LA VUELTA AL COLE REVELA EL EMPOBRECIMIENTO DE LAS FAMILIAS CANARIAS
El comienzo del curso dispara los gastos familiares
El curso escolar comenzará en las Islas la próxima semana. Pero la vuelta al colegio empezó varias semanas antes para los presupuestos familiares. La estimación difundida por la Asociación Española de Consumidores sitúa el desembolso medio inicial en 643 euros por alumno de la enseñanza pública, 710 en la concertada y 1.701 en la privada (...).
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El curso escolar comenzará en las Islas de manera escalonada la próxima semana. El 9 de septiembre en Infantil y Primaria, el 10 en Secundaria y el 11 en Bachillerato. Pero la vuelta al colegio empezó varias semanas antes para los presupuestos familiares. La estimación difundida por la Asociación Española de Consumidores sitúa el desembolso medio inicial en 643 euros por alumno de la enseñanza pública, 710 en la concertada y 1.701 en la privada. Dependiendo de las necesidades, el tipo de centro y las compras aplazadas o incluidas en el cálculo, la factura habitual puede moverse entre 600 y 1.000 euros por hijo.
Con dos menores escolarizados, septiembre puede exigir entre 1.200 y 2.000 euros. Para un hogar que perciba 2.000 o 2.500 euros mensuales, no se trata de un gasto más, sino de una factura capaz de absorber buena parte de los ingresos de todo un mes.
En estos días previos al comienzo del curso, las librerías de segunda mano vuelven a llenarse de padres que buscan libros de texto, preguntan si todavía sirve la edición anterior o comparan precios antes de comprar. En otros establecimientos se rebuscan uniformes, zapatos o mochilas usados. En muchas casas se revisa el material del año pasado para comprobar qué puede aguantar un curso más.
La pregunta, por tanto, no es únicamente por qué están caros los libros, sino qué nos dice sobre la situación económica de las familias canarias que comprar usado haya dejado de ser una necesidad reservada a los hogares pobres para convertirse en una estrategia habitual de los hogares con ingresos medios.
LA FACTURA QUE LLEGA DE GOLPE
Los libros constituyen una de las partidas más elevadas, pero están lejos de ser la única. A ellos se suman cuadernos, material de papelería, mochila, ropa, calzado, uniforme o chándal escolar y, en algunos casos, licencias digitales y dispositivos electrónicos. Una vez iniciado el curso llegarán el comedor, el transporte, las actividades complementarias y los gastos de conciliación.
La estimación utilizada para Canarias atribuye 358 euros de media a los libros, 210 al uniforme, 130 al material escolar, 100 al comedor y 95 al transporte. No todas las familias afrontarán todas esas cantidades ni tendrán que pagarlas al mismo tiempo, pero la relación permite comprender cómo se forma la factura.
Septiembre posee, además, una particularidad: concentra gastos que el resto del año permanecen dispersos. Durante meses, una familia puede adaptar la compra de alimentos, reducir el ocio o posponer la adquisición de ropa. La lista escolar, en cambio, llega con una fecha fijada y un margen de maniobra mucho menor. Los niños necesitan presentarse en clase con determinados materiales y las familias deben conseguirlos, tengan o no ahorros.
La vuelta al colegio funciona así como una prueba de esfuerzo para la economía doméstica. No crea por sí misma la fragilidad, pero la deja al descubierto.
UN PROBLEMA QUE RECORRE TODO EL ESTADO
La presión no se limita al Archipiélago. Para el conjunto del Estado, distintos cálculos ofrecen resultados diferentes según los conceptos incluidos. RTVE, a partir de datos de comparadores y asociaciones de consumidores, sitúa en casi 195 euros el coste medio de los libros y en 234 euros el de un uniforme completo. Una cesta básica con libros en papel, material, mochila y equipamiento supera ya los 500 euros por alumno.
Las diferencias entre centros son importantes. Si se contabilizan solamente los principales gastos del comienzo del curso, la estimación recogida ronda los 332 euros en la enseñanza pública, 446 en la concertada y 508 en la privada. Otros estudios, al incorporar comedor, transporte, matrícula, cuotas y actividades durante todo el año, elevan el coste medio anual por hijo hasta cerca de 2.500 euros.
Más allá del baile de cifras, la tendencia es clara. El 48% de las familias españolas recurre ya al mercado de segunda mano para reducir la factura, según una encuesta de Wallapop. El ahorro medio declarado alcanza los 193 euros. No estamos, por tanto, ante una costumbre marginal, sino ante una respuesta bastante extendida a un gasto que crece más deprisa que el margen disponible en muchos hogares.
LA SEGUNDA MANO LLEGA A LAS CAPAS MEDIAS DE LA POBLACIÓN
Comprar usado no constituye en sí mismo una mala noticia. Alarga la vida de los productos, reduce residuos y cuestiona una cultura de consumo que obliga a sustituir objetos todavía útiles. El dato relevante es la razón por la que se hace.
Los establecimientos consultados en Las Palmas de Gran Canaria explican que ya no reciben únicamente a personas derivadas por los servicios sociales. También llegan familias con empleos e ingresos regulares que buscan ropa, zapatos o libros porque no pueden desembolsar 700 u 800 euros de una sola vez. Algunas ediciones antiguas continúan siendo válidas; otras quedan inutilizadas porque los libros incorporan ejercicios para escribir o porque el centro exige una edición nueva.
El V Observatorio Cofidis ofrece un dato particularmente revelador: el 50,8% de las familias canarias con menores afirma haber reducido durante el último año algún gasto vinculado a sus hijos, especialmente en ocio, ropa y juguetes. Es el porcentaje más alto entre las comunidades estudiadas.
Conviene leer correctamente esa cifra. No significa que la mitad de los niños carezca de lo imprescindible. Significa que más de la mitad de sus familias ha tenido que establecer renuncias por razones económicas. Y cuando el recorte alcanza a los hijos, normalmente ya ha pasado antes por otras partidas del presupuesto doméstico.
MÁS ALLÁ DE LA POBREZA OFICIAL
La Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 sitúa al 31,2% de la población canaria en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 25,7% del conjunto estatal. Casi uno de cada tres habitantes de las Islas se encuentra, por tanto, dentro de alguna de las situaciones que mide la tasa AROPE: bajos ingresos, carencia material severa o escasa intensidad laboral en el hogar.
Ese dato explica la situación de las familias más vulnerables, pero no explica todo lo que está ocurriendo. La presión económica se extiende por encima de la línea estadística de pobreza.
Una pareja puede tener dos empleos, ingresar dos sueldos modestos y no ser oficialmente pobre. Pero si paga un alquiler elevado, mantiene a dos hijos, necesita un automóvil para trabajar y afronta alimentación, electricidad, seguros y combustible, terminará cada mes sin apenas capacidad de ahorro. Basta entonces una avería, una factura médica o el comienzo del curso para desequilibrar completamente las cuentas.
Esto es lo que podemos denominar empobrecimiento relativo: los ingresos pueden subir e incluso mejorar algunos indicadores generales, mientras disminuye el dinero que queda después de pagar aquello de lo que nadie puede prescindir.
EL PROBLEMA EMPIEZA EN EL ALQUILER
Entre 2014 y 2024, el precio medio de los alquileres aumentó en Canarias un 68,1%, frente al 39,3% registrado en el conjunto del Estado, según EAPN Canarias. Cuando la vivienda se lleva una parte creciente del salario, reduce necesariamente la cantidad disponible para todo lo demás.
El V Observatorio Cofidis señala que el 66% de los hogares españoles arrendatarios destina más del 30% de sus ingresos al alquiler. Un 26% ha tenido que recortar otras partidas y ha crecido el porcentaje de quienes solicitan ayuda a familiares o amigos. Uno de cada ocho hogares vive con 1.000 euros mensuales o menos y el 37,6% no supera los 2.000.
Por eso, el problema de la vuelta al colegio no empieza realmente en la papelería. Empieza en el alquiler. Continúa en el supermercado, la factura eléctrica y la gasolinera. Y aparece en toda su crudeza cuando llega un gasto extraordinario que no puede aplazarse.
Los salarios han mejorado en términos nominales. El salario medio bruto canario se situó en torno a 25.120 euros anuales en 2024, pero continuó siendo el segundo más bajo del Estado. Lo decisivo no es solamente cuánto sube una nómina, sino qué cantidad de vivienda, alimentos, energía y crianza puede pagarse con ella.
