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Lunes, 30 de octubre de 2017
"Garzón es la viva imagen de la vieja izquierda “progre” española, nacionalista e insustancial"

¿POR QUÉ ALBERTO GARZÓN NO ES COMUNISTA?

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El diputado de Unidos Podemos, miembro de la dirección del PCE y coordinador federal de IU, Alberto Garzón Espinosa, al calor de la promoción de su último libro, alardea de ser “comunista” y asegura -apunta Teodoro Santana - que “no es coherente ser comunista e independentista” (...).

Por TEODORO SANTANA / CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

       El diputado de Unidos Podemos, miembro de la dirección del PCE y coordinador federal de IU, Alberto Garzón Espinosa, al calor de la promoción de su último libro (1), alardea de ser “comunista” y asegura que “no es coherente ser comunista e independentista”, llegando incluso a afirmar que “no entiendo a los independentistas catalanes que se dicen de izquierdas”.

 

 

 

       Para cualquiera con un nivel cultural por encima del analfabetismo funcional, no dejan de ser sorprendentes estas afirmaciones, sobre todo teniendo en cuenta la realidad del movimiento comunista en todo el mundo. Porque, precisamente, quienes más han luchado por la independencia de las naciones y de los pueblos oprimidos a lo largo de la historia han sido los comunistas. Seamos biempensantes y demos por hecho que el señor Garzón ha tenido acceso a esa información. ¿A qué viene entonces tanta cháchara sobre “comunismo” y sobre los males del independentismo?

 

 

 

       A lo peor es que no hablamos de lo mismo. Para el señor Garzón, y es lo que se desprende no sólo de su reciente libro, sino también de sus múltiples declaraciones en los últimos años, ser “comunista” es “una actitud”, una pose.

 

 

 

      Independiente de lo que piense cada uno acerca de él, el comunismo, en sí mismo, es a la vez un proyecto de emancipación social y, a la vez, el movimiento revolucionario práctico para realizar tal proyecto. Y, dado que la única clase verdaderamente revolucionaria –en tanto en cuanto es la clase absolutamente desposeída– es la clase obrera, el comunismo es la máxima expresión de las ideas emancipadoras de la clase obrera y su organización más avanzada.

 

 

 

       Pero volvamos a la historia. Cuando, tras la muerte del dictador fascista Francisco Franco, en 1977 el PCE se entregó atado de pies y manos al régimen para asegurarse un huequito en el continuismo monárquico –seguido de los Pactos de La Moncloa para maniatar al movimiento obrero–, perdió definitivamente su carácter comunista. Por si quedaba alguna duda, en 1986 la nueva dirección que desplazó al carrillismo giró aún más a la derecha con el proyecto de liquidar al “viejo” PCE y sustituirlo por un conglomerado electoral, en el que participaban desde el carlismo al Partido Humanista.

 

 

 

      Como bien explicaba entonces Nicolás Sartorius, se trataba de dotarse de un “sujeto político” sin ideología -esto es, sin una visión propia del mundo–, unido sólo en torno a un programa reformista de mínimos. Hasta el punto que, con la excusa de luchar contra la corrupción, Julio Anguita ha llegado a llamar a pactar hasta con la extrema derecha “si son honrados”. Programa, programa, programa.

 

 

 

       De esta forma, el PCE dejaba de ser un partido revolucionario y se convertía en una “corriente de opinión” reformista, cuyo objetivo no era acabar con el Estado y la propiedad burguesa, sino sólo limar los peores aspectos del capitalismo. Pongamos un ejemplo: la renuncia a la nacionalización de la banca –“Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio” (2)–. A cambio, el PCE, IU, Podemos y el propio señor Garzón proponen la creación de un banco público que “compita” con el dominio omnímodo de la banca capitalista. Una cosa es reconocer los males del capitalismo, y otra cosa es estar dispuesto a acabar con él. “Así entendida, sí pueden los comunistas resumir su teoría en esa fórmula: abolición de la propiedad privada” (2). Pero esto al señor Garzón le viene grande.

 

 

 

       Lo mismo cabe decir del apoyo sin fisuras del señor Garzón al Estado oligárquico español, a su constitución –lo de la “república” es sólo a efectos folclóricos: para todo lo demás no se cuestiona al “ciudadano Borbón”– y a la “indivisible unidad” de ese Estado. El “derecho de autodeterminación” de los pueblos –seña de identidad histórica de los comunistas– lo reconoce sólo a efectos formales: está “a favor” de ese derecho, pero siempre en contra de que se ejerza. Ignora que toda revolución socialista –encabezada siempre por las fuerzas comunistas– ha sido inseparable de la batalla por la independencia nacional. Tome nota, señor Garzón. Si tan “patriota” español es, renuncie a su irreductible postura de permanecer en el bloque imperialista europeo (UE) a machamartillo. 

 

 

 

     Podríamos seguir con una interminable lista de claudicaciones contrarias al comunismo del señor Garzón. Pero todas ellas tienen algo en común: ser reconocido por la burguesía y por los medios de comunicación de la oligarquía como un “político serio”. Se lo vacilan, pero él lo intenta. Pretende transmitir respeto y, a cambio, da pena.

 

 

 

       Entonces, si ni de coña cabe decir del señor Garzón que “sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente” (2), si –como en el caso de Cataluña– no está por aquello de que “los comunistas apoyan en todas partes, como se ve, cuantos movimientos revolucionarios se planteen contra el régimen social y político imperante” (2), ¿a cuenta de qué ese interés en declararse “comunista”?

 

 

 

      Volvamos a la historia. Con la muerte definitiva del PCE en 1986, bien se preocuparon los liquidadores –Iglesias, Anguita, Llamazares– de no soltar las siglas históricas. Por un lado, porque cualquier otro grupo organizado podría reivindicarlas para sí. Por otro, porque todo el montaje de IU sólo se sostenía por el trabajo de los miembros del PCE, que eran absoluta mayoría. Una mayoría que creía estar haciendo una labor “comunista”, por mucho que en la práctica sólo alimentaban a los enterradores del comunismo en España.

 

 

 

       He aquí que lo que se hizo una vez con el PCE, lo ha vuelto a hacer el señor Garzón con IU, pero en peor. Si el PCE se travistió en IU, pero controlando la nueva organización, ahora IU se ha incrustado como grupo residual minoritario en Unidos Podemos –más Podemos que Unidos–. Lo primero una tragedia. Lo segundo una farsa. Y claro, el señor Garzón se lamenta por las esquinas del “poco protagonismo” de IU en la escena política. Una escasa presencia que va acompañada de la deserción en masa del grueso de los afiliados de IU, asqueados de verse subsumidos en un partido que no es “ni de derechas ni de izquierdas”.

 

 

 

 

   Perdiendo autoridad en U. Podemos –donde depende totalmente de la benevolencia de Pablo Iglesias–, de capa caída en IU, el señor Garzón, político profesional, pretende apoyarse en cierta clientela, nostálgica del PCE comunista, para no perder comba en el mercado electoral. El señor Garzón, pequeñoburgués reformista –ma non troppo–, ve su figura tambalearse en naderías, y pretende investirse con el prestigio que aún conserva el término “comunista”.

 

 

 

       Pero no cuela. A pesar de su relativa juventud, el diputado Garzón no es comunista ni por asomo. Más bien es la viva imagen de la vieja izquierda “progre” española, nacionalista e insustancial, que nos ha llevado a la desmovilización y a la desesperanza en los últimos cuarenta años. Y da pena. Mucha pena.

 

 

 

NOTAS:

 

(1) Garzón, A. Por qué soy comunista.


(2) Marx, K. y Engels, F. Manifiesto del Partido Comunista.

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7 Comentarios
Fecha: Viernes, 3 de noviembre de 2017 a las 11:28
fer
Tienen razón los que piden una condena de décadas, porque van a causar a la economía nacional -y a su región que tanto dicen quieren- unas perdidas de mas de 30.000 millones, pero el colmo o para mas INRI es que Rajoy, otra vez mas, ha sido 'cooperador' de todo esto, como lo fue en el 2006 al recurrir al constitucional el Estatut aprobado por todos menos el PP. Ahora, desde la noche en que aprobaron fraudulenta-mente su ley de referéndum y de des-conexión que llamaban, ya eso y lo que hicieran después era ilegal y inconstitucional, mas cuando el tribunal constitucional las anuló, y de no hacerlo cumplir o intervenir con 155 entonces es culpable Rajoy, su gobierno y misma justicia, se hubieran evitado las pérdidas de ahora, o sea, es "cooperador" el presidente de gobierno y tanto o mas que los culpables, queriendo engañar a suyos o de estafar a España con ilegal independencia, ¡En este pobre y engañado país los enanos políticos se crecen para vergüenza y desgracia nuestra!
Fecha: Martes, 31 de octubre de 2017 a las 08:27
Redstar
Sé que Alberto sufre presiones internas; las peores:
- Frutos manifestándose de la mano con los fascistas,
- Sartorius repitiendo como un papagayo las consignas del régimen,
- la dimisión del católico comunista Brenes ...
pero, Alberto:
- tu proyecto de ruptura democrática no va a ser posible y lo sabes,
- no se puede defender un referéndum pactado imposible,
- no se está culpando a ambos nacionalismos por igual,
- ahora tenemos un gobierno democráticamente elegido, en el exilio sustituido por la fuerza por una organización criminal.
¿Cómo llamamos a ésto?
¿Cómo llamamos a quiénes lo apoyan, por acción u omisión?

I know that Alberto suffers inner pressure; the worst ones:
- Frutos demonstrating with fascists,
- Sartorious repeating like a parrot the régime's slogans,
- the resignation of the catholic Brenes ...
but, Alberto:
- your project of democratic breakdown it's not going to be possible and you know it,
- you can't blame both nationalisms alike,
- now we have a democratically elected government, in exile.replaced by force by a criminal organization,
What do we have to call this?
What do we have to call those who support it, by action or omission?
Fecha: Martes, 31 de octubre de 2017 a las 07:42
Redstar
1) Un gobierno democráticamente elegido está en el exilio.
2) Ha sido sustituido por una organización criminal.
Lo demás, Alberto ..... qué quieres que te diga ...

1) A democratically elected government, in exile.
2) It has been replaced by a criminal organization,
The rest, Alberto .... what do you want me to tell you ....
Fecha: Martes, 31 de octubre de 2017 a las 00:56
feminista de clase
Dentro de poco, con los golpe de estado a la constitución, patrimonio de militares franquistas y ricos, se colocará un articulo, donde vuelve otra vez la pena de muerte para los rebeldes( todo se andará).. lo de Cataluña acabará como lo de Compays?.. encarcelando independentistas, invadiendo instituciones soberanas, soltándole los perros de presa al pueblo catalán indefenso que solo querían votar, etc..etc. Los izquierdistas, están a favor de la unidad españolista nacionalista rancia,( porque la justificación es ser internacionalistas, no nacionalistas?), los carrillistas tragó y firmo la entrega de los trabajadores en el 78 porque dicen no se pudo hacer otra cosa.. 40 años mas tarde vuelven a apoyar a la reacción y al fascismo, directa o indirectamente. Lo que justo hacen es esperar cada 4 años si les toca la poltrona, a través de los votos de mendigo. esa es la lucha y la revolución que les queda.
Fecha: Lunes, 30 de octubre de 2017 a las 07:23
AMEAUXET
LA CANCIÓN QUE VIVA ESPAÑA TIENE SU ORIGEN EN UN HIMNO FASCISTA ITALIANO


Hasta ahora se pensaba que la canción de Manolo Escobar “Que Viva España” tenía su origen en una canción titulada eViva España, compuesta en los años 70 por el compositor flamenco y vendedor de pianos, Leo Caerts, pero no es así.

No existe la menor duda de que el origen de la canción “Que Viva España” está en un himno que cantaban los italianos fascistas durante la Guerra Civil española.
Fecha: Lunes, 30 de octubre de 2017 a las 01:59
maribel santana
Muy bueno el análisis... Si señor divorcian internacionalismo y nacionalismo.. el colmo de la incultura o del interés... Las toneladas de tratados de los clásicos.. Lenin, Stalin, Mao etc..etc.. sobre el derecho de los pueblos a la autodeterminación e independencia, es descomunal.( A Stalin se le quedo marcado para el resto de su viva, como el imperio zarista, se metió en Tiflis y arremetió violentamente contra los habitantes porque su lengua parecía azufre). De ahí que hay desarrollado tanto sobre las naciones. Donde se materializa su internacionalismo en estos ignorantes? porque me da la impresión que lo ven como un ente estrato.
Fecha: Lunes, 30 de octubre de 2017 a las 00:06
tonidelavall
Pues si esto pensáis de Garzón, ya me diréis acerca del camarada Paco Frutos (antes Francesc Frutos) y su yo soy español a ritmo de Manolo Escobar.

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