Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Lunes, 21 de mayo de 2018
El "Washington Post" y el "New York Times", paladines de la incitacion al "golpe de estado" en Venezuela

ALEXANDER MAIN: LA SITUACIÓN EN VENEZUELA VISTA DESDE LOS EE.UU.

Guardar en Mis Noticias.

Desde los años 90 hasta hace poco, en general, en los Estados Unidos desaprobaba a quien pidiera abiertamente "golpes militares" o intervenciones en América Latina. Ya no. Al menos no cuando se trata de Venezuela, un país donde, de acuerdo con la narrativa que prevalece los medios de comunicación estadounidense, hay un dictador brutal

   POR ALEXANDER MAIN (*) 

 

 
 

       Desde los años 90 hasta hace poco, en general, en los Estados Unidos desaprobaba a  quien pidiera abiertamente "golpes militares" o intervenciones  en América Latina. Ya no. Al menos no cuando se trata de Venezuela, un país donde, de acuerdo con la narrativa que prevalece  los medios de comunicación estadounidense, hay un dictador brutal  que está privando de comida a la población de ese país  y que anula la participación del conjunto de la oposición.

 

 

        En agosto pasado, el presidente Trump  ya aludió una "opción militar" en Venezuela desde su campo de golf en Nueva Jersey, hecho que provocó un gran alboroto en América Latina, pero por el que apenas  nadie se inmutó en Washington. Del mismo modo, Rex Tillerson, el  entonces secretario de Estado, habló favorablemente sobre una posible intervención militar que expulsara del gobierno al  presidente venezolano Nicolás Maduro.

 

 

 

      En los últimos meses,  artículos de opinión que sugieren  que un golpe de Estado o una intervención militar extranjera en Venezuela podría ser algo bueno, están salpicando el panorama de los medios de comunicación estadounidenses: desde el "Washington Post" al "New York Times". De vez en cuando, un experto argumenta que esas tentativas verbales de golpe de Estado podría, sin embargo, tener consecuencias indeseables, por ejemplo, que el gobierno venezolano decidiera profundizar las relaciones con Rusia o China .

 

 

 

        Rara vez alguien se atreve a señalar  que se trata de un debate insensato que debe tener  en cuenta  que se trata de un país  donde las elecciones se realizan con frecuencia y, con pocas excepciones, todas ellas se han considerado auténticas y transparentes. El domingo 20 de mayo, Maduro estará listo para la reelección.  

 

 

 

       El hecho de que los "golpes de estado", y no las elecciones, sea  el tema más candente es un triste reflejo de la dirección distorsionada que ha tomado la discusión principal sobre Venezuela. Durante muchos años, en gran parte de los análisis y los informes sobre esta rica nación petrolera, pero también con una economía inestable, se ha ofrecido una descripción en blanco y negro y sensacionalista  . Además, ha existido muy poca discusión seria sobre las políticas de la Administración Trump hacia Venezuela, aún cuando ello causa  un mayor daño a la economía de ese país, empeorando la escasez de medicamentos y alimentos que salvan vidas y Socavando la paz y la democracia.

 

 

 

ENDURECIMIENTO

 

 

      Pero no hay que olvidar que  Maduro, a menudo descrito por políticos y expertos estadounidenses como un dictador, fue elegido democráticamente en elecciones anticipadas llevadas a cabo un mes después de la muerte de su predecesor, Hugo Chávez, a principios de 2013. Dado que los periodos  presidenciales en Venezuela duran  seis años en Venezuela , su mandato constitucional actual terminará a principios de 2019.

 

 

       Desde el primer momento, algunos sectores de la oposición venezolana rechazaron la legitimidad de Maduro y pidieron su inmediata salida del gobierno . En 2014 y nuevamente en 2017, la oposición respaldó los movimientos de protesta explícitamente dirigidos a generar grandes caos en las áreas urbanas, circunstancia clave para tratar de forzar el derrocamiento del gobierno,  a través de una abrumadora presión popular o por medio de una intervención militar interna o externa.

 

 

         Aunque muchas de estas protestas fueron pacíficas, otras se volvieron violentas y resultaron en decenas de muertes, algunas atribuibles a las fuerzas de seguridad del Estado y otras achacables a miembros del movimiento de protesta, de acuerdo con informes fidedignos y pruebas documentales . Cientos de manifestantes fueron detenidos y algunas figuras de la oposición, incluido el ex alcalde de Chacao, Leopoldo López, fueron condenados a prisión por presuntamente incitar a la violencia. López se encuentra actualmente bajo arresto domiciliario después de cumplir tres años de prisión.

 

 

       A fines de 2015, la oposición de Venezuela obtuvo una gran mayoría de escaños en las elecciones a la Asamblea Nacional. Pero tanto el poder ejecutivo como el legislativo  estuvieron de desacuerdo sobre supuestos casos de fraude electoral que llevaron a la Corte Suprema de Venezuela, un organismo que es ampliamente visto como leal al gobierno, a descalificar a tres legisladores opositores. La eliminación de estos legisladores significó la pérdida de la mayoría absoluta de dos tercios de la alianza opositora que le dio amplios poderes para intervenir en el nivel ejecutivo.

 

 

       La oposición  se negó a cumplir con la decisión del Tribunal. En respuesta, el Tribunal se negó a reconocer la legitimidad del Parlamento. Las instituciones venezolanas dejaron de interactuar de acuerdo con la constitución y cada bando adoptó tácticas cada vez más radicales para tratar de ganar la partida.

 

 

        Los líderes de la oposición apoyaron una nueva serie de protestas que se volvieron cada vez más combativas y violentas, paralizando las calles clave de Caracas y otras ciudades durante días. Grupos de manifestantes se enfrentaron con frecuencia con las fuerzas de seguridad y decenas de personas murieron, incluidos manifestantes, agentes de seguridad del estado y transeúntes.

 

 

       El gobierno de Maduro respondió al creciente caos en las calles con una convocatoria a elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, que se encargaría de redactar  una nueva constitución y que, según Maduro, traería "orden, justicia, paz" a Venezuela.

 
 

La economía

 

        El telón de fondo de la prolongada crisis política de Venezuela ha sido, por supuesto, el atolladero económico cada vez peor del país. Aunque los precios del petróleo cayeron sin dudas, Maduro indudablemente tiene parte de la responsabilidad por la profunda depresión e hiperinflación que ha llevado a cientos de miles de sus compatriotas a emigrar.

 

 

         Mientras que muchos ideólogos culpan al "socialismo" de los males económicos del país, la mayoría de los economistas apuntan a un conjunto de errores de política que tienen poco o nada que ver con el socialismo . Lo más devastador para la economía venezolana ha sido el sistema de tasa de cambio disfuncional, que ha llevado a un empeoramiento de la espiral de "depreciación de la inflación" en los últimos cuatro años, y ahora a la hiperinflación.  Las sanciones financieras de la Administración Trump, más que todos los esfuerzos previos de desestabilización, que han sido muy significativos, han hecho que sea casi imposible para el gobierno salir del desastre sin ayuda externa.

 

 

       Como si esta situación profundamente angustiosa no fuera suficiente, los medios de comunicación han publicado con frecuencia relatos exagerados de las condiciones económicas en Venezuela, que muestran el hambre generalizada, por ejemplo. Sin duda, el alza en los precios de los alimentos ha contribuido al aumento de la desnutrición en todo el país, pero esto está muy lejos de una hambruna en gran escala .

 

 

       Más importante aún. Ha habido pocos medios estadounidenses informando sobre el daño económico adicional provocado por las sanciones financieras de la administración Trump, anunciadas a fines de agosto del año pasado (poco después de la declaración de Trump sobre una "opción militar" para Venezuela).

 

 

     Como mi colega Mark Weisbrot ha explicado , el embargo financiero unilateral e ilegal de Trump -que excluye a Venezuela de la mayoría de los mercados financieros- ha tenido dos consecuencias principales, que implican mayores dificultades económicas para el pueblo venezolano. En primer lugar, provoca una escasez aún mayor de productos esenciales, incluidos alimentos y medicinas. En segundo lugar, hace que la recuperación económica sea casi imposible, ya que el gobierno no puede pedir prestado ni reestructurar su deuda externa y, en algunos casos, incluso realizar transacciones normales de importación, incluso de medicamentos.

 

 

 

     Además de fomentar mayores estragos económicos en Venezuela, Trump y su camarilla de asesores en Venezuela, incluido el senador republicano Marco Rubio, han apoyado a los intransigentes de la oposición en sus esfuerzos por frustrar los intentos de diálogo y socavar las elecciones, incluso cuando ofrecen la posibilidad de una política pacífica transición.

 

 

     Caso en cuestión: las elecciones presidenciales de este domingo. El líder de la oposición, Henri Falcón, ex gobernador y jefe de la campaña del candidato presidencial de la oposición en 2013, Henrique Capriles, se presenta como candidato independiente contra Maduro y otros tres candidatos. Varios partidos importantes de la oposición están boicoteando las elecciones porque, entre otras razones, objetan la fecha más temprana de las elecciones, que según ellos no les deja tiempo suficiente para organizar una campaña. La autoridad electoral, no obstante, acordó un mes retraso desde la fecha inicial.  

 

 


         Sin embargo, las encuestas de votantes llevadas a cabo por Datanalysis, la encuestadora más habitualmente citada en  Venezuela, indican que Falcón ganaría si hubiera una alta participación. Antes de confirmar su candidatura, Falcón obtuvo fuertes garantías de la autoridad electoral del país, asegurando la transparencia, el acceso de los votantes y el secreto del voto, como en todas las elecciones anteriores disputadas desde que Chávez asumió el cargo en 1999

 

.

       Pero la administración Trump, después de amenazar infructuosamente a Falcón con sanciones financieras individuales si no renuncia a su candidatura, ha apoyado el boicot electoral de sectores de la oposición más duros que ven a Falcón, aliado de Chávez hasta 2010, como demasiado dispuesto a comprometerse con chavistas

 

 

        Vale la pena señalar que la política de Trump en Venezuela es principalmente una continuación de la política del presidente Obama hacia Venezuela, aunque el embargo financiero y los llamados a un golpe militar son particularmente escandalosos y desdeñan el derecho internacional y las normas de las naciones civilizadas. Las sanciones de Trump se basan en un régimen de sanciones de Obama que identifica a Venezuela como una " amenaza extraordinaria a la seguridad nacional".  

 

 

        Bajo Obama, el gobierno de los EE. UU. continuó el financiamiento de la era Bush a las organizaciones políticas de oposición en Venezuela y presionó a los gobiernos regionales, una y otra vez, para que censuren a Venezuela en organizaciones multilaterales, como la Organización de Estados Americanos (OEA). También se negó a aceptar a un embajador venezolano en Washington, mientras lo invitaba a Cuba, y se unió a los miembros de la oposición de línea dura al negarse a reconocer el triunfo electoral de Maduro en abril de 2013.

 

 

 

(*) Alexander Main es miembro de  Centro de Investigación Económica y de Políticas de Washington, DC

 
 
Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress