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Por Ángel Rivero García
Miércoles, 17 de enero de 2018

¿Seguimos limitándonos a contar turistas o hacemos algo?

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Existen en el día a día - escribe ÁNGEL RIVERO GARCÍA - un montón de ejemplos y frases hechas sobre la diferencia entre calidad y cantidad. Desde la frase de Steve Jobbs : "La calidad es mejor que la cantidad. Un Home Run es mejor que dos dobles" (...).


 

   Existen en el día a día un montón de ejemplos y frases hechas sobre la [Img #52468]diferencia entre calidad y cantidad. Desde la frase de Steve Jobbs : "La calidad es mejor que la cantidad. Un Home Run es mejor que dos dobles", pasando por frases sobre el amor, el sexo, la calidad de vida, etc... y hasta el infinito y más allá. Sin embargo, y a pesar de que lo "normal" en todas esas frases es valorar la calidad por encima de todo, parece que nuestros gobernantes aún "no han captado la idea", al menos en lo que al turismo se refiere.

 

 

   La noticia "estrella" últimamente es que Canarias cerró 2017 con 16 millones de turistas y que la facturación del sector puede haber superado los 18.000 millones de euros. Cifra impresionante, sobre todo si no se profundiza en los "detalles".

 

 

    Para empezar, hay que recordar que la mayoría de los hoteles, así como los touroperadores son foráneos. Es decir, que el trozo más grande de la tarta no nos lo comemos los canarios, sino empresas de fuera. Aquí, el sueldo (mísero sueldo) de los empleados del sector y poco más. Si recordamos el conflicto de las camareras de piso ya podemos irnos haciendo una idea.

 

 

    Además una buena parte de los clientes de este turismo de masas vienen ya con el famoso "todo incluido" contratado en el paquete vacacional. O sea, que prácticamente todo lo que consumen es ajeno a nosotros: comida, bebida y diversión por cuenta del hotel (foráneo), con lo que se consigue que el turista entre al hotel directamente desde el aeropuerto y salga del establecimiento otra vez directo a tomar el avión. Como mucho, la visita obligada a la playa y mirando el reloj para no perderse el buffet del hotel.

 

 

   Cierto es que también existe otro turismo que sí intenta conocer nuestra tierra. Generalmente no coge el "todo incluido" porque prefiere saber de nuestra gastronomía, costumbres y lugares de interés. Sin embargo, no caemos en la cuenta de "mimar" ese turismo. Preferimos meterlos a todos en el mismo saco, ávidos como estamos de contar turistas "a ver" si batimos otro récord aunque sea mezclando la paja con el trigo.

 

 

    No somos capaces de reparar en el hecho de que vivimos en un territorio limitado y fragmentado. Unas islas donde ya somos 2.200.000 habitantes y ya nos cuesta en algunos lugares la convivencia: problemas de tráfico, territorio masificado y problemas medioambientales, etc... y todo ello aparte del turismo.

 

 

   ¿Significa esto que debemos renunciar a nuestro motor económico principal? Por supuesto que no. Pero sí que debemos reflexionar sobre el modelo de turismo que debemos fomentar y proteger.

 

 

    No sirve de nada presumir de 16 millones de turistas mientras los empleados del sector no solo no ven mejorar sus condiciones sino que empeoran cada día más. No sirve de nada presumir de cifras turísticas mientras para ello sigamos destruyendo nuestro medio natural y haciendo leyes "a la medida" de ciertos empresarios sin escrúpulos. No sirve de nada cambiar nuestra tierra por cemento para beneficio ajeno perdiendo cada día más el hábitat natural de Canarias en el camino.

 

 

   Encima, contamos con unos gobernantes de mente tan obtusa que ni siquiera son capaces de razonar. Cada día más, en los lugares turísticos por excelencia se imponen tasas sobre los visitantes que ayudan a paliar los aspectos negativos del turismo. La tan famosa tasa turística que ya existe en lugares como Cataluña o Baleares dentro del territorio del Estado Español y que funciona sin problemas.

 

 

   Pero no es una novedad ni mucho menos: en New York, por ejemplo, se paga una tasa de tres dólares por noche y habitación a la que hay que sumar otra tasa de 14 dólares simplemente por estar en territorio estadounidense. En Roma se cobra entre dos y tres euros por persona y noche. En Bruselas la cifra oscila entre los 2,15 y 8,75 euros por habitación y noche. Así podríamos estar mencionando diferentes lugares competitivos por todo el mundo.

 

 

   Sin embargo, aquí en Canarias, a pesar de haber sido propuesto por Nueva Canarias en más de una ocasión, siempre se ha denegado siquiera estudiar el tema con excusas tan pobres como que eso disminuiría el volumen de turistas...¿ Alguien en su sano juicio es capaz de creérselo?

 

 

    Esa tasa turística sería realmente fundamental para reorientar nuestras políticas públicas hacia el turismo sostenible. Una modalidad que, según los analistas del sector es la que se va imponiendo a nivel mundial. Serviría para general unos ingresos extra que, bien empleados, servirían para ganar en competitividad y mejorar nuestra oferta, rehabilitar las instalaciones obsoletas (que siguen siendo demasiadas) y apostar decididamente por un turismo de calidad en vez de por el turismo masivo como se hace actualmente.

 

 

 

   Pero para ello, es necesario un cambio de mentalidad por parte del Gobierno Canario (algo que no parece muy probable), así como  una revisión profunda del sector que debe hacerse conjuntamente con todos los sectores implicados (Gobierno, empresarios, agentes medioambientales, etc.).

 

 

 

    Debemos tener presente que vivimos en un territorio frágil que hay que proteger si queremos dejar un legado a las generaciones venideras. La tasa turística no reduciría "per se" el número de turistas, pero sí podría ayudar a conseguir un turismo más selectivo, de mayor calidad. Si una vez logrado eso, el volumen se redujera por las causas que fueran (recuperación de los mercados competidores o una reactivación de la crisis, por ejemplo), seguiríamos estando en posición ventajosa y con, posiblemente, mayores ingresos al recibir turistas de mayor nivel económico: Calidad frente a Cantidad.

 

 

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1 Comentario
Fecha: Lunes, 22 de enero de 2018 a las 20:57
El cosquillas
- Mamerta, tráeme la hucha
de forma de cerdito,
¿ me escuchas?,
y también el martillito.
- ¿ Vas a gastar nuestros ahorros?.
- Nos vamos de vacaciones
para el sur soleado.
Pero no te emociones
hasta ver lo que hay ahorrado.
- Aquí los tienes, el martillo y el cerdazo.
- Dale tú misma el martillazo.
Me estoy fijando, el cerdo era rosado
y amarillo se ha quedado.
¡ Dale duro !
y a tomar por cu...
Cuenta, Mamerta, las monedillas
y yo cuento los billetes,
después haces la sumilla.
- 60+ 60= 120 euritos.
- Qué poco Mamerta, tía,
¿ nos dará para una semana?.
- ¿ Qué dices? para un día,
y sin piscina en palangana.
- Me cago en el ministerio de economía,
no servimos ni para turistas,
bueno, pasaremos un día.
- No somos turistas ni de cantidad
ni de calidad...
- Y que lo digas, Mamerta,
nos bañaremos en la playa.
LLevaremos la red de pescar ¡ vaya !,
la sartén, el aceite...
y comeremos caballas.
Y al retorno,
cuenta mentiras
a las amigas de tu entorno.

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