Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Por Manuel Medina - Canarias Semanal
Martes, 30 de octubre de 2012
La tripulación del corsario mediático se subleva

"El País": Rebelión a bordo

Guardar en Mis Noticias.

 [Img #11489]    


   Es evidente que las desgracias no vienen solas. A la catastrófica situación económica por la que atraviesa  el periódico El País se viene a  unir ahora la batalla interna  que  ha estallado entre la  plantilla y algunos conocidos articulistas, por una parte, y la dirección del periódico, por otra. Las características navajeras del litigio ponen en evidencia que la empresa ha entrado en un proceso de franca descomposición, con una muy difícil marcha atrás.

 

      El pasado domingo los trabajadores  de El País se desplegaron  a lo largo y ancho de todos  los  quioscos que cubren la capital del Estado y distribuyeron una carta-denuncia  dirigida a los  lectores. En ella, los currantes -sobre los que pende la amenaza de un ERE que afectará a  un tercio de la plantilla- comunican  que el periódico, todavía propiedad de los Polanco,  obtuvo la friolera de €1.800.000 de beneficios en los primeros seis meses de este año. En su misiva, además,  añaden que Juan Luis Cebrián cobró la no menos suculenta  cifra de 13 millones de euros en el año 2011, lo que significa un "salario" diario equivalente a €35.600 mondos y lirondos.

 

     Ni que decir tiene que la "indiscreción" de los asalariados provocó que su director, Javier Moreno, montara en cólera y publicara a su vez una "carta abierta" a los trabajadores, en la que mostraba su bochorno por el intento de éstos de "involucrar a los lectores" en los trapos sucios de la empresa.  Tratando - decía - de "socavar la calidad del diario y deteriorar gravemente el valor periodístico de la marca". No deja de ser llamativa la peculiar imbecilidad de un director que encima de querer poner a sus empleados de patitas en la calle pretenda que estos mantengan un pacto de silencio con la empresa que los envía  a las filas del paro y a un incierto futuro.


        "Trasladar el conflicto al exterior - decía en su carta el plumífero - deteriorando la credibilidad del diario y de quienes son responsables del mismo contribuye a perjudicar aún más la complicada situación que sufre actualmente nuestra profesión y desde luego entorpece la buena voluntad negociadora de las partes".

 

       Pero no sólo han sido sus asalariados  los que disparan con bombas contra el bastión de papel  de Felipe González y Cía. En estos momentos de zozobra e incertidumbre  ya son algunos los  articulistas consagrados que han iniciado su desembarco de la nave que hace aguas  de popa a proa, tratando de marcar sus equidistancias con el  equipo que hasta ahora ha llevado el timón  de este buque de corsarios mediáticos.

 

          El fuego  graneado contra el puente de mando de la nave  psocialista comenzó cuando  hace unas semanas Maruja Torres se despachó de esta guisa en el Aula Magna de la UAB. "Cebrián nunca asumió no ser el hijo carnal de Polanco. Es rencoroso y pijo, pero un pijo sin conciencia. Decía que estaba salvando el periodismo, que había un cambio de paradigma. Mentira. Perdió 5.000 millones de euros jugando al capitalismo de casino, comprando radios en Miami y teles latinoamericanas que no valían nada. Quería ser un tiburón de Wall Street pero era una sardinita que todo lo hizo mal. Se pulió las ganancias del trabajo de todos nosotros en la aventura del mejor diario de la democracia española. Cebrián era un quiero y no puedo, un cateto”.

 

       Al rencor de la Torres  no ha tardado en unirse el periodista  Enric González, que también puso bonito a  Juan Luis Cebrián, diciéndole que le causaba "horror y una cierta repulsión"  que "más de diez docenas de periodistas sean despedidos de un periódico que baña en oro a sus directivos y derrocha el dinero en estupideces".

 

        Otro habitual de El País, el historiador  socialdemócrata Santos Juliá, oráculo académico  de la España de la Monarquía,  ha querido también dejar constancia de su desafección por una dirección empresarial que parece estar ya en almoneda. En la columna de  Juliá , que  viene publicando desde 1994 en el suplemento dominical  del diario,  fue censurado su artículo correspondiente al  pasado domingo titulado "Desigualdad como antesala de la ruina", en el que se hacían alusiones a la situación del periódico. En la edición de papel de El País, su director Javier Moreno  deslizó sus ágiles tijeras  censoras suprimiendo algunos de  los párrafos escritos por Juliá. No obstante, posiblemente por un descuido o porque alguien lo filtró intencionadamente, el escrito se publicó íntegramente en la versión digital, para ser censurado nuevamente después de transcurridas varias horas. ¿Se imagina el lector los titulares con los que se hubieran encabezado las principales páginas de El País  si el tijeretazo en lugar de aplicarse en su propia redacción  se hubiera producido en la del Granma cubano?

 

        Sin embargo, no deja de asistirle cierta buena suerte envenenada  al bastión socialdemócrata  en estos  tiempos de incertidumbres.  La banca española ha decidido no abandonar a la familia Polanco a su suerte.  Timón, una de sus sociedades de cabecera, llegó a un acuerdo con sus entidades acreedoras para extender hasta  el  2015 el pago de la deuda que tenía pendiente y que rozaba los 300 millones de euros. Con esta refinanciación la empresa ha ampliado el plazo de amortización del préstamo  con un vencimiento único a tres años. Es decir, hasta el año 2017.  Pero, ojo, que la Banca no proporciona nada gratis.  No es casualidad que el aplazamiento de los créditos coincida justamente con el desembarco de las entidades financieras en el Grupo Prisa. Será dentro de dos años, en el 2014, cuando el Santander, La Caixa y HSBC harán efectivo el canje de deuda por capital pactado por la compañía por un importe de 334 millones de euros. Una operación que los convertirá   en  los principales  accionistas de la empresa. No hay, empero, ningún motivo para la preocupación: todo continuará quedando en casa.


-
Pinche aquí para leer los artículos anteriores de Manuel Medina.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
2 Comentarios
Fecha: Domingo, 11 de noviembre de 2012 a las 17:15
Solimar
Lo bueno de esta noticia es que el brazo ideológico del PSOE se descompone,lo malo que termine en manos de la banca y su mafia. Sin enbargo, según se vaya conociendo quienes son sus nuevos propietarios (si llega a ocurrir)la credibilidad será nula entre los lectores, teniendo en cuenta las "simpatias"que tiene la banca entre la población, la segunda opción es la que prefiero.
Fecha: Martes, 30 de octubre de 2012 a las 10:12
marta
Que cuando caerá este sistema criminal y corrupto, es lo que nos planteamos todas/os, que pueblo de resistencia frente al enemigo, que pasividad y desinteres de las masas por favor. leen y tragan lo que sea, de los medios mentirosos de la oficialidad y eso y nada más que eso es lo que existe, cuando les plantea que existen otra informancion alternativa es como si les dijeses una locura o algo por el estilo, sólo quieren creer eso que ya tienen metabolizado hasta la médula, cuando llegará el día....salud

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress