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Lunes, 9 de abril de 2018
"El fascismo es una de las formas que adopta el capitalismo"

ONCE TESIS MARXISTAS SOBRE EL FASCISMO

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El fascismo - escribe Teodoro Nelson - es una de las fases que adopta el capitalismo llegado a un determinado punto. El Estado fascista en su forma desarrollada presupone la hegemonía del capital bancario y financiero sobre el resto de la economía. Es, en definitiva, una de las fases que adopta el capitalismo imperialista (...).

Por TEODORO NELSON PARA CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

 

 

  1. El fascismo es una de las fases que adopta el capitalismo llegado a un determinado punto. El Estado fascista en su forma desarrollada presupone la hegemonía del capital bancario y financiero sobre el resto de la economía. Así, el fascismo es una de las fases que adopta el capitalismo imperialista, es decir, el capitalismo monopolista de Estado (1).

 

 

 

 

   2. El fascismo surge cuando el capital financiero necesita recapitalizaciones a gran escala y por tanto, las rentas del Estado. Aparece así el corporativismo fascista, semejante al corporativismo democrático burgués, pero más agresivo y rápido.

 

 

 

 

  3. Por lo tanto, el fascismo surge de las crisis económicas del capitalismo y de la necesidad de extender los imperios ultra nacionales y de “rescatar” a las empresas (2).

 

 

 

 

  4. El fascismo es el capitalismo que ha reconocido al comunismo en particular y al socialismo en general como herramienta ideológica de su enemigo de clase, los trabajadores (3).

 

 

 

 

    5. Con el fascismo, la clase dominante eleva a un partido u organización nueva, compuesta por lumpen y “clases medias”, al control del aparato del Estado. El capital ejerce el control directo del Estado de forma indirecta, a través de un partido y un líder que depende absolutamente de la clase capitalista, que le da forma. Así aparece la ideología fascista, que no es sino un lumpen-nacionalismo, un pastiche de cada nación donde germina (4).

 

 

 

 

   6. Estas formas políticas se aprendieron en las colonias, y se volvieron a usar en las colonias bajo el neo-colonialismo (5).

 

 

 

 

      7. No existe, en sí misma, una línea divisoria entre las democracias capitalistas y sus Estados policiales y las dictaduras fascistas, más que en las formas institucionales.

 

 

 

 

 

    8. En el bloque euro-norteamericano actual se irá produciendo un auge progresivo del fascismo. No tenderán a convertirse en Estados fascistas, salvo guerra o insurrección social fruto del espontaneísmo de las masas (6). Empezarán a aparecer "formas híbridas" y transiciones "órgánicas" hacia el fascismo.

 

 

 

 

   9. El fascismo supone, básicamente, encuadrar a toda la sociedad asegurando la dirección de la fuerza de trabajo y la eliminación física de la oposición. Convierte a la sociedad en una gran fábrica con el Estado como empresa y consejo directivo. Los trabajadores quedan inmóviles en cuanto a su posición productiva, revirtiendo en parte el trabajo asalariado en trabajo forzoso y esclavo (7).

 

 

 

 

   10. El fascismo, aunque presentado como una ideología firme y dogmática, es una de las mayores formas de oportunismo político. Para un fascista es natural cambiar radicalmente de ideas, dependiendo de sus intereses personales y, sobre todo, de los intereses de los capitalistas. Esto es fundamental para entender cómo se pueden adaptar a las democracias capitalistas, llegando incluso a abanderarlas (8).

 

 

 

  11. El fascismo es una forma decadente del capitalismo (9).

 

 

NOTAS

 

(1) En Alemania, cinco nombres: Bloomberg, como representante del generalato prusiano; Hindenburg como representante de los terratenientes y del aparatichk; Schacht, como representante de la mayoría de industriales y banqueros; Thyssen como miembro de los líderes empresariales y Von Papen como miembro de la vieja aristocracia (que, irónicamente, perdería los últimos resquicios de poder político). Todos ellos, entre muchos otros, apoyaron a Hitler. Los nazis recibieron apoyo de todos los sectores de la clase capitalista alemana, incluso los capitalistas judíos (IG Farben apoyó a Hitler a pesar de sus acusaciones de pertenecer al “capital financiero judío”).


(2) Entre muchas otras medidas, El Estado capitalista alemán en su forma fascista rescató al Banco de Comercio (Commerzbank): intervino para sostenerlo adquiriendo una parte del capital y restituyéndoselo en 1937. Al comienzo de la guerra este banco tenía aproximadamente 80 millones de Reichsmarks (capital por acciones); en 1941 fue ampliado a 100 millones. También el gasto público fue reinvertido en partidas de rearme militar, lo cual benefició enormemente a los magnates del acero y sus maravillosos contratos de rearme. Asimismo, IG Farben llegaría a recibir hasta un millón ochocientos mil marcos de inversión Estatal en la producción de petróleo sintético. Por no hablar del ascenso de las industrias Krupp. Por su parte, el Estado se fusionaba con la industria para evitar su quiebra. “No fue con objeto de ‘controlar’ la organización bancaria por lo que el Reich adquirió tan amplia parte del capital bancario: fue con el fin de salvar a los bancos de la quiebra” (Bettelheim). Todas estas medidas son aplicadas también por los capitalistas en Estados democráticos en épocas de crisis, como vemos hoy día.


(3) En España, el golpe militar fue una respuesta al auge revolucionario que acompañó al Frente Popular. En Francia, los capitalistas gritaban “¡Mejor Hitler que Blum!”. En Italia, el fascismo fue la respuesta que la oligarquía italiana y su débil Estado encontraron frente al Bienio Rojo (1919-1920) en el que los obreros italianos ocuparon las fábricas. Tras las negociaciones aparecieron casi de inmediato las bandas fascistas en el campo y luego en la ciudad. El fascismo consolidó el Estado italiano. En Alemania tras las elecciones de noviembre de 1932, el partido nazi experimentó una pérdida de votos, mientras que los comunistas no paraban de ganar apoyo. Alemania tenía el partido comunista más grande de Europa (sin contar Rusia), lo cual aterrorizaba a los capitalistas. La Asociación de Industriales Alemanes no tardaría en darles 3 millones de marcos al Partido Nazi para las elecciones en marzo.


(4) El propio Hitler era un lumpen, un “frontsoldat”. Mussolini era un periodista con aspiraciones políticas venidas a menos. E incluso aquellos países donde las instituciones antiguoregimentales se unen con el fascismo se abrió la puerta al bandolerismo de pequeños criminales o maleantes, contribuyendo así al "movimiento" de masas.


(5) La táctica de aupar gobiernos títeres ultra reaccionarios es una táctica imperialista, genuinamente colonial. El fascismo reproduce esta táctica capitalista en el interior. El poder de la familia Saud, por ejemplo, provenía del apoyo británico. De hecho, es de África de donde los alemanes aprenden sus tácticas de exterminio, y  los europeos volverán a aupar a "lumpen-emperadores" como Bokassa. Las potencias imperialistas democráticas han financiado al fascismo en sus colonias, como el Chile de Pinochet. Los talibanes y el fascismo islámico en general representan distintas tácticas de una misma estrategia estatal capitalista para el dominio de cada país. El nacionalsocialismo hitleriano y el fascismo europeo deben analizarse dentro de esta gran proyección del capital transnacional.


(6) El fascismo estadounidense tiene dos caras: el excepcionalismo norteamericano y el supremacismo blanco. Donald Trump es, a todos los efectos, un fascista yankee clásico, y es fruto tanto de la debilidad norteamericana como del aumento de la violencia imperialista en todo el mundo. Un tigre de papel. Pero gordo.


(7) “El uso del terror y la mano de obra esclava hicieron que, con frecuencia, los lugares de trabajo se pareciesen mucho a los campos de concentración” (Chris Bambery). Además, los patronos daban los nombres de los que faltaban al trabajo y de los “agitadores”, que pasaban a manos de la Gestapo.


(8) De todos los posibles ejemplos, sólo uno: a pesar de la perreta franquista de entrar en la Segunda Guerra Mundial y de toda la ayuda prestada en la guerra y de la misma propaganda fascista, en 1944 Franco ya hablaba de “Democracia Orgánica”. Por mucha admiración vergonzosa que sientan los intelectuales europeos hacia el nazismo, tan sólo es el oportunismo demagógico capitalista llevado a sus extremos más beligerantes. 


(9) El fascismo demuestra que las fuerzas productivas que ha despertado el capitalismo chocan con sus propias relaciones sociales de producción, haciendo que los capitalistas abandonen su clásica y mejor forma de dominación, la democracia parlamentaria, en pro del dirigismo dictatorial, franco y descarnado. Nunca hubo más comunistas en Europa que tras 1945. Con el fascismo es la negación del arte y la ciencia burguesas, que empezaban a superar a sus creadores transformándose en socialista. En el Manifiesto Comunista, Marx exponía que el capitalismo no deja “ningún otro vínculo que el interés desnudo, el insensible ‘pago al contado’”. Esto es el fascismo, la explotación, el exterminio y el saqueo de una minoría de hombres y países sobre una mayoría de explotados.

 

http://www.teodoronelson.com/

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2 Comentarios
Fecha: Lunes, 9 de abril de 2018 a las 18:21
AMEAUXET
EL LUMPEN PARA SU SUPERVIVENCIA DEPENDE DE LA BURGUESÍA

El término deriva de la palabra alemana lumpenproletariat, originalmente propuesta por Karl Marx y Friedrich Engels en su obra La ideología alemana (1845). Marx sostenía que en los acontecimientos históricos que habían conducido al golpe de Luis Bonaparte en 1851, el proletariado y la burguesía habían actuado de manera productiva y progresista, mientras que el lumpenproletariat se había mostrado improductivo y regresivo. Según Marx, este último no tenía ningún motivo para participar en la revolución, e incluso pudo tener de hecho interés en preservar la estructura de clases, porque los miembros del lumpenproletariat dependían a menudo de la burguesía y de la aristocracia para su propia supervivencia. Dejando de lado el origen histórico del término es importante señalar la susceptilidad del lumpen para ser utilizado por grupos de poder con fines espurios, a cambio de poder y dinero.
Fecha: Lunes, 9 de abril de 2018 a las 18:15
AMEAUXET
LUMPENPROLETARIO

En alemán:

Andrajoso

En español

Subproletariado

LUMPEN

Es un término marxista de origen alemán con el que se designa a la población situada socialmente al margen o debajo del proletariado, desde el punto de vista de sus condiciones de trabajo y de vida, formado por los elementos degradados, desclasados y no organizados del proletariado urbano.

También puede referirse el lumpemproletario a la clase social que no posee ni medios de producción ni fuerza de trabajo y que, ocasionalmente y en determinados contextos, recurre a la caridad e incluso al robo.

​ EL MARXISMO

Ha considerado tradicionalmente a este grupo social como carente de conciencia de clase, y por tanto susceptible de servir de punto de apoyo a la burguesía y al FASCISMO.


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