Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Miércoles, 24 de enero de 2018
Los medios españoles interpretan la acogida de Dinamarca del político catalán

¿CONSEGUIRÁN QUE TERMINE ODIANDO AL MALVADO PUIGDEMONT?

Guardar en Mis Noticias.

"Me cuenta mi viejo - escribe Aday Quesada - que la cantinela machacona de los medios de comunicación españoles con la cuestion catalana le traen a la memoria las técnicas de censura y manipulación política de los periódicos y la TV de la dictadura de Franco". La versión que han hecho circular los medios españoles sobre los resultados del viaje de Puigdemont a Dinamarca, lo han puesto claramente de manifiesto. Pero al margen de los periplos del politico catalán, lo que quedando descarnadamente al descubierto estos dias en España, es la subyacente francocracia que para no pocos estaba pasando desapercibida (...)

POR ADAY QUESADA, CORRESPONSAL DE CANARIAS SEMANAL EN MADRID

 

 

 

     Me cuenta mi viejo que la cantinela machacona de los medios de comunicación españoles le traen a la memoria las técnicas de censura  y  manipulación política que  se utilizaban en los periódicos y la  televisión de la dictadura de Franco. Me agrega que la única forma que la gente de su generación tenía para lograr acercarse a la verdad de lo que sucedía en España consistía, paradójicamente,  en recurrir a las radios  ubicadas fuera España. Radio París, la Pirenaica, la BBC de Londres o Radio Moscú.

 

 

        Con todo el didactismo de que es capaz, me describe con pelos y señales  cuáles eran los procedimientos que utilizaban los censores y funcionarios de la España franquista para lograr una adhesión generalizada a sus tesis políticas.

 

 

        Me relata  cómo los medios de entonces  repetían, una y otra vez, hasta llegar al  hastío, lo que intentaban transmitirle a la población. En sus enfoques no existía ningún tipo de voz discrepante. Todo el coro de voces que podían escucharse constituía una enorme cadena argumental repetitiva, orientada a la estigmatización del "enemigo" declarado del momento.

 

 

 

       Me añade el viejo que, aunque en aquellos años de tupida tiniebla informativa no eran  frecuentes las llamadas "mesas redondas" de tertulianos, cuando se organizaba alguna todos los que participaban en ellas arrancaban de una misma opinión básica y unánime. Podían diferenciarse entre ellos en el tono o en cuestiones de segundo  orden. Pero ninguno de aquellos "tertulianos" osaba diferir en lo esencial, que era siempre el furibundo ataque al enemigo.


 

 

       A estas alturas del siglo XXI,  me pregunto cuál es la diferencia existente  entre lo que me describe mi padre  y lo que hoy  tengo la posibilidad de contemplar diariamente en la casi totalidad de los medios de comunicación españoles, en relación con Puigdemont y los independentistas catalanes.

 

 


     Es cierto que entre las tertulias de la SER  y las  que tienen lugar en  "24 horas de TVE" existen ligeros matices en la gradación de los tonos. Pero el  monolítico  pensamiento único que domina en ambos medios en relación con la cuestión catalana y otros temas del momento, es aplastantemente abrumador. Ni una  débil vocecilla discrepante, ni una  opinión que matice  al corpus vertebral  de la monolítica idea central.

 

 

 

¿VUELVE A  ESTAR LA VERDAD EN EL EXTRANJERO?

 

 

        Como si no hubiera  transcurrido ya casi medio siglo desde los hechos que me describe mi padre, me he visto obligado a recurrir  al mismo procedimiento que él utilizaba entonces. Los medios de comunicación españoles han repetido a lo largo de todo el día de hoy  que el viaje de Puigdemont a Dinamarca fue un rotundo fracaso. Dice la televisión española que allí sólo  fue bien recibido por unos separatistas sui generi que quieren  la independencia nada menos que de la gélida Groenlandia.


 

 

      Repiten, como si de un mantra se tratara, que en la rueda de prensa que Puigdemont dio en Copenhagen,  fue atacado duramente por querer dividir a los españoles y convertir a Europa en un mosaico de pequeñas y débiles nacionalidades. Para corroborarlo,  la TVE entrevistó  brevísimamente a una señora que "se atrevió" a cuestionar algunas de las tesis del presidente catalán. A los medios españoles le faltaron horas para convertir a esta buena señora en primera figura estelar de nuestro pèculiar círculo mediático. Según falsimedia, la visita de Puigdemont a Dinamarca fue coronada con un estrepitoso fracaso, muy similar  al que supuestamente ya había sufrido en su rocambolesca fuga a Bélgica.

 

 

       Se me ha ocurrido que ante circunstancias históricas similares, lo que corresponde es utilizar recursos también semejantes. Mi padre sólo podía recurrir a escuchar las radios internacionales, con el volumen bien bajito, para que nuestro vecino de enfrente, que era un policía armada del Régimen con unas espaldas más anchas que las del increible Hulk, no  se enterara de sus nocturnas navegaciones a través de las emisoras clandestinas.


 

 

       Yo, sin embargo, dispongo de una buena herramienta con Internet. Este invento yanqui me facilita, además, la posibilidad de traducir automáticamente el contenido de los abracadabrantes periódicos daneses. ¿Y saben lo que les digo?  Lo que alegan los medios se comunicación españoles y lo que dicen los medios de comunicación daneses, tiene más poco que ver que el tamaño de una pulga con el de un elefante.

 

 

       Puigdemont está en todas las portadas de los principales medios de comunicación daneses. El interés que  ha suscitado su visita a este hamletiano pais que somete todo a la duda sistemática, ha resultado realmente inusitado. A mí, desde Madrid, me parece simplemente increíble que la crisis política catalana pueda desatar tanta atención y pasión como la que ha provocado en ese país noreuropeo.

 

 

      Lejos de lo que la prensa y la TV española vociferan, el viaje de Puigdemont ha sido un auténtico éxito, que aunque yo no logre explicármelo, puede constatarse simplemente leyendo las cabeceras de los periódicos daneses. Las editoriales de prensa, por ejemplo, dicen que la fugaz visita del ex presidente catalán ha logrado enviar un nítido mensaje a España y, también, a la  Unión Europea. Aunque he podido detectar alguna valoración crítica por parte de algún medio conservador, en general,  sus valoraciones han sido positivas con el político catalán.

 

 

     El Kristeligt Dagblad, por ejemplo,  se alegra de que las autoridades españolas  no se atrevieran a emitir una orden europea de busca y captura en contra de Puigdemont, pues estima que si la policía danesa  hubiera procedido a detenerlo, éste se hubiera convertido en un auténtico mártir en Dinamarca .


 

 

      El Belingske mantiene que Puigdemont estaba más preocupado por enviar un mensaje a España y la UE, que por buscar apoyos en Dinamarca. Pero tras su conferencia en la Universidad de Copenhague y su reunión  con los parlamentarios daneses, el diario enfatiza que  el político catalán ha conseguido su objetivo de llevar el conflicto catalán al Parlamento danés.


 

 

      El Politiken  pone de relieve el “masivo interés”  suscitado por escuchar a Puigdemont. Dice que   en la  Universidad de Copenhague no cabía ni un alfiler, pues tanto los medios de comunicación como los estudiantes tenían un enorme interés por escuchar lo que el ex presidente catalán iba a decir.


 

 

 

DE NUEVO, LA FEA MUECA DE LA FRANCOCRACIA

 

 

        No soy independentista. Y tengo mis razones para no serlo. Pero no es este el momento más adecuado para explicarlas.  Defiendo, no obstante, el derecho de los pueblos a autodeterminar su destino. Sin cortapisas, sin trampas, ni coacciones del poder político. Tampoco se me escapa que para los asalariados lo esencial es tener conciencia de cuál es el verdadero enemigo, cuál es la clase que  controla férreamente el poder económico, los medios de producción , y orientar su batalla, unidos, hacia ese objetivo. Con independencia, o sin ella. 

