue siendo altamente improbable. Requeriría la participación del vicepresidente JD Vance y de la mayoría del gabinete presidencial, algo políticamente casi inconcebible en el actual equilibrio de fuerzas.
Pero eso no altera lo esencial. Lo verdaderamente trascendente no es que Trump vaya a ser destituido mañana. Lo verdaderamente trascendente es que una parte del aparato estatal estadounidense considera ya legítimo discutir públicamente si el presidente debe ser apartado por incapacidad.
Eso supone una erosión monumental de la autoridad institucional de la presidencia norteamericana y una evidencia brutal del grado de fractura alcanzado por el sistema político de la principal potencia occidental.
Un imperio dirigido por un presidente cuya aptitud ya se discute abiertamente
La imagen internacional de Estados Unidos sale devastada de este episodio. La principal potencia militar del planeta, la nación que mantiene centenares de bases en todo el mundo, controla alianzas militares globales y posee miles de cabezas nucleares, contempla cómo uno de sus exmáximos responsables de inteligencia pide estudiar si su presidente está mentalmente capacitado para seguir en el cargo.
No es una anécdota. No es una polémica menor. Es una señal de alarma histórica. Y constituye, al mismo tiempo, un retrato demoledor de la decadencia política de una superpotencia que ya ni siquiera consigue preservar la apariencia de estabilidad institucional sobre la que durante décadas sostuvo su hegemonía global.
Porque cuando hasta el propio aparato de seguridad del imperio empieza a cuestionar públicamente la cordura de su comandante en jefe, la conclusión es difícil de eludir: Estados Unidos no atraviesa simplemente una crisis política. Está atravesando realmente una gravísima crisis de régimen.
FUENTES DE LA NOTICIA
The Guardian .“Ex-CIA director calls for Trump removal under 25th Amendment”
Cobertura de las declaraciones de Brennan en MSNBC y su petición de estudiar la 25.ª Enmienda.
The Independent “John Brennan says 25th Amendment was made for someone like Trump”
Desarrollo ampliado de sus declaraciones y análisis político de su alcance.
Axios “Why Trump’s critics are invoking the 25th Amendment again”
Explica el contexto político e institucional del debate.
Reuters “Why are people talking about the 25th Amendment again?”
Recoge la presión de legisladores demócratas y el debate sobre la capacidad presidencial.
Axios “Raskin demands cognitive test in 25th Amendment push”
Información sobre la exigencia de evaluación cognitiva de Trump



























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