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Martes, 29 de mayo de 2018
"El 'partido de la gente' ha consumado la farsa"

CUANDO "CAMBIAR DE CASA" SIGNIFICA SALTAR DE BARCO

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Si quedaban dudas acerca de las posibles evoluciones de este culebrón podemita -escribe Marat - cojan palomitas. Más allá de las referencias acerca de que el precio real del chalé fueran 1.240.000 EUR y no 600.000 o de que pudo haberse comprado en 2016, lo mejor viene ahora (...).

 

Por MARAT PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

 

      Imagino a algunos lectores de este texto con suficiente recorrido de vida y memoria para evocar en la referencia al barco del título la imagen en blanco y negro de cierto ex presidente sentado en traje de baño en la cubierta de un yate del extinto "señor a caballo que mandaba en Madrid" ("De aquel tiempo pasado". José Antonio Labordeta).

 

 

 

      No era esa mi intención primera, quizá tampoco la última porque una y otra pretenden señalar la gran farsa que representan políticos que, encumbrados en el apoyo popular nacido de un discurso que condena la desigualdad, la pobreza (más que sus causas profundas, que limitan al IBEX, la mafia, la trama y la casta ¡Ay la casta!) y el estilo de vida de los poderosos, cuando la representación política, los programas de televisión y los libros -que le vienen por ser el secretario general de la todavía tercera fuerza política del país y menguando, según las últimas cantadas, como se dice en el fútbol- le da buenos dividendos, cambia una vivienda en la media de millones de ellas por un chalé de 268 metros cuadrados en Galapagar; zona residencial de la clase alta. Vivienda, por cierto, con gran piscina y casa para invitados.

 

 

        No se trata de un problema de coherencia, como pretenden señalar algunos que critican este hecho con sordina, al indicar que no se puede criticar la compra de un ático por un ministro del actual gobierno y luego hacer lo mismo con la compra de un chalé de similar valor.

 

 

 

      Eso significaría lo mismo que afirmar que si el personaje puesto ahora en la picota por tirios y troyanos no hubiera escrito ese tuit, cuando aún no era un político profesional sino un ambicioso candidato a serlo y su partido aún no existía, su compra del famoso chalé no fuese condenable. Mucho menos es algo que no deba criticarse porque no se usa para especular o porque el dinero proviene de una pareja de muy conocidos políticos del mismo partido que lo han ganado honradamente y no proviene de la corrupción. Que se apele a la honradez económica de los flamantes propietarios del chalé tiene guasa, sobre todo porque implica que el hecho de no robar tiene un mérito extra. Por muy extendida que esté la corrupción en España, no robar no es un mérito sino lo deseable en cualquier político, por mucho que el capitalismo y el Estado como Consejo de Administración de los intereses de las burguesía, que diría Marx, ponga esto de modo realmente difícil. Es evidente que en la fase actual del capitalismo, de acumulación por desposesión, no encontraremos gobernantes honrados porque a la legislación hay que untarla con un buen aceite que mejore el engranaje de las decisiones políticas en el Estado del Bienestar en extinción y la privatización de los servicios públicos.

 

 

 

      Me interesa hablar del comentario en redes sociales de cierto profesor de ¿Ciencias? Políticas de la Universidad Complutense ironizando, o eso creía él, acerca de comprar una "vivienda" pagando 1.000 EUR al mes (luego hemos sabido que serían 1.600 entre los dos políticos), en lugar de 500 EUR de alquiler ¿En qué planeta vive este pelotillero fiel de su secretario general que no sabe el precio al que están las viviendas en Madrid para una pareja, con dos hijos a la vista? ¿Desconoce la brutal especulación que se está produciendo en ciudades como Madrid y Barcelona sobre el alquiler a manos de las SOCIMIs y fondos buitre o es que cree que todos somos lo bastante ignorantes como para colarnos un gol en defensa de su amo y de su miniyo política? Prosigue este poeta frustrado, ex miembro de las Juventudes Socialistas y postulante a favor del SÍ en el Referéndum de la OTAN con su ironía cuando afirma aquello de "Malditos rojos que no viven debajo de un puente. Terminarán por querer estudiar en la universidad".


 

 

      En primer lugar, de rojos los dirigentes de su partido nada de nada. La socialdemocracia histórica, no la que vino después de los Felipe González, los Blair o los Miterrand les quedan a ustedes, que jaleaban al león de Atenas "bravo Alexis", luego reconvertido en corderito al servicio del FMI, la dictadura capitalista de la UE y la OTAN, y que ahora han optado por el modelo ciudadano de un gobierno portugués de izquierda que ha convertido el país en un paraíso fiscal con más empelo precario aún que en España, lo que tiene mérito porque es difícil.


 

 

    En segundo lugar, entre vivir debajo de un puente o en chalé de Galapagar de 600.000 EUR seguro que tiene que haber soluciones "dignas" e intermedias, ¿no cree usted, señor politólogo? Sobre estas reflexiones del cancerbero fiel a su secretario general se articula el "relato" (que es un modo de contar cuentos), expresión tan del gusto de los trinos posmodernos, de la moralina o el culto a la pobreza y simplezas semejantes.


 

 

       Las justificaciones del esforzado secretario de organización del partido respecto a las decisiones inmobiliarias de sus jefes resultan un tanto reveladoras de su ideología profunda:

 

 


     "Hay un planteamiento que dice que es "incoherente" tener un buen sueldo y una buena casa y querer un país mejor en el que nadie lo pase mal. Es un planteamiento reaccionario que niega la posibilidad de ser clase media y decente al mismo tiempo."

 

 

      Su defensa de la clase media no es otra cosa que ese discurso de Albert Rivera, de ni empresarios ni trabajadores, que busca el "justo" término medio conciliador. De casta le viene al galgo ex Ciudadanos y ahora inasequible al desánimo en el combate por su puesto de trabajo político. Ahora quiero explicar qué "significa saltar de barco", a lo que aludo en el título del presente artículo, para desmontar tanta patraña.


 

 

         En la historia del movimiento obrero hay sobradas experiencias de dirigentes (los líderes son un invento del parlamentarismo burgués) que vivieron en condiciones muy parecidas a las de la clase social que defendían. Desde Marx a Lenin en el exilio y en nuestras latitudes desde Pablo Iglesias, el de verdad, el que fundó la UGT y el PSOE, cuando eran organizaciones respetables, hasta Marcelino Camacho, cuando CCOO no era un sarcasmo, que no salió de su piso sin ascensor en Carabanchel a una vivienda horizontal hasta que al hombre sus piernas ya no le permitían el lujo de subir escaleras. Y desde luego, con muchos más méritos que los del chalé de quienes hablo, no era una vivienda como la de ambos.


 

 

        Quien haya leído "La verdad sobre el caso Savolta", de Eduardo Mendoza, habrá comprobado cómo era la vida de los dirigentes y militantes anarcosindicalistas. No eran personas que quisieran medrar a costa de la caja del sindicato. Ni las convicciones de los militantes se lo hubieran permitido. Todo esto no lo hacían por una mística cristiana sobre la pobreza sino por la convicción de que, si no vives como la media de la clase social a la que dices defender, te separarás de ella.

 

 

         Una de las explicaciones más claras de porqué las aristocracias obreras han convertido sus sindicatos, hoy del sistema, es porque se separaron de sus bases. Cuando estás más en contacto con tu enemigo de clase en las negociaciones de fábrica y sector a nivel local, regional y nacional que de unos compañeros de empresa a los que cada vez ves menos, salvo para elecciones sindicales y conflictos decisivos, cuando vives en urbanizaciones de lujo, cuando tus hijos van a colegios privados o concertados, cuando tu representación sindical te permite viajar mucho más que a la gran mayoría de tus afiliados, cuando negocias en restaurantes de lujo, cuando tienes tarjetas oro del sindicato (no hablo siquiera de las black), tus vivencias sobre lo que es el día a día de la clase trabajadora vienen de lo que te cuentan los cargos intermedios del sindicato o del partido, menos privilegiados que tú pero también por encima de la media del nivel de tu clase. No la comprendes, no la conoces, tus vecinos son otros, te vas de vacaciones con otra gente que no es la de origen de tu clase. De otro modo no se entienden los Fidalgo, ni los Méndez, los Toxo o los Felipe González. Eso independientemente de que los trabajadores sean más o menos combativos o aspiren a vivir todos en Galapagar o en Pozuelo.

 

 

 

        Pero la realidad es la que es. Los trabajadores, salvo los espabiladillos sin escrúpulos y con una inteligencia media, no hace falta que sea muy elevada, si comprobamos el cociente intelectual medio de los políticos, no pueden permitirse el ascenso social que conlleva la representación política dentro del Estado burgués. Alejarse de ellos, cuando dices representarlos, es perder tu identidad política.

 

 

       Cierto que los tiempos cambian, que la clase trabajadora ya no vive en los niveles de miseria de principios del siglo XX -nadie pide tanto sacrificio- pero la realidad es que un dirigente que pretenda representar a la clase trabajadora y gozar del respeto y la credibilidad de buena parte de ella no debe separarse demasiado de la misma.

 

 

      Lo que ha hecho la pareja del chalé es intentar  saltar de clase social. Sospecho que porque no cree ya en que su proyecto llegue muy lejos (desde luego no a asaltar los cielos, ya que nunca lo intentaron) y que ellos, muy posiblemente, pronto no estén llamados a liderar, que no dirigir, lo que quede del proyecto.

 

 

      En cualquier caso, no sirve ya como coartada poner por delante la protección y la intimidad de sus futuros hijos, como ha señalado la pareja del secretario general de su partido. Desde luego, su intimidad nunca estaría asegurada entre los vecinos de una burguesía que siempre les considerará unos "parvenus". Mucho más lo estaría entre sus próximos en un barrio popular. Pero si has hecho de tu vida un show y has defendido que lo personal es político, al estilo de la ideología pequeñoburguesa, tan del gusto del vodevil, ni siquiera ese argumento es creíble.

 

 

      Solo un último apunte antes de referirme al segundo punto que quiero tratar aquí, el del referéndum.

 

 

       La famosa hipoteca concedida por la Caja de Ingenieros, una entidad cercana al independentismo catalán, a la pareja es realmente llamativa: El diferencial bancario que se ha ofrecido a ambos políticos es de un 0,5% cuando en el sector a 30 años y con un crédito de semejante volumen no baja de un 2%, ello independientemente de salarios o puestos. El simulador hipotecario de la Caja de Ingenieros demuestra hasta qué punto las condiciones de la hipoteca son realmente ventajosas, para una pareja que no tiene tan asegurado si repetirá como representantes políticos en el futuro. Y ello afectaría al resto de sus ingresos políticos. Recordemos el caso de Rosa Díez, que ya no es dirigente y que, sin duda, se habrá visto afectada en sus ingresos, Lo de que su futura herencia actúe, como afirman los palmeros online de ambos políticos, como aval para la concesión del préstamo es muy discutible. Un aval familiar es eso, un aval, y una herencia es capital de respaldo para un préstamo cuando se ejecuta Tras esto mis dudas sobre la concesión de la hipoteca no vienen acerca de por cuanto, ya lo sabemos, sino a cambio de qué.

 

 

     Al final, en los tratos de favor, todo tiene una explicación y no siempre, cuando sale a la luz, es edificante.

 

 

      Según informa el medio El Plural, Podemos ingresó 4,5 millones en la entidad que le concedió la hipoteca a Iglesias y Montero. El partido al servicio de la felicidad de su caudillito y de su miniyo. Llamadlo acoso a sus vidas privadas.

 

 

      Pero, si quedaban dudas acerca de las posibles evoluciones de este culebrón podemita, cojan palomitas. Más allá de las referencias acerca de que el precio real del chalé fueran 1.240.000 EUR y no 600.000 o de que pudo haberse comprado en 2016, con lo que ello significaría de intento de ocultación, y salir ahora a la luz pública, lo mejor viene ahora: el genial "estratego" Echenique pide una participación masiva en el plebiscito para salvar a Iglesias y a Montero y que los círculos saquen urnas a la calle con el fin de que los inscritos en el "partido de la gente" puedan participar al máximo en la farsa. Va a ser de traca. Quizá se encuentren por respuesta alguna fresca o comentarios más o menos chuscos, en los mejores casos, y abiertamente hostiles en los peores. Si hay algo que me queda claro es que a estas alturas no hay nadie al mando de la nave intergaláctica podemita. O quizá un chimpancé.

 

"El 'partido de la gente' ha consumado la farsa"

 

      Para ir finalizando, frente a los discursos que últimamente se han propagado por ahí de que convocar el referéndum es una muestra de democracia interna o una trampa que les ha impuesto el sistema para dañar a su partido, niego ambas. La cabeza del secretario general ya venía siendo cuestionada de largo y cada vez con mayor osadía. La convocatoria del referéndum es la oportunidad para intentar cerrar, al menos de momento, su liderazgo. Ya veremos si se ve "obligado" a sacrificar a alguien para salvarse a sí mismo. No hay trampa que valga por parte del sistema hacia el líder: éste ha situado, a menos de un año de las elecciones autonómicas y locales, la cuestión de su permanencia en el máximo órgano de dirección como "o yo o el caos". Y sus palmeros a sueldo están difundiendo este fantasma. Lo que está por ver es hasta cuando y si caerán juntos Macbeth y lady Macbeth o por fases. En cualquier caso, están llegando más temprano que tarde al final del camino. Y no hay consejos de administración del IBEX para todo el mundo. Aún hay clases y niveles.

 

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5 Comentarios
Fecha: Miércoles, 30 de mayo de 2018 a las 22:44
Modesto
Pablo Iglesias no ha cometido ningún error al comprarse el chalé. El error ha sido que debíamos quedarnos con la camisa sudada de obrero que lleva en público, no con el gran vestidor de lujo donde la colgará cada noche en privado.
Fecha: Miércoles, 30 de mayo de 2018 a las 13:29
AMEAUXET
HOLA DE NUEVO MODESTO

No quiero representar a nadie. Quiero que tú te representes a ti mismo dentro de un conjunto de ciudadanos que tengamos la misma sensibilidad política y si puede ser tener un objetivo común echar agua (como mínimo) al fuego capitalista que irremediablemente nos devora.

Pablo ha cometido un error pero no no ha robado a nadie. Mi pregunta sería la siguiente

¿cumplirá sus promesas?

En esto dudo. Los indicios son importantes pero no concluyentes. Antes que el chalé estuvo la OTAN y la MONARQUÍA y en estos dos últimos casos nadie (salvo excepciones) se rasgo las vestiduras. ESTO SI ES INCUMPLIR Y SER INCOHERENTE.
Fecha: Miércoles, 30 de mayo de 2018 a las 12:44
Modesto
Yo solamente siento que nadie nos representa. Tú tampoco. El chalé significa que los que dudaban si tener ilusión o no con Podemos pierden toda esperanza. Ahora nadie nos representa.
Fecha: Miércoles, 30 de mayo de 2018 a las 09:28
AMEAUXET
PARA MODESTO

Comprendo tu enfado y tristeza que sufres en primera persona. Pero quizás hablamos mucho de políticos poco de política y NADA PAN.

Todo esto nos distrae de nuestros OBJETIVOS, conseguir una sociedad más justa. Pero siempre habrá injusticias; incluso dentro de un estado comunista. La lucha de clase incluso en el comunismo estará presente. NO OLVIDAR. Pero el PAN estará garantizado, como mínimo.

EL CAPITALISMO es el sistema más INJUSTO Y GENOCIDA de la historia de la humanidad.

Yo, personalmente no quiero un político que me represente que sea un MÚJICA (ex presidente uruguayo) ni en la forma de expresarse del capitalismo ni haciéndose pasar por pobre de solemnidad. Es ofensivo. Quiero un político como PUTIN que defienda a su país y le haga respetar; está dentro del capitalismo pero también podría estar dentro de un aspirante a un comunismo avanzado donde la cultura, la vivienda, las pensiones, las vaciones y el trabajo estén blindados para toda la población y no a merced del MERCADO que es como decir en manos de bandoleros sin escrúpulos. Luchar dentro del capitalismo contra el capitalismo nos produce estas contradicciones pero no hay que olvidar los objetivos.
Fecha: Martes, 29 de mayo de 2018 a las 05:16
Modesto
Cuando ves a tus hijos desayunarse un plátano (de los de tirar, que se compran en cajas en la frutería, los del descarte porque tienen mal aspecto, no los de Mercadona, de precio imposible) en un cacito de plástico con una cucharada de gofio, no puedes volver a votarle a Podemos después de lo del chalé. Porque he sentido como una bofetada el contraste con la ostentación y el lujo del chalé, Pablo Echenique dice que pertenezco a las cloacas del estado, a la extrema derecha que lleva navaja todos los días, a los de la Gurtel y el IBEX35 que no quieren a Pablo Iglesias en el gobierno. Porque pienso que no hubo un referendum revocatorio sino confirmatorio de los caprichos conyugales de un autócrata que toma por babiecas a los simpatizantes y envia el mensaje a los votantes de que circulen, aquí no hay nada que mirar, resulta que el canalla soy yo, Pero sólo soy un padre que cada día ve a sus hijos comerse un plátano mojándolo en gofio. Lo siento, no sé explicarlo mejor.

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