AYUDAS QUE ALIVIAN, PERO NO RESUELVEN
Existen préstamos de libros, becas de comedor y programas autonómicos o municipales que reducen el desembolso de determinados hogares. Canarias permite además deducir en el IRPF gastos de libros, material didáctico, transporte, uniforme y comedor: hasta 133 euros por el primer descendiente y 66 euros adicionales por cada uno de los siguientes, dentro de los límites de renta establecidos.
Son medidas útiles, pero absolutamente insuficientes frente a facturas que pueden multiplicar varias veces esas cantidades. Además, una deducción fiscal se recupera posteriormente, mientras las compras deben pagarse ahora. Las familias sin ahorro necesitan liquidez en septiembre, no únicamente una compensación en la declaración de la renta.
Queda también una cuestión de fondo. Si la enseñanza obligatoria es gratuita, resulta difícil justificar que cada comienzo de curso traslade a los hogares centenares de euros en materiales necesarios para ejercer ese derecho. Parte de esa factura revela hasta qué punto determinados costes educativos han terminado desplazándose desde el presupuesto público hacia las economías familiares.
Fuentes bibliográficas:
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Gobierno de Canarias, Calendario escolar e instrucciones de comienzo y finalización del curso 2026-2027, 2026.
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Cadena SER, Marta Prieto, «Canarias afronta una de las vueltas al cole más caras de su historia: 643 euros por alumno», 19 de agosto de 2026.
-
Cadena SER, «De opción para familias vulnerables a primera alternativa: crece la segunda mano para la vuelta al cole», 6 de septiembre de 2026.
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RTVE, Alma Navarro, «La vuelta al cole más cara de la historia: claves para ahorrar», 20 de agosto de 2026.
-
INE, Encuesta de Condiciones de Vida 2025. Resultados definitivos, 5 de febrero de 2026.
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EAPN Canarias, «La pobreza se reduce en Canarias, pero sigue afectando a casi 700.000 personas», 17 de octubre de 2025.
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Atlántico Hoy, Irene Cartaya, «Tener hijos en Canarias, cada vez más difícil», 4 de septiembre de 2026.
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ATREVIA y Cofidis, V Observatorio de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, junio de 2026.
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Agencia Tributaria, Deducción canaria por gastos de estudios no superiores, Manual práctico de Renta 2025.
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INE, Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2024, publicada el 28 de mayo de 2026.
Por EUGENIO FERNÁNDEZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
El curso escolar comenzará en las Islas de manera escalonada la próxima semana. El 9 de septiembre en Infantil y Primaria, el 10 en Secundaria y el 11 en Bachillerato. Pero la vuelta al colegio empezó varias semanas antes para los presupuestos familiares. La estimación difundida por la Asociación Española de Consumidores sitúa el desembolso medio inicial en 643 euros por alumno de la enseñanza pública, 710 en la concertada y 1.701 en la privada. Dependiendo de las necesidades, el tipo de centro y las compras aplazadas o incluidas en el cálculo, la factura habitual puede moverse entre 600 y 1.000 euros por hijo.
Con dos menores escolarizados, septiembre puede exigir entre 1.200 y 2.000 euros. Para un hogar que perciba 2.000 o 2.500 euros mensuales, no se trata de un gasto más, sino de una factura capaz de absorber buena parte de los ingresos de todo un mes.
En estos días previos al comienzo del curso, las librerías de segunda mano vuelven a llenarse de padres que buscan libros de texto, preguntan si todavía sirve la edición anterior o comparan precios antes de comprar. En otros establecimientos se rebuscan uniformes, zapatos o mochilas usados. En muchas casas se revisa el material del año pasado para comprobar qué puede aguantar un curso más.
La pregunta, por tanto, no es únicamente por qué están caros los libros, sino qué nos dice sobre la situación económica de las familias canarias que comprar usado haya dejado de ser una necesidad reservada a los hogares pobres para convertirse en una estrategia habitual de los hogares con ingresos medios.
LA FACTURA QUE LLEGA DE GOLPE
Los libros constituyen una de las partidas más elevadas, pero están lejos de ser la única. A ellos se suman cuadernos, material de papelería, mochila, ropa, calzado, uniforme o chándal escolar y, en algunos casos, licencias digitales y dispositivos electrónicos. Una vez iniciado el curso llegarán el comedor, el transporte, las actividades complementarias y los gastos de conciliación.
La estimación utilizada para Canarias atribuye 358 euros de media a los libros, 210 al uniforme, 130 al material escolar, 100 al comedor y 95 al transporte. No todas las familias afrontarán todas esas cantidades ni tendrán que pagarlas al mismo tiempo, pero la relación permite comprender cómo se forma la factura.
Septiembre posee, además, una particularidad: concentra gastos que el resto del año permanecen dispersos. Durante meses, una familia puede adaptar la compra de alimentos, reducir el ocio o posponer la adquisición de ropa. La lista escolar, en cambio, llega con una fecha fijada y un margen de maniobra mucho menor. Los niños necesitan presentarse en clase con determinados materiales y las familias deben conseguirlos, tengan o no ahorros.
La vuelta al colegio funciona así como una prueba de esfuerzo para la economía doméstica. No crea por sí misma la fragilidad, pero la deja al descubierto.
UN PROBLEMA QUE RECORRE TODO EL ESTADO
La presión no se limita al Archipiélago. Para el conjunto del Estado, distintos cálculos ofrecen resultados diferentes según los conceptos incluidos. RTVE, a partir de datos de comparadores y asociaciones de consumidores, sitúa en casi 195 euros el coste medio de los libros y en 234 euros el de un uniforme completo. Una cesta básica con libros en papel, material, mochila y equipamiento supera ya los 500 euros por alumno.
Las diferencias entre centros son importantes. Si se contabilizan solamente los principales gastos del comienzo del curso, la estimación recogida ronda los 332 euros en la enseñanza pública, 446 en la concertada y 508 en la privada. Otros estudios, al incorporar comedor, transporte, matrícula, cuotas y actividades durante todo el año, elevan el coste medio anual por hijo hasta cerca de 2.500 euros.
Más allá del baile de cifras, la tendencia es clara. El 48% de las familias españolas recurre ya al mercado de segunda mano para reducir la factura, según una encuesta de Wallapop. El ahorro medio declarado alcanza los 193 euros. No estamos, por tanto, ante una costumbre marginal, sino ante una respuesta bastante extendida a un gasto que crece más deprisa que el margen disponible en muchos hogares.
LA SEGUNDA MANO LLEGA A LAS CAPAS MEDIAS DE LA POBLACIÓN
Comprar usado no constituye en sí mismo una mala noticia. Alarga la vida de los productos, reduce residuos y cuestiona una cultura de consumo que obliga a sustituir objetos todavía útiles. El dato relevante es la razón por la que se hace.
Los establecimientos consultados en Las Palmas de Gran Canaria explican que ya no reciben únicamente a personas derivadas por los servicios sociales. También llegan familias con empleos e ingresos regulares que buscan ropa, zapatos o libros porque no pueden desembolsar 700 u 800 euros de una sola vez. Algunas ediciones antiguas continúan siendo válidas; otras quedan inutilizadas porque los libros incorporan ejercicios para escribir o porque el centro exige una edición nueva.
El V Observatorio Cofidis ofrece un dato particularmente revelador: el 50,8% de las familias canarias con menores afirma haber reducido durante el último año algún gasto vinculado a sus hijos, especialmente en ocio, ropa y juguetes. Es el porcentaje más alto entre las comunidades estudiadas.
Conviene leer correctamente esa cifra. No significa que la mitad de los niños carezca de lo imprescindible. Significa que más de la mitad de sus familias ha tenido que establecer renuncias por razones económicas. Y cuando el recorte alcanza a los hijos, normalmente ya ha pasado antes por otras partidas del presupuesto doméstico.
MÁS ALLÁ DE LA POBREZA OFICIAL
La Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 sitúa al 31,2% de la población canaria en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 25,7% del conjunto estatal. Casi uno de cada tres habitantes de las Islas se encuentra, por tanto, dentro de alguna de las situaciones que mide la tasa AROPE: bajos ingresos, carencia material severa o escasa intensidad laboral en el hogar.
Ese dato explica la situación de las familias más vulnerables, pero no explica todo lo que está ocurriendo. La presión económica se extiende por encima de la línea estadística de pobreza.
Una pareja puede tener dos empleos, ingresar dos sueldos modestos y no ser oficialmente pobre. Pero si paga un alquiler elevado, mantiene a dos hijos, necesita un automóvil para trabajar y afronta alimentación, electricidad, seguros y combustible, terminará cada mes sin apenas capacidad de ahorro. Basta entonces una avería, una factura médica o el comienzo del curso para desequilibrar completamente las cuentas.
Esto es lo que podemos denominar empobrecimiento relativo: los ingresos pueden subir e incluso mejorar algunos indicadores generales, mientras disminuye el dinero que queda después de pagar aquello de lo que nadie puede prescindir.
EL PROBLEMA EMPIEZA EN EL ALQUILER
Entre 2014 y 2024, el precio medio de los alquileres aumentó en Canarias un 68,1%, frente al 39,3% registrado en el conjunto del Estado, según EAPN Canarias. Cuando la vivienda se lleva una parte creciente del salario, reduce necesariamente la cantidad disponible para todo lo demás.
El V Observatorio Cofidis señala que el 66% de los hogares españoles arrendatarios destina más del 30% de sus ingresos al alquiler. Un 26% ha tenido que recortar otras partidas y ha crecido el porcentaje de quienes solicitan ayuda a familiares o amigos. Uno de cada ocho hogares vive con 1.000 euros mensuales o menos y el 37,6% no supera los 2.000.
Por eso, el problema de la vuelta al colegio no empieza realmente en la papelería. Empieza en el alquiler. Continúa en el supermercado, la factura eléctrica y la gasolinera. Y aparece en toda su crudeza cuando llega un gasto extraordinario que no puede aplazarse.
Los salarios han mejorado en términos nominales. El salario medio bruto canario se situó en torno a 25.120 euros anuales en 2024, pero continuó siendo el segundo más bajo del Estado. Lo decisivo no es solamente cuánto sube una nómina, sino qué cantidad de vivienda, alimentos, energía y crianza puede pagarse con ella.
AYUDAS QUE ALIVIAN, PERO NO RESUELVEN
Existen préstamos de libros, becas de comedor y programas autonómicos o municipales que reducen el desembolso de determinados hogares. Canarias permite además deducir en el IRPF gastos de libros, material didáctico, transporte, uniforme y comedor: hasta 133 euros por el primer descendiente y 66 euros adicionales por cada uno de los siguientes, dentro de los límites de renta establecidos.
Son medidas útiles, pero absolutamente insuficientes frente a facturas que pueden multiplicar varias veces esas cantidades. Además, una deducción fiscal se recupera posteriormente, mientras las compras deben pagarse ahora. Las familias sin ahorro necesitan liquidez en septiembre, no únicamente una compensación en la declaración de la renta.
Queda también una cuestión de fondo. Si la enseñanza obligatoria es gratuita, resulta difícil justificar que cada comienzo de curso traslade a los hogares centenares de euros en materiales necesarios para ejercer ese derecho. Parte de esa factura revela hasta qué punto determinados costes educativos han terminado desplazándose desde el presupuesto público hacia las economías familiares.
Fuentes bibliográficas:
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Gobierno de Canarias, Calendario escolar e instrucciones de comienzo y finalización del curso 2026-2027, 2026.
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Cadena SER, Marta Prieto, «Canarias afronta una de las vueltas al cole más caras de su historia: 643 euros por alumno», 19 de agosto de 2026.
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Cadena SER, «De opción para familias vulnerables a primera alternativa: crece la segunda mano para la vuelta al cole», 6 de septiembre de 2026.
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RTVE, Alma Navarro, «La vuelta al cole más cara de la historia: claves para ahorrar», 20 de agosto de 2026.
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INE, Encuesta de Condiciones de Vida 2025. Resultados definitivos, 5 de febrero de 2026.
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EAPN Canarias, «La pobreza se reduce en Canarias, pero sigue afectando a casi 700.000 personas», 17 de octubre de 2025.
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Atlántico Hoy, Irene Cartaya, «Tener hijos en Canarias, cada vez más difícil», 4 de septiembre de 2026.
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ATREVIA y Cofidis, V Observatorio de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, junio de 2026.
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Agencia Tributaria, Deducción canaria por gastos de estudios no superiores, Manual práctico de Renta 2025.
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INE, Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2024, publicada el 28 de mayo de 2026.




























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