Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Jueves, 10 de agosto de 2017
La empresa se negó a prestar cualquier tipo de atención al trabajador.

MORIR TRABAJANDO EN ‘EL PAIS DE LAS LIBERTADES’

Guardar en Mis Noticias.

La explotación laboral, por parte de los empresarios no es un hecho relativo a la perspectiva de los trabajadores. Bajo el capitalismo, quienes laboran no solo hacen durante las horas del trabajo necesario para la producción de las mercancías (...).

 

Por FERMÍN DOMÍNGUEZ/CANARIAS SEMANAL.ORG.-

 

    La explotación laboral, por parte de los empresarios no es un hecho relativo a la perspectiva de los trabajadores. Bajo el capitalismo, quienes laboran no solo lo hacen durante las horas del trabajo necesario para la producción de las mercancías. Dentro de ese régimen,  el capitalista obliga a su empleado a entregar más horas de su trabajo para su propio beneficio.

 

 

    Esta es una realidad que puede llevar a la muerte del trabajador como consecuencia de esas condiciones.

 

 

 

    Es lo que ha ocurrido con el trabajador agrícola mexicano Honesto Silva Ibarra, contratado por la empresa agrícola norteamericana Sarbanand Farms, que emplea jornaleros provenientes de los estados  Guanajuato, Nayarit y Michoacán bajo el Programa de Visas H-2ª.

 

 

 

    La muerte del trabajador tuvo lugar la semana pasada, en medio de una ola de calor en los ardientes campos agrícolas, cuando Silva Ibarra, de 30 años, fue obligado a trabajar aun cuando se encontraba visiblemente enfermo, según denunciaron sus compañeros.

 

 

 

    Conforme a la versión ofrecida por los trabajadores, la empresa hizo caso omiso  a las quejas de dolor de cabeza que expresaba el trabajador. Por dos días consecutivos la empresa se negó a prestar cualquier tipo de atención al empleado.

 

 

 

    Fue así  –según el testimonio que Misael González ofreció  a la estación de radio KUOW de Seattle-  que Silva decidió,  "después de sentirse realmente mal, ir al hospital y pagar todo de su bolsillo ya que la compañía no lo iba a hacerlo”.  

 

 

   

    Al morir, el joven trabajador dejó esposa y tres hijos a su cargo en México.

 

 

 

    Sin embargo, no solo se constata en la tragedia de  este caso la explotación a la que son sometidos los trabajadores. También se hace evidente el terror sobre el que se sostiene este perverso sistema.

 

 

    Como los trabajadores mexicanos, preocupados por lo sucedido con su compañero, decidieron protestar por las condiciones labores, la falta de cocción de alimentos y la negativa de la firma de otorgar días por enfermedad, la compañía echó mano de su principal arma: el terror económico.

 

 

    De modo que los directivos de la  entidad estadunidense, ubicada en Sumas, al Norte de Seattle, Washington, decidieron despedir a un centenar de trabajadores mexicanos que participaron en la protesta.

 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress