LA PALMA: ¿UNA DESALADORA PARA AUMENTAR LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA Y EL COSTE DEL AGUA?
La asociación Agua para La Palma denuncia como “injustificada e irresponsable” la instalación
La asociación Agua para La Palma denuncia la instalación de una desaladora permanente para riego en Breña Baja impulsada por el Cabildo. El colectivo considera que la infraestructura es innecesaria tras dos años de lluvias abundantes. También advierte de que aumentará la dependencia energética y el coste del agua.
Por A. RAMÍREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la asociación Agua para La Palma ha denunciado lo que considera una decisión “injustificada e irresponsable”: la instalación de la primera planta desaladora permanente de agua marina destinada al riego agrícola en la islaL Según expone este colectivo ciudadano, el Cabildo de La Palma, a través del Consejo Insular de Aguas (CIALP), ya ha iniciado los trabajos para levantar esta infraestructura en el municipio de Breña Baja.
Agua para La Palma cuestiona especialmente el procedimiento de emergencia utilizado para impulsar el proyecto. A juicio del colectivo, no existen circunstancias que justifiquen una tramitación urgente de este tipo, ya que la isla no atraviesa actualmente una situación de sequía. De hecho, recuerdan que La Palma ha registrado dos años consecutivos de lluvias normalizadas, siendo el último incluso superior a la media habitual.
La asociación destaca, además, que ni siquiera en territorios donde sí se declaró oficialmente la emergencia hídrica, como ocurrió en Tenerife en 2024, se mantiene ya esa situación excepcional. En ese contexto, Agua para La Palma considera que la vía administrativa utilizada para acelerar la desaladora carece de fundamento.
Impacto energético y dependencia del exterior
El colectivo también advierte de que apostar por la desalación supone, en su opinión, una decisión errónea desde el punto de vista energético. Según argumenta Agua para La Palma, aunque el Cabildo haya señalado que la planta utilizará tecnología de alta eficiencia eléctrica, su funcionamiento incrementará inevitablemente la demanda energética de un sistema eléctrico insular que depende casi por completo de combustibles fósiles importados.
De acuerdo con el comunicado, la penetración de energías renovables en el sistema eléctrico de la isla apenas alcanza el 2%. Por ello, la asociación considera que la desaladora implicará una mayor dependencia del exterior para el suministro energético. Para Agua para La Palma, esta orientación contradice cualquier objetivo real de soberanía energética para el territorio insular.
El colectivo subraya, igualmente, que esta decisión se produce en un contexto internacional especialmente incierto. En el comunicado remitido a Canarias-semanal, Agua para La Palma alerta de que la situacion geopolíca derivada de la guerra entre Estados Unidos e Irán podría provocar un encarecimiento significativo del petróleo en el futuro inmediato. Dado que la producción eléctrica insular depende de este combustible, el aumento de precios podría repercutir directamente en el coste del agua desalinizada.
Según advierte la asociación, esta situación convertiría la desalación en una alternativa especialmente vulnerable a las fluctuaciones del mercado energético mundial. Por ello, Agua para La Palma califica la decisión del Cabildo como una “política suicida” que incrementa la dependencia exterior de la isla.
Un sistema eléctrico insular debilitado
A estas críticas se suma otra preocupación: la situación del sistema eléctrico insular. Agua para La Palma recuerda que en los últimos años se han registrado varios apagones en la isla, lo que evidenciaría la fragilidad de las infraestructuras energéticas actuales.
Según explica la asociación, esta debilidad estaría relacionada con la obsolescencia de los grupos de generación eléctrica operados por Endesa y con las limitaciones de la red de transporte energético. Además, el colectivo señala que el concurso público convocado por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Energía para renovar los grupos eléctricos de la central de Los Guinchos ha fracasado, después de que las empresas interesadas desistieran de participar en el proceso.
En este contexto, Agua para La Palma recuerda que el propio consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha defendido recientemente en el Parlamento autonómico que el futuro del sistema eléctrico insular pasa por proyectos como el almacenamiento energético mediante baterías y la construcción de una central hidroeléctrica de bombeo. Sin embargo, la asociación advierte de que estas soluciones podrían tardar muchos años en materializarse.
Costes económicos y funcionamiento de la planta
El proyecto de desaladora en Breña Baja prevé producir hasta 2.500 metros cúbicos de agua al día. Agua para La Palma señala que el agua desalinizada deberá ser impulsada hasta el canal LP-1, situado aproximadamente a 500 metros de altitud. Para Agua para La Palma, este proceso incrementará aún más el consumo energético necesario para su funcionamiento.
La asociación también señala el coste económico del proyecto. La inversión inicial asciende a 2.130.000 euros, aunque el colectivo advierte de que a esta cifra habrá que sumar otras actuaciones complementarias, como las conexiones con la red hidráulica insular.
El Cabildo justifica esta infraestructura señalando que algunos pozos del Valle de Aridane han experimentado una reducción de caudal debido al aumento de la conductividad del agua, fenómeno que atribuye a gases volcánicos según un informe del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Sin embargo, Agua para La Palma sostiene que la causa real sería la intrusión marina provocada por la sobreexplotación de los acuíferos, una hipótesis respaldada —según el colectivo— por un informe elaborado por el químico Julio Muñiz.
Obras prioritarias pendientes según el colectivo
Más allá de esta discrepancia técnica, el colectivo insiste en que existen alternativas que permitirían mejorar la gestión del agua en la isla sin recurrir a la desalación. En ese sentido, critican que las administraciones públicas no estén abordando con la misma rapidez otras actuaciones que consideran prioritarias.
Entre ellas, el colectivo menciona la instalación de tranques o cierres hidráulicos en las galerías para regular la extracción de agua de los acuíferos en función de la demanda. Según la asociación, esta medida permitiría evitar que el agua subterránea se pierda en los barrancos cuando no existe necesidad de consumo.
Asimismo, Agua para La Palma denuncia el estado de las redes de transporte de agua en la isla. Según el colectivo, en algunos tramos se pierde hasta el 50% del agua debido al deterioro de las infraestructuras. La renovación de estas redes, aseguran, debería ser una prioridad para las autoridades.
La asociación también menciona otras actuaciones pendientes, como el entubamiento del canal LP-1 o la reperforación del Túnel de Trasvase. En este último caso, el colectivo sostiene que el proyecto actual incluye la construcción de una galería paralela que consideran innecesaria y perjudicial para la obra.
Críticas al cálculo del agua embalsada
Por otra parte, Agua para La Palma critica lo que denomina un “engaño estadístico” en relación con la percepción pública de escasez de agua en la isla. Según explica el colectivo, el cálculo del nivel medio de llenado de las balsas insulares incluye la Laguna de Barlovento, que representa aproximadamente la mitad de la capacidad total de almacenamiento, pero que actualmente no puede llenarse completamente debido a problemas en su lámina impermeabilizante.
Esta circunstancia, según la asociación, distorsionaría la imagen real de las reservas hídricas de la isla. En realidad, sostienen, la mayoría de los embalses presentan niveles elevados de almacenamiento gracias a las lluvias recientes.
Por todo ello, Agua para La Palma exige al Cabildo insular que paralice la instalación de la desaladora de Breña Baja y pide abandonar lo que considera una “huida hacia adelante” basada en soluciones energéticamente costosas y que incrementan la dependencia exterior.
Finalmente, la asociación insta a reorientar la política hidráulica insular hacia el aprovechamiento planificado del agua natural subterránea y hacia la reparación de las deficiencias estructurales existentes en las infraestructuras hidráulicas.
"Este cambio de rumbo sería especialmente necesario - concluyen - en un contexto en el que la isla atraviesa una situación de parálisis económica".
Por A. RAMÍREZ PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-
Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la asociación Agua para La Palma ha denunciado lo que considera una decisión “injustificada e irresponsable”: la instalación de la primera planta desaladora permanente de agua marina destinada al riego agrícola en la islaL Según expone este colectivo ciudadano, el Cabildo de La Palma, a través del Consejo Insular de Aguas (CIALP), ya ha iniciado los trabajos para levantar esta infraestructura en el municipio de Breña Baja.
Agua para La Palma cuestiona especialmente el procedimiento de emergencia utilizado para impulsar el proyecto. A juicio del colectivo, no existen circunstancias que justifiquen una tramitación urgente de este tipo, ya que la isla no atraviesa actualmente una situación de sequía. De hecho, recuerdan que La Palma ha registrado dos años consecutivos de lluvias normalizadas, siendo el último incluso superior a la media habitual.
La asociación destaca, además, que ni siquiera en territorios donde sí se declaró oficialmente la emergencia hídrica, como ocurrió en Tenerife en 2024, se mantiene ya esa situación excepcional. En ese contexto, Agua para La Palma considera que la vía administrativa utilizada para acelerar la desaladora carece de fundamento.
Impacto energético y dependencia del exterior
El colectivo también advierte de que apostar por la desalación supone, en su opinión, una decisión errónea desde el punto de vista energético. Según argumenta Agua para La Palma, aunque el Cabildo haya señalado que la planta utilizará tecnología de alta eficiencia eléctrica, su funcionamiento incrementará inevitablemente la demanda energética de un sistema eléctrico insular que depende casi por completo de combustibles fósiles importados.
De acuerdo con el comunicado, la penetración de energías renovables en el sistema eléctrico de la isla apenas alcanza el 2%. Por ello, la asociación considera que la desaladora implicará una mayor dependencia del exterior para el suministro energético. Para Agua para La Palma, esta orientación contradice cualquier objetivo real de soberanía energética para el territorio insular.
El colectivo subraya, igualmente, que esta decisión se produce en un contexto internacional especialmente incierto. En el comunicado remitido a Canarias-semanal, Agua para La Palma alerta de que la situacion geopolíca derivada de la guerra entre Estados Unidos e Irán podría provocar un encarecimiento significativo del petróleo en el futuro inmediato. Dado que la producción eléctrica insular depende de este combustible, el aumento de precios podría repercutir directamente en el coste del agua desalinizada.
Según advierte la asociación, esta situación convertiría la desalación en una alternativa especialmente vulnerable a las fluctuaciones del mercado energético mundial. Por ello, Agua para La Palma califica la decisión del Cabildo como una “política suicida” que incrementa la dependencia exterior de la isla.
Un sistema eléctrico insular debilitado
A estas críticas se suma otra preocupación: la situación del sistema eléctrico insular. Agua para La Palma recuerda que en los últimos años se han registrado varios apagones en la isla, lo que evidenciaría la fragilidad de las infraestructuras energéticas actuales.
Según explica la asociación, esta debilidad estaría relacionada con la obsolescencia de los grupos de generación eléctrica operados por Endesa y con las limitaciones de la red de transporte energético. Además, el colectivo señala que el concurso público convocado por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Energía para renovar los grupos eléctricos de la central de Los Guinchos ha fracasado, después de que las empresas interesadas desistieran de participar en el proceso.
En este contexto, Agua para La Palma recuerda que el propio consejero de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha defendido recientemente en el Parlamento autonómico que el futuro del sistema eléctrico insular pasa por proyectos como el almacenamiento energético mediante baterías y la construcción de una central hidroeléctrica de bombeo. Sin embargo, la asociación advierte de que estas soluciones podrían tardar muchos años en materializarse.
Costes económicos y funcionamiento de la planta
El proyecto de desaladora en Breña Baja prevé producir hasta 2.500 metros cúbicos de agua al día. Agua para La Palma señala que el agua desalinizada deberá ser impulsada hasta el canal LP-1, situado aproximadamente a 500 metros de altitud. Para Agua para La Palma, este proceso incrementará aún más el consumo energético necesario para su funcionamiento.
La asociación también señala el coste económico del proyecto. La inversión inicial asciende a 2.130.000 euros, aunque el colectivo advierte de que a esta cifra habrá que sumar otras actuaciones complementarias, como las conexiones con la red hidráulica insular.
El Cabildo justifica esta infraestructura señalando que algunos pozos del Valle de Aridane han experimentado una reducción de caudal debido al aumento de la conductividad del agua, fenómeno que atribuye a gases volcánicos según un informe del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Sin embargo, Agua para La Palma sostiene que la causa real sería la intrusión marina provocada por la sobreexplotación de los acuíferos, una hipótesis respaldada —según el colectivo— por un informe elaborado por el químico Julio Muñiz.
Obras prioritarias pendientes según el colectivo
Más allá de esta discrepancia técnica, el colectivo insiste en que existen alternativas que permitirían mejorar la gestión del agua en la isla sin recurrir a la desalación. En ese sentido, critican que las administraciones públicas no estén abordando con la misma rapidez otras actuaciones que consideran prioritarias.
Entre ellas, el colectivo menciona la instalación de tranques o cierres hidráulicos en las galerías para regular la extracción de agua de los acuíferos en función de la demanda. Según la asociación, esta medida permitiría evitar que el agua subterránea se pierda en los barrancos cuando no existe necesidad de consumo.
Asimismo, Agua para La Palma denuncia el estado de las redes de transporte de agua en la isla. Según el colectivo, en algunos tramos se pierde hasta el 50% del agua debido al deterioro de las infraestructuras. La renovación de estas redes, aseguran, debería ser una prioridad para las autoridades.
La asociación también menciona otras actuaciones pendientes, como el entubamiento del canal LP-1 o la reperforación del Túnel de Trasvase. En este último caso, el colectivo sostiene que el proyecto actual incluye la construcción de una galería paralela que consideran innecesaria y perjudicial para la obra.
Críticas al cálculo del agua embalsada
Por otra parte, Agua para La Palma critica lo que denomina un “engaño estadístico” en relación con la percepción pública de escasez de agua en la isla. Según explica el colectivo, el cálculo del nivel medio de llenado de las balsas insulares incluye la Laguna de Barlovento, que representa aproximadamente la mitad de la capacidad total de almacenamiento, pero que actualmente no puede llenarse completamente debido a problemas en su lámina impermeabilizante.
Esta circunstancia, según la asociación, distorsionaría la imagen real de las reservas hídricas de la isla. En realidad, sostienen, la mayoría de los embalses presentan niveles elevados de almacenamiento gracias a las lluvias recientes.
Por todo ello, Agua para La Palma exige al Cabildo insular que paralice la instalación de la desaladora de Breña Baja y pide abandonar lo que considera una “huida hacia adelante” basada en soluciones energéticamente costosas y que incrementan la dependencia exterior.
Finalmente, la asociación insta a reorientar la política hidráulica insular hacia el aprovechamiento planificado del agua natural subterránea y hacia la reparación de las deficiencias estructurales existentes en las infraestructuras hidráulicas.
"Este cambio de rumbo sería especialmente necesario - concluyen - en un contexto en el que la isla atraviesa una situación de parálisis económica".



























Acoran | Viernes, 13 de Marzo de 2026 a las 19:13:35 horas
El Cabildo de la PALMA lo que busca son GRANDES obras que ahí es donde están las comisiones, las comilonas y las cuchipandas y es que la corrupción en nuestro Archipiélago no es una excepción es la norma....Y queda claro que aquí cierta clase política y dirigente, se limitan a ser unos caciques, vende patrias de M.....Despierta pueblo de la Palma y de CANARIAS ya de una vez ....Le deseo suerte a LIBERACION CANARIA.....
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