Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Miércoles, 29 de agosto de 2018
Orígenes funciones y privilegios de la casta que administra el aparato del Estado monárquico español

¿EXISTE UNA "CLASE POLITICA" EN ESPAÑA?

Guardar en Mis Noticias.

Según el autor de este artículo, Manuel Medina, "la clase política" no existe en nuestra sociedad. Se trata de un invento nada inocente que pretende camuflar la existencia y el poder omnímodo de las auténticas clases sociales todopoderosas, cuyos intereses marcan implacablemente nuestra vida cotidiana.

 

 

POR MANUEL MEDINA(*) PARA CANARIAS SEMANAL

 

 

       

      De manera impropia y casi  generalizada los medios de comunicación califican  al conjunto de personas que se dedican a la actividad política  en el Parlamento, el Gobierno, los Ministerios, las Instituciones autonómicas y municipales con la denominación de  “la clase política”. Sin embargo, tal "clase"  no  existe.  Se trata de una invención aparentemente inocente  que   pretende  camuflar  la presencia  de auténticas clases sociales todopoderosas, cuyos intereses determinan nuestra vida cotidiana.

 

 

 

         Las  clases sociales están definidas por su relación con la propiedad de  los medios de producción.  Dicho de otra forma, los grandes empresarios, los dueños de las grandes industrias, los banqueros, los latifundistas, constituyen una clase social que en la sociedad capitalista actual es hegemónica porque su dominio e influencia traspasa los límites de su propia propiedad, proyectando su influencia sobre el conjunto  de los poderes del Estado.  En las sociedades capitalistas actuales existen dos clases fundamentales, con intereses irreconciliablemente contrapuestos. Por una parte encontramos a la burguesía, integrada por los propietarios de estos medios, que - además de poseer una serie de características e intereses comunes-  se apropian de las plusvalías generadas  por los asalariados en el curso del  proceso productivo. Y por otra, los asalariados, que forman a su vez otra clase social.   Los miembros de esta última clase  constituyen la  inmensa mayoría de la sociedad y sólo  son propietarios de su fuerza de trabajo, su capacidad para producir, que venden  a los dueños de los medios de producción a cambio de un salario.

 

 

 

        Por supuesto, junto a estas dos clases  existen otras capas o  clases sociales intermedias.  Es el caso de las denominadas “capas medias” (pequeños comerciantes, pequeños propietarios rurales, profesionales privados de la medicina, el derecho, la arquitectura, etc.). El concepto de “clase social” se refiere, pues, a grupos de personas que se diferencian de otras por el puesto que ocupan en un sistema de producción social determinado.

 

 

 

¿EXISTE LA "CLASE POLÍTICA"?

 

 

    Quienes -  según la denominación impuesta por los grandes medios de comunicación y reproducida acríticamente incluso en los ámbitos "de izquierda" - constituirían la “clase política”, son en realidad individuos dedicados a una actividad circunstancial y limitada en el tiempo, que no tiene ninguna relación directa con el proceso productivo. Los políticos instalados en las instituciones ni compran ni venden “fuerza de trabajo”. La definición mediática de “clase política”, por tanto, es errónea, intencionadamente confusa y encubridora.  Al ser los políticos ejercientes quienes más frecuentemente aparecen en los medios de comunicación se les presenta como los únicos responsables de los atropellos que genera la naturaleza contradictoria del sistema capitalista.

 

 


 

       No son, sin embargo, aquellos a los que erróneamente se incluye en una inexistente “clase política” los perceptores de los miles de millones que genera el sistema económico  de explotación de la burguesía. Los políticos institucionales son solamente testaferros al servicio de las elites dominantes - banqueros, grandes empresarios, multinacionales, etc- de los   que reciben suculentas compensaciones en pago  por los servicios prestados. Ello no excluye, desde luego,  que un sector de los mismos  pueda terminar integrándose en el staff de la burguesía financiera o industrial, tal y como ha sucedido con algunos políticos españoles como José Maria Aznar, Felipe Gonzalez, Carlos Solchaga o Rodrigo Rato, entre otros muchos.

 

 

 

 

LOS POLÍTICOS COMO CASTA

 

       No resulta sencillo atribuir una categorización  a las casi 80.000 personas que se dedican a la actividad política institucional en el organigrama del aparato del Estado monárquico español. Pero si entendemos el término “casta” según la definición del  diccionario, es decir, como “el conjunto de individuos especializados por su función en la organización social y que disfrutan de determinados privilegios”, posiblemente ésta resultaría la acepción  más afortunada para calificarlos.

 

 

 

        Los políticos no son, por tanto, una “clase” social propiamente dicha. Sí representan , en cambio, los intereses de determinadas clases sociales en las instituciones del Estado. Esta no es una afirmación gratuita. Cualquier ciudadano medianamente atento a la actualidad económica puede descubrirlo por sí mismo. Cuando las mayorías parlamentarias del  PSOE y del PP dan su aprobación para que el Ejecutivo ponga en manos de las grandes corporaciones privadas  la empresa estatal AENA, ¿los intereses de quiénes están defendiendo? Cuando PP y PSOE, junto a otras minorías parlamentarias, coinciden en la decisión de detraer de los fondos públicos centenares de miles de millones de euros, patrimonio de toda la sociedad,  para ponerlos a disposición de la Banca privada, ¿están defendiendo los intereses de la mayoría de los ciudadanos?

 

 

 

        Cuando los políticos socialdemócratas o ultraconservadores  imponen reformas laborales que arramblan con las conquistas sociales arrancadas por los asalariados en el curso de decenios, ¿están defendiendo los intereses de las clases trabajadoras?

 

         Por lo general, en la geografía institucional del aparato estatal español aquellos que integran lo que aquí estamos denominando como “casta” representan los intereses de las clases hegemónicas de la sociedad española: es decir, de los grandes grupos financieros, de los propietarios y accionistas mayoritarios de la gran Banca, de los dueños  de los consorcios industriales, de las multinacionales,  etc.

 

 

 

ORÍGENES DE LA MODERNA "CASTA POLÍTICA" ESPAÑOLA

 

 

 

      Las peculiaridades de la “casta” que controla el conjunto de las instituciones españolas encuentran su entronque histórico en el precedente Estado franquista. A la muerte del dictador, en el Estado español no se produjo una ruptura política que sustituyera a la vieja máquina del Estado autoritario por otra de carácter más democrático. Por el contrario, con la denominada “Transición” a la democracia se estableció un nexo de continuidad entre quienes hasta entonces habían administrado el aparato autocrático de Franco y quienes a partir de entonces aspiraron a gestionarlo. Teniendo en cuenta  las fórmulas que se utilizaron para poner en marcha esta peculiar “Transición” entre uno y otro régimen  político difícilmente las cosas habrían podido ser distintas. Romper radicalmente con la institucionalidad anterior hubiera supuesto quebrar  la propia legitimidad del Monarca, designado heredero por el mismo artífice del desgastado aparato institucional autocrático.

 

 

 

 

LA CONSTITUCIÓN DE LA CASTA EN  EL ESTADO MONÁRQUICO ESPAÑOL

 

 

 

        La dinámica del proceso político de los últimos treinta y cinco años ha ido forjando una  aparente polarización entre los dos partidos políticos mayoritarios existentes en el Estado Español, el PSOE y el Partido Popular, fundada en premisas falsas. Teóricamente, el primero representaría a “la izquierda”, a los sectores populares, a los asalariados; mientras que el segundo aparece ante la sociedad como el genuino valedor del libre mercado, de las capas medias-altas, de la tradición y de las clases poderosas. Sin embargo, tal imagen es en gran parte un puro espejismo engañoso que responde a un diseño impuesto deliberadamente. Ambas organizaciones políticas - PP y PSOE - han respondido siempre, con ligeras diferencias de matices, a la voz de los que realmente gobiernan: las clases que detentan el poder económico. El régimen político español, que no solo acumula su propia experiencia sino también la de otros Estados con más larga trayectoria  en la institucionalidad histórica burguesa, ha construido un sistema de alternancia  mediante el cual  ambos partidos se reparten periódicamente la responsabilidad de  la Administración del Estado, de los llamados poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Pero, contrariamente a lo que generalmente se piensa, el aparato de la Administración del Estado no es “El Poder”. El Poder efectivo, aquel que realmente determina el sistema económico que debe regir al conjunto de la sociedad, emana de otras áreas, y está detentado con carácter exclusivo por las clases social y económicamente hegemónicas.

 

 

 

 

     (*) Este articulo fue publicado el 26 de junio del año 2012 en este mismo diario digital. Años después la formación política "Podemos" empezó a utilizar  impropiamente el término "casta" adjudicándoselo  indiscriminadamente no sólo a los políticos institucionales, sino también a quienes integran las "clases sociales" propietarias de los medios de producción. Ni que decir tiene que la utilización generalizada que hizo "Podemos" del término "casta"  multiplicó la confusión de no pocos ciudadanos  sobre  el distinto  rol  que en nuestra sociedad juegan la "clase" y la  "casta". Una diferencia que en absoluto es baladí y que continua estando plenamente vigente 

 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
8 Comentarios
Fecha: Jueves, 30 de agosto de 2018 a las 01:44
maribel santana
el aparato de la Administración del Estado no es “El Poder”. El Poder efectivo, aquel que realmente determina el sistema económico que debe regir al conjunto de la sociedad, emana de otras áreas, y está detentado con carácter exclusivo por las clases social y económicamente hegemónicas.
Entonces el aparato de la administración del estado quien es, el gobierno???? el de turno al que le toque administrar....?
Porque según Marx: EL ESTADO ES LA ORGANIZACIÓN DE UNA CLASE CONTRA LA OTRA! a filosofar toca.
Fecha: Miércoles, 2 de enero de 2013 a las 10:01
paco vilches
estoy de acuerdo con el articulo aunque creo que tampoco son "casta" sino ralea o jauria
Fecha: Jueves, 27 de diciembre de 2012 a las 13:18
pepita
clase-casta-chorizos... es igual para el pueblo común. LO CIERTO ES QUE NOS ESTAN SAQUEANDO HASTA EL ULTIMO CÉNTIMO. y que ya no lo vamos a aguantar más. SI NO HAY JUSTICIA PARA EL PUEBLO QUE NO HAYA PAZ PARA EL GOBIERNO. Yo ya aporo mi granito de aren: pra los bancos 0 €. y si el estado se pone bravo tampoco pago y le doymi dinero a la familia vecina que tiene a todos sus miembros en paro.
Fecha: Viernes, 20 de julio de 2012 a las 00:21
! Que casualidad!
Siempre, en todos los ambientes, he mantenido que la "clase política
" no existe, que lo que son es una casta. Y con los mismos argumentos del articulo. ;)))
Fecha: Miércoles, 18 de julio de 2012 a las 18:15
Datos a verificar.
“el conjunto de individuos especializados por su función en la organización social y que disfrutan de determinados privilegios”: El momio de ser señoría diputado del Congreso de la monaquía. Hay otras sinecuras, resumo:



¿El sueldo?

- Sueldo base de 3.126,52€. mensuales y dos pagas extras.

- Si forma parte de alguna comisión, recibe entre 775,15€. a
1.590,34€ más al mes.
- Si tiene algún cargo (portavoz, secretario, etc.) en el peor de los
casos recibe 2.318,96€. más al mes.
- Puede tener trabajos y cargos fuera del Congreso sin límite ni
perjuicio en el sueldo/ayudas.
- Los sueldos que cobres del partido, tampoco afectan en nada.



¿Y las ayudas?
- Si fue elegido fuera de Madrid, recibe 1.823,86€. mensuales más para alojamiento y manutención.
- Si fue elegido en Madrid, recibe 870,56€. mensuales más para
alojamiento y manutención.
- Si viaja dentro de España, 120€. diarios.
- Si viaja fuera de España, 150€. diarios.



¿Y los beneficios fiscales?
- Las dietas relacionadas con transporte no tributan, no se declaran a Hacienda vamos.
- Las dietas relacionadas con alojamiento y manunteción no tributan.
- Los sueldos/dietas por tener un cargo en el Congreso, no tributan.
- Si deja de ser diputado, percibe una paga mensual de 2.813,87€. hasta un máximo de dos años. No importa si tienes un sueldo privado.



¿Y la jubilación?
Si tiene 55 años y ...
- Ha sido diputado once años: 100% de la pensión máxima (2.466,20€.).
- Ha sido diputado entre nueve y once años: 90% de la pensión máxima.
- Ha sido diputado entre siete y nueve años: 80% de la pensión máxima.
- Por el 10% del salario base, derecho a pensión privada a cargo del BBVA.



(Los datos que aporto no los tengo contrastados, así que hay que ser prudentes, me parecen tan escandalosos que sospecho que en parte son inciertos).
Fecha: Miércoles, 18 de julio de 2012 a las 14:23
Ludwig
He leido el artículo y encaja, perfectamente, con mi forma de pensar y del análisis que siempre hice de la mal llamada "transición". En aquel momento estaba la Junta Democrática y la Plataforma Democrática. Después de algunos falsos vaivenes se convirtió en la Platajunta que significó el triunfo de la continuidad del franquismo y la permanencia sine día de la clase parasitaria explotadora. Firmo todo el contenido del artículo.
Fecha: Miércoles, 18 de julio de 2012 a las 09:20
Apunta bien
Apunta bien el articulista, es solida la argumentación, no permite comentario alguno por estar convenientemente bien cerrado. Felicitaciones.
Fecha: Miércoles, 27 de junio de 2012 a las 17:11
Casas Viejas
Tanto si se trata de clase política como si estamos hablando de casta política hay una constante: el empate técnico entre políticos y jueces.Entre justicia y política.El olor es pestilente y llega al Cabo de Hornos,como los golpes en el pecho en misa del santurrón de Divar.Como la cara de susto de la pobre de doña Emilia Casas cuando la bronca de Cocodrilo Dandy/Fdez de la Vega,o la misma cara de la portavoz del CGPJ aguantando las miradas con el rabillo del ojo del citado Divar.La noticia habla de 80.000 políticos,quiere decir que problemas de farolas no hay llegado el caso.Seamos realistas,esa breva no caerá.Vamos a ver,en cualquier país del mundo cuando la gente no come se suele cabrear,en este se meten en el agua con la bandera,en este el cante por peteneras es la marca España,o como irse de rositas,comos los de Terra Mítica con el caco de Zaplana a la cabeza. Y en ese plan.Ninguno.

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress