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Jueves, 28 de junio de 2018
Un análisis de la deriva de un proceso político de liberación nacional

¿QUÉ QUEDÓ DE LA REVOLUCIÓN MOZAMBIQUEÑA?

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Mozambique cumplió el pasado lunes 25 de junio el 43 aniversario de su independencia política. aquel año, Samora Machel, el líder más destacado de aquella revolución anticolonial se comprometió a "destruir de las secuelas del colonialismo y de la dependencia imperialista, por la aniquilación del sistema de explotación del hombre por el hombre, por la edificación". ¿Qué quedó 45 años después de aquel prometedor proceso político?

POR BOAVENTURA  MONJANE (*)

 

 

       Mozambique cumplió el pasado lunes  25 de junio  el 43 aniversario de su independencia política. Fue precisamente durante la madrugada de ese mismo día,  en el año de 1975, cuando  Samora Machel (1933-1986) anunció  ante los mozambiqueños la proclamación de la independencia "total y completa" del país.

 


     Mientras el régimen portugués arriaba Sus banderas coloniales , el Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) izaba  con vigor la nueva bandera de la República Popular  de Mozambique.

 

 

     Paralelamente a esas ceremonias,  Samora Machel proclamaba el nacimiento de un "Estado de Democracia Popular", en el que, bajo la dirección  de una alianza entre campesinos y obreros, a la que se sumaba  los sectores patrióticos   mozambiqueños,  se  juramentaban para

 

 

 

     "destruir  de las secuelas del colonialismo y de la dependencia imperialista,  por la aniquilación  del sistema de explotación del hombre por el hombre, por la edificación de la base material, ideológica, político-cultural, social y administrativa de la nueva sociedad  

 

 

 

HOY, 43 AÑOS DESPUÉS... ¿CUÁL ES LA SITUACIÓN REAL DE MOZAMBIQUE?

 

 

      Uno de los cambios más significativos que se han producido en la trayectoria política mozambiqueña ha sido el "abandono" del proyecto socialista. La guerra civil que estalló tras producirse la independencia, así como   la introducción, más tarde, de los programas de ajuste económico, impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, empujaron en gran medida ese abandono.


 

 

       El establecimiento del neoliberalismo como marco político y económico dominante interrumpió la incipiente industrialización del país. El auge en los mercados de los recursos naturales, incluyendo el carbón, el gas, las tierras agrícolas y varios minerales,  atrajeron  la insaciable codicia de los inversores extranjeros, empeñados en la extracción de materias primas. Paralelamente, una elite oligárquica "indígena" emergió de la sociedad mozambiqueña,  estableciendo alianzas con capital internacional. De esa forma  fue construyéndose una nueva correlación de fuerzas en el balance entre el Estado, la sociedad y el capital.

 

 

     Fue justamente en este contexto en el que  la empresa minera Vale y  otras grandes corporaciones transnacionales llegaron al país. No pocos han calificado, y con razón,  a esta  etapa como una nueva "colonización silenciosa"  del continente africano .

 

 

 

     En las últimas dos décadas, el país ha experimentado transformaciones rápidas en las esferas política, social y económica. Aunque su economía, ahora fatalmente estancada, pareció crecer a un ritmo llamativo durante un par de años, el funcionamiento básico de las instituciones del Estado y el mantenimiento de los servicios esenciales no dejaron de depender de la "buena voluntad" de la "comunidad donante internacional", a través de la ayuda externa.

 


      Desde el año 2016, esta ayuda pasó a estar fuertemente condicionada, cuando el FMI y otros donantes descubrieron una deuda que se había ocultado y que ascendía a más de 2.000 millones de dólares, contraída en los últimos meses del mandato del anterior presidente, Armando Guebuza, un personaje conocido por su inclinación al cambalache y a los negocios.  


 

      Hoy, Mozambique atraviesa una crisis económica muy severa. Esta situación ha colocado al país en un estado de vulnerabilidad tal que está permitiendo   que el FMI y la comunidad donante internacional aproveche la situación para aplicar duros gravámenes al Estado mozambiqueño. No pocos califican estas políticas como expresion de una pura  interferencia politica y  una descarada falta de respeto a la soberanía nacional.

 

 

PARTICIPACION POLITICA

 

 

        El escenario político mozambiqueño está ampliamente dominado por la Frelimo, el partido gubernamental; por Renamo (Resistencia Nacional Moçambicana), el mayor partido de la oposición, aún militarizada; y, en menor pero importante medida, el MDM (Movimiento Democrático de Mozambique), constituido mayoritariamente por disidentes y descontentos de Renamo y de la Frelimo.

 

 

       En este momento, el Movimiento Democrático de Mozambique  atraviesa   una peligrosa crisis, que puede acarrearle un enorme costo político en los próximos comicios electorales  de 2018 y 2019.

 

 

Un debate para la modificación de la Constitución está en curso en el parlamento mozambiqueño. El escenario apunta a la bipartidarización de la política, dando mayores ventajas a Frelimo ya Renamo, sobre todo a nivel municipal y provincial.

 

       Hay que decir igualmente que las personas y grupos críticos con gobierno permanecen expuestos a amenazas e intimidaciones y, en ocasiones incluso, al asesinato. A través de sus propagandistas, el gobierno trata de movilizar a la opinión pública con el espantajo de una "supuesta mano externa"

 

 

         Uno los aspectos más notorios de la situación política actual en Mozambique es la ausencia de una alternativa política que movilice a una izquierda que aunque existe, permanece dispersa. Se demanda un movimiento social y político que unifique a todos esos elementos a través de los movimientos populares, en las universidades, en los sindicatos y en el activismo   político.   La construcción de un proyecto popular que  le haga frente  al neoliberalismo rampante que se extiende por la estructura económica del país, es una condición  imprescindible para que Mozambique pueda afrontar con posibilidades de éxito su incierto futuro.

 

 

*  . Periodista y activista mozambiqueño . Doctor en el Centro de Estudios Sociales, Universidad de Coimbra.

 

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2 Comentarios
Fecha: Lunes, 2 de julio de 2018 a las 07:45
Manu aranburu agirre
Lamentable la situacion del pueblo de Mozambique, tanto luchar contra el colonialismo y ahora pasar a manos del FMI.
Lloro por el pueblo por los campesinos y [email protected]
Desde el Pais Vasco
Fecha: Jueves, 28 de junio de 2018 a las 10:17
AMEAUXET
EL PANIBERISMO

Todos estos estados socialistas fallidos deben encaminar cuato antes su agrupamiento y que debe de ser encabezado por ESPAÑA Y PORTUGAL y liderado en IBEROAMÉRICA POR CUBA, NICARUGUA Y VENEZUELA...

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