Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Viernes, 13 de julio de 2018
Se acelera la degradación del territorio

CANARIAS: ¿VIVIREMOS EN UN DESIERTO EN EL AÑO 2050?

Guardar en Mis Noticias.

Si un cambio radical en la estructura económica, social y política no lo impide, la mayor parte de Canarias podría convertirse en una zona desértica antes de 2050 (...).

AGENCIAS.-

 

  Si un cambio radical en la estructura económica, social y política no lo impide, la mayor parte de Canarias podría convertirse en una zona desértica antes de 2050. 

 

 

 

   Según recordaba en junio de 2016, la Federación Ecologista Ben Magec, las islas tiene ya un índice de desertificación aproximado de un 60%, que en algunas alcanza a más del 70%.

 

 

 

   La desertificación, una destrucción de suelo fértil prácticamente irreversible, avanza por diferentes ecosistemas que ocupan el 70% de la superficie del Estado español debido a la mala planificación y a la sobreexplotación de los recursos naturales, sobre todo del agua. Canarias ocupa el segundo lugar del ranking.

 

 

   el científico Jaime Martínez Valderrama, experto en esta materia en la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC, en Almería, explica cuál es la diferencia entre desierto y desertificación.  

 

 

 

   "Los desiertos son ecosistemas fruto de condiciones de extrema aridez; la desertificación, por el contrario, es un proceso que se desata por intervenciones humanas inadecuadas y no responde a la mala suerte, sino a la mala planificación de los recursos naturales"- aclara.

 

 

  Mientras los desiertos naturales son ecosistemas sorprendentemente ricos en biodiversidad por sus variables condiciones de temperatura (entre la noche y el día) y humedad (entre lugares de sombra y sol), la desertificación arrasa tierras prósperas y las vuelve yermas de manera irreversible.

 

 

  Según los datos del Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), más de dos tercios de la superficie del Estado español es susceptible de sufrir desertificación.

 

 

  El PAND reconoce que existen procesos de desertificación en marcha en cinco tipos de ecosistemas: uno de ellos se da en las zonas donde predominan los sistemas hortofrutícolas costeros que generan sobreexplotación de los acuíferos, principalmente en las áreas de invernaderos de Granada, Almería, Murcia y Canarias.

 

 

   Otros son las zonas de matorral y eriales de territorios rurales que han quedado abandonados y sin cuidados de manera muy rápida, y que dejan paisajes muy proclives a los incendios.  "De estas zonas está salpicada toda España", apunta Martínez Valderrama.

 

 

  Otros ecosistemas afectados son los cultivos agrarios leñosos, fundamentalmente las fincas de olivar y almendro de la cuenca del Guadalquivir, que secan también los acuíferos y destruyen la cubierta vegetal del suelo; las dehesas, y otras zonas de muy intensivas en otros cultivos de secano.

 

 

 

  Aunque las manchas de desertificación en el mapa del PAND están repartidas por todo el territorio, donde más predominan es en Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha y todo el Levante.

 

 

   La señal para detectar que un suelo se está desertificando suele ser la aparición de costras y cárcabas en el suelo, un indicativo "tardío" de que la tierra se ha secado, porque cuando aparece el acuífero subyacente ya ha sufrido una muerte irreversible.

 

 

  Las cinco tipologías de desertificación que avanzan en el Estado español  tienen que ver fundamentalmente con la mala planificación de la agricultura -coinciden los expertos-, bien sea por el abandono de la tierra o por su uso intensivo que busca la rentabilidad a toda costa y sobreexplota los acuíferos para el riego.

 

 

  En el caso de las zonas costeras, esos acuíferos tienden a ser ocupados por agua del mar, que los saliniza y los deja yermos para siempre, apunta el científico del CSIC.

 

 

   "La desertificación es consecuencia de una sobreexplotación, que, igual que ocurre con los océanos, tiene que ver con la práctica humana de querer sacar más de lo que hay", subraya Martínez Valderrama.

 

 

  Por su parte,  el portavoz de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto recordó que la subida de temperatura, la menor precipitación y el mayor riego de incendios como consecuencia del cambio climático "acelerarán estos procesos de pérdida irreparable de suelo".

 

 

    "Celebrar esta fecha con muchas ciudades de España a 40 grados debe servirnos para reflexionar sobre el impacto que las decisiones en materia de agricultura y de uso del agua tienen para el medio ambiente"- agregó.

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress