Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Lunes, 30 de octubre de 2017
"La izquierda ha ganado la batalla por ahora, pero la guerra continúa".

10 RAZONES QUE DIERON EL TRIUNFO AL CHAVISMO EN VENEZUELA

Guardar en Mis Noticias.

Según el sociólogo norteamericano James Petras, diez razones fundamentales pueden explicar el triunfo arrollador bolivariano en las elecciones regionales, así como la estrepitosa derrota de la derecha de ese país. pero no obstante la sonora victoria, la guerra continúa.

       

 

 

        Según detalla el sociólogo norteamericano James Petras en un reciente artículo en el que analiza la situación Venezuela después de las pasadas elecciones regionales, diez razones fundamentales pueden explicar el triunfo arrollador bolivariano en las elecciones regionales, así como la estrepitosa derrota de la derecha de ese país.

 


 

     Para comprender las razones del triunfo socialista - escribe Petras - debemos analizar las fortalezas y debilidades de la Mesa para la Unidad Democrática.

 

 

 

      1. El PSUV mantiene su núcleo leal y comprometido, a pesar de las penalidades que soportan las masas de Venezuela, gracias a los programas socioeconómicos a largo plazo y gran escala acometidos por los socialistas, que han mejorado el bienestar de los ciudadanos a lo largo de los últimos quince años.

 

 

 

      2. Gran parte del electorado de renta baja temía que, una vez en el poder, la extrema derecha de la MUD diera marcha atrás a los avances sociales y restaurara la dominación de las élites que prevalecía en la época anterior a Chávez, con su correspondiente represión y marginación como clase.

 

 

 

      3. Muchos votantes de centro-derecha de la MUD quedaron consternados por el respaldo a la violencia y el sabotaje de la coalición opositora, que produjo la destrucción de edificios públicos y negocios privados y paralizó el transporte público. Estas personas decidieron abstenerse o votar por el PSUV, como “partido de ley y orden”.

 

 

 

       4. Muchos votantes independientes votaron al PSUV por considerarlo el mejor defensor de la soberanía venezolana. Estaban horrorizados por el respaldo de la coalición opositora (MUD) a las sanciones económicas y el bloqueo impuestos por Washington y por la amenaza brutal de intervención del presidente Trump para “forzar un cambio de régimen”.

 

 

 

         5. Probablemente el factor más decisivo que explica el giro a la izquierda de muchos antiguos votantes de los partidos de la MUD sea la incapacidad mostrada por la oposición para ofrecer una alternativa positiva. Aparte de promover la violencia y desmantelar los programas sociales chavistas, la MUD carecía de programas concretos para abordar la actual crisis económica. Para los votantes de la MUD, era evidente que la insistencia constante en los “fallos” del PSUV no ofrecía salidas viables a la crisis.

 

 

 

 

       6. La MUD no podía utilizar su mayoría electoral en el Congreso para obtener ayuda económica del extranjero que les permitiera proporcionar servicios sociales, o estructurar tratos comerciales o deuda. Washington estaba dispuesto a subsidiar la campaña de cambio violento de régimen pero no a apoyar ninguna propuesta de los congresistas de la oposición para las escuelas o el sistema de salud de Venezuela. La MUD estaba atrapada en un ciclo de auto-perpetuación, repitiendo lo que la gente ya sabía, pero sin propuestas serias para abordar los problemas cotidianos de esas personas.

 

 

 

 

        7. La Mesa por la Unidad Democrática denigró constantemente la memoria del presidente Hugo Chávez, cuyo legado representa “la mejor de las épocas” para millones de venezolanos. Muchos votantes evocan la década de presidencia de Chávez: sus generosas políticas asistenciales, sus propios orígenes humildes, su coraje, su sentido del humor campechano y sus vínculos con el pueblo llano. Todo esto contrasta enormemente con la “mentalidad de Miami” de los dirigentes de la MUD, su servilismo al consumismo yanqui y al militarismo de Washington, y su acatamiento al elitismo cultural de la clase alta y desdén por la población mestiza de piel oscura.

 

 

 

 

         8. Los diputados y las diputadas de la MUD dedicaron su tiempo en el Congreso a lanzar insultos políticos, cuando no estaban ocupados conspirando un cambio de régimen en los salones sifrinos* de clase alta que frecuenta la élite de Caracas. Han sido incapaces de articular cualquier solución realista que aborde los problemas cotidianos. Sus acusaciones de “dictadura” perdieron fuerza cuando obtuvieron la mayoría en el Congreso y no hicieron nada por el electorado.

 

 

 

 

         9. Las iniciativas frustradas de la MUD para incitar un golpe militar entre los patrióticos oficiales del ejército venezolano alejaron a los demócrata-liberales moderados que, o bien se cambiaron de chaqueta para apoyar a la izquierda o, más probablemente, se abstuvieron en la elección de octubre.

 

 

 

        10. Las iniciativas del presidente Maduro para lograr tratos comerciales e inversionistas favorables con Rusia, China e Irán hicieron pensar a los votantes que el gobierno estaba trabajando en alternativas factibles para salir de la crisis.

 

 

 

           James Petras estima como posible que muchos votantes hayan confiado en la promesa de Maduro de acometer nuevas políticas y poner en marcha nuevos programas para reavivar la economía. Pero, lo que es más importante, los programas y perspectivas futuras del PSUV resultaban más atractivos que las previsibles denuncias de fraude electoral de la MUD; y casi dos tercios del electorado decidió participar en las elecciones de octubre. Las acusaciones de fraude solo funcionan con los seguidores más acérrimos de la MUD, que o bien se han abstenido, asegurando en último término la victoria de la izquierda, o bien han ido a votar, convirtiéndose por ello en “cómplices del fraude electoral” que han denunciado.

 

 

        La izquierda -concluye Petras advirtiendo en su artículo - ha ganado la batalla por ahora, pero la guerra continúa.

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress