Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Lunes, 9 de abril de 2018
"Los compromisos propagandísticos del Gobierno siempre acaban durmiendo el sueño de los justos"

CANARIAS: EL PEOR SERVICIO SANITARIO PÚBLICO, LA SOCIEDAD MÁS ENFERMA

Guardar en Mis Noticias.

La realidad Canaria en materia de salud viene determinada - denuncia Catalina Darias Delgado - por años de de pésima gestión y por el permanente intento de desmantelamiento del sector público en favor del negocio privado de la sanidad (...).

 

Por CATALINA DARIAS DELGADO (*)  PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

   

 

      Este año 2018, el tema del Día Mundial de la Salud, que se conmemoró el [Img #53569]pasado siete de abril, elegido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es: Cobertura sanitaria universal para todas las personas, en cualquier lugar.


 

 

Bajo el lema “salud para todos” y hablando en concreto de Canarias, no podemos evitar recordar, por incumplido, también aquel lema de la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata, realizada en Kazajistán, del 6 al 12 de septiembre de 1978, que fue el evento de política de salud internacional más importante de la década de los setenta.

 

 

 

   La conferencia fue organizada por la OMS y UNICEF, y patrocinado por la entonces URSS. La síntesis de sus intenciones se expresa en la Declaración de Almá-Atá, subrayando la importancia de la atención primaria de salud como estrategia para alcanzar un mejor nivel de salud de los pueblos. Su lema fue «Salud para todos en el año 2000».

         


 

     La realidad Canaria en materia de salud, a diferencia de otros países, no viene marcada por estar en vías de desarrollo o por haber sufrido conflictos bélicos recientes. Viene determinada por años de pésima gestión de los recursos públicos y por el permanente intento de desmantelamiento a favor del negocio privado de la sanidad. A todo esto se suman las oleadas de recortes presupuestarios que, a partir del año 2010, se tradujeron en una sangría de recursos humanos y materiales auspiciados por la supuesta crisis económica. El resultado es, la población más enferma del conjunto del estado español, principalmente de aquellas patologías consideradas prevenibles con adecuadas políticas de educación sanitaria y que guardan relación con el alto porcentaje (más de un 30% de la población) de pobreza y los hábitos alimenticios a los que pueden acceder, producto todo ello de una situación socioeconómica de bajos salarios, bajas pensiones y altísimos niveles de precariedad laboral y desempleo, con la cesta de la compra de alimentos saludables más costosa.

 

 

 

     Según los últimos datos, en Canarias existe una prevalencia del 33,9% de hipercolesterolemia, frente a la media del estado del 23%, siendo la primera comunidad en mortalidad cardiovascular de todo el estado español. La mortalidad por complicaciones de la Diabetes duplica la media estatal, sufriendo la población canaria  por esta enfermedad  el triple de complicaciones (Ceguera, amputaciones, fracaso renal). El 24,4% de la población canaria padece el síndrome metabólico (es decir obesidad, diabetes e hipertensión) que termina por llevar a la insuficiencia renal y a la necesidad de diálisis y de trasplante renal.

 

 

[Img #53572]

  Los pasillos del servicio de Urgencias del Hospital Doctor Negrín, en Gran Canaria, durante una de sus recurrentes colapsos

 

     Es este contexto, un pilar fundamental sería la existencia de unos servicios públicos potentes, equilibradores, bien financiados y fortalecidos. Desgraciadamente, lo que encontramos en un territorio tan fragmentado como nuestra nación es falta de equidad en el acceso, cuando éste es posible, ya que la falta de camas, el colapso de los servicios de Urgencias y las insufribles Listas de Espera quirúrgica, para pruebas diagnósticas y para especialidades (sobra añadir que las mayores y de más tiempo de espera del estado español), convierten el acceso a los Servicios Sanitarios Públicos en una barrera de obstáculos en cuyo camino se dan la mano las complicaciones y la cronicidad de los procesos, así como el deterioro del proyecto de vida del ciudadano que, en el caso de Canarias, con una población de poco más de dos millones de habitantes, debe compartir estos servicios con los más de 15 millones de turistas que arriban cada año.

 

 

 

    Desde Intersindical Canaria abogamos por el derecho a la “salud para todos”, por la salud como derecho fundamental, y por la obligación de los gobiernos, en este caso, el gobierno Canario, de abandonar la asistencia sanitaria como su escaparate de hacer campaña, con “pactos”, “compromisos” y “planes” que siempre duermen el sueño de los justos mientras los profesionales, sin recursos y al albor de los designios de la Consejería de turno, se inmolan en el intento de dar una atención mínimamente digna a la población.


 

 

   Canarias, 7 de abril de 2018

 

(*) Catalina Darias Delgado forma parte del Secretariado Nacional de Salud de Intersindical Canaria.

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Lunes, 9 de abril de 2018 a las 20:39
La verdad.
Estoy totalmente de acuerdo en que las instituciones subvencionen a los viejos, que no tenga recursos o insuficientes, dándole la posibilidad de un techo, comida y medicamentos. Ahora bien, eso de subvencionar a hombres jóvenes dándole techo, comida y medicamentos*, por trastornos mentales ( a no ser locos de atar), hombres que pueden trabajar en la construcción o en la agricultura, puesto que la mente no tiene nada que ver con el músculo, y lo digo por mi mismo; hombres nuevos que no los quieren en sus casas las familias, y estén las instituciones ( en este caso el Cabildo) subvencionando la pereza de estos perezosos, mientras hay viejos durmiendo en los bancos de los parques y alguno he tenido la pena de ver comiendo mendrugos. Después de todo esto, cualquiera puede preguntarse ¿ qué clase de política social hace el Cabildo?. La verdad es la verdad, dígala el rey Felipe VI o dígala un ex-labriego.

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress