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MICHAEL ROBERTS: LOS PRECIOS QUE SUBEN, EL CRECIMIENTO SE FRENA. HA ESTALLADO LA TORMENTA PERFECTA EN LA ECONOMÍA GLOBAL

¿Estamos ante una crisis pasajera o ante un cambio profundo en la economía mundial? se pregunta el economista británico

La economía mundial parece avanzar hacia un escenario inquietante en el que los precios no dejan de subir mientras el crecimiento se ralentiza. Lejos de ser un fenómeno puntual, distintos factores —desde los conflictos internacionales hasta el encarecimiento de la energía— están empujando en la misma dirección. La pregunta ya no es si ocurrirá, sino hasta qué punto esta nueva fase marcará el futuro económico global.

POR ADAY QUESADA PARA CANARIAS SEMANAL.ORG

    La economía mundial es como un coche que, en lugar de avanzar con normalidad, empieza a fallar: el motor pierde fuerza, pero al mismo tiempo el combustible se vuelve cada vez más caro.

 

   Eso es, explicado de forma sencilla, lo que está ocurriendo según explica en un artículo el conocido economista marxista británico Michael Roberts (*): una situación en la que todo apunta hacia un mismo destino, la estanflación.   Es decir, una crisis en la que el sistema económico deja de crecer, pero los precios siguen subiendo.

 

   Ello ocurre porque la producción se estanca mientras las empresas intentan mantener sus beneficios encareciendo todo. Es como una fábrica que produce menos, pero vende más caro.  

 

   Lo interesante del planteamiento de Roberts es que no lo presenta como un accidente puntual, sino como el resultado lógico de varias dinámicas que se están desarrollando al mismo tiempo.

 

   A lo largo del texto de su artículo, Roberts habla casi como si estuviera haciendo una advertencia: diferentes caminos, distintos acontecimientos, incluso escenarios aparentemente opuestos… todos terminan llevando al mismo problema.

 
 
“TODOS LOS CAMINOS LLEVAN AL MISMO LUGAR”

   Roberts lo expresa con claridad: no importa cómo evolucione el actual conflicto bélico de Oriente Medio, el resultado económico tiende a ser el mismo. Según recoge el propio análisis del Fondo Monetario Internacional, cualquier escenario relacionado con tensiones geopolíticas desemboca en una mezcla de inflación (precios altos) y bajo crecimiento.

 

   Es como si dijera: puedes tomar distintas rutas —más guerra, menos guerra, acuerdos temporales o escaladas—, pero todas ellas acaban afectando negativamente a la economía mundial. ¿Por qué? Porque los conflictos generan incertidumbre, encarecen recursos clave y frenan la actividad económica.

 

  EL PAPEL CLAVE DEL PETRÓLEO: EL TERMÓMETRO DE LA CRISIS

     Uno de los elementos centrales que Roberts destaca es el precio del petróleo. Lo presenta como un indicador clave: cuando sube de forma brusca, arrastra consigo al resto de la economía.

 

   Para entenderlo mejor, piense el lector en algo cotidiano: si sube el precio del combustible, no solo pagas más al repostar. También sube el coste del transporte, de los alimentos, de la electricidad… todo se encarece en cadena.

 

    Roberts señala que el precio del petróleo ha experimentado aumentos comparables a momentos históricos de máxima tensión, como conflictos pasados. Esto no es un detalle menor: es una señal de que estamos ante un choque fuerte que afecta a toda la economía global.

 
 
DOS ESCENARIOS, UN MISMO RESULTADO

     Roberts plantea dos posibles escenarios:

- Por un lado, un conflicto breve que se resuelve rápidamente. En este caso, podría pensarse que la economía se recuperaría sin grandes problemas. Sin embargo, él advierte que incluso aquí el daño ya estaría hecho: los precios habrían subido y el crecimiento se habría resentido.

- Por otro lado, un conflicto largo y más intenso, con participación directa de grandes potencias. Este escenario agravaría aún más la situación: mayor subida de precios, más interrupciones en el comercio y un frenazo aún más fuerte de la economía.

 

   Lo importante no es cuál de los dos ocurre, sino que ambos conducen a una misma conclusión: presión inflacionaria y debilitamiento económico.

 

     Es como si Roberts nos estuviera diciendo: no estamos eligiendo entre una buena opción y una mala, sino entre una mala y otra peor.

 
 
   POR QUÉ SUBEN LOS PRECIOS Y BAJA EL CRECIMIENTO

Roberts deja claro que esta situación no es casual. Tiene  una lógica detrás. Por un lado, los conflictos afectan a recursos estratégicos (como el petróleo o las rutas comerciales). Esto hace que haya menos oferta o que sea más caro obtener esos recursos. Resultado: los precios suben.

 

   Por otro lado, la incertidumbre hace que las empresas inviertan menos, que el comercio se ralentice y que el consumo se enfríe. Resultado: el crecimiento económico se frena.

 

    Es decir, se combinan dos fuerzas que normalmente no van juntas: inflación alta y economía estancada. Esa combinación es precisamente lo que define la estanflación.

 
 
UNA ADVERTENCIA SOBRE EL FUTURO

     El tono general de Roberts es claramente de advertencia. No está describiendo solo lo que ya ocurre, sino lo que puede intensificarse en el futuro.

 

   Su mensaje podría resumirse así: la economía mundial está entrando en una fase en la que los problemas no se solucionan fácilmente. No basta con que termine un conflicto o con que se estabilice un mercado concreto. Hay dinámicas más profundas que empujan hacia una situación de estancamiento con inflación.

 

    Es como una bola que ya está rodando cuesta abajo: aunque cambie el terreno, sigue avanzando en la misma dirección.

 

    Si hubiera que resumir en una idea sencilla  lo que quiere expresar  de Roberts  en su artículo: la economía mundial está atrapada en una dinámica en la que distintos factores —especialmente los conflictos internacionales y el encarecimiento de recursos— empujan hacia un mismo resultado: la estanflación.

 

   No se trata de un problema aislado ni de una crisis pasajera. Es una tendencia que se alimenta de múltiples causas y que puede prolongarse en el tiempo.

 

    Para entenderlo con una imagen final: no nos encontramos ante una tormenta que pasa rápido, sino ante un cambio de clima. Y, según Roberts, todo indica que ese nuevo clima económico será más inestable, más caro y con menos crecimiento.

 

(*) ¿QUIÉN ES  MICHAEL ROBERTS?

      Michael Roberts es un economista británico conocido por su análisis crítico de la economía mundial, especialmente de las crisis económicas. Durante años trabajó dentro del sistema financiero internacional, concretamente en la City de Londres, lo que le permitió conocer desde dentro cómo funcionan los mercados.

    Tras su carrera profesional, se dedicó a investigar y escribir sobre economía global, centrándose en temas como las crisis, el crecimiento económico y las contradicciones del sistema económico actual. Es autor de varios libros y mantiene un blog donde analiza la situación económica internacional de forma regular.

    Lo interesante de Roberts es que combina dos cosas poco habituales: experiencia práctica en el mundo financiero y una visión crítica que intenta explicar por qué las crisis no son accidentes, sino fenómenos que se repiten obedeciendo a una cierta lógica 

 
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