 

 

    

        Pero, al margen del contencioso catalan, lo que se está poniendo en evidencia estos días es que, tal y como denunciaba la profesora de la Universidad Autónoma de Madrid Ángeles Diez, en España estamos sufirendo, en vivo y en directo  los fuertes coletazos de un régimen francocrático, en el que los  mecanismos que se utilizaban bajo la pasada dictadura del general Franco están volviendo a quedar descarnadamente al descubierto.

 
 
Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
5 Comentarios
Fecha: Sábado, 27 de enero de 2018 a las 15:35
juancho
Los medios de convicción del sistema son muy eficaces y si no estás prevenido te harán amar al opresor y odiar al oprimido. En cuanto a los políticos o capataces del sistema ya lo decía Rousseau: “la política no es más que la posibilidad ofrecida a gente sin escrúpulos para oprimir a gente sin memoria”
Fecha: Jueves, 25 de enero de 2018 a las 18:30
AMEAUXET
NO NOS ENGAÑEMOS

A DIOS LO QUE ES DE DIOS Y AL CESAR LO SUYO

Puigdemont forma parte de una burguesía que ha aplicado los recados de la Troika, recortes, a la clase trabajadora y paro; que en conjunción con la eliminación de la trinidad obrera: sanidad universal, educación y pensiones ha puesta a los trabajadores a los pies de los caballos de la precariedad y la miseria y todo gracias a la connivencia de esa izquierda que defiende la unidad de España junto a la derecha, presuntamente.

Se da la casualidad que el Parlamento gallego, donde tiene mayoría el PP, han condenado la dictadura fascista de franco

Y EL PARLAMENTO ESPAÑOL, QUÉ HA HECHO




Fecha: Jueves, 25 de enero de 2018 a las 11:32
Alejandro El No-Magno
Si.
Vuelta a Radio Pirenáica
para saber lo que realmente pasa con Puigdemont
que está desenmascarando ante Europa
la Francocracia disfrazada de "reino de España".

Es la primera vez en la historia
que un legítimo presidente
del gobierno de Cataluña
denuncia en Europa a los mismos
que fusilaron a Lluis Companys
y que en Marzo de 1938 cometieron
el Horroroso Crimen de bombardear
a la población civil de Barcelona
y a otras partes de Cataluña.

Nietzsche:
"Si ves que algo trastabillea, empújalo".

¡EMPUJEMOS todos a ésta FRANCOCRACIA
que ya trastabillea
para que la lucha del pueblo catalán
se extienda a todos los pueblos de España!
Fecha: Jueves, 25 de enero de 2018 a las 09:46
Redstar
Ja ja ... sé que me arrepentiré de lo que voy a decir porque no soy de derechas pero no puedo evitarlo: cada día me cae mejor Puigdemont.
Sabe como tratar a las organizaciones criminales hejpañolas y a sus cómplices.
No. No conseguirán que le odie, al menos de momento.
Ni siquiera Pablo y sus amigos.

Ha ha ... I know that I'll regret what I am going to say because I am not right-wing but I can't help it: I like Puigdemont more and more. He knows how to deal with Hejpanish criminal organizations and their accomplices.
No, They won't make me hate him. at least for the time being.
Not even Pablo and his friends.
Fecha: Jueves, 25 de enero de 2018 a las 09:43
AMEAUXET
ACASO HAY ALGUIEN QUE LO DUDE?

Nadie tiene la menor duda de que desde abril de 1939 España es un país amordazado, violentado y secuestrado a diario. Solo unos pocos por intereses lo camuflan y otros muchos por miedo, económico principalmente, callan.

